14 sábado
Morado
FERIA DE CUARESMA
MR p. 224 [236] / Lecc. I p. 754
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 102, 2-3
Bendice, alma mía, al Señor, y no te olvides de sus
beneficios, pues él perdona todas tus culpas.
ORACIÓN COLECTA
Llenos de alegría por la celebración anual de esta
Cuaresma, te rogamos, Señor, que, frecuentando los
sacramentos pascuales, gocemos de la plenitud de sus frutos.
Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Yo quiero misericordia y no sacrificios.]
Del libro del profeta Oseas 6, 1-6
Esto dice el Señor: “En su aflicción, mi pueblo me buscará
y se dirán unos a otros: ‘Vengan, volvámonos al Señor; él
nos ha desgarrado y él nos curará; él nos ha herido y él nos
vendará. En dos días nos devolverá la vida, y al tercero, nos
levantará y viviremos en su presencia.
Esforcémonos por conocer al Señor; tan cierta como
la aurora es su aparición y su juicio surge como la luz;
bajará sobre nosotros como lluvia temprana, como lluvia
de primavera que empapa la tierra’.
¿Qué voy a hacer contigo, Efraín? ¿Qué voy a hacer
contigo, Judá? Su amor es nube mañanera, es rocío matinal
que se evapora. Por eso los he azotado por medio de los
profetas y les he dado muerte con mis palabras. Porque yo
quiero misericordia y no sacrificios, conocimiento de Dios,
más que holocaustos”. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 50
R. Misericordia quiero, no sacrificios, dice el Señor.
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate
de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos,
y purifícame de mis pecados. R.
Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera
un holocausto, no te agradaría. Un corazón contrito te presento,
y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias. R.
Señor, por tu bondad, apiádate de Sión, edifica de nuevo
sus murallas. Te agradarán entonces los sacrificios justos,
ofrendas y holocaustos. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Sal 94, 8
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Hagámosle caso al Señor que nos dice: “No endurezcan
su corazón”. R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
EVANGELIO
[El publicano regresó a su casa justificado, el fariseo no.]
Del santo Evangelio según san Lucas 18, 9-14
En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola sobre algunos
que se tenían por buenos y despreciaban a los demás:
“Dos hombres subieron al templo para orar: uno era
fariseo y el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así
en su interior: ‘Dios mío, te doy gracias porque no soy como
los demás hombres: ladrones, injustos y adúlteros; tampoco
soy como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago
el diezmo de todas mis ganancias’.
El publicano, en cambio, se quedó lejos y no se atrevía a
levantar los ojos al cielo. Lo único que hacía era golpearse el
pecho, diciendo: ‘Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador’.
Pues bien, yo les aseguro que éste bajó a su casa justificado
y aquél no; porque todo el que se enaltece será humillado
y el que se humilla será enaltecido”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: A una religiosidad interior y auténtica
es a lo que quiere orientarnos Jesús con la parábola del
«fariseo y el publicano» que acuden al templo a orar. Y
ellos lo realizan, por cierto, con actitudes diametralmente
opuestas. La lección es clara: agrada más al Señor un
pecador que logra arrepentirse, que un orgulloso que
ostentosamente se precia de ser justo. Y es que la salvación
no es tanto fruto de los méritos de nuestras buenas obras,
cuanto sobre todo gracia y favor de parte del «Dios-Amor».
Nuestro Padre del cielo –por la fe– nos hace hijos suyos
en Cristo, por la acción de su Santo Espíritu.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor Dios, de cuya gracia nos viene que podamos,
contritos de corazón, acercarnos a tus sacramentos,
concédenos que, al celebrarlos dignamente, podamos rendirte
una alabanza perfecta. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 18, 13
El publicano, en cambio, se quedó lejos, se golpeaba el
pecho y decía: Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Dios misericordioso, tributar digno homenaje
a estos santos misterios, con los que sin cesar nos alimentas, y
recibirlos siempre con espíritu de fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO
Despliega, Señor, sobre tus fieles el auxilio de tu mano
poderosa, para que podamos buscarte de todo corazón y
merezcamos recibir lo que dignamente te pedimos. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
ACTIVIDAD DIOCESANA
Visita al Santuario de los Mártires:
Decanato de Zapotlanejo




Informes Parroquiales
Informes Especiales


