16 miércoles
Rojo
Memoria,
SANTOS CORNELIO, Papa y
CIPRIANO, Obispo, Mártires
MR p. 793 y 895 [823 y 934] / Lecc. II p. 800
Cipriano, obispo de Cartago, fue decapitado el 14 de
septiembre de 258. Sus escritos, lo mismo que su martirio,
revelan el alma de un verdadero pastor, siempre en la brecha
para sostener a sus hermanos perseguidos y preservar
la unidad de la Iglesia. En todo procuró dar ejemplo de
fidelidad a nuestro Señor. El Papa Cornelio, quien murió en
Civitavecchia después de un breve pontificado (251-253), se
ganó el respeto y la amistad de Cipriano. Por este motivo,
desde el siglo IV, la Iglesia romana festeja a Cornelio en
su propia cripta en el aniversario de Cipriano.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sir 45, 30
El Señor hizo con él una alianza de paz, lo puso al frente
de su pueblo y lo constituyó sacerdote para siempre.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en los santos Cornelio y Cipriano diste
a tu pueblo pastores llenos de celo y mártires victoriosos,
concédenos, por su intercesión, ser fortalecidos en la fe y
la constancia y trabajar esforzadamente por la unidad de
la Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Entre estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor,
el amor es la mayor de las tres.]
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios
12, 31–13, 13
Hermanos: Aspiren a los dones de Dios más excelentes.
Voy a mostrarles el camino mejor de todos. Aunque yo
hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no
tengo amor, no soy más que una campana que resuena
o unos platillos que aturden. Aunque yo tuviera el don
de profecía y penetrara todos los misterios, aunque yo
poseyera en grado sublime el don de ciencia y mi fe fuera
tan grande como para cambiar de sitio las montañas, si no
tengo amor, nada soy. Aunque yo repartiera en limosnas
todos mis bienes y aunque me dejara quemar vivo, si no
tengo amor, de nada me sirve.
El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene
envidia; el amor no es presumido ni se envanece; no es
grosero ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se
alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. El
amor disculpa sin límites, confía sin límites, espera sin
límites, soporta sin límites.
El amor dura por siempre; en cambio, el don de profecía
se acabará; el don de lenguas desaparecerá, y el don de
ciencia dejará de existir, porque nuestros dones de ciencia
y de profecía son imperfectos. Pero cuando llegue la
consumación, todo lo imperfecto desaparecerá.
Cuando yo era niño, hablaba como niño, sentía como
niño y pensaba como niño; pero cuando llegué a ser
hombre, hice a un lado las cosas de niño. Ahora vemos
como en un espejo y oscuramente, pero después será cara a
cara. Ahora sólo conozco de una manera imperfecta, pero
entonces conoceré a Dios como él me conoce a mí. Ahora
tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor;
pero el amor es la mayor de las tres. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 32
R. Dichoso el pueblo escogido por Dios.
Demos gracias a Dios al son del arpa, que la lira
acompañe nuestros cantos, cantemos en su honor nuevos
cantares, al compás de instrumentos aclamémoslo. R.
Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son
leales. El ama la justicia y el derecho, la tierra llena está
de sus bondades. R.
Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, dichoso el pueblo
que escogió por suyo. Muéstrate bondadoso con nosotros,
porque en ti, Señor, hemos confiado. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. Jn 6, 63. 68
R. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes
palabras de vida eterna. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Tocamos la flauta y ustedes no bailaron, cantamos canciones tristes y no lloraron.]
Del santo Evangelio según san Lucas 7, 31-35
En aquel tiempo, Jesús dijo: «¿Con quién compararé a
los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen?
Se parecen a esos niños que se sientan a jugar en la plaza
y se gritan los unos a los otros: ‘Tocamos la flauta y no
han bailado, cantamos canciones tristes y no han llorado’.
Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni
bebía vino, y ustedes dijeron: ‹Ese está endemoniado›. Y
viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: ‹Este
hombre es un glotón y un bebedor, amigo de publicanos
y pecadores›. Pero sólo aquellos que tienen la sabiduría
de Dios, son quienes lo reconocen». Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Los judíos de su tiempo –
especialmente los que «frustraron el designio de
Dios sobre ellos» (Lc 7, 29)– demostraron no tener
buena voluntad ante la persona de Cristo. Con Juan
el Bautista estos escribas y fariseos se comportaron,
por lo demás, de la misma forma. Esto es lo que les
recuerda el Señor con una viva y original parábola.
Es ésta la de los «niños que juegan en la plaza»,
simulando mediante el canto y el baile situaciones
tan diversas como un entierro y una boda. Esta
generación de “chiquillos caprichosos” rechaza, bajo
múltiples pretextos, el gozo de la auténtica conversión.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que en esta festividad de los santos
Cornelio y Cipriano nos aproveche esta ofrenda, por cuya
inmolación quisiste que se perdonen los pecados del mundo
entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Jn 21, 17
Señor, tú lo conoces todo; tú sabes que te amo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor Dios, que la eficacia de los dones recibidos, en
esta festividad de los santos Cornelio y Cipriano, produzca
su efecto en nosotros, para que nos sirvan de ayuda en
nuestra vida mortal y nos obtengan el gozo de la felicidad
eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.




Informes Parroquiales
Informes Especiales


