FERIA DE CUARESMA
o BEATO MATEO ELÍAS DEL SOCORRO
NIEVES DEL CASTILLO,
Presbítero y Mártir Mexicano *
Sólo Conmemoración.
MR p. 219 [232] / Lecc. I p. 744
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 16, 6. 8
Te invoco, Dios mío, porque tú me respondes; inclina tu
oído y escucha mis palabras. Cuídame, Señor, como a la niña
de tus ojos y cúbreme bajo la sombra de tus alas.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, que concediste al
Beato Mateo Elías del Socorro Nieves del Castillo luchar
por la justicia hasta la muerte, haz que, por su intercesión,
soportemos por tu amor todas las adversidades y corramos
esforzadamente hacia ti, pues sólo tú eres la vida. Por nuestro
Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Acepta, Señor, nuestro corazón adolorido y nuestro espíritu
humillado.]
Del libro del profeta Daniel 3, 25. 34-43
En aquel tiempo, Azarías oró al Señor, diciendo:
“Señor, Dios nuestro, no nos abandones nunca; por el
honor de tu nombre no rompas tu alianza; no apartes de
nosotros tu misericordia, por Abraham, tu amigo, por
Isaac, tu siervo, por Jacob, tu santo, a quienes prometiste
multiplicar su descendencia, como las estrellas del cielo
y las arenas de la playa.
Pero ahora, Señor, nos vemos empequeñecidos frente a
los demás pueblos y estamos humillados por toda la tierra,
a causa de nuestros pecados. Ahora no tenemos príncipe
ni jefe ni profeta; ni holocausto ni sacrificio ni ofrenda ni
incienso; ni lugar donde ofrecerte las primicias y alcanzar
misericordia. Por eso, acepta nuestro corazón adolorido y
nuestro espíritu humillado, como un sacrificio de carneros y
toros, como un millar de corderos cebados. Que ése sea hoy
nuestro sacrificio y que sea perfecto en tu presencia, porque
los que en ti confían no quedan defraudados.
Ahora te seguiremos de todo corazón; te respetamos
y queremos encontrarte; no nos dejes defraudados.
Trátanos según tu clemencia y tu abundante misericordia.
Sálvanos con tus prodigios y da gloria a tu nombre”.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 24
R. Sálvanos, Señor, tú que eres misericordioso.
Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad
de tu doctrina. Tú eres nuestro Dios y salvador y tenemos
en ti nuestra esperanza. R.
Acuérdate, Señor, que son eternos tu amor y tu ternura.
Según ese amor y esa ternura, acuérdate de nosotros. R.
Porque el Señor es recto y bondadoso, indica a los
pecadores el sendero, guía por la senda recta a los humildes
y descubre a los pobres sus caminos. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Joel 2, 12-13
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Todavía es tiempo, dice el Señor. Arrepiéntanse de
todo corazón y vuélvanse a mí, que soy compasivo y
misericordioso. R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
EVANGELIO
[Si no perdonan de corazón a su hermano, tampoco el Padre
celestial los perdonará a ustedes.]
Del santo Evangelio según san Mateo 18, 21-35
En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó:
“Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que
perdonarlo? ¿Hasta siete veces?” Jesús le contestó: “No sólo
hasta siete, sino hasta setenta veces siete”.
Entonces Jesús les dijo: “El Reino de los cielos es
semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus
servidores. El primero que le presentaron le debía muchos
millones. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó
que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus
posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose
a sus pies, le suplicaba, diciendo: ‘Ten paciencia conmigo
y te lo pagaré todo’. El rey tuvo lástima de aquel servidor,
lo soltó y hasta le perdonó la deuda.
Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con
uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo
agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía:
‘Págame lo que me debes’. El compañero se le arrodilló y le
rogaba: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. Pero
el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la
cárcel hasta que le pagara la deuda.
Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de
indignación y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces
el señor lo llamó y le dijo: ‘Siervo malvado. Te perdoné
toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú
también haber tenido compasión de tu compañero, como
yo tuve compasión de ti?’ Y el señor, encolerizado, lo
entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que
pagara lo que debía.
Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si
cada cual no perdona de corazón a su hermano”. Palabra
del Señor.
REFLEXIÓN: El sacrificio agradable a Dios nace de
un corazón humilde. A partir de la espontánea pregunta
de Pedro, Jesús propone un perdón fraterno e ilimitado
como la única manera de romper el maligno espiral
del odio y de la venganza. Esta forma de proceder ha
de ser la actitud característica del auténtico discípulo.
Porque ha experimentado la misericordia y porque se
sabe reconciliado, él está invitado a amar y a perdonar
al hermano con el mismo amor y perdón con que ha sido
favorecido. Es esto lo que expresamos día a día si recitamos
con efectiva coherencia el «Padre Nuestro».
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que esta ofrenda de salvación realice
la purificación de nuestros pecados, y nos atraiga tu poderoso
auxilio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 14, 1-2
Señor ¿quién puede hospedarse en tu tienda y descansar
en tu monte santo? El que procede honradamente y practica
la justicia.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la santa participación de tu sacramento, Señor, nos
reavive espiritualmente y al mismo tiempo nos alcance tu
perdón y tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO
Señor Dios, maestro y guía de tu pueblo, aleja de él los
pecados que lo acosan, para que te agrade siempre y esté
seguro con tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
* BEATO MATEO ELÍAS DEL SOCORRO
NIEVES DEL CASTILLO
Nació el 21 de septiembre de 1882 en Yuriria,
Guanajuato. Fue frágil de salud desde su nacimiento.
Su infancia y juventud fueron difíciles. Principalmente
por la pérdida de los padres y de otras personas que,
caritativamente, se habían interesado por él. Ingresó a la
Orden de San Agustín y fue ordenado sacerdote el 9 de
abril de 1916. Eran tiempos políticamente borrascosos.
Sabía que le esperaba un ministerio difícil. Vivió 14 meses
refugiado en una cueva, protegido por la caritativa ayuda
de sus fieles, que acudían a la gruta a orar, asistir a la
Eucaristía y recibir los Sacramentos. Fue asesinado el 10
de marzo de 1928. Murió bendiciendo y perdonando a los
soldados que se disponían a ejecutarle y dio sus escasos
bienes a su propio verdugo.