25 domingo
Verde
XXX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
MR p. 442 [440] / Lecc. II p. 79.
LH Semana II del Salterio.
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 104, 3-4
Alégrese el corazón de los que buscan al Señor. Busquen
al Señor y serán fuertes; busquen su rostro sin descanso.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, aumenta en nosotros la fe,
la esperanza y la caridad, y para que merezcamos alcanzar
lo que nos prometes, concédenos amar lo que nos mandas.
Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[La explotación de las viudas y los huérfanos enciende la
ira de Dios.]
Del libro del Éxodo 22, 20-26
Esto dice el Señor a su pueblo: “No hagas sufrir ni
oprimas al extranjero, porque ustedes fueron extranjeros
en Egipto. No explotes a las viudas ni a los huérfanos,
porque si los explotas y ellos claman a mí, ciertamente oiré
yo su clamor; mi ira se encenderá, te mataré a espada, tus
mujeres quedarán viudas y tus hijos, huérfanos.
Cuando prestes dinero a uno de mi pueblo, al pobre
que está contigo, no te portes con él como usurero,
cargándole intereses.
Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, devuélveselo
antes de que se ponga el sol, porque no tiene otra cosa con
qué cubrirse; su manto es su único cobertor y si no se lo
devuelves, ¿cómo va a dormir? Cuando él clame a mí, yo lo
escucharé, porque soy misericordioso”. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 17
R. Tú, Señor, eres mi refugio.
Yo te amo, Señor, tú eres mi fuerza, el Dios que me
protege y me libera.R.
Tú eres mi refugio, mi salvación, mi escudo, mi castillo.
Cuando invoqué al Señor de mi esperanza, al punto me
libró de mi enemigo.R.
Bendito seas, Señor, que me proteges; que tú, mi
salvador, seas bendecido. Tú concediste al rey grandes
victorias y mostraste tu amor a tu elegido. R.
SEGUNDA LECTURA
[Abandonando los ídolos, ustedes se convirtieron a
Dios y viven en la esperanza de que venga desde el cielo
Jesucristo, su Hijo.]
De la primera carta del apóstol san Pablo a los
tesalonicenses 1, 5-10
Hermanos: Bien saben cómo hemos actuado entre
ustedes para su bien. Ustedes, por su parte, se hicieron
imitadores nuestros y del Señor, pues en medio de muchas
tribulaciones y con la alegría que da el Espíritu Santo, han
aceptado la palabra de Dios en tal forma, que han llegado a
ser ejemplo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya,
porque de ustedes partió y se ha difundido la palabra del
Señor; y su fe en Dios ha llegado a ser conocida, no sólo
en Macedonia y Acaya, sino en todas partes; de tal manera,
que nosotros ya no teníamos necesidad de decir nada.
Porque ellos mismos cuentan de qué manera tan
favorable nos acogieron ustedes y cómo, abandonando
los ídolos, se convirtieron al Dios vivo y verdadero para
servirlo, esperando que venga desde el cielo su Hijo, Jesús,
a quien él resucitó de entre los muertos, y es quien nos libra
del castigo venidero. Palabra de Dios.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 14, 23
R. Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará
y haremos en él nuestra morada, dice el Señor. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Amarás al Señor, tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo.]
Del santo Evangelio según san Mateo 22, 34-40
En aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos
de que Jesús había dejado callados a los saduceos,
se acercaron a él. Uno de ellos, que era doctor de la ley,
le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el
mandamiento más grande de la ley?”
Jesús le respondió: ‘Amarás al Señor, tu Dios, con todo
tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este
es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el
segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como
a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la
ley y los profetas”. Palabra del Señor.
Se dice Credo.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
Confiados en que la oración de los pobres llega
hasta el Señor, elevemos con humildad nuestras
peticiones a Dios:
1. Para que el Señor conceda el espíritu de consejo,
fortaleza, ciencia y piedad a los pastores de nuestra
Iglesia, roguemos al Señor.
2. Para que los gobiernos de las naciones edifiquen
sus comunidades en la paz, y estén dispuestos a
equilibrar toda desigualdad injusta, roguemos al Señor.
3. Para que el Señor alivie los dolores de los que
sufren en el cuerpo o en el espíritu y les dé fuerza para
no desfallecer ante la tribulación, roguemos al Señor.
4. Para que el Señor mantenga a nuestras familias
firmes en la concordia y seguras en su gracia y
amistad, roguemos al Señor.
Dios nuestro, escucha nuestras oraciones y haz que
–llenos de tu Espíritu– abandonemos los ídolos, nos
volvamos sinceramente a ti y cumplamos plenamente
el mandamiento de amarte a ti con todo el corazón y
al prójimo como a nosotros mismos. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, los dones que presentamos a tu majestad,
para que lo que hacemos en tu servicio esté siempre
ordenado a tu mayor gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Ef 5, 2
Cristo nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros,
como ofrenda agradable a Dios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que tus sacramentos, Señor, produzcan en nosotros todo
lo que significan, para que lo que ahora celebramos en
figura lo alcancemos en su plena realidad. Por Jesucristo,
nuestro Señor.




Informes Parroquiales
Informes Especiales


