Feria o
Misa en el tiempo de la siembra
MR p. 1083 [1128] / Lecc. II p. 431
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 89, 17
Que tu bondad, Señor, se derrame sobre nosotros, y
guía las obras de nuestras manos.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, con tu ayuda depositamos en la tierra las
semillas que tu poder hará crecer; concédenos que lo
que sabemos que falta a nuestros trabajos, sea suplido
abundantemente por ti, que eres el único que das el
crecimiento. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Que todo el pueblo sepa que tú, Señor, eres el Dios
verdadero, que puede cambiar sus corazones.]
Del primer libro de los Reyes 18, 20-39
En aquellos días, el rey Ajab envió mensajeros a todo
Israel y reunió a los profetas de Baal en el monte Carmelo.
Elías se acercó al pueblo y le dijo: “¿Hasta cuándo van a
andar indecisos? Si el Señor es el verdadero Dios, síganlo;
y si lo es Baal, sigan a Baal”.
Pero el pueblo no supo qué responderle. Entonces Elías
les dijo: “Yo soy el único sobreviviente de los profetas del
Señor; en cambio, los profetas de Baal son cuatrocientos
cincuenta. Que nos den dos novillos; que ellos escojan uno,
que lo descuarticen y lo pongan sobre la leña sin prenderle
fuego. Yo prepararé el otro novillo y lo pondré sobre la
leña sin prenderle fuego. Ustedes invocarán a su dios y
yo invocaré al Señor; y el Dios que responda enviando
fuego, ése es el verdadero Dios”.
Todo el pueblo respondió: “Está bien”. Elías dijo
entonces a los profetas de Baal: “Escojan un novillo y
comiencen ustedes primero, pues son más numerosos.
Invoquen a su dios, pero sin prender fuego”.
Ellos tomaron el novillo que les dieron, lo prepararon
e invocaron a Baal desde la mañana hasta el mediodía,
diciendo: “Baal, respóndenos”. Pero no se oyó ninguna
respuesta, y ellos seguían danzando y brincando junto
al altar que habían hecho. Llegado el mediodía, Elías
comenzó a reírse de ellos, diciéndoles: “Griten más fuerte,
porque a lo mejor Baal, su dios, está muy entretenido
conversando o tiene algún negocio o está de viaje. A lo
mejor está dormido y así lo despiertan”.
Ellos gritaron más fuerte y empezaron a sangrarse,
según su costumbre, con cuchillos y punzones, hasta que
la sangre les chorreaba por todo el cuerpo. Cuando pasó el
mediodía, se pusieron en trance hasta la hora de la ofrenda,
pero no se escuchó respuesta alguna ni hubo nadie que
atendiera sus ruegos.
Entonces Elías le dijo al pueblo: “Acérquense a mí”.
Y todo el pueblo se le acercó. Preparó el altar del Señor,
que había sido demolido. Tomó doce piedras, según el
número de las tribus de los hijos de Jacob (a quien el
Señor había dicho: Tú te llamarás Israel). Con las piedras
levantó un altar en honor del Señor e hizo alrededor del
altar una zanja, del ancho de un surco. Acomodó la leña,
descuartizó el novillo y lo puso sobre la leña.
Después dijo: “Llenen cuatro cántaros de agua y
derrámenla sobre el holocausto y sobre la leña”. Y lo
hicieron así. Volvió a decirles: “Háganlo otra vez”. Y lo
repitieron. De nuevo les dijo: “Háganlo por tercera vez”.
Y así lo hicieron. El agua corrió alrededor del altar y llenó
la zanja por completo.
A la hora de la ofrenda se acercó el profeta Elías y
dijo: “Señor, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob; que
se vea hoy que tú eres el Dios de Israel, que yo soy tu
servidor y que por orden tuya he ejecutado todas estas
cosas. Respóndeme, Señor, respóndeme, para que todo
este pueblo sepa que tú, Señor, eres el Dios verdadero,
que puede cambiar los corazones”.
Entonces bajó el fuego del Señor y consumió la víctima
destinada al holocausto y la leña, y secó el agua de la zanja.
Al ver esto, todo el pueblo tuvo miedo, y postrándose en
tierra, dijo: “El Señor es el Dios verdadero. El Señor es
el Dios verdadero”. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 15
R. Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio.
Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre
he dicho que tú eres mi Señor. R.
Los ídolos abundan y tras ellos se van todos corriendo;
más yo no he de ofrecerles sacrificios, jamás invocaré sus
nombres. R.
El Señor es la parte que me ha tocado en herencia: mi
vida está en sus manos. Tengo siempre presente al Señor
y con él a mi lado jamás tropezaré. R.
Señor, Dios nuestro, tú los escuchaste, Dios de perdón
fuiste para ellos, aunque siempre castigabas sus faltas. R.
Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu
presencia y de alegría perpetua junto a ti. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Salmo 24, 4. 5
R. Aleluya, aleluya.
Descúbrenos, Señor, tus caminos y guíanos con la
verdad de tu doctrina. R. Aleluya.
EVANGELIO
[No he venido a abolir la ley, sino a darle plenitud.]
Del santo Evangelio según san Mateo 5, 17-19
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No
crean que he venido a abolir la ley o los profetas;
no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les
aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje
de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley.
Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos
menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el
Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe,
será grande en el Reino de los cielos”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: La mayor parte de los miembros
de la primera comunidad procedían del judaísmo.
Ellos eran, por tanto, herederos de una tradición que
llegaba a absolutizar –como revelación definitiva– la
interpretación de la Escritura, sintetizada en la «Ley»
y en los «Profetas». En este contexto, Jesús eleva todo
el pasado de su pueblo a una singular plenitud. La
fidelidad de los «suyos» habrá de superar la estéril
observancia de los escribas y fariseos mediante una
más elevada sumisión a la voluntad de Dios. Algo que
ciertamente va más allá de la observancia puramente
formal y externa de unos preceptos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor Dios, que eres el verdadero autor de los frutos
terrenales y el supremo labrador de los frutos espirituales,
te pedimos que des prosperidad a nuestros trabajos, para
que recojamos en abundancia los frutos de la tierra; haz que
coopere siempre para tu gloria lo que sólo a tu providencia
debe su comienzo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 84, 13
El Señor dará la lluvia. Cuando el Señor nos muestre
su bondad, nuestra tierra dará fruto.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos alimentas con tus sacramentos,
asístenos en el trabajo de nuestras manos, para que, quienes
en ti vivimos, nos movemos y existimos, por la bendición
concedida a las semillas de la tierra, obtengamos nuestro
sustento de una cosecha abundante. Por Jesucristo, nuestro
Señor.