12 viernes
Blanco
Solemnidad,
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
MR p. 451 [449] / Lecc. II p. 102
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 32, 11. 19
Los proyectos de su corazón subsisten de generación
en generación, para librar de la muerte a sus fieles y
reanimarlos en tiempo de hambre.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que en tu misericordia te dignas
enriquecernos con los infinitos tesoros del amor del
Corazón de tu Hijo, traspasado por nuestros pecados,
concédenos que al presentarte el fervoroso homenaje de
nuestra devoción, cumplamos también con el deber de una
digna reparación. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[El Señor te ha elegido por el amor que te tiene.]
Del libro del Deuteronomio 7, 6-11
En aquel tiempo, habló Moisés al pueblo y le dijo: “Eres
un pueblo consagrado al Señor, tu Dios; él te ha elegido a ti
para que seas pueblo suyo entre todos los pueblos de la tierra.
El Señor se ha comprometido contigo y te ha elegido, no
por ser tú el más numeroso de todos los pueblos, ya que al
contrario, eres el menos numeroso; más bien te ha elegido
por el amor que te tiene y para cumplir el juramento hecho
a tus padres. Por eso, el Señor, con mano firme, te sacó de
la esclavitud y del poder del faraón, rey de Egipto.
Reconoce, pues, que el Señor, tu Dios, es el Dios
verdadero y fiel. El guarda su alianza y su misericordia
hasta mil generaciones para los que lo aman y cumplen
sus mandamientos; pero castiga a quienes lo odian, y los
hace perecer sin demora.
Guarda, pues, los mandamientos, preceptos y leyes que
yo te mando hoy poner en práctica”. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 102
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su
santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides
de sus beneficios. R.
El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades;
él rescata tu vida del sepulcro y te colma de amor y de
ternura. R.
El Señor hace justicia y le da la razón al oprimido. A
Moisés le mostró su bondad y sus prodigios al pueblo de
Israel. R.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para
enojarse y generoso para perdonar. No nos trata como
merecen nuestras culpas, ni nos paga según nuestros
pecados. R.
SEGUNDA LECTURA
[Dios nos amó.]
De la primera carta del apóstol san Juan 4, 7-16
Queridos hijos: Amémonos los unos a los otros, porque
el amor viene de Dios y todo el que ama ha nacido de
Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios,
porque Dios es amor. El amor que Dios nos tiene, se ha
manifestado en que envió al mundo a su Hijo unigénito
para que vivamos por él.
El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos
amado a Dios, sino en que él nos amó primero y nos envió
a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados.
Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos
amarnos los unos a los otros. A Dios nadie lo ha visto
nunca; pero si nos amamos los unos a los otros, Dios
permanece en nosotros y su amor en nosotros es perfecto.
En esto conocemos que permanecemos en él, y él en
nosotros: en que nos ha dado su Espíritu. Nosotros hemos
visto y de ello damos testimonio, que el Padre envió a su
Hijo como salvador del mundo. Quien confiesa que Jesús
es el Hijo de Dios, permanece en Dios y Dios en él.
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y
hemos creído en ese amor. Dios es amor y quien permanece
en el amor, permanece en Dios y Dios en él. Palabra de
Dios.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 11, 29
R. Aleluya, aleluya.
Tomen mi yugo sobre ustedes, dice el Señor, y aprendan
de mí, que soy manso y humilde de corazón. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón.]
Del santo Evangelio según san Mateo 11, 25-30
En aquel tiempo, Jesús exclamó: “¡Te doy gracias,
Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has
escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has
revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te
ha parecido bien.
El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie
conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino
el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados
por la carga, y yo les daré alivio. Tomen mi yugo sobre
ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de
corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave
y mi carga ligera”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: • El mes de junio está dedicado
tradicionalmente al Corazón de Cristo, símbolo de
la fe cristiana particularmente apreciado tanto por
el pueblo como por los místicos y teólogos, porque
expresa de modo sencillo y auténtico la “buena
nueva” del amor, resumiendo en sí el misterio de
la Encarnación y de la Redención. Al celebrar la
solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, lo hacemos
viviendo la tercera y última de las fiestas que siguen
al tiempo pascual, después de la Santísima Trinidad
y el Corpus Christi… • Esta sucesión nos hace pensar
en un movimiento hacia el centro: un movimiento del
espíritu, que Dios mismo guía. En efecto, desde el
horizonte infinito de su amor, Dios quiso entrar en los
límites de la historia y de la condición humana, tomó
un cuerpo y un corazón, de modo que pudiéramos
contemplar y encontrar lo infinito en lo finito, el
Misterio invisible e inefable en el Corazón humano
de Jesús, el Nazareno… Toda persona necesita tener
un “centro” –un “corazón”– de su vida, un manantial
de verdad y de bondad del cual tomar fuerza y verdad
para afrontar las diversas situaciones y la fatiga de la
vida diaria. [Sintetizado de BXVI, Ángelus, 1-VI-2008]
Se dice Credo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, el inefable amor del Corazón de tu Hijo
amado, para que este don que te ofrecemos sea agradable
a tus ojos y sirva como expiación de nuestros pecados.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO: Inmenso amor de Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y
salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor
nuestro.
El cual, con inmenso amor, se entregó por nosotros en
la cruz e hizo salir sangre y agua de su costado herido,
de donde habrían de brotar los sacramentos de la Iglesia,
para que todos los hombres, atraídos hacia el corazón
abierto del Salvador, pudieran beber siempre, con gozo,
de la fuente de la salvación.
Por eso, con todos los ángeles y los santos te alabamos,
diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 19, 34
Uno de los soldados le traspasó el costado con su lanza,
e inmediatamente salió sangre y agua.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor y Padre nuestro, que este sacramento de amor nos
haga arder en santo afecto, de modo que, atraídos siempre
hacia tu Hijo, sepamos reconocerlo en nuestros hermanos.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.




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