8 lunes
Verde
Feria o
Misa por la santificación del trabajo “A”
MR p. 1081 [1126] / Lecc. II p. 423
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 89, 17
Que tu bondad, Señor, se derrame sobre nosotros, y
guía las obras de nuestras manos.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que por el trabajo humano perfeccionas y
diriges constantemente la inmensa obra de la creación, oye
las plegarias que te dirige tu pueblo, suplicante, y concede
que todos los hombres gocen de un trabajo digno en el
que, honrando su propia condición humana, puedan, más
estrechamente unidos, servir a sus hermanos. Por nuestro
Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Elías ante la presencia del Dios de Israel.]
Del primer libro de los Reyes 17, 1-6
Por aquel tiempo, el profeta Elías, del pueblo de Tisbé,
en Galaad, le dijo al rey Ajab: “Juro por Dios, el Señor de
Israel, a quien yo sirvo, que en estos años no habrá rocío
ni lluvia, si yo no lo mando”.
Luego, el Señor le dijo a Elías: “Vete de aquí; dirígete
hacia el oriente y escóndete en el torrente de Kerit, que
queda al este del Jordán. Bebe del torrente y yo les
encargaré a los cuervos que te lleven de comer”.
Elías hizo lo que le mandó el Señor, y se fue a vivir
en el torrente de Kerit, que queda al este del Jordán. Los
cuervos le llevaban pan y carne por la mañana y por la
tarde, y bebía del torrente. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 120
R. Siempre me cuidará el Señor.
La mirada dirijo hacia la altura de donde ha de venirme
todo auxilio. El auxilio me viene del Señor, que hizo el
cielo y la tierra. R.
No dejará que des un paso en falso, pues es tu guardián
y nunca duerme. No, jamás se dormirá o descuidará el
guardián de Israel. R.
El Señor te protege y te da sombra, está siempre a tu lado.
No te hará daño el sol durante el día ni la luna, de noche. R.
Te guardará el Señor en los peligros y cuidará tu vida;
protegerá tus ires y venires, ahora y para siempre. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 5, 12
R. Aleluya, aleluya.
Alégrense y salten de contento, porque su premio será
grande en los cielos. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Dichosos los pobres de espíritu.]
Del santo Evangelio según san Mateo 5, 1-12
En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre,
subió al monte y se sentó. Entonces se le acercaron
sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles,
hablándoles así:
“Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el
Reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán
consolados. Dichosos los sufridos, porque heredarán la
tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia,
porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos,
porque obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de
corazón, porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan
por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Dichosos
los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos
es el Reino de los cielos.
Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan
y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense
y salten de contento, porque su premio será grande en los
cielos, puesto que de la misma manera persiguieron a los
profetas que vivieron antes que ustedes”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Comenzamos la lectura continua
del Evangelio de san Mateo. Hoy se proclaman las
«Bienaventuranzas» (Cfr. también Lc 6, 20-26). Ellas
constituyen la paradójica “obertura” de lo que luego
conoceremos como el «Sermón de la Montaña». En este
memorable discurso, Jesús –como un nuevo Moisés–
promulga con su autoridad mesiánica la nueva Ley
del Reino. Esta singular página podríamos decir que
es una de las más “revolucionaria” del Evangelio. En
ella se invierten del todo los criterios para entender
lo que es o ha de ser la auténtica felicidad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Tú que con este pan y este vino que te presentamos
das al género humano el alimento que lo sostiene y el
sacramento que lo renueva, concédenos, Señor, que nunca
nos falte esta ayuda para el cuerpo y el alma. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Col 3, 17
Todo lo que digan y todo lo que hagan, háganlo en el
nombre del Señor Jesús, dándole gracias a Dios Padre,
por medio de Cristo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo participado de esta mesa de unidad y caridad,
imploramos, Señor, de tu clemencia, que, cumpliendo las
labores que nos tienes encomendadas, hallemos sustento
para nuestra vida terrena y edifiquemos confiadamente tu
Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ACTIVIDAD DIOCESANA
Jubileo Circular: Lunes 8, Martes 9 y Miércoles 10: Cruz
Santa (Pintas de Arriba), San Alfonso María de Ligorio
(Tlaquepaque), San Francisco de Asís (Col. Jalisco),
La Inmaculada Concepción, Mártires Mexicanos de
Cristo Rey, Sagrado Corazón, San José del Castillo
Nuestra Señora del Rosario (Santa Cruz de las Flores),
Nuestra Señora del Refugio (Totatiche).




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