24 martes
Morado
FERIA DE CUARESMA
MR p. 239 [251] / Lecc. I p. 789
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 26, 14
Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y abandónate
al Señor.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Padre, perseverar en el cumplimiento de
tu voluntad para que, en este tiempo en que vivimos, el
pueblo consagrado a tu servicio crezca en número y en
santidad. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Si alguno era mordido y miraba la serpiente de bronce,
quedaba curado.]
Del libro de los Números 21, 4-9
En aquellos días, los hebreos salieron del monte Hor en
dirección al mar Rojo, para rodear el territorio de Edom;
pero por el camino, el pueblo se impacientó y murmuró
contra Dios y contra Moisés, diciendo: “¿Para qué nos
sacaste de Egipto? ¿Para que muriéramos en el desierto?
No tenemos pan ni agua y ya estamos hastiados de esta
miserable comida”.
Entonces envió Dios contra el pueblo serpientes
venenosas, que los mordían, y murieron muchos israelitas.
El pueblo acudió a Moisés y le dijo: “Hemos pecado al
murmurar contra el Señor y contra ti. Ruega al Señor que
aparte de nosotros las serpientes”. Moisés rogó al Señor por
el pueblo y el Señor le respondió: “Haz una serpiente como
ésas y levántala en un palo. El que haya sido mordido por las
serpientes y mire la que tú hagas, vivirá”. Moisés hizo una
serpiente de bronce y la levantó en un palo; y si alguno era
mordido y miraba la serpiente de bronce, quedaba curado.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 101
R. Señor, escucha mi plegaria.
Señor, escucha mi plegaria; que a tu presencia lleguen mis
clamores. El día de la desgracia, Señor, no me abandones.
Cuando te invoque, escúchame y enseguida respóndeme. R.
Cuando el Señor reedifique a Sión y aparezca glorioso,
cuando oiga el clamor del oprimido y no se muestre a sus
plegarias sordo, entonces al Señor temerán todos los pueblos
y su gloria verán los poderosos. R.
Esto se escribirá para el futuro y alabará al Señor el pueblo
nuevo, porque el Señor, desde su altura santa, ha mirado a
la tierra desde el cielo, para oír los gemidos del cautivo y
librar de la muerte al prisionero. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
La semilla es la palabra de Dios y el sembrador es Cristo;
todo aquel que lo encuentra vivirá para siempre. R. Honor
y gloria a ti, Señor Jesús.
EVANGELIO
[Cuando hayan levantado al Hijo del hombre, entonces
sabrán que Yo Soy.]
Del santo Evangelio según san Juan 8, 21-30
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Yo me voy
y ustedes me buscarán, pero morirán en su pecado. A
donde yo voy, ustedes no pueden venir”. Dijeron entonces
los judíos: “¿Estará pensando en suicidarse y por eso nos
dice: ‘A donde yo voy, ustedes no pueden venir’?” Pero Jesús
añadió: “Ustedes son de aquí abajo y yo soy de allá arriba;
ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo. Se lo
acabo de decir: morirán en sus pecados, porque si no creen
que Yo Soy, morirán en sus pecados”.
Los judíos le preguntaron: “Entonces ¿quién eres tú?”
Jesús les respondió: “Precisamente eso que les estoy
diciendo. Mucho es lo que tengo que decir de ustedes y
mucho que condenar. El que me ha enviado es veraz y lo
que yo le he oído decir a él es lo que digo al mundo”. Ellos
no comprendieron que hablaba del Padre.
Jesús prosiguió: “Cuando hayan levantado al Hijo del
hombre, entonces conocerán que Yo Soy y que no hago nada
por mi cuenta; lo que el Padre me enseñó, eso digo. El que
me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque yo
hago siempre lo que a él le agrada”. Después de decir estas
palabras, muchos creyeron en él. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: San Juan relaciona directamente la
«señal» de la serpiente de bronce con la cruz de Cristo, un
Mediador, por cierto, más excelso que el mismo Moisés. A
Jesús –que es vida, luz y salvación– desde el inicio de su
vida se le pronostica que será «signo de contradicción» (Lc
2, 36’). Hemos de decidirnos por Él o contra Él. Con todo,
rechazar a Cristo supone optar por la muerte, las tinieblas
y la ruina definitiva. Ya lo decía san Pablo: «Porque por ahí
andan muchos que son enemigos de la cruz de Cristo y sólo
aspiran a cosas terrenas” (Fil 3,18-21).
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de reconciliación,
para que perdones benignamente nuestros pecados y
dirijas tú mismo nuestro vacilante corazón. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 12, 32
Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia
mí, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Dios todopoderoso, que participando
asiduamente en tus divinos misterios, merezcamos alcanzar
los dones del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO
Señor Dios, que prefieres compadecerte en vez de enojarte
con los que esperan en ti, concede a tus fieles enmendarse
de los males cometidos, para que merezcan hallar la gracia
de tu consuelo. Por Jesucristo, nuestro Señor.




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