22 viernes
Blanco
FERIA DE PASCUA
o SANTA RITA DE CASIA, Religiosa
MR pp. 716 y 926 [736 y 965] / Lecc. I p. 947
Nació en Roccaporena en 1381. A pesar de sentirse
llamada a la vida religiosa, atendió a la voluntad de
sus padres -buscando con esto agradar a Dios-y se
casó con un hombre que resultó ser violento, y a quien
toleró pacientemente sus crueldades durante 18 años,
reconciliándolo finalmente con Dios. Al morir su marido
y sus dos hijos, ingresó en el monasterio de la Orden de
San Agustín en Casia, de la Umbría italiana, y dio a todos
ejemplo sublime de paciencia y de amor a Jesucristo.
Murió el 22 de mayo de 1457.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Os 2, 21-22
El Señor se desposó con ella para siempre en la fidelidad
y en la misericordia. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, la fortaleza y sabiduría de la cruz
con las que te dignaste enriquecer a santa Rita de Casia,
para que, padeciendo con Cristo en la tribulación, podamos
participar más íntimamente en su misterio pascual. Él, que
vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es
Dios por los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
[Pablo asegura que está vivo un hombre llamado Jesús,
que había muerto.]
Del libro de los Hechos de los Apóstoles 25, 13b-21
En aquellos días, el rey Agripa y Berenice llegaron a
Cesárea para saludar a Festo. Como se detuvieron algún
tiempo allí, Festo expuso al rey el caso de Pablo con estas
palabras:
“Tengo aquí un preso que me dejó Félix, cuya
condenación me pidieron los sumos sacerdotes y los
ancianos de los judíos, cuando estuve en Jerusalén. Yo
les respondí que no era costumbre romana condenar a
ningún hombre, sin carearlo antes con sus acusadores,
para darle la oportunidad de defenderse de la acusación.
Vinieron conmigo a Cesarea, y sin dar largas al
asunto, me senté en el tribunal al día siguiente y mandé
que compareciera ese hombre. Los acusadores que se
presentaron contra él, no le hicieron cargo de ninguno de
los delitos que yo sospechaba. Se trataba sólo de ciertas
discusiones acerca de su religión y de un tal Jesús, ya
muerto, que Pablo asegura que está vivo.
No sabiendo qué determinación tomar, le pregunté a
Pablo si quería ir a Jerusalén para que se le juzgara allá
de esos cargos; pero como él pidió ser juzgado por el
César, ordené que siguiera detenido hasta que yo pudiera
enviárselo. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 102
R. Bendigamos al Señor, que es el rey del universo.
Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su
santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides
de sus beneficios. R.
Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su
misericordia; como dista el oriente del ocaso, así aleja de
nosotros nuestros delitos. R.
En el cielo el Señor puso su trono y su reino abarca el
universo. Bendigan al Señor todos los ángeles, ejecutores
fieles de sus órdenes. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 14, 26
R. Aleluya, aleluya.
El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas y les
recordará todo cuanto yo les he dicho, dice el Señor. R.
Aleluya.
EVANGELIO
[Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas.]
Del santo Evangelio según san Juan 21, 15-19
En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro:
«Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?» Él
le contesto: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Jesús le
dijo: «Apacienta mis corderos».
Por segunda vez le preguntó: «Simón, hijo de Juan,
¿me amas?» ´´Él le respondió: «Sí, Señor, tú sabes que te
quiero». Jesús le dijo: «Pastorea mis ovejas».
Por tercera vez le preguntó: «Simón, hijo de Juan, ¿me
quieres?» Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera
preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó:
«Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero».
Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas.
Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías
la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo,
extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará a donde
no quieras». Esto se lo dijo para indicarle con qué género
de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo:
«Sígueme». Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: En su tercera aparición junto al
lago de Tiberíades, Jesús examina triplemente a Pedro
«acerca del amor». Su tarea como guía de las ovejas
del «Buen Pastor» habrá de ejercerse siempre sobre
la base del cuidado solícito del rebaño (Cfr. 1 Pe 5,
2-3). Efectivamente, el primado de Pedro y de los
romanos pontífices, sus sucesores, ha de ser, sobre
todo, servicio desinteresado a la comunión eclesial.
La muerte de Pedro, que Jesús vaticina en forma tan
enigmática, llegará a ser la prueba definitiva de su
inquebrantable fidelidad a la misión recibida.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios misericordioso, que, despojando a santa Rita de
Casia del hombre viejo, te dignaste formar en ella un
hombre nuevo conforme a tu imagen, concédenos, propicio,
que nosotros, igualmente renovados, te ofrezcamos este
sacrificio de reconciliación, agradable a tus ojos. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Lam 3, 24-25
El Señor es la parte que me ha tocado en herencia, y
buscarlo es mi mayor bien. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por la eficacia de este sacramento, te rogamos, Señor,
que, a ejemplo de santa Rita de Casia, nos conduzcas
siempre por el camino de tu amor, y que la obra buena
que empezaste en nosotros, la perfecciones, hasta el día
en que se manifieste Jesucristo. Él, que vive y reina por
los siglos de los siglos.




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