5 lunes
Blanco
Memoria,
SANTA MARÍA FAUSTINA KOWALSKA, Virgen
o conmemoración SAN TRANQUILINO UBIARCO
ROBLES, Mártir Mexicano *
Oraciones propias / Lecc. II p. 868
Santa María Faustina nació el 25 de agosto de 1905 en la
aldea polaca de Głogowiec. Su vida en familia y luego como
religiosa se caracterizó por la extraordinaria profundidad
de su unión con Dios, por su amor a la Eucaristía, por una
profunda devoción a la Virgen Santísima y por una excepcional
caridad para con sus prójimos. El Señor Jesús la escogió como
“secretaria” y “apóstol” para –a través de ella– transmitir
al mundo su mensaje. Ella dejó consignadas sus revelaciones
en el Diario que escribió por mandato del Señor Jesús y de
sus directores espirituales. Murió en Cracovia el 5 de octubre
de 1938, con apenas 33 años. El 18 de abril de 1993, en la
Plaza de San Pedro de Roma, el Santo Padre Juan Pablo
II la beatificó y ahí mismo él la canonizó el 30 de abril de
2000, día en el que también instituyó la fiesta de la Divina
Misericordia (2° Domingo de Pascua). El 18 de mayo de
2020, en el aniversario del centenario del nacimiento de san
Juan Pablo II, el Papa Francisco ordenó su inscripción en
el Calendario Romano como Memoria.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Cantaré eternamente las misericordias del Señor; con
mi boca anunciaré tu fidelidad por los siglos.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y eterno, que has escogido a santa
María Faustina Kowalska para proclamar al mundo las
inmensas riquezas de tu infinita misericordia, concédenos,
por su intercesión, confiar como ella plenamente en tu
bondad, y cumplir con corazón generoso las obras de
caridad cristiana. Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
[No he recibido ni aprendido de hombre alguno el
Evangelio, sino por revelación de Jesucristo.]
De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas 1, 6-12
Hermanos: Me extraña mucho que tan fácilmente hayan
abandonado ustedes a Dios Padre, quien los llamó a vivir
en la gracia de Cristo, y que sigan otro Evangelio. No es que
exista otro Evangelio; lo que pasa es que hay algunos que los
perturban a ustedes, tratando de cambiar el Evangelio de Cristo.
Pero, sépanlo bien: si alguien, yo mismo o un ángel
enviado del cielo, les predicara un Evangelio distinto del
que les hemos predicado, que sea maldito. Se lo acabo de
decir, pero se lo repito: si alguno les predica un Evangelio
distinto del que ustedes han recibido, que sea maldito.
¿A quién creen que trato de agradar con lo que acabo de
decir? ¿A Dios o a los hombres? ¿Acaso es ésta la manera
de congraciarse con los hombres? Si estuviera buscando
agradarles a ustedes no sería servidor de Cristo.
Quiero que sepan, hermanos, que el Evangelio predicado
por mí no es un invento humano, pues no lo he recibido
ni aprendido de hombre alguno, sino por revelación de
Jesucristo. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 110
R. Alabemos al Señor de todo corazón.
Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de
los justos. Grandiosas son las obras del Señor y para todo
fiel, dignas de estudio. R.
Justas y verdaderas son sus obras, son dignos de
confianza sus mandatos, pues nunca pierden su valor y
exigen ser fielmente ejecutados. R.
Él redimió a su pueblo y estableció su alianza para
siempre. Dios es santo y terrible y su gloria perdura
eternamente. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 13, 34
R. Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que
se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R.
Aleluya.
EVANGELIO
[¿Quién es mi prójimo?]
Del santo Evangelio según san Lucas 10, 25-37
En aquel tiempo, se presentó ante Jesús un doctor de
la ley para ponerlo a prueba y le preguntó: “Maestro,
¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?” Jesús le
dijo: “¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees en
ella?” El doctor de la ley contestó: “Amarás al Señor tu
Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus
fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo”.
Jesús le dijo: “Has contestado bien; si haces eso, vivirás”.
El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús:
“¿Y quién es mi prójimo?” Jesús le dijo: “Un hombre que
bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en manos
de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo
dejaron medio muerto. Sucedió que por él mismo camino
bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual
modo, un levita que pasó por ahí, lo vio y siguió adelante.
Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció
de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se
las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a
un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios,
se los dio al dueño del mesón y le dijo: ‘Cuida de él y lo
que gastes de más, te lo pagaré a mi regreso’.
¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo
del hombre que fue asaltado por los ladrones?” El doctor
de la ley le respondió: “El que tuvo compasión de él”.
Entonces Jesús le dijo: “Anda y haz tú lo mismo”. Palabra
del Señor.
REFLEXIÓN: Con esta parábola Jesús responde
al insidioso y malintencionado doctor de la Ley que
lo interroga: no hay límites para el mandamiento
del amor, le dice con toda claridad, Es importante
destacar aquí la insistencia en dos verbos que han
de ir unidos y equiparados: «amar» y «vivir». No basta
saber, sino que es preciso actuar amando. Sólo el que
ama a Dios y al hermano vive de verdad. Sólo él es
capaz de salir de sí mismo, para ponerse en el lugar
del que sufre, pasa necesidad o es marginado. Por
eso Cristo mismo es el «Buen Samaritano» que ama y
redime al hombre caído.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Oh Dios, Padre nuestro, acoge los dones que te
presentamos con alegría, y concédenos que, unidos en
Cristo, podamos ofrecerte el sacrificio de expiación por
nuestros pecados y por los del mundo entero. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Canten al Señor porque es bueno, porque es eterna su
misericordia.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor Dios, rico en misericordia, el Santísimo
Sacramento que hemos recibido renueve nuestro cuerpo
y nuestro espíritu, para que con el ejemplo de santa
Faustina, podamos llevar al mundo entero la esperanza de
tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
* SAN TRANQUILINO UBIARCO ROBLES
MR p. 885 [924] / Lecc. II p. 868
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Flp 3, 8. 10
Todo lo consideró basura, con tal de conocer a Cristo,
y conformarse a su muerte en comunión con su pasión.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, que concediste a san
Tranquilino Ubiarco luchar por la justicia hasta la muerte,
haz que, por su intercesión, soportemos por tu amor todas
las adversidades y corramos esforzadamente hacia ti, pues
sólo tú eres la vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te presentamos, Señor, estas ofrendas al conmemorar
a tu santo mártir Tranquilino Ubiarco, a quien ninguna
tentación pudo separar de la unidad del cuerpo de Cristo.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 8, 12
El que me sigue no caminará en la oscuridad y tendrá
la luz de la vida, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Renovados por estos sagrados misterios, te rogamos,
Señor, que, imitando la admirable constancia de
san Tranquilino Ubiarco, merezcamos, por nuestra
perseverancia, conseguir el premio eterno. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
Nació en Zapotlán el Grande, Jal. (Diócesis de
Ciudad Guzmán), el 8 de julio de 1899. Vicario con
funciones de párroco en Tepatitlán, Jal. (Diócesis de
San Juan de los Lagos). Fue uno de los infatigables
y abnegados misioneros en los tiempos difíciles de la
persecución. Nada le detenía para ir, lleno de caridad,
a administrar los sacramentos y a sostener la vida
cristiana de los fieles celebrando la Eucaristía en
casas particulares.
A principios del mes de octubre de 1928 fue a
Guadalajara a comprar lo necesario para el Sacrificio
Eucarístico. Alguien le hizo ver que su campo pastoral
estaba enclavado en la zona de mayor peligro: «Ya
me voy a mi parroquia; a ver qué puedo hacer y si
me toca morir por Dios, ¡Bendito sea!». Cuando una
noche preparada la celebración de la Eucaristía y la
bendición de un matrimonio, fue hecho prisionero
y condenado a morir ahorcado en un árbol de la
alameda, a las afueras de la ciudad.
Con entereza cristiana bendijo la soga, instrumento
de su martirio, y a un soldado que se negó a participar
en el crimen, le dijo, repitiendo las palabras del
Maestro. «Hoy estarás conmigo en el paraíso». Era la
madrugada del día 5 de octubre de 1928.
http://www.vatican.va/news_services/liturgy/
saints/ns_lit_doc_20000521_ubiarco-robles_sp.html
ACTIVIDAD DIOCESANA
Jubileo Circular: Lunes 5, Martes 6 y Miércoles 7:
San Miguel de Mezquitán, El Buen Pastor, Madre del
Salvador, Santa Clara de Asís, La Divina Providencia
(Tonalá), Nuestra Señora de la Asunción (Mezcala),
La Santa Cruz (La Estanzuela), Santa Ana Acatlán,
Pablo de Tarso, Santa Anita (Condominio).




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