7 martes
Verde / Blanco
Feria o
Misa por los laicos
MR p. 1056 [1101] / Lecc. II p. 537
ANTÍFONA DE ENTRADA Mt 13, 33
El Reino de los cielos se parece a un poco de levadura
que tomó una mujer y la mezcló con tres medidas de
harina, y toda la masa acabó por fermentar.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que enviaste al mundo a manera de levadura
la fuerza del Evangelio, concede a tus fieles que llamaste a
vivir en el mundo en medio de las ocupaciones seculares,
que, fervorosos en su espíritu cristiano, por medio de las
tareas terrenales que desempeñan, instauren sin cesar tu
Reino. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Siembran vientos y cosecharán tempestades.]
Del libro del profeta Oseas 8, 4-7. 11-13
Esto dice el Señor: «Han nombrado reyes sin contar
conmigo, han escogido príncipes sin saberlo yo. Con su
oro y su plata se han hecho ídolos para su perdición. Tu
becerro, Samaría, es repulsivo y mi ira arde contra él.
¿Hasta cuándo serán incapaces de purificarse los hijos de
Israel? Un artesano ha hecho ese becerro, que no es Dios,
por eso quedará hecho trizas.
Siembran vientos y cosecharán tempestades; su trigo no
dará espigas, no producirá harina su grano, y si la produce,
los extranjeros se la comerán.
Efraín ha construido multitud de altares, y sólo le han
servido para pecar. Aunque yo les escribiera todas mis
leyes, las ignorarían como si fueran de un extraño.Aunque
inmolen víctimas en mi honor y coman su carne, no me
dan gusto, pues tengo presentes sus culpas y castigaré
sus pecados. Por eso volverán a la esclavitud». Palabra
de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 113 b
R. Nosotros confiamos en el Señor.
Nuestro Dios está en el cielo y él ha hecho todo lo que
quiso. En cambio, los ídolos de los paganos son oro y
plata, son dioses hechos por artesanos. R.
Tienen boca, pero no hablan; tienen ojos, pero no ven;
tienen orejas, pero no oyen; tienen nariz, pero no huelen. R.
Tienen manos, pero no tocan; tienen pies, pero no andan.
Que sean como ellos quienes los hacen y cuantos confían
en ellos. R.
Los hijos de Israel confían en el Señor: él es su auxilio
y su escudo; los hijos de Aarón confían en el Señor: él es
su auxilio y su escudo. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 10, 14
R. Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor; yo conozco a mis
ovejas y ellas me conocen a mí. R. Aleluya.
EVANGELIO
[La cosecha es mucha y los trabajadores pocos.]
Del santo Evangelio según san Mateo 9, 32-38
En aquel tiempo, llevaron ante Jesús a un hombre mudo,
que estaba poseído por el demonio. Jesús expulsó al
demonio y el mudo habló. La multitud, maravillada, decía:
«Nunca se había visto nada semejante en Israel». Pero los
fariseos decían: «Expulsa a los demonios por autoridad
del príncipe de los demonios».
Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando
en las sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y
curando toda enfermedad y dolencia. Al ver a las multitudes,
se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y
desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a
sus discípulos: «La cosecha es mucha y los trabajadores,
pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe
trabajadores a sus campos». Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: La curación de un «endemoniado
mudo» –hecho que provoca la admiración de los sencillos y la crítica de los fariseos– es el último de los
milagros con que concluye Jesús su ministerio en
Galilea. Al introducir el llamado «discurso apostólico»,
el evangelista hace un resumen de su intensa actividad. Se pone así de realce su compasión por las
muchedumbres que, muy atinadamente observa, andaban «como ovejas sin pastor» (Cfr. 1 Re 22, 17). Las
imágenes «ovejas» y «mies», se remontan al Antiguo
Testamento en donde se profetiza que el Señor mismo
se convertiría en «Pastor» de su rebaño.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que quisiste salvar a todo el mundo por
el sacrificio de tu Hijo, y llamas también a los laicos
al trabajo apostólico, concédeles, por la fuerza de esta
ofrenda, impregnar el mundo con el espíritu cristiano y ser
fermento de santificación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 15, 8
La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto
y se manifiesten así como discípulos míos, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo participado de la abundancia de tu gracia, te
rogamos, Señor, que, fortalecidos por el poder vivificante
del convite eucarístico, tus fieles, que quisiste dedicados a
las tareas temporales, sean valientes testigos de la verdad
evangélica y en los ambientes en que trabajan hagan
siempre presente y activa a tu Iglesia. Por Jesucristo,
nuestro Señor.




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