12 miércoles
Verde / Blanco
Feria
o SANTA JUANA FRANCISCA
DE CHANTAL, Religiosa
MR pp. 768 y 927 [795 y 966] / Lecc. II p. 676
Nació en Dijon, Francia, en 1572. Fue madre de familia,
tuvo como fruto de su cristiano matrimonio seis hijos, a
los que educó piadosamente, y muerto su esposo, bajo la
dirección de san Francisco de Sales, abrazó con decisión
el camino de la perfección y realizó obras de caridad,
en especial para con los pobres y enfermos. Junto con
san Francisco de Sales fundó la Orden de la Visitación
de Santa María, que dirigió prudentemente, y murió en
Moulins, cerca de Nevers, el 13 de diciembre de 1641.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 104, 3-4
Alégrese el corazón de los que buscan al Señor; busquen
al Señor y serán fortalecidos, busquen siempre su rostro.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que adornaste con excelsas virtudes a
santa Juana Francisca de Chantal en los distintos estados
de la vida, concédenos, por su intercesión, que, caminando
fielmente según nuestra propia vocación, demos siempre
testimonio de la luz. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Marca con una señal la frente de los que lloran por las
prácticas abominables que se realizan en Jerusalén.]
Del libro del profeta Ezequiel 9, 1-7; 10, 18-22
En aquellos días, oí que el Señor gritaba con voz
potente: «¡Acérquense los que van a castigar a la ciudad,
empuñando cada uno su arma mortal!»
Entonces aparecieron, en dirección del pórtico que da
al norte, seis hombres, cada cual con su arma mortal en
la mano. En medio de ellos estaba un hombre vestido de
lino, que llevaba en la cintura un estuche para escribir.
Entraron y se detuvieron ante el altar de bronce.
La gloria del Dios de Israel que descansaba sobre los
querubines, se elevó y se dirigió a la entrada del templo.
El Señor llamó al hombre vestido de lino que llevaba en
la cintura el estuche para escribir y le dijo: «Recorre a
Jerusalén y marca con una señal en la frente a los hombres
que gimen y lloran por todas las prácticas abominables
que se cometen en la ciudad».
Y oí que les dijo a los otros: «Recorran la ciudad detrás
de él y maten sin piedad ni compasión; maten a los viejos
y a los jóvenes, a las doncellas, a los niños y a las mujeres,
hasta que no quede ni uno. Pero al que tenga la señal en la
frente no lo toquen. Comiencen, pues, por mi santuario».
Entonces ellos empezaron a matar a los ancianos que
estaban delante del templo, y el Señor les dijo: «Profanen
el templo; llenen sus atrios de cadáveres y salgan después
a matar a los que se encuentran en la ciudad».
Luego la gloria del Señor se elevó del umbral del templo
y se posó sobre los querubines. Al partir, los querubines
desplegaron sus alas y se elevaron del suelo ante mis ojos.
Se detuvieron a la entrada del pórtico oriental del templo
del Señor, y la gloria del Dios de Israel estaba encima de
ellos. Eran los mismos seres vivientes que yo había visto
debajo del Dios de Israel, junto al río Kebar, y reconocí
que eran los querubines. Cada uno tenía cuatro caras y
cuatro alas, y unas como manos bajo las alas. Sus caras
se parecían a las que yo había visto junto al río Kebar. Y
todos caminaban hacia el frente. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 112
R. Bendito sea el Señor ahora y para siempre.
Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea
el Señor, desde ahora y para siempre. R
Desde que sale el sol hasta su ocaso, alabado sea el
nombre del Señor. Dios está sobre todas las naciones, su
gloria, por encima de los cielos. R
¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al Dios
nuestro, que tiene en las alturas su morada, y sin embargo
de esto, bajar se digna su mirada para ver tierra y cielo? R
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO 2 Cor 5, 19
R. Aleluya, aleluya.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de
Cristo, y nos ha encomendado a nosotros el mensaje de
la reconciliación. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Si tu hermano te escucha, lo habrás salvado.]
Del santo Evangelio según san Mateo 18, 15-20
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si tu
hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas.
Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace
caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que
todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos.
Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni
a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un
pagano o de un publicano.
Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará
atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará
desatado en el cielo.
Yo les aseguro también que si dos de ustedes se ponen de
acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se
lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre,
ahí estoy yo en medio de ellos». Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Jesús –que nos prometió estar
siempre presente en su Iglesia por medio de su gracia
y de su perdón– instruye ahora a los suyos sobre la
forma de comportarse frente a las fallas o errores de los
demás. Todos hemos de sentirnos responsables los unos
de los otros. De ahí la obligación de practicar la gradual
y prudente “corrección fraterna”. El respeto a los demás
no debe confundirse con la indiferencia ante el hermano
en peligro, y menos aún con la falsa prudencia. Jesús
descarta la actitud comodina del que incluso se ufana
de “no meterse en la vida de los demás”.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas de nuestro servicio, que
presentamos en tu altar en la conmemoración de santa
Juana Francisca, y concédenos que, libres de las ataduras
de este mundo, seas tú nuestra única riqueza. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 5, 3
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el
Reino de los cielos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Dios todopoderoso, que fortalecidos con
este sacramento, aprendamos, a ejemplo de santa Juana
Francisca, a buscarte siempre sobre todas las cosas, y
demos, ante el mundo, una imagen auténtica del hombre
nuevo. Por Jesucristo, nuestro Señor.




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