5 miércoles
Verde / Blanco
Feria
o LA DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA
DE SANTA MARÍA LA MAYOR
MR pp. 761 y 866 [787 y 905] / Lecc. II p. 650
Fue edificada sobre el monte Esquilino (en Roma) por el
Papa Sixto III (432-440) en honor de la Madre de Jesucristo, a la cual, un año antes, el Concilio de Éfeso (431)
había proclamado “Madre de Dios”. Es la primera de las
Iglesias de Occidente dedicadas a santa María.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado
a luz al Rey, que gobierna cielo y tierra por los siglos de
los siglos.
ORACIÓN COLECTA
Perdona, Señor, los pecados de tus siervos; y, a quienes
no logramos agradarte con nuestros actos, sálvanos por
la intercesión de la Madre de tu Hijo. Él, que vive y reina
contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los
siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
[Yo te amo con amor eterno.]
Del libro del profeta Jeremías 31, 1-7
“En aquel tiempo, dice el Señor, yo seré el Dios de todas
las tribus de Israel y ellos serán mi pueblo.
El pueblo de Israel, que se libró de la espada, halló
misericordia en el desierto y camina hacia el descanso;
el Señor se le apareció de lejos”.
Esto dice el Señor: “Yo te amo con amor eterno, por
eso siempre me apiado de ti. Volveré, pues, a construirte
y serás reconstruida, capital de Israel. Volverás a tocar tus
panderos y saldrás a bailar entre músicos y coros; volverás
a plantar viñas en los montes de Samaria y los que las
planten, las disfrutarán. En la montaña de Efraín gritarán
los centinelas: “¡Ya es de día! ¡Levántense y vayamos a
Sión, hacia el Señor, nuestro Dios!” »
Esto dice el Señor: “Griten de alegría por Jacob,
regocíjense por el mejor de los pueblos; proclamen, alaben y digan: ‘El Señor ha salvado a su pueblo, al grupo
de los sobrevivientes de Israel’ ”. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL Jer 31
R. El Señor será nuestro pastor.
Escuchen, pueblos, la palabra del Señor, y anúncienla
aun en las islas más remotas: «El que dispersó a Israel lo
reunirá, y lo cuidará como el pastor a su rebaño». R.
Porque el Señor redimió a Jacob y lo rescató de las
manos del poderoso. Ellos vendrán para aclamarlo al monte
Sión y vendrán a gozar de los bienes del Señor. R.
Entonces se alegrarán las jóvenes, danzando; se sentirán
felices jóvenes y viejos, porque yo convertiré su tristeza
en alegría, los llenaré de gozo y aliviaré sus penas. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Lc 7, 16
R. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha
visitado a su pueblo. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Mujer, ¡qué grande es tu fe!]
Del santo Evangelio según san Mateo 15, 21-28
En aquel tiempo, Jesús se retiró a la comarca de
Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea le salió al
encuentro y se puso a gritar: «Señor, hijo de David, ten
compasión de mí. Mi hija está terriblemente atormentada
por un demonio”. Jesús no le contestó una sola palabra;
pero los discípulos se acercaron y le rogaban: “Atiéndela,
porque viene gritando detrás de nosotros”. Él les contestó:
“Yo no he sido enviado sino a las ovejas descarriadas de
la casa de Israel”.
Ella se acercó entonces a Jesús y postrada ante él, le
dijo: “¡Señor, ayúdame!” Él le respondió: “No está bien
quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos”.
Pero ella replicó: “Es cierto, Señor; pero también los
perritos se comen las migajas que caen de la mesa de sus
amos”. Entonces Jesús le respondió: “Mujer, ¡qué grande
es tu fe! Que se cumpla lo que deseas”. Y en aquel mismo
instante quedó curada su hija. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Frente a la profesión de esta mujer
cananea: «Señor, hijo de David, ten compasión de mí»,
Jesús corresponde con una inexplicable indiferencia,
que llega a molestar incluso a sus discípulos. La
consigna de limitar inicialmente su misión a los judíos
es evidente en los evangelios, pero rara vez ésta es
tan explícita como aquí. Y aunque probablemente Él
estaba citando un proverbio de su tiempo, la frase
que evoca a «hijos» y a «perros» suena despectiva y
poco amable. Con tal recurso resaltará Él la ingeniosa
réplica de esta extranjera y de su fe a toda prueba
que, finalmente, logra el tan esperado milagro.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, las oraciones de tu pueblo, junto con las
ofrendas que te presentamos, para que, por la intercesión
de santa María, Madre de tu Hijo, ningún buen propósito
quede sin realizarse y ninguna de nuestras súplicas quede
sin respuesta. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Lc 11, 27
Dichoso el vientre de la Virgen María, que llevó al Hijo
del eterno Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Al recibir el sacramento celestial en la conmemoración
de la santísima Virgen María, te pedimos, Padre misericordioso, que, a imitación suya, nos concedas ponernos
dignamente al servicio del misterio de nuestra redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.




Informes Parroquiales
Informes Especiales


