22 martes
Verde / Rojo
Feria
o SANTOS CRISTÓBAL, ANTONIO Y JUAN,
Mártires de Tlaxcala
MR p. 880 [919] / Lecc. II p. 820
Estos adolescentes fueron alumnos de las primeras
escuelas franciscanas en Tlaxcala. Cristóbal nació en
Atlihuetzia, estado de Tlaxcala, hacia 1514-1515. Con
insistencia trató de convertir a su padre, pero éste lo mató
cruelmente en 1527. Antonio y Juan nacieron en Tizatlán,
Tlaxcala, hacia 1516-1517. Cuando acompañaban a
los primeros misioneros dominicos que iban a Oaxaca,
fueron martirizados en 1529, en Cuauhtinchán, Puebla,
por su celo evangelizador. Cristóbal, Antonio y Juan
fueron los primeros nativos del continente americano
que atestiguaron con su vida la fe en Cristo.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sab 3, 6-7. 9
El Señor probó a sus elegidos como oro en el crisol, y
los aceptó como un holocausto. En el juicio de Dios serán
premiados, pues la gracia y la misericordia son para sus
elegidos.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y eterno, que con la sangre de
los bienaventurados niños Cristóbal, Antonio y Juan,
consagraste la primera evangelización del Nuevo Mundo;
concédenos por su intercesión, que, abrasados por la fe de
Cristo, seamos heraldos de su mensaje de salvación entre
los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Diversas sentencias del libro de los Proverbios.]
Del libro de los Proverbios 21, 1-6. 10-13
Como agua de riego es el corazón del rey en manos del
Señor: él lo dirige a donde quiere. Al hombre le parece
bueno todo lo que hace, pero el Señor es quien juzga las
intenciones.
Proceder con rectitud y con justicia es más grato al Señor
que los sacrificios. Tras los ojos altaneros hay un corazón
arrogante; la maldad del pecador brilla en su mirada.
Los proyectos del diligente conducen a la abundancia,
en cambio el perezoso no sale de la pobreza. Los tesoros
ganados con mentira se deshacen como el humo y llevan
a la muerte.
El malvado busca siempre el mal y nunca se apiada
de su prójimo. Cuando se castiga al arrogante, el sencillo
aprende; cuando se amonesta al sabio, crece su ciencia.
El Señor observa el proceder de los malvados y acaba
por precipitarlos en la desgracia. Quien cierra los oídos
a las súplicas del pobre clamará también, pero nadie le
responderá. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 118
R. Enséñame, Señor, a cumplir tu voluntad.
Dichoso el hombre de conducta intachable, que cumple
la ley del Señor. Dame nueva luz para conocer tu ley y
para meditar las maravillas de tu amor. R.
He escogido el camino de la lealtad a tu voluntad y a
tus mandamientos. Enséñame a cumplir tu voluntad y a
guardarla de todo corazón. R.
Guíame por la senda de tu ley, que es lo que quiero.
Cumpliré tu voluntad sin cesar y para siempre. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Lc 11, 28
R. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen
en práctica, dice el Señor. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la
palabra de Dios y la ponen en práctica.]
Del santo Evangelio según san Lucas 8, 19-21
En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y sus
parientes, pero no podían llegar hasta donde él estaba
porque había mucha gente. Entonces alguien le fue a decir:
«Tu madre y tus hermanos están allá afuera y quieren
verte». Pero él respondió: «Mi madre y mis hermanos
son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen
en práctica». Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Respondiendo a los que le avisaban
de la presencia de su madre y de sus parientes,
Jesús define a quienes vendrán a ser parte de su
«familia», a partir de la nueva realidad inaugurada
con la llegada del Reino. Superando el parentesco
meramente natural, Cristo declara que los requisitos
exigidos son dos: escuchar la palabra de Dios y
luego ponerla en práctica. Y en ambas cosas un
modelo acabado fue precisamente María, su primera
y mejor discípula. Este «nuevo parentesco» no es un
menosprecio hacia su madre, sino más bien una
implícita y muy preciada alabanza.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, los dones de tu pueblo, que te presentamos
al conmemorar el sacrificio de tus mártires; y te pedimos
que el misterio que dio valor en la persecución a los santos
Cristóbal, Antonio y Juan, nos dé también a nosotros
constancia en la adversidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sab 3, 4
Si han padecido tormentos delante de los hombres, la
esperanza de los elegidos es inquebrantable para siempre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Conserva tus dones, Señor, en nosotros, y haz que lo
que de tu bondad recibimos en la festividad de los mártires
Cristóbal, Antonio y Juan, sea para nosotros fuente de
salvación y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.




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