* FUERA DE LA ARQUIDIÓCESIS
DE GUADALAJARA
12 lunes
Verde
Feria
o Misa por la remisión de los pecados
MR p. 1095 [1141] / Lecc. II p. 893
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sab 11, 23. 24. 26
Señor, tú tienes misericordia de todos y nunca odias
a tus creaturas; borras los pecados de los hombres que
se arrepienten, y los perdonas, porque tú, Señor, eres
nuestro Dios.
ORACIÓN COLECTA
Apiádate, Señor, de tu pueblo y perdónale todos sus
pecados, para que tu indulgencia aleje de nosotros lo que
hemos merecido por nuestras ofensas. Por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad
del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
[No somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre.]
De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas
4, 22-24. 26-27. 31–5, 1
Hermanos: Dice la Escritura que Abraham tuvo dos
hijos: uno de la mujer que era esclava y el otro de la que
era libre. El hijo de la esclava fue engendrado según las
leyes naturales; el de la libre, en cambio, en virtud de la
promesa de Dios.
Esto tiene un sentido simbólico. En efecto, las dos
mujeres representan las dos alianzas: Agar representa la
del monte Sinaí, que engendra esclavos y es figura de la
Jerusalén de aquí abajo. Por el contrario, la Jerusalén de
arriba es libre y ésa es nuestra madre. A este respecto dice
la Escritura: Regocíjate tú, la estéril, la que no das a luz;
rompe a cantar de júbilo, tú, la que no has sentido los
dolores del parto; porque la mujer abandonada tendrá
más hijos que aquella que tiene marido.
Así pues, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino
de la mujer libre. Cristo nos ha liberado para que seamos
libres. Conserven, pues, la libertad y no se sometan de
nuevo al yugo de la esclavitud. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 112
R. Bendito sea el Señor, ahora y para siempre.
Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea
el Señor, desde ahora y para siempre. R.
Desde que sale el sol hasta su ocaso, alabado sea el
nombre del Señor. Dios está sobre todas las naciones, su
gloria, por encima de los cielos. R.
¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al Dios
nuestro, que tiene en las alturas su morada, y sin embargo
de esto, bajar se digna su mirada para ver tierra y cielo? R.
Él levanta del polvo al desvalido y saca al indigente del
estiércol, para hacerlo sentar entre los grandes, los jefes
de su pueblo. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. Sal 94, 8
R. Aleluya, aleluya.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: “No endurezcan
su corazón”. R. Aleluya.
EVANGELIO
[A la gente de este tiempo no se le dará otra señal que la
del profeta Jonás.]
Del santo Evangelio según san Lucas 11, 29-32
En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de
Jesús y éste comenzó a decirles: “La gente de este
tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se
le dará otra señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue
una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el
Hijo del hombre para la gente de este tiempo.
Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la
reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos,
porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para
escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es
más que Salomón.
Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres
de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla,
porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y
aquí hay uno que es más que Jonás”. Palabra del Señor
REFLEXIÓN: Cristo es el «signo» de Dios por
excelencia, es decir, la insigne manifestación que
supera a los reyes y profetas del Antiguo Testamento.
Es vieja la tentación de pedir señales a Dios, cuyo
silencio, a veces, nos resulta insoportable. Ya la
generación del Éxodo reclamó a Moisés “pruebas”
(Cfr. Ex 17, 7). Ahora lo hacen los contemporáneos de
Jesús. San Pablo comprobará –con realismo y con no
poca tristeza– que los judíos exigen signos y los griegos
buscan sabiduría. Pero el único signo salvador que
puede él ofrecer a unos y otros es la Cruz de Cristo
(Cfr. 1 Cor 1, 22-24).
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de reconciliación
y de alabanza, para que, compadecido, perdones nuestros
pecados y dirijas tú mismo nuestro vacilante corazón. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 15, 10
Habrá gran alegría entre los ángeles del cielo, por un
solo pecador que se convierta.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Dios misericordioso, a quienes, por este
sacrificio, hemos recibido el perdón de nuestros pecados,
que con tu gracia podamos evitarlos de ahora en adelante y
servirte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
12 lunes
Blanco / Azul
Solemnidad,
NUESTRA SENORA DE ZAPOPAN,
PATRONA DE LA ARQUIDIÓCESIS
DE GUADALAJARA
Misa y Lecturas propias
Lecc. III . 442; 961; 527. Lecc. I p. 187.
ANTÍFONA DE ENTRADA Jdt 15, 9
Tú eres la gloria de Jerusalén, tú eres el honor de Israel,
tú eres el orgullo de nuestra raza.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que en Nuestra Señora de
Zapopan, patrona de nuestra Arquidiócesis de Guadalajara,
nos has concedido una poderosa evangelizadora y
pacificadora, concédenos la paz deseada, para que vivamos
en el amor fraterno. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Regocíjate, Jerusalén, pues vengo a vivir en medio de ti]
Del libro del profeta Zacarías 2, 14-17
“Canta de gozo y regocíjate, Jerusalén, pues vengo a
vivir en medio de ti, dice el Señor. Muchas naciones se
unirán al Señor en aquel día; ellas también serán mi pueblo
y yo habitaré en medio de ti y sabrás que el Señor de los
ejércitos me ha enviado a ti.
El Señor tomará nuevamente a Judá como su propiedad
personal en la tierra santa y Jerusalén volverá a ser la ciudad
elegida”. ¡Que todos guarden silencio ante el Señor, pues
Él se levanta ya de su santa morada! Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL Lc 1, 46-55
R. Ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede.
Santo es su nombre.
Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo
en Dios, mi Salvador, porque puso sus ojos en la humildad
de su esclava. R.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones,
porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede.
Santo es su nombre. Y su misericordia llega de generación
en generación a los que lo temen. R.
Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de
corazón altanero. Destronó a los potentados y exaltó a los
humildes. A los hambrientos los colmó de bienes y a los
ricos los despidió sin nada. R.
Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel,
su siervo, corno lo había prometido a nuestros padres, a
Abraham y a su descendencia, para siempre. R.
SEGUNDA LECTURA
[Dios, rico en misericordia.]
De la carta del apóstol san Pablo a los efesios 2, 4-10
Hermanos: La misericordia y el amor de Dios son muy
grandes; porque nosotros estábamos muertos por nuestros
pecados, y Él nos dio la vida con Cristo y en Cristo. Por
pura generosidad suya, hemos sido salvados. Con Cristo y
en Cristo nos ha resucitado y con Él nos ha reservado un
sitio en el Cielo. Así, en todos los tiempos, Dios muestra,
por medio de Jesús, la incomparable riqueza de su gracia
y de su bondad para con nosotros.
En efecto, ustedes han sido salvados por la gracia,
mediante la fe; y esto no se debe a ustedes mismos, sino
que es un don de Dios. Tampoco se debe a las obras, para
que nadie pueda presumir, porque somos hechura de Dios,
creados por medio de Cristo Jesús, para hacer el bien que
Dios ha dispuesto que hagamos. Palabra de Dios.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. Lc 1, 45
R. Aleluya, aleluya.
Dichosa tú, santísima Virgen María, que has creído,
porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del
Señor. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Dichosa tú, porque has creído]
Del santo Evangelio según san Lucas 1, 39-47
En aquellos días, María se encaminó presurosa a un
pueblo de las montañas de Judea y, entrando en la casa
de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo
de María, la creatura saltó en su seno.
Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y
levantando la voz, exclamó: “¡Bendita tú entre las mujeres
y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la
madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo
a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú,
que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado
de parte del Señor”.
Entonces dijo María: “Mi alma glorifica al Señor y mi
espíritu se llena de júbilo en Dios, mi Salvador”. Palabra
del Señor.
Se dice Credo.
ORACION DE LOS FIELES:
Confiados en la misericordia divina, que por medio
de Santa María Virgen ha visitado y redimido a su
pueblo, oremos a Dios por las necesidades de los
hombres:
A cada invocación responderemos:
¡Te rogamos, óyenos!
1. Para que el Señor –que quiso que la santidad de
la Iglesia se prefigurara y llegara a feliz término en la
perfección de María, conceda a los cristianos de esta
Arquidiócesis, ser vivo reflejo de aquella santidad que
resplandece en la Madre de Dios, roguemos al Señor.
2. Por el Santo Padre León, por nuestro Obispo
José Francisco y por todos nuestros pastores, para
que –a imitación de los primeros evangelizadores
que nos trajeron la fe cristiana– sigan ofreciendo a
nuestro mundo el alegre testimonio de una vida santa,
roguemos al Señor.
3. Por nuestros gobernantes, y por todos los
responsables de los destinos de nuestro pueblo, para
que su labor tenaz y desinteresada haga crecer el
amor y la justicia en nuestra sociedad, superando
toda división y todo egoísmo, roguemos al Señor.
4. Por todos los miembros de la vida consagrada y
por los laicos comprometidos en la labor de la Nueva
Evangelización, para que den un claro testimonio
de vida cristiana y una colaboración eficaz a la
prosperidad de nuestro Patria, roguemos al Señor.
5. Para que, por intercesión de nuestra Madre
del cielo, el Señor visite a los que viven solos,
abandonados, descorazonados o tristes, fortalezca su
esperanza y puedan encontrar en nosotros una mano
amiga que salga en su ayuda, roguemos al Señor.
6. Por nuestra santa Iglesia de Guadalajara –fiel
portadora de la vocación maternal de nuestra Santa
Patrona– para que, siguiendo fielmente su ejemplo,
continúe anunciando valerosamente la Buena
Nueva de Jesucristo en todos los ámbitos de nuestra
sociedad, roguemos al Señor.
Dios nuestro, que has querido que Nuestra Señora
de Zapopan fuera ayuda y patrona de quienes
peregrinamos hacia la Patria eterna en estas benditas
tierras –regadas por la sangre de tantos mártires–
escucha nuestras plegarias y haz que, confiando en
su ayuda poderosa, obtengamos los bienes que te
hemos pedido. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de expiación, al
celebrar la festividad de la santísima Virgen María, nuestra
Señora de Zapopan, y pedimos para tu familia los dones de
la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
¡Oh dichosa Madre de la Iglesia, que avivas en nosotros
el Espíritu de Jesucristo!
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor, tu Espíritu de caridad, para que,
alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, en esta
conmemoración de la Virgen María, nuestra Señora de
Zapopan, cultivemos eficazmente entre nosotros la paz que
Él nos dio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ACTIVIDAD DIOCESANA
● Solemnidad de Nuestra Señora de Zapopan,
Patrona de la Diócesis, Aniversario de su Patronato
(1989) y tradicional Romería a su Santuario.
Jubileo Circular: Lunes 12, Martes 13 y Miércoles 14: María
Madre de Gracia (Atemajac), San Cristóbal Magallanes,
Señor del Perdón (La Duraznera), San Cayetano, Nuestra
Señora de la Soledad (Vallarta), Nuestra Señora de la Salud
de los Enfermos, Cristo Resucitado (Tlaquepaque), Divino
Maestro (Tonalá), Nuestra Señora de Guadalupe, Trejos
Santo Niño de Atocha (Atemajac).




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