Lectura del Día

Lecturas



29 Octubre del 2019

29 martes
Verde

Feria o Misa por los prófugos y exiliados
MR p. 1091 [1136] / Lecc. II p. 942

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 90, 11

El Señor ha dado a sus ángeles la orden de protegerte a donde quiera que vayas.

ORACIÓN COLECTA

Señor, para quien nadie es extranjero y nadie lejano para recibir ayuda, mira benignamente a los prófugos y exiliados, a los hombres y a los niños segregados, para que a ellos les concedas el regreso a la patria y a nosotros nos des caridad efectiva para con los necesitados y forasteros. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

[Toda la creación espera la revelación de la gloria de los hijos de Dios.]
De la carta del Apóstol san Pablo a los romanos 8, 18-25
Hermanos: considero que los sufrimientos de esta vida no se pueden comparar con la gloria que un día se manifestará en nosotros; porque toda la creación espera, con seguridad e impaciencia, la revelación de esa gloria de los hijos de Dios. La creación está ahora sometida al desorden, no por su querer, sino por voluntad de aquel que la sometió, pero dándole al mismo tiempo esta esperanza: que también ella misma va a ser liberada de la esclavitud de la corrupción, para compartir la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Sabemos, en efecto, que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no solo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo. Porque ya es nuestra la salvación, pero su plenitud es todavía objeto de esperanza. Esperar lo que ya se posee no es tener esperanza, porque, ¿cómo se puede esperar lo que ya se posee? En cambio, si esperamos algo que todavía no poseemos, tenemos que esperarlo con paciencia. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 125, l-2ab. 2cd-3. 4-5. 6

R. Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor. Cuando el Señor nos hizo volver del cautiverio, creíamos soñar; entonces no cesaba de reír nuestra boca, ni se cansaba entonces la lengua de cantar. R. Aun los mismos paganos con asombro decían:”¡Grandes cosas ha hecho por ellos el Señor!” Y estábamos alegres, pues ha hecho grandes cosas por su pueblo el Señor. R. Como cambian los ríos la suerte del desierto, cambia también ahora nuestra suerte, Señor, y entre gritos de júbilo cosecharán aquellos que siembran con dolor. R. Al ir, iban llorando, cargando la semilla; al regresar, cantando vendrán con sus gavillas. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Mt 11, 25

R. Aleluya, aleluya. Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Creció la semilla y se convirtió en un arbusto.]
Del santo Evangelio según san Lucas 13, 18-21
En aquel tiempo, Jesús dijo: “¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo? Se parece a la semilla de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció y se convirtió en un arbusto grande y los pájaros anidaron en sus ramas”. Y dijo de nuevo: “¿Con qué podré comparar al Reino de Dios? Con la levadura que una mujer mezcla con tres medias de harina y que hace fermentar toda la masa”. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: • La creación aguarda con impaciencia la revelación de los hijos de Dios. Los «dolores de parto» –a los que tan incisivamente alude el Apóstol– conducen siempre a la alegría de una nueva vida (Cfr. Jn 16, 21). Así, todos los sufrimientos tienen la finalidad de producir un mundo nuevo, objeto de una esperanza que no será defraudada (Cfr. Ap. 21, 1-4). A esta gloria futura destinada al cristiano, coheredero de Cris- to, aspira toda la creación, atravesada por un impaciente y expectante gemido de renovación liberadora… • La semilla y el fermento, de las que tan sintéticamente nos habla el trozo evangélico, trabajan escondidos en una aventura llena de vicisitudes. El granito se convirtió en arbusto y el fermento transformó la masa. Las dos parábolas del «grano de mostaza» y de la «levadura» evidencian el contraste existente entre la humildad y el ocultamiento del Reino de Dios en la actual fase de la historia, y su futuro y seguro triunfo al final de los tiempos. De este Reino la Iglesia es ya en la tierra «el germen y el principio» (LG 5).

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que quisiste que tu Hijo entregara su vida para congregar en la unidad a tus hijos dispersos, concédenos que esta ofrenda pacífica obtenga la comunión de voluntades y aumente la caridad fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 90, 2

Tú eres mi refugio y fortaleza; tú eres mi Dios y en ti confío.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que nos has alimentado con un mismo pan y un mismo cáliz, concédenos amar con un corazón sincero a los inmigrantes y abandonados, para que todos merezcamos estar finalmente reunidos en la patria celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Felicidades a nuestros Sacerdotes Coronado Flores Rigoberto · Díaz López José · Hernández Valle Hipólito · Torres Solís Fernando ·

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