Lectura del Día

Lecturas



29 Agosto del 2019

29 jueves
Rojo

Memoria, EL MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA
MR p. 783 [812] / Lecc. II pp. 732 y 1113

El martirio de Juan Bautista, decapitado por Herodes Antipas, pone de manifiesto la grandeza del alma del precursor y la plenitud de su respuesta al llamamiento de Dios. Tanto en su muerte como en su predicación, dio testimonio de la verdad y, conforme a lo que Jesús dijo de él: “Fue una antorcha que arde y que ilumina”.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 118, 46-47

Sin temor alguno he expuesto tu ley ante los reyes y he repetido tus preceptos porque en verdad los amo.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, tú que quisiste que san Juan Bautista fuera el Precursor del nacimiento y de la muerte de tu Hijo, concédenos que, así como él dio la vida como testigo de la verdad y la justicia, también nosotros luchemos con valentía en la afirmación de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

[Que el Señor los llene y los haga rebosar de amor mutuo y hacia todos los demás.]
De la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses 3, 7-13
Hermanos: En medio de todas nuestras dificultades y tribulaciones, la fe de ustedes nos ha dado un gran consuelo. El saber que permanecen fieles al Señor, nos llena ahora de vida. ¿Cómo podremos agradecerle debidamente a Dios el gozo tan grande con que, a causa de ustedes, nos alegramos en el Señor, a quien noche y día le rogamos con toda el alma que nos conceda verlos personalmente para completar lo que todavía falta a su fe? Que el mismo Dios, nuestro Padre, y Jesucristo, nuestro Señor, nos conduzcan hacia ustedes. Que el Señor los llene y los haga rebosar de un amor mutuo y hacia todos los demás, como el que yo les tengo a ustedes, para que él conserve sus corazones irreprochables en la santidad ante Dios, nuestro Padre, hasta el día en que venga nuestro Señor Jesús, en compañía de todos sus santos. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 89, 3-4. 12-13. 14 y 17

R. Señor, llénanos de tu amor. Tú, Señor, haces volver al polvo a los humanos, diciendo a los mortales que retornen mil años son para ti como un día, que ya pasó; como una breve noche. R. Enséñanos a ver lo que es la vida y seremos sensatos. ¿Hasta cuándo, Señor, vas a tener compasión de tus siervos? ¿Hasta cuándo? R. Señor, llénanos de tu amor. Llénanos de tu amor por la mañana y júbilo será la vida toda. Que el Señor bondadoso nos ayude y dé prosperidad a nuestras obras. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 5, 10

R. Aleluya, aleluya. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Quiero que me des ahora mismo, en una charola, la cabeza de Juan el Bautista.]
Del santo Evangelio según san Marcos 6, 17-29
En aquel tiempo, Herodes había mandado apresar a Juan el Bautista y lo había metido y encadenado en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa de su hermano Filipo, y Juan le decía: “No te está permitido tener por mujer a la esposa de tu hermano”. Por eso Herodes lo mandó encarcelar. Herodías sentía por ello gran rencor contra Juan y quería quitarle la vida, pero no sabía cómo, porque Herodes miraba con respeto a Juan, pues sabía que era un hombre recto y santo, y lo tenía custodiado. Cuando lo oía hablar, quedaba desconcertado, pero le gustaba escucharlo. La ocasión llegó cuando Herodes dio un banquete a su corte, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea, con motivo de su cumpleaños. La hija de Herodías bailó durante la fiesta y su baile les gustó mucho a Herodes y a sus invitados. El rey le dijo entonces a la joven: “Pídeme lo que quieras y yo te lo daré”. Y le juró varias veces: “Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino”. Ella fue a preguntarle a su madre: “¿Qué le pido?” Su madre le contestó: “La cabeza de Juan el Bautista”. Volvió ella inmediatamente junto al rey y le dijo: “Quiero que me des ahora mismo, en una charola, la cabeza de Juan el Bautista”. El rey se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no quiso desairar a la joven, y enseguida mandó a un verdugo que trajera la cabeza de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una charola, se la entregó a la joven y ella se la entregó a su madre. Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron. Palabra del Señor. REFLEXIÓN: • La memoria del martirio del Precursor la encontramos ya presente en las Iglesias de Oriente y en Roma desde el siglo VII, con el título de «La decapitación de San Juan Bautista». El «más grande entre los nacidos de mujer» (Mt, 11, 11), de acuerdo al elogio de Jesús –y quien consagró su vida a preparar el camino al Salvador– murió víctima de su fe en los valores de conversión y coherencia que había predicado… El relato del martirio nos es trasmitido detalladamente por el Evangelio de San Marcos y, según las referencias del martirologio romano, éste tuvo lugar cerca de la Pascua… • La narración de su martirio por decapitación sucedido en la fortaleza de Maqueronte, al oeste del Mar Muerto, donde el vicioso y desocupado Herodes solía disfrutar sus vacaciones. Este relato Jesús lo debió escuchar de viva voz de los discípulos del Bautista, entre quienes se contaban Juan y Andrés. Esta fecha es quizá un recuerdo de la dedicación de la antigua basílica al precursor del Mesías, erigida en el siglo VI en Sebaste, en Samaría.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por estos dones que te presentamos, concédenos, Señor, seguir rectamente tus caminos, como enseñó san Juan Bautista, la voz que clama en el desierto, y confirmó valerosamente derramando su sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO: La misión del Precursor.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Porque en la persona de su Precursor, Juan el Bautista, alabamos tu magnificencia, ya que lo consagraste con el más grande honor entre todos los nacidos de mujer. Al que fuera, en su nacimiento, ocasión de gran júbilo, y aun antes de nacer saltara de gozo ante la llegada de la salvación humana, le fue dado, sólo a él entre todos los profetas, presentar al Cordero que quita el pecado del mundo. Y en favor de quienes habrían de ser santificados, lavó en agua viva al mismo autor del bautismo, y mereció ofrecerle el supremo testimonio de su sangre. Por eso, unidos a los ángeles, te alabamos continuamente en la tierra, proclamando tu grandeza sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 3, 27. 30

Refiriéndose a Jesús, Juan Bautista decía a sus discípulos: Es necesario que él crezca y que yo venga a menos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Al celebrar el martirio de san Juan Bautista, concédenos, Señor, venerar el misterio de los sacramentos de salvación que hemos recibido y alegrarnos por sus frutos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Felicidades a nuestros Sacerdotes Dávalos Álvarez José Luis · Lugo Serrano Fernando ·

Lectura de día



Lectura del lunes,
19 de agosto de 2019

Agenda Litúrgica 2019



Agenda litúrgica 2018-2019 en PDF

Visitas de la Virgen



Ver más...

CEM



Conferencia del Episcopado Mexicano

Circulares y Comunicados

1.Com. Notificación
2.Com. Estadística Anual
3.Com. Jornada Mundial del Enfermo
4.Com. Preseminarios 2018

Ingresos Diocesanos

Ingresos Diocesanos

Directorio - Horario de Misas



Directorio - Horario de misas

Eventos



Ver más...

Ministros Extraordinarios



Ingresa...


Aviso de privacidad | Condiciones Generales
Tels. 52 (33) 3614-5504, 3055-8000 Fax: 52 (33) 3658-2300
© 2018 Arquidiocesis de Guadalajara / Todos los derechos reservados.
Alfredo R. Plascencia 995, Chapultepec Country C.P. 44620 Guadalajara, Jal.
Powered by paxomnis