16 martes
Verde
Feria o
Misa para pedir caridad
MR p. 1097 [1143] / Lecc p. II 452
ANTÍFONA DE ENTRADA Ez 36, 26-28
Dice el Señor: Arrancaré de ustedes el corazón de piedra
y les daré un corazón de carne, les infundiré mi espíritu.
Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Inflama, Señor, nuestros corazones con el Espíritu
de tu amor, para que podamos pensar siempre lo que es
digno y agradable a tus ojos y amarte sinceramente en los
hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Has hecho pecar a Israel.]
Del primer libro de los Reyes 21, 17-29
Después de la muerte de Nabot, el Señor le dirigió
la palabra al profeta Elías y le dijo: “Levántate y ve al
encuentro de Ajab, rey de Israel, que vive en Samaria.
Se encuentra en la viña de Nabot, a donde ha ido para
apropiársela. Dile lo siguiente: ‘Esto dice el Señor: ¿Así
que, además de asesinar, estás robando?’ Dile también:
‘Por eso, dice el Señor, en el mismo lugar en que los perros
han lamido la sangre de Nabot, los perros lamerán también
tu propia sangre’ “.
Ajab le dijo a Elías: “¿Has vuelto a encontrarme,
enemigo mío?” Le respondió Elías: “Sí, te he vuelto a
encontrar. ‘Porque te has prestado para hacer el mal ante
mis ojos, dice el Señor, yo mismo voy a castigarte: voy
a barrer a tu posteridad y a exterminar en Israel a todo
varón de tu casa, libre o esclavo. Haré con tu casa lo que
hice con la de Jeroboam, hijo de Nebat, y con la de Basá,
hijo de Ajías, porque has provocado mi cólera y has hecho
pecar a Israel. A los hijos de Ajab que mueran en la ciudad,
los devorarán los perros; y a los que mueran en el campo,
se los comerán los buitres’. También contra Jezabel ha
hablado el Señor y ha dicho: ‘Los perros devorarán a
Jezabel en el campo de Yezrael’ “.
(Y es que en realidad no hubo otro que se prestara
tanto como Ajab para hacer el mal ante los ojos del
Señor, instigado por su esposa Jezabel. Su proceder fue
abominable, porque adoró a los ídolos que habían hecho
los amorreos, a quienes el Señor expulsó del país para
dárselo a los hijos de Israel).
Cuando Ajab oyó estas palabras, desgarró sus vestiduras,
se puso un vestido de sayal y ayunó; se acostaba con el
sayal puesto y andaba cabizbajo. Entonces el Señor le
habló al profeta Elías y le dijo: “¿Has visto cómo se ha
humillado Ajab en mi presencia? Por eso, no lo castigaré
a él durante su vida, pero en vida de su hijo castigaré a su
casa”. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 50
R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor,
apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos
mis delitos y purifícame de mis pecados. R.
Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre
presentes mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor,
haciendo lo que a tus ojos era malo. R.
Aleja de tu vista mis maldades y olvídate de todos mis
pecados. Líbrame de la sangre, Dios, salvador mío, y
aclamará mi lengua tu justicia. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 13, 34
R. Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que
se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R.
Aleluya.
EVANGELIO
[Amen a sus enemigos.]
Del santo Evangelio según san Mateo 5, 43-48
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Han
oído ustedes que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu
enemigo; yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos,
hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los
persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre
celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos,
y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.
Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué
recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los
publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué
hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los
paganos? Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre
celestial es perfecto”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: En íntima conexión con el evangelio
proclamado el día de ayer, se nos presenta hoy la
sexta y última de las contraposiciones del «sermón
de la montaña». Una vez más Jesús rompe con la
tradición y da un paso que se nos antoja del todo
inalcanzable. Él sorprende de pronto con el casi
incomprensible imperativo: «Amen a sus enemigos».
Para el que ama al estilo y con la radicalidad con que
Él lo hizo –es decir, hasta la entrega de su propia
vida– no habrá ya más que hermanos, hijos del
mismo Padre Bueno, que a todos nos llama a ser
sus imitadores (Cfr. Lc 6, 27-36).
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, por tu piedad, estos dones, y al
recibir en oblación este sacrificio espiritual, concédenos
que podamos extender a todos tu amor. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 1 Cor 13, 13
Ahora tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y
el amor; pero el amor es la mayor de las tres.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor, que infundas la gracia del Espíritu
Santo en quienes has saciado con el mismo pan del cielo;
y que nos reanimes abundantemente con la dulzura de la
caridad perfecta. Por Jesucristo, nuestro Señor.




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