Lectura del Día

Lecturas



30 Marzo del 2019

30 sábado
Morado

FERIA DE CUARESMA
MR p. 224 [236] / Lecc. I p. 754

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 102, 2-3

Bendice, alma mía, al Señor, y no te olvides de sus beneficios, pues Él perdona todas tus culpas.

ORACIÓN COLECTA

Llenos de alegría por la celebración anual de esta Cuaresma, te rogamos, Señor, que, frecuentando los sacramentos pascuales, gocemos de la plenitud de sus frutos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

[Yo quiero misericordia y no sacrificios.]
Del libro del profeta Oseas 6, 1-6
Esto dice el Señor: “En su aflicción, mi pueblo me buscará y se dirán unos a otros: ‘Vengan, volvámonos al Señor; Él nos ha desgarrado y Él nos curará; Él nos ha herido y Él nos vendará. En dos días nos devolverá la vida, y al tercero, nos levantará y viviremos en su presencia. Esforcémonos por conocer al Señor; tan cierta como la aurora es su aparición y su juicio surge como la luz; bajará sobre nosotros como lluvia temprana, como lluvia de primavera que empapa la tierra’. ¿Qué voy a hacer contigo, Efraín? ¿Qué voy a hacer contigo, Judá? Su amor es nube mañanera, es rocío matinal que se evapora. Por eso los he azotado por medio de los profetas y les he dado muerte con mis palabras. Porque yo quiero misericordia y no sacrificios, conocimiento de Dios, más que holocaustos”. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 50, 3-4. 18-19. 20-21ab

R. Misericordia quiero, no sacrificios, dice el Señor.
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos, y purifícame de mis pecados. R.
Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera un holocausto, no te agradaría. Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, Tú nunca lo desprecias. R.
Señor, por tu bondad, apiádate de Sión, edifica de nuevo sus murallas. Te agradarán entonces los sacrificios justos, ofrendas y holocaustos. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Sal 94, 8

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Hagámosle caso al Señor que nos dice: “No endurezcan su corazón”. R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

EVANGELIO

[El publicano regresó a su casa justificado, el fariseo no.]
Del santo Evangelio según san Lucas 18, 9-14
En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola sobre algunos que se tenían por buenos y despreciaban a los demás: “Dos hombres subieron al templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: ‘Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos y adúlteros; tampoco soy como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todas mis ganancias’. El publicano, en cambio, se quedó lejos y no se atrevía a levantar los ojos al cielo. Lo único que hacía era golpearse el pecho, diciendo: ‘Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador’. Pues bien, yo les aseguro que éste bajó a su casa justificado y aquél no; porque todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN • El amor de Dios –que es siempre fuerte y fiel– lo liga indisolublemente a la accidentada historia de su pueblo elegido, de quien espera un amor auténtico, prefiriéndolo incluso a cualquier tipo de sacrificios y de holocaustos rituales. Si a veces el Señor lo somete a grandes sufrimientos y humillaciones, lo hace siempre con un amor de Padre, pues pretende convencerlo de que sólo en la observancia de su Ley puede encontrar, finalmente, la paz y la felicidad que tanto anhela... • Con la parábola del publicano y del fariseo San Luca nos presenta dos actitudes contrapuestas de hacer oración y, de algún modo, prepara lo que luego será la teología paulina acerca de la justificación del hombre por medio de la fe, sin necesidad de las obras de la Ley (Cfr. Rom 3, 28, 9, 32; Gal 2, 17ss; Ef 2, 8-10). La oración humilde que parte del corazón, como la del publicano, justifica y santifica. La oración del engreído fariseo –tan alimentada por la complacencia en sus propios méritos– lo hace, en cambio, odioso a los ojos de Dios.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor Dios, de cuya gracia nos viene que podamos, contritos de corazón, acercarnos a tus sacramentos, concédenos que, al celebrarlos dignamente, podamos rendirte una alabanza perfecta. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 18, 13

El publicano, en cambio, se quedó lejos, se golpeaba el pecho y decía: Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Dios misericordioso, tributar digno homenaje a estos santos misterios, con los que sin cesar nos alimentas, y recibirlos siempre con espíritu de fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Despliega, Señor, sobre tus fieles el auxilio de tu mano poderosa, para que podamos buscarte de todo corazón y merezcamos recibir lo que dignamente te pedimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Felicidades a nuestros Sacerdotes Aranda De Alba Hermión · Barba Orozco Francisco Javier · Chávez Aguayo Guillermo Ricardo · Díaz Orozco José ·

Lectura de día



Lectura del viernes,
22 de marzo de 2019

Agenda Litúrgica 2019



Agenda litúrgica 2018-2019 en PDF

Visitas de la Virgen



Ver más...

CEM



Conferencia del Episcopado Mexicano

Circulares y Comunicados

1.Com. Notificación
2.Com. Estadística Anual
3.Com. Jornada Mundial del Enfermo
4.Com. Preseminarios 2018

Ingresos Diocesanos

Ingresos Diocesanos

Directorio - Horario de Misas



Directorio - Horario de misas

Eventos



Ver más...

Ministros Extraordinarios



Ingresa...


Aviso de privacidad | Condiciones Generales
Tels. 52 (33) 3614-5504, 3055-8000 Fax: 52 (33) 3658-2300
© 2018 Arquidiocesis de Guadalajara / Todos los derechos reservados.
Alfredo R. Plascencia 995, Chapultepec Country C.P. 44620 Guadalajara, Jal.
Powered by paxomnis