21 martes
Verde / Blanco
Feria
o SAN LORENZO DE BRÍNDIS,
Presbítero y Doctor de la Iglesia
MR pp. 750 y 909 [775 y 948] / Lecc. II p. 590
Era Lorenzo un monje capuchino de Verona, hombre de
mucha cultura y señaladas cualidades para la acción.
Pero, además, vivía como un sencillo y amable hijo de
Francisco de Asís. Trabajó esforzadamente en la reforma
católica en toda la Europa central y fue el alma de la
cruzada contra los turcos en Hungría (1559-1619).
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 36, 30-31
La boca del justo proclama la sabiduría, y su lengua
manifiesta lo que es verdadero. Porque la ley de su Dios
está en su corazón.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que para gloria de tu nombre y salvación
de las almas diste a san Lorenzo de Brindis, presbítero,
un espíritu de consejo y fortaleza, concédenos, en ese
mismo espíritu, conocer lo que debemos hacer y, cono
ciéndolo, llevarlo a cabo, por su intercesión. Por nuestro
Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Arrojará a lo hondo del mar nuestros delitos.]
Del libro del profeta Miqueas 7, 14-15. 18-20
Señor, Dios nuestro, pastorea a tu pueblo con tu cayado,
a las ovejas de tu heredad que permanecen aisladas en la
maleza, en medio de campos feraces. Pastarán en Basan
y en Galaad, como en los días de antaño, como cuando
salimos de Egipto y nos mostrabas tus prodigios.
¿Qué Dios hay como tú, que quitas la iniquidad y pasas
por alto la rebeldía de los sobrevivientes de Israel? No
mantendrás por siempre tu cólera, pues te complaces en
ser misericordioso.
Volverás a compadecerte de nosotros, aplastarás con
tus pies nuestras iniquidades, arrojarás a lo hondo del
mar nuestros delitos. Serás fiel con Jacob y compasivo
con Abraham, como juraste a nuestros padres en tiempos
remotos, Señor, Dios nuestro. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 84
R. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
Señor, has sido bueno con tu tierra, pues cambiaste
la suerte de Jacob, perdonaste las culpas de tu pueblo y
sepultaste todos sus pecados; reprimiste tu cólera y frenaste
el incendio de tu ira. R.
También ahora cambia nuestra suerte, Dios, salvador
nuestro, y deja ya tu rencor contra nosotros. ¿O es que vas
a estar siempre enojado y a prolongar tu ira de generación
en generación? R.
¿No vas a devolvernos la vida para que tu pueblo se
alegre contigo? Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos
tu salvación. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 14, 23
R. Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará
y haremos en él nuestra morada, dice el Señor. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Señalando a sus discípulos, dijo: Estos son mi madre y
mis hermanos.]
Del santo Evangelio según san Mateo 12, 46-50
En aquel tiempo, Jesús estaba hablando a la
muchedumbre, cuando su madre y sus parientes se
acercaron y trataban de hablar con él. Alguien le dijo
entonces a Jesús: «Oye, ahí fuera están tu madre y tus
hermanos, y quieren hablar contigo».
Pero él respondió al que se lo decía: «¿Quién es mi
madre y quiénes son mis hermanos?» Y señalando con
la mano a sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y
mis hermanos. Pues todo el que cumple la voluntad de
mi Padre, que está en los cielos, ése es mi hermano, mi
hermana y mi madre». Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: La respuesta de Cristo a su pregunta:
«¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?»,
relativiza los vínculos familiares desde la perspectiva del
Reino. Tal forma de ver tiene la primacía absoluta y su
eje central es la «voluntad divina». Jesús mismo es un
acabado ejemplo de esa opción prioritaria. Si el discípulo
no es más que su Maestro, él tendrá que experimentar
en consecuencia la incomprensión e incluso la renuncia
a la propia familia. Esta comprometedora afirmación
no minusvalora ni excluye a María su madre, pues ella
supo cumplir en forma excelente esta divina voluntad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que te agrade, Dios nuestro, el sacrificio que alegres te
presentamos en la fiesta de san Lorenzo Bríndis, por cuyas
enseñanzas te alabamos y nos entregamos enteramente a
ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 1, 2-3
El que día y noche medita la ley del Señor, al debido
tiempo dará su fruto.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
A quienes alimentas con Cristo, pan de vida, instrúyenos,
Señor, por Cristo, verdadero maestro, para que en la
festividad de san Lorenzo Bríndis, aprendamos tu verdad
y la llevemos a la práctica en la caridad. Por Jesucristo,
nuestro Señor.




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