11 miércoles
Morado
FERIA DE CUARESMA,
MR p. 221 [234] / Lecc. I p. 749
ANTÍFONA DE ENTRADA
Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor. Los
escucharé cuando me llamen en cualquier tribulación, y
siempre seré su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso, te pedimos humildemente que, cuanto
más se acerca el día de la fiesta que nos trae la salvación, con
tanto mayor fervor nos preparemos para celebrar debidamente
el misterio pascual. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Guarden mis mandamientos y pónganlos en práctica.]
Del libro del Deuteronomio 4, 1. 5-9
En aquellos días, habló Moisés al pueblo, diciendo:
“Ahora, Israel, escucha los mandatos y preceptos que te
enseño, para que los pongas en práctica y puedas así vivir
y entrar a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de
tus padres, te va a dar.
Yo les enseño mandatos y preceptos, como me ordena el
Señor, mi Dios, para que se ajusten a ellos en la tierra en
que van a entrar y que van a tomar en posesión. Guárdenlos
y cúmplanlos, porque ellos son su sabiduría y su prudencia
a los ojos de los pueblos. Cuando tengan noticia de todos
estos preceptos, se dirán: ‘En verdad esta gran nación es un
pueblo sabio y prudente’. Porque, ¿cuál otra nación hay tan
grande que tenga dioses tan cercanos como lo está nuestro
Dios, siempre que lo invocamos? ¿Cuál es la gran nación
cuyos mandatos y preceptos sean tan justos como toda esta
ley que ahora les doy?
Pero ten cuidado y atiende bien: No vayas a olvidarte de
estos hechos que tus ojos han visto, ni dejes que se aparten de tu
corazón en todos los días de tu vida; al contrario, transmíteselos
a tus hijos y a los hijos de tus hijos”. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 147
R. Demos gloria a nuestro Dios.
Glorifica al Señor, Jerusalén, a Dios ríndele honores,
Israel. Él refuerza el cerrojo de tus puertas y bendice a tus
hijos en tu casa. R.
Él mantiene la paz en tus fronteras, con su trigo mejor
sacia tu hambre. Él envía a la tierra su mensaje y su palabra
corre velozmente. R.
Le muestra a Jacob su pensamiento, sus normas y designios
a Israel. No ha hecho nada igual con ningún pueblo, ni le ha
confiado a otro sus proyectos. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. Jn 6, 63. 68
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras
de vida eterna. R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
EVANGELIO
[El que cumpla y enseñe mis mandamientos, será grande
en el Reino de los cielos.]
Del santo Evangelio según san Mateo 5, 17-19
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No crean
que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido
a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes
se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta
la más pequeña letra o coma de la ley.
Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos
menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el
Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe,
será grande en el Reino de los cielos”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: El evangelio introduce las seis antítesis
del «Sermón de la Montaña» en el que Jesús delinea la nueva
justicia del Reino de Dios, es decir, las nuevas normas
de santidad y de fidelidad de su nuevo pueblo. Tales
disposiciones –propias y características de la «plenitud de
los tiempos» (Gal 4, 4)– son, naturalmente, más radicales y
comprometedoras que las del pasado. Esta adhesión es la
que quiere Jesús de sus discípulos. Ella ha de diferenciar
a los miembros de la sinagoga y de los miembros de la
Iglesia. No olvidemos que, a final de cuentas, en el amor
se compendia la «plenitud de la ley» (Rom 13, 10).
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, las súplicas de tu pueblo juntamente con
la oblación de estas ofrendas; y a quienes celebramos tus
sacramentos, defiéndenos de todo peligro. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal, 15, 11
Me has enseñado el sendero de la vida, me saciarás de
gozo en tu presencia, Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Santifica, Señor, a quienes hemos sido alimentados con
los manjares de la mesa celestial, para que, perdonados de
todo pecado, podamos alcanzar las promesas eternas. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO
Concede, Señor, a tu pueblo el deseo de agradarte, porque
sólo le darás todo lo que lo favorece si lo haces dócil a lo
que tú mismo le enseñas. Por Jesucristo, nuestro Señor.




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