16 jueves
Blanco / Azul
Memoria,
NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN
MR pp. 749 y 867 [774 y 906] / Lecc. II p. 572
La antigüedad relacionó íntimamente el monte Carmelo
con la predicación del profeta Elías. En el siglo XIII,
algunas personas, abrasadas, como el profeta, “en el
amor al Dios vivo”, se establecieron en el Carmelo para
llevar una vida de ermitaños, regida por una regla común
(1209). Así empezó la Orden del Carmelo, bajo la protección de la santísima Virgen María de Nazaret, madre de
los contemplativos.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces
Virgen para siempre.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, la poderosa intercesión de la gloriosa Virgen María, nuestra Señora del Carmen, para que,
con la ayuda de su protección, podamos llegar hasta el
monte de la salvación, que es Cristo. Él, que vive y reina
contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los
siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
[Despierten jubilosos, los que habitan en los sepulcros.]
Del libro del profeta Isaías 26, 7-9. 12. 16-19
La senda del justo es recta porque tú, Señor, le allanas el
sendero. En el camino de tus mandamientos te buscamos,
anhelando, Señor, tu nombre y tu recuerdo.
Mi alma te desea por la noche y mi espíritu te busca
por la mañana, porque tus mandamientos son la luz de la
tierra y enseñan justicia a los habitantes del orbe.
Tú nos darás, Señor, la paz, porque todo lo que hemos
hecho eres tú quien lo ha hecho por nosotros.
Acudimos a ti, Señor, en el peligro, cuando nos angustiaba la fuerza de tu castigo. Como una mujer que va a
dar a luz, que se retuerce y grita angustiada, así éramos,
Señor, en tu presencia: concebimos y nos retorcimos,
¡pero lo único que hemos dado a luz ha sido viento! No
le hemos dado salvación al país, no le han nacido habitantes al mundo.
Tus muertos vivirán, sus cadáveres resucitarán, despertarán jubilosos los que habitan en los sepulcros, porque
tu rocío es rocío luminoso y la tierra de las sombras dará
a luz. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 101
R. El Señor tiene compasión de nosotros.
Tú, Señor, reinas para siempre y tu fama pasa de
generación en generación. Levántate y ten misericordia
de Sión, pues ya es tiempo de que te apiades de ella. Tus
siervos aman sus piedras y se compadecen de sus ruinas. R.
Cuando el Señor reedifique a Sión y aparezca glorioso,
cuando oiga el clamor del oprimido y no se muestre a
sus plegarias sordo, entonces temerán al Señor todos los
pueblos, y su gloria verán los poderosos. R.
Esto se escribirá para el futuro y alabará al Señor el
pueblo nuevo, porque el Señor, desde su altura santa, ha
mirado a la tierra desde el cielo, para oír los gemidos del
cautivo y librar de la muerte al prisionero. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 11, 28
R. Aleluya, aleluya.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados
por la carga, y yo les daré alivio, dice el Señor. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Soy manso y humilde de corazón.]
Del santo Evangelio según san Mateo 11, 28-30
En aquel tiempo, Jesús dijo: «Vengan a mí, todos los
que están fatigados y agobiados por la carga, y yo
los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de
mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán
descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera».
Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: En este breve texto, exclusivo de
san Mateo, se recalca que la ley de Cristo es «yugo
llevadero» y «carga ligera». Su clima es la amistad,
que genera alegría y confianza, en especial de parte
de los «sencillos». Hay quienes confunden esta ley con
un cúmulo de mandatos, prohibiciones y temores al
castigo. Esto contradice el programa de «liberación»
que Él expuso en la sinagoga de Nazaret. Esto invalida la invitación a la felicidad contenida en las
«bienaventuranzas». Jesús reprobó una religiosidad
superficial y una moral de apariencias, incapaces de
transmitir el consuelo de la auténtica salvación.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por la abundancia de tu gracia, en ofrenda permanente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 1, 49
Ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede.
Santo es su nombre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Ya que nos has concedido participar de la redención
eterna, te rogamos, Señor, que, quienes celebramos la conmemoración de la Madre de tu Hijo, no sólo nos gloriemos
de la plenitud de tu gracia, sino que experimentemos también un continuo aumento de salvación. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ACTIVIDAD DIOCESANA
Jubileo Circular: Jueves 16 Viernes 17 y Sábado 18: Ntra.
Sra. de la Defensa, La Divina Providencia, San Pedro Apóstol
(Zapopan), El Divino Niño (Polanco), Virgen de Guadalupe
(Agua Blanca), San Pedro Apulco, La Santísima Trinidad
(Sector Hidalgo), El Señor de las Maravillas.




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