14 miércoles
Verde / Rojo
Feria
o SAN CALIXTO I, Papa y Mártir
MR pp. 811 y 895 [843 y 934] / Lecc. II p. 900
Siendo aún diácono de la Iglesia romana, Calixto
estableció el cementerio que lleva su nombre, en la vía
Apia. Ya siendo Papa, demostró su firmeza en defender la
fe contra las especulaciones de ciertos teólogos. Durante
un levantamiento popular murió en el Transtévere, en donde
se conserva su memoria.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sir 45, 30
El Señor hizo con él una alianza de paz, lo puso al frente
de su pueblo y lo constituyó sacerdote para siempre.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que elegiste al Papa san Calixto para el
servicio de tu Iglesia y para promover la piedad hacia los
fieles difuntos, te rogamos que nos fortalezca el testimonio
de su fe, para que, liberados de la servidumbre de la
corrupción, merezcamos conseguir la herencia incorruptible.
Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Los que son de Jesucristo ya han crucificado su egoísmo,
junto con sus pasiones.]
De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas 5, 18-25
Hermanos: Si los guía el Espíritu, ya no están ustedes
bajo el dominio de la ley.
Son manifiestas las obras que proceden del desorden
egoísta del hombre: la lujuria, la impureza, el libertinaje,
la idolatría, la brujería, las enemistades, los pleitos, las
rivalidades, la ira, las rencillas, las divisiones, las discordias,
las envidias, las borracheras, las orgías y otras cosas
semejantes. Respecto a ellas les advierto, como ya lo hice
antes, que quienes hacen estas cosas no conseguirán el
Reino de Dios.
En cambio, los frutos del Espíritu Santo son: el amor, la
alegría, la paz, la generosidad, la benignidad, la bondad,
la fidelidad, la mansedumbre y el dominio de sí mismo.
Ninguna ley existe que vaya en contra de estas cosas.
Y los que son de Jesucristo ya han crucificado su egoísmo
junto con sus pasiones y malos deseos. Si tenemos la vida
del Espíritu, actuemos conforme a ese mismo Espíritu.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 1
R. Dichoso quien confía en el Señor.
Dichoso aquel que no se guía por mundanos criterios,
que no anda en malos pasos ni se burla del bueno, que ama
la ley de Dios y se goza en cumplir sus mandamientos. R.
Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a
su tiempo y nunca se marchita. En todo tendrá éxito. R.
En cambio los malvados serán como la paja barrida por
el viento. Porque el Señor protege el camino del justo y al
malo sus caminos acaban por perderlo. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las
conozco y ellas me siguen. R. Aleluya.
EVANGELIO
[¡Ay de ustedes, fariseos! ¡Ay de ustedes también, doctores
de la ley!]
Del santo Evangelio según san Lucas 11, 42-46
En aquel tiempo, Jesús dijo: “¡Ay de ustedes, fariseos,
porque pagan diezmos hasta de la hierbabuena, de la
ruda y de todas las verduras, pero se olvidan de la justicia
y del amor de Dios! Esto debían practicar sin descuidar
aquello. ¡Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar
los lugares de honor en las sinagogas y que les hagan
reverencias en las plazas! ¡Ay de ustedes, porque son como
esos sepulcros que no se ven, sobre los cuales pasa la gente
sin darse cuenta!”
Entonces tomó la palabra un doctor de la ley y le dijo:
“Maestro, al hablar así, nos insultas también a nosotros”.
Entonces Jesús le respondió: “¡Ay de ustedes también,
doctores de la ley, porque abruman a la gente con cargas
insoportables, pero ustedes no las tocan ni con la punta del
dedo!” Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Los escribas y fariseos, una vez más
severamente condenados por Jesús, se creen sabios
y justos, pero a final de cuentas están atrapados por
la vanidad y la ostentación. Es claro que prefieren los
honores al «servicio». Por eso caminan perdidos entre
minucias, descuidando lo más importante, que es el
compromiso con Dios y con el prójimo. Al igual que
ellos, el cristiano –encerrado en esquemas legalistas–
puede llegar a hacerse esclavo de las normas. Si se
olvida del «espíritu», puede vivir vuelto hacia sí mismo,
obsesionado por su vana perfección, pero olvidado de
la justicia y del amor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que en esta festividad de tu santo
mártir Calixto nos aproveche esta ofrenda, por cuya
inmolación quisiste que se perdonen los pecados del mundo
entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Jn 21, 17
Señor, tú lo conoces todo; tú sabes que te amo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor Dios, que la eficacia de los dones recibidos, en esta
festividad de tu santo mártir Calixto, produzca su efecto
en nosotros, para que nos sirvan de ayuda en nuestra vida
mortal y nos obtengan el gozo de la felicidad eterna. Por
Jesucristo, nuestro Señor.




Informes Parroquiales
Informes Especiales


