23 lunes
Morado
FERIA DE CUARESMA
o SAN TORIBIO DE MOGROVEJO, Obispo.
Sólo Conmemoración.
MR p. 244 [256] y 692 [710] / Lecc. I p. 781
Una de las personas que más ha contribuido a la propagación
de la Iglesia en la America Latina es Toribio de Mogrovejo
(1538-1606). Desde que llegó a Lima con el título de
arzobispo, realizó innumerables viajes pastorales, durante
los cuales fundó hospitales y seminarios, construyó templos
y celebró sinodos. Viajaba siempre a pie, sin interrumpir
sus ayunos y oraciones.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 21, 20. 7
Tú, Señor, no te quedes lejos; fuerza mía, ven aprisa a
ayudarme; pues yo soy un gusano, no un hombre, despreciado
por la gente y rechazado por el pueblo.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que has hecho crecer a tu Iglesia por los
cuidados apostólicos y el celo por la verdad del santo
obispo Toribio de Mogrovejo, concede también al pueblo
a ti consagrado crecer constantemente en la fe y renovarse
en la santidad. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[La inocencia de Susana.]
Del libro del profeta Daniel 13, 41c-62 [Forma breve]
En aquel tiempo, la asamblea creyó a los ancianos, que
habían calumniado a Susana, y la condenaron a muerte.
Entonces Susana, dando fuertes voces, exclamó: “Dios eterno,
que conoces los secretos y lo sabes todo antes de que suceda,
tú sabes que éstos me han levantado un falso testimonio. Y voy
a morir sin haber hecho nada de lo que su maldad ha tramado
contra mí”. El Señor escuchó su voz. Cuando llevaban a Susana
al sitio de la ejecución, el Señor hizo sentir a un muchacho,
llamado Daniel, un santo impulso de ponerse a gritar: “Yo no
soy responsable de la sangre de esta mujer”.
Todo el pueblo se volvió a mirarlo y le preguntaron: “¿Qué
es lo que estás diciendo?” Entonces Daniel, de pie en medio
de ellos, les respondió: “Israelitas, ¿cómo pueden ser tan
ciegos? Han condenado a muerte a una hija de Israel, sin
haber investigado y puesto en claro la verdad. Vuelvan al
tribunal, porque ésos le han levantado un falso testimonio”.
Todo el pueblo regresó de prisa y los ancianos dijeron
a Daniel: “Ven a sentarte en medio de nosotros y dinos
lo que piensas, puesto que Dios mismo te ha dado la
madurez de un anciano”. Daniel les dijo entonces:
“Separen a los acusadores, lejos el uno del otro, y yo
los voy a interrogar”.
Una vez separados, Daniel mandó llamar a uno de ellos
y le dijo: “Viejo en años y en crímenes, ahora van a quedar
al descubierto tus pecados anteriores, cuando injustamente
condenabas a los inocentes y absolvías a los culpables,
contra el mandamiento del Señor: No matarás al que es
justo e inocente. Ahora bien, si es cierto que los viste,
dime debajo de qué árbol estaban juntos”. Él respondió:
“Debajo de una acacia”. Daniel le dijo: “Muy bien. Tu
mentira te va a costar la vida, pues ya el ángel ha recibido
de Dios tu sentencia y te va a partir por la mitad”. Daniel
les dijo que se lo llevaran, mandó traer al otro y le dijo:
“Raza de Canaán y no de Judá, la belleza te sedujo y la
pasión te pervirtió el corazón. Lo mismo hacían ustedes
con las mujeres de Israel, y ellas, por miedo, se entregaban
a ustedes. Pero una mujer de Judá no ha podido soportar
la maldad de ustedes. Ahora dime, ¿bajo qué árbol los
sorprendiste abrazados?” Él contestó: “Debajo de una
encina”. Replicó Daniel: “También a ti tu mentira te costará
la vida. El ángel del Señor aguarda ya con la espada en la
mano, para partirte por la mitad. Así acabará con ustedes”.
Entonces toda la asamblea levantó la voz y bendijo a Dios,
que salva a los que esperan en él. Se alzaron contra los dos
viejos, a quienes, con palabras de ellos mismos, Daniel había
convencido de falso testimonio, y les aplicaron la pena que
ellos mismos habían maquinado contra su prójimo. Para
cumplir con la ley de Moisés, los mataron, y aquel día se
salvó una vida inocente. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 22
R. Nada temo, Señor, porque tú estás conmigo.
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas
me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para
reparar mis fuerzas. R.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero
recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo,
porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan
seguridad. R.
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis
adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa
hasta los bordes. R.
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los
días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin
término. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Ez 33, 11
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No quiero la muerte del pecador, sino que se
arrepienta y viva, dice el Señor. R. Honor y gloria a
ti, Señor Jesús.
EVANGELIO
[Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le tire la primera
piedra.]
Del santo Evangelio según san Juan 8, 1-11
En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos y
al amanecer se presentó de nuevo en el templo, donde la
multitud se le acercaba; y él, sentado entre ellos, les enseñaba.
Entonces los escribas y fariseos le llevaron a una
mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola frente a él,
le dijeron: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en
flagrante adulterio. Moisés nos manda en la ley apedrear
a estas mujeres. ¿Tú que dices?”
Le preguntaban esto para ponerle una trampa y poder
acusarlo. Pero Jesús se agachó y se puso a escribir en el
suelo con el dedo. Pero como insistían en su pregunta, se
incorporó y les dijo: “Aquel de ustedes que no tenga pecado,
que le tire la primera piedra”. Se volvió a agachar y siguió
escribiendo en el suelo.
Al oír aquellas palabras, los acusadores comenzaron a
escabullirse uno tras otro, empezando por los más viejos,
hasta que dejaron solos a Jesús y a la mujer, que estaba de
pie, junto a él.
Entonces Jesús se enderezó y le preguntó: “Mujer, ¿dónde
están los que te acusaban? ¿Nadie te ha condenado?” Ella le
contestó: “Nadie, Señor”. Y Jesús le dijo: “Tampoco yo te
condeno. Vete y ya no vuelvas a pecar”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Los motivos de la acusación por parte
de los escribas y fariseos no son, por supuesto, sinceros.
Lo que en realidad buscan al llevar a esta mujer ante
Jesús es «ponerle una trampa y poder acusarlo». Jesús
perdona a la mujer adúltera y su amor misericordioso la
convierte. Entonces le dice: «ya no vuelvas a pecar». En
este episodio Él nos revela que la actitud de los hombres
es muy diferente a la del Padre –el inmensamente bueno–
que no gusta condenar sino perdonar. La bondad divina
es tan grande como Dios mismo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, a quienes nos disponemos a celebrar
los santos misterios, que podamos presentarte con alegría
nuestras almas ya purificadas, como fruto de nuestra
penitencia corporal. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 8, 12
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue,
no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que los sacramentos que hemos recibido, Señor, nos
purifiquen de nuestras malas inclinaciones y, fortalecidos con
tu bendición, corramos a tu encuentro siguiendo las huellas
de Cristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO
Dios y Padre nuestro, purifica de sus pecados al pueblo
que te suplica, para que llevando una vida santa se vea libre
de toda adversidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ACTIVIDAD DIOCESANA
Jubileo circular: Lunes 23, Martes 24 y Miércoles
25: San Gerardo de Mayela (Polanco), Belén
de Jesús, San Martín de Tours, Santo Niño de
Atocha (Tonalá), Ntra. Sra. de las Rosas (Lomas
Independencia), Ntra. Sra. de Guadalupe
(Atotonilquillo), San Andrés (Mpio. de Magdalena),
San Jorge Mártir.




Informes Parroquiales
Informes Especiales


