16 sábado
Blanco / Rojo
FERIA DE PASCUA
o SAN JUAN NEPOMUCENO, Mártir
MR pp. 714 y 888 [734 y 927] / Lecc. I p. 947
Nació en Bohemia (República Checa) en 1350. Su padre
era juez. Ya a los 20 años era “notario de tribunal eclesiástico”. Fue ocupando diferentes cargos hasta llegar a
vicario general del arzobispado de Praga. Se dedicaba a
ayudar especialmente a los pobres y humildes. Como el rey
cometía innumerables abusos de autoridad, el arzobispo
lo excomulgó. El rey, enfurecido, se ensañó contra los
cristianos: una de las primeras víctimas fue Juan Nepomuceno, torturado por órdenes reales (16 de mayo de 1393).
ANTÍFONA DE ENTRADA
Este es el varón que no fue abandonado por Dios en
el día del combate; recibirá su corona, porque cumplió
fielmente los mandatos del Señor. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que otorgaste a san Juan Nepomuceno valor
para morir y no ceder ante los perseguidores, concédenos
su fortaleza para callar por tu amor cuanto pueda lesionar
al prójimo. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[El judío Apolo demostró, por medio de la Escritura, que
Jesús es el Mesías.]
Del libro de los Hechos de los Apóstoles 18, 23-28
En aquellos días, después de haber estado en Antioquía
algún tiempo, emprendió Pablo otro viaje y recorrió
Galacia y Frigia, confirmando en la fe a los discípulos.
Un judío, natural de Alejandría, llamado Apolo, hombre
elocuente y muy versado en las Escrituras, había ido a
Éfeso. Aquel hombre estaba instruido en la doctrina del
Señor, y siendo de ferviente espíritu, disertaba y enseñaba
con exactitud lo concerniente a Jesús, aunque no conocía
más que el bautismo de Juan.
Apolo comenzó a hablar valientemente en la sinagoga.
Cuando lo oyeron Priscila y Aquila, lo tomaron por su
cuenta y le explicaron con mayor exactitud la doctrina
del Señor. Como él deseaba pasar a Grecia, los hermanos
lo animaron y escribieron a los discípulos de allá para
que lo recibieran bien. Cuando llegó, contribuyó mucho,
con la ayuda de la gracia, al provecho de los creyentes,
pues refutaba vigorosamente en público a los judíos,
demostrando, por medio de las Escrituras, que Jesús era
el Mesías. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 46
R. Dios es el rey del universo. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo
llenos, que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la
tierra, rey supremo. R.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor
de nuestros cantos. Reina Dios sobre todas las naciones
desde su trono santo. R.
Los jefes de los pueblos se han reunido con el pueblo de
Dios, Dios de Abraham, porque de Dios son los grandes
de la tierra. Por encima de todo Dios está. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. Jn 16, 28
R. Aleluya, aleluya.
Salí del Padre y vine al mundo, ahora dejo el mundo y
vuelvo al Padre, dice el Señor. R. Aleluya.
EVANGELIO
[El Padre mismo los ama, porque ustedes me han amado
y han creído que salí del Padre.]
Del santo Evangelio según san Juan 16, 23b-28
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Yo les
aseguro: cuanto pidan al Padre en mi nombre, se lo
concederá. Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre.
Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.
Les he dicho estas cosas en parábolas; pero se acerca
la hora en que ya no les hablaré en parábolas, sino que
les hablaré del Padre abiertamente. En aquel día pedirán
en mi nombre, y no les digo que rogaré por ustedes al
Padre, pues el Padre mismo los ama, porque ustedes me
han amado y han creído que salí del Padre. Yo salí del
Padre y vine al mundo; ahora dejo el mundo y vuelvo al
Padre”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: El evangelio expone algunas
consecuencias de la «intimidad» y de la «comunión» de
vida con el divino Maestro. Jesús asegura a los suyos
el cumplimiento de las peticiones hechas al Padre en
su nombre. Es obvio que con esta alegría «completa»
se trata de ir al encuentro, en forma prioritaria, de las
necesidades relacionadas con la «vida en el Espíritu».
Tal alegría se fundamenta, en última instancia, en el
reconocimiento de Jesús como revelador del Padre,
que hace nacer a los creyentes a una vida nueva y los
vuelve conscientes de su condición de hijos de Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, el sacrificio de reconciliación y alabanza
que ofrecemos a tu majestad en la conmemoración del
santo mártir Juan Nepomuceno, para que nos lleve a obtener el perdón y nos haga permanecer en continua acción
de gracias. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 115, 15
A los ojos del Señor es muy penoso que mueran sus
amigos. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Al celebrar con alegría esta festividad y habiendo recibido tus dones celestiales, te pedimos, Señor, que concedas, a quienes en este divino banquete proclamamos la
muerte de tu Hijo, que podamos participar, con los santos
mártires, de su resurrección y de su gloria. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ACTIVIDAD DIOCESANA
Visita al Santuario de los Mártires:
Decanato del Sagrario Metropolitano.
16 sábado
Blanco
Misa de la Vigilia
MR p. 383 [386] / Lecc. I p. 936




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