25 lunes
Blanco
Memoria,
SANTA MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA
MR 1128 [1175] / Lecturas propias.
En un Decreto de la Congregación para el Culto Divino y
la Disciplina de los Sacramentos del 24 de marzo de 2018,
se comunicó la decisión del papa Francisco de incluir en
el Calendario Universal la memoria de la Bienaventurada
Virgen María, «Madre de la Iglesia». Su celebración se
hará el lunes después de Pentecostés. Es bueno recordar
que ya el 21 de noviembre, en la conclusión de la tercera
sesión del Concilio Vaticano II, san Pablo VI había
aplicado solemnemente a la bienaventurada Virgen María
este tan preciado título.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Hech 1, 14
Los discípulos perseveraban unánimes en la oración
junto con María, la Madre de Jesús.
ORACIÓN COLECTA
Dios, Padre de misericordia, cuyo Unigénito, clavado en
la cruz, proclamó como Madre nuestra a su propia Madre,
María santísima, concédenos, por su cooperación amorosa,
que tu Iglesia, siendo cada día más fecunda, se alegre
por la santidad de sus hijos y atraiga a su seno a todas las
familias de los pueblos. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[La madre de todos los vivientes.]
Del libro del Génesis 3, 9-15. 20
Después de que el hombre y la mujer comieron del fruto
del árbol prohibido, el Señor Dios llamó al hombre y le
preguntó: “¿Dónde estás?” Este respondió: “Oí tus pasos
en el jardín; y tuve miedo, porque estoy desnudo, y me
escondí”. Entonces le dijo Dios: “¿Y quién te ha dicho
que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del
que te prohibí comer?” Respondió Adán: “La mujer que
me diste por compañera me ofreció del fruto del árbol y
comí”. El Señor Dios dijo a la mujer: “¿Por qué has hecho
esto? Repuso la mujer: “La serpiente me engañó y comí”.
Entonces dijo el Señor Dios a la serpiente: “Porque has
hecho esto, serás maldita entre todos los animales y entre
todas las bestias salvajes. Te arrastrarás sobre tu vientre y
comerás polvo todos los días de tu vida. Pondré enemistad
entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya; y su
descendencia te aplastará la cabeza, mientras tú tratarás
de morder su talón”.
El hombre le puso a su mujer el nombre de “Eva”,
porque ella fue la madre de todos los vivientes. Palabra
de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 86
R. ¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios!
Él la ha cimentado sobre el monte santo; y el Señor
prefiere las puertas de Sión a todas las moradas de Jacob. R.
¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios! Se dirá
de Sión: “Uno por uno, todos han nacido en ella; el Altísimo
en persona la ha fundado”. R.
El Señor escribirá en el registro de los pueblos: “Éste
ha nacido allí”. Y cantarán mientras danzan: “Todas mis
fuentes están en ti”. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. Lc 2, 19
R. Aleluya, aleluya.
¡Dichosa eres, santa Virgen María, y digna de toda
alabanza: tú diste a luz al “sol de justicia”, Cristo, nuestro
Señor! ¡Dichosa Madre de la Iglesia, que avivas en nosotros
el Espíritu de tu Hijo Jesucristo! R. Aleluya.
EVANGELIO
[Ahí está tu hijo – Ahí está tu madre.]
Del santo Evangelio según san Juan 19, 25-34
En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su
madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás,
y María, la Magdalena.
Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo que
tanto quería, dijo a su madre: “Mujer, ahí está tu hijo”.
Luego dijo al discípulo: “Ahí está tu madre”. Y desde
entonces el discípulo se la llevó a vivir con él.
Después de esto, sabiendo Jesús que todo había llegado
a su término, para que se cumpliera la Escritura dijo:
“Tengo sed”. Había allí un jarro lleno de vinagre. Los
soldados sujetaron una esponja empapada en vinagre a
una caña de hisopo y se la acercaron a la boca. Jesús probó
el vinagre y dijo: “Todo está cumplido”, e inclinando la
cabeza, entregó el espíritu.
Entonces, los judíos, como era el día de la preparación
de la Pascua, para que los cuerpos de los ajusticiados no
se quedaran en la cruz el sábado, porque aquel sábado era
un día muy solemne, pidieron a Pilato que les quebraran
las piernas y los quitaran de la cruz. Fueron los soldados,
le quebraron las piernas a uno y luego al otro de los que
habían sido crucificados con él. Pero al llegar a Jesús,
viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas,
sino que uno de los soldados le traspasó el costado con
una lanza e inmediatamente salió sangre y agua. Palabra
del Señor.
REFLEXIÓN: • Esta Memoria litúrgica de la
Santísima Virgen María como «Madre de la Iglesia» nos
lleva al redescubrimiento de un muy afortunado
«título» y a una muy antigua «devoción». Efectivamente,
esta maternidad comienza con su «sí» decidido y
generoso en la Anunciación. Esta maternidad no
termina al pie de la Cruz (Cfr. Jn 19, 25-34), sino que
se eternizará a lo largo de todos los tiempos, a partir
de su presencia decisiva en el nacimiento de la Iglesia
el día de Pentecostés (Cfr. Hech 1, 149). Recogiendo
esta preciosa tradición San Pablo VI quiso conceder
solemnemente a María el título de «Madre de la Iglesia»,
el 21 de noviembre de 1964… • La piedad de la Iglesia
hacia la Santísima Virgen es un elemento intrínseco
del culto cristiano, cumpliendo así la profecía de la
Virgen, que dijo: «Me llamarán Bienaventurada todas las
generaciones» (Lc 1, 48). Esta celebración –extendida
ahora a toda la Iglesia por el Papa Francisco a partir
de 2018– ha de recordarnos a todos los discípulos de
Jesús que, si queremos crecer y llenarnos del amor de
Dios, es necesario fundamentar nuestra vida en tres
realidades: la Cruz, la Hostia y la Virgen. Estos son
los tres misterios que Dios ha dado al mundo para
ordenar, fecundar y santificar nuestra vida interior y
para conducirnos hacia nuestro Salvador Jesucristo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, nuestras ofrendas y conviértelas en sacramento de salvación, por cuya eficacia y por la intervención
amorosa de la santísima Virgen María, Madre de la Iglesia,
nos llenemos de santo fervor y merezcamos quedar más
íntimamente asociados, con ella, a la obra de la redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Jn 2, 1. 11
Hubo unas bodas en Cana de Galilea a las que asistió
María, la Madre de Jesús. En esa ocasión, Jesús dio principio a sus milagros, manifestó su poder y sus discípulos
creyeron en él.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo recibido esta prenda de redención y vida, te
suplicamos, Señor, que tu Iglesia, por la protección maternal de la santísima Virgen, instruya a todas las naciones,
anunciándoles el Evangelio, y llene al mundo entero con
la efusión de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ACTIVIDAD DIOCESANA
Jubileo Circular: Lunes 25, Martes 26 y Miércoles
27: Sagrado Corazón de Jesús (Tesistán), San José
de los Poetas, San Francisco (Zoquipan), El Expiatorio
Eucarístico, Santa Cruz de Jesús y María, San Mateo
(Santa Cecilia), Virgen de Guadalupe (El Salto), San
Antonio Matute.




Informes Parroquiales
Informes Especiales


