6 domingo
Verde
XXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
MR p. 435 [433] / Lecc. II p. 56.
LH Semana III del Salterio.
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 118, 137. 124
Eres justo, Señor, y rectos son tus mandamientos;
muéstrate bondadoso con tu siervo.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, de quien nos viene la redención y a quien
debemos la filiación adoptiva, protege con bondad a los
hijos que tanto amas, para que todos los que creemos
en Cristo obtengamos la verdadera libertad y la herencia
eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Si no amonestas al malvado, te pediré cuentas de su vida.]
Del libro del profeta Ezequiel 33, 7-9
Esto dice el Señor: «A ti, hijo de hombre, te he
constituido centinela para la casa de Israel. Cuando
escuches una palabra de mi boca, tú se la comunicarás
de mi parte.
Si yo pronuncio sentencia de muerte contra un hombre,
porque es malvado, y tú no lo amonestas para que se aparte
del mal camino, el malvado morirá por su culpa, pero yo
te pediré a ti cuentas de su vida.
En cambio, si tú lo amonestas para que deje su mal
camino y él no lo deja, morirá por su culpa, pero tú habrás
salvado tu vida». Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 94
R. Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Vengan, lancemos vivas al Señor, aclamemos al Dios
que nos salva. Acerquémonos a él, llenos de júbilo, y
démosle gracias. R.
Vengan, y puestos de rodillas, adoremos y bendigamos
al Señor, que nos hizo, pues él es nuestro Dios y nosotros,
su pueblo, él nuestro pastor y nosotros, sus ovejas. R.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: «No endurezcan
su corazón, como el día de la rebelión en el desierto,
cuando sus padres dudaron de mí, aunque habían visto
mis obras». R.
SEGUNDA LECTURA
[Cumplir perfectamente la ley consiste en amar.]
De la carta del apóstol san Pablo a los romanos 13, 8-10
Hermanos: No tengan con nadie otra deuda que la del
amor mutuo, porque el que ama al prójimo, ha cumplido
ya toda la ley. En efecto, los mandamientos que ordenan:
«No cometerás adulterio, no robarás, no matarás, no darás
falso testimonio, no codiciarás» y todos los otros, se
resumen en éste: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo»,
pues quien ama a su prójimo no le causa daño a nadie.
Así pues, cumplir perfectamente la ley consiste en amar.
Palabra de Dios.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
2 Cor 5, 19
R. Aleluya, aleluya.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de
Cristo, y nos ha encomendado a nosotros el mensaje de
la reconciliación. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Si tu hermano te escucha, lo habrás salvado.]
Del santo Evangelio según san Mateo 18, 15-20
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si tu
hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas.
Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace
caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que
todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos.
Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni
a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un
pagano o de un publicano.
Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra quedará
atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra quedará
desatado en el cielo.
Yo les aseguro también que si dos de ustedes se ponen de
acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se
lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre,
ahí estoy yo en medio de ellos». Palabra del Señor.
Se dice Credo.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
Pidamos al Señor que escuche nuestras plegarias
y atienda, bondadoso, a nuestras peticiones:
A cada invocación responderemos:
R/. ¡Oh Señor, escucha y ten piedad!
1. Por la santa Iglesia de Dios, para que el Señor le
conceda la paz y la unidad, la guarde de todo mal y
acreciente el número de sus hijos, roguemos al Señor.
2. Por la paz del mundo, para que cesen las rivalidades entre las naciones, renazca en el corazón de los
hombres el amor y arraigue entre todos los pueblos
la mutua comprensión, roguemos al Señor.
3. Para que Dios purifique al mundo de todo error,
devuelva la salud a los enfermos y conceda el regreso
a los que añoran la patria, roguemos al Señor.
4. Para que el Señor nos conceda perseverar en la
fe y –después de la muerte– nos admita en el Reino de
la felicidad, de la luz y de la paz, roguemos al Señor.
Señor Jesucristo, que has prometido que el Padre
del cielo escucharía la plegaria de los que se reúnen
en tu nombre, danos un corazón nuevo, para que –
amándonos sinceramente los unos a los otros– cumplamos de verdad tu ley. Tú, que vives y reinas por
los siglos de los siglos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor Dios, fuente de toda devoción sincera y de la
paz, concédenos honrar de tal manera, con estos dones,
tu majestad, que, al participar en estos santos misterios,
todos quedemos unidos en un mismo sentir. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 8, 12
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue,
no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concede, Señor, a tus fieles, a quienes alimentas y vivificas con tu palabra y el sacramento del cielo, aprovechar
de tal manera tan grandes dones de tu Hijo amado, que
merezcamos ser siempre partícipes de su vida. Él, que
vive y reina por los siglos de los siglos.




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