4 martes
Blanco
Memoria,
SAN JUAN MARÍA VIANNEY,
Presbítero, Patrono de los sacerdotes
MR pp. 761 y 901 [787 y 940] / Lecc. II p. 643
Más conocido como “el Cura de Ars”, es modelo de pastor
de almas, entregado de lleno al anuncio de la palabra de
Dios, al ministerio de la reconciliación, a la penitencia
y a la oración. En ciertas horas se percibía en su rostro
un amor que lo transformaba: aquel fuego procedía de
la Eucaristía, que celebraba fervorosamente y adoraba
con toda su fe (1786-1859).
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sir 45, 20
El Señor lo eligió para ser su sacerdote, a fin de que le
ofrezca un sacrificio de alabanza.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, que hiciste admirable a san Juan María Vianney, presbítero, por su celo
pastoral, concédenos que, a ejemplo suyo y por su intercesión, ganemos para Cristo, con la caridad, a los hermanos
y con ellos podamos alcanzar la gloria eterna. Por nuestro
Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Por tus enormes pecados te he tratado así. - Yo haré
volver a los cautivos de Israel.]
Del libro del profeta Jeremías 30, 1-2. 12-15. 18-22
Estas palabras le fueron dirigidas a Jeremías de parte
del Señor: «Esto dice el Señor, Dios de Israel: ‹Escribe en
un libro todas las palabras que te he dicho›.»
“Esto dice el Señor:’ Tu quebranto es irremediable e
incurables tus heridas. Estás desahuciado. Hay heridas que
tienen curación, pero las tuyas no tienen remedio.
Todos tus amantes te han olvidado y ya no preguntan por
ti. Como si fuera tu enemigo, te herí y te impuse un cruel
castigo por tu gran culpa, por tus enormes pecados. ¿Por
qué te quejas de tus heridas? Tu dolor es irremediable. Por
tu gran culpa, por tus enormes pecados te he tratado así› ».
“Esto dice el Señor: ‘Yo cambiaré la suerte del pueblo
de Israel: lo haré volver a su patria; me apiadaré de sus
casas, la ciudad será reedificada sobre sus propias ruinas
y el templo será reconstruido tal como era. Se escucharán
himnos de alabanza y los cantos de un pueblo que se alegra.
Y los multiplicaré y ya no serán pocos, los honraré y ya
no serán despreciados; sus hijos serán como eran antes, la
comunidad que está delante de mí, y yo castigaré a todos
sus enemigos.
Un príncipe nacerá de mi pueblo, uno de ellos mismos
será su jefe. Yo lo haré acercarse y él vendrá hasta mí;
porque, si no, ¿quién se atreverá a acercarse a mí? Ustedes
serán mi pueblo y yo seré su Dios› ». Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 101
R. El Señor es nuestro Dios.
Cuando el Señor reedifique a Sión y aparezca glorioso,
cuando oiga el clamor del oprimido y no se muestre a
sus plegarias sordo, entonces al Señor temerán todos los
pueblos, y su gloria verán los poderosos. R.
Esto se escribirá para el futuro y alabará al Señor el
pueblo nuevo, porque el Señor, desde su altura santa, ha
mirado a la tierra desde el cielo, para oír los gemidos del
cautivo y librar de la muerte al prisionero. R.
Bajo tu protección, Señor, habitarán los hijos de tus
siervos y se establecerán sus descendientes. Tu nombre en
Sión alabarán por eso, cuando en Jerusalén, a darte culto,
se reúnan, Señor, todos los pueblos. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. Hech 16, 14
R. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones, para que comprendamos las palabras de tu Hijo. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Las plantas que no haya plantado mi Padre serán
arrancadas de raíz.]
Del santo Evangelio según san Mateo 15, 1-2. 10-14
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos escribas y
unos fariseos venidos de Jerusalén y le preguntaron:
«¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros
mayores y no se lavan las manos antes de comer?»
Jesús llamó entonces a la gente y le dijo: «Escuchen y
traten de comprender. No es lo que entra por la boca lo
que mancha al hombre; lo que sale de la boca, eso es lo
que mancha al hombre».
Se le acercaron entonces los discípulos y le dijeron:
«¿Sabes que los fariseos se han escandalizado de tus
palabras?» Jesús les respondió: «Las plantas que no haya
plantado mi Padre celestial, serán arrancadas de raíz.
Déjenlos; son ciegos que guían a otros ciegos. Y si un
ciego guía a otro ciego, los dos caerán en un hoyo». Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Jesús no condena las tradiciones
humanas por sí mismas sino en cuanto que, en
vez de esclarecer la ley divina, la oscurecen. Como
respuesta al arraigado legalismo de los escribas y
fariseos, Jesús justifica las supuestas “transgresiones”
de sus discípulos. Él lleva el tema a un nivel diferente:
la transgresión de los mandamientos divinos con el
pretexto del cumplimiento de costumbres rutinarias,
que no provienen de un auténtico cambio interior. Los
letrados son «ciegos» que han olvidado la verdadera
jerarquía de valores y, por tanto, ya no serán más
los custodios de la «viña» del Señor» (Cfr. Is 60, 21).
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios todopoderoso, suplicamos humildemente a tu
majestad que así como los dones ofrecidos en honor de
san Juan María Vianney manifiestan la gloria del poder
divino, de la misma manera nos alcancen el fruto de tu
salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 28, 20
Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del
mundo, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados con santos manjares, concédenos, Dios
todopoderoso, seguir constantes los ejemplos de san Juan
María Vianney, servirte con generosa entrega y amar a
todos con caridad infatigable. Por Jesucristo, nuestro Señor.




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