30 domingo
Verde
XXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
MR p. 434 [432] / Lecc. II p. 53.
LH Semana II del Salterio.
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 85, 3. 5
Dios mío, ten piedad de mí, pues sin cesar te invoco:
Tú eres bueno y clemente, y rico en misericordia con
quien te invoca.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios de toda virtud, de quien procede todo lo que es
bueno, infunde en nuestros corazones el amor de tu nombre,
y concede que, haciendo más religiosa nuestra vida, hagas
crecer el bien que hay en nosotros y lo conserves con
solicitud amorosa. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Soy objeto de burla por anunciar la palabra del Señor.]
Del libro del profeta Jeremías 20, 7-9
Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; fuiste más fuerte
que yo y me venciste. He sido el hazmerreír de todos; día
tras día se burlan de mí. Desde que comencé a hablar, he
tenido que anunciar a gritos violencia y destrucción.
Por anunciar la palabra del Señor, me he convertido
en objeto de oprobio y de burla todo el día. He llegado a
decirme: «Ya no me acordaré del Señor ni hablaré más
en su nombre». Pero había en mí como un fuego ardiente,
encerrado en mis huesos; yo me esforzaba por contenerlo
y no podía. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 62
R. Señor, mi alma tiene sed de ti.
Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está
mi alma. Señor, todo mi ser te añora como el suelo reseco
añora el agua. R.
Para admirar tu gloria y tu poder, con este afán te busco
en tu santuario. Pues mejor es tu amor que la existencia;
siempre, Señor, te alabarán mis labios. R.
Podré así bendecirte mientras viva y levantar en oración
mis manos. De lo mejor se saciará mi alma; te alabaré con
jubilosos labios. R.
Porque fuiste mi auxilio y a tu sombra, Señor, canto con
gozo. A ti se adhiere mi alma y tu diestra me da seguro
apoyo. R.
SEGUNDA LECTURA
[Ofrézcanse ustedes mismos como una ofrenda viva.]
De la carta del apóstol san Pablo a los romanos 12, 1-2
Hermanos: Por la misericordia que Dios les ha manifestado, los exhorto a que se ofrezcan ustedes mismos
como una ofrenda viva, santa y agradable a Dios, porque
en esto consiste el verdadero culto. No se dejen transformar
por los criterios de este mundo, sino dejen que una nueva
manera de pensar los transforme internamente, para que
sepan distinguir cuál es la voluntad de Dios, es decir, lo que
es bueno, lo que le agrada, lo perfecto. Palabra de Dios.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. Ef 1, 17-18
R. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine
nuestras mentes para que podamos comprender cuál es
la esperanza que nos da su llamamiento. R. Aleluya.
EVANGELIO
[El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo.]
Del santo Evangelio según san Mateo 16, 21-27
En aquel tiempo, comenzó Jesús a anunciar a sus
discípulos que tenía que ir a Jerusalén para padecer allí
mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes
y de los escribas; que tenía que ser condenado a muerte
y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y trató de disuadirlo, diciéndole:
«No lo permita Dios, Señor. Eso no te puede suceder a ti».
Pero Jesús se volvió a Pedro y le dijo: «¡Apártate de mí, Satanás, y no intentes hacerme tropezar en mi camino, porque
tu modo de pensar no es el de Dios, sino el de los hombres!»
Luego Jesús dijo a sus discípulos: «El que quiera venir
conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me
siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el
que pierda su vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve
a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué
podrá dar uno a cambio para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la
gloria de su Padre, en compañía de sus ángeles, y entonces
le dará a cada uno lo que merecen sus obras». Palabra
del Señor.
Se dice Credo.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
Pidamos al Señor que dé oídos a las súplicas de
su pueblo:
A cada invocación respondemos:
R/. Escúchanos, Padre.
1. Tengamos presente en nuestras oraciones a la
Iglesia santa, católica y apostólica, para que el Señor la haga crecer en la fe, la esperanza y la caridad.
Roguemos al Señor.
2. Oremos por los pecadores, por los encarcelados
y por los enfermos, para que el Señor los proteja, les
devuelva la salud y los consuele. Roguemos al Señor.
3. Oremos por las almas de todos los difuntos, para
que Dios, en su bondad, quiera admitirlos en el coro
de los santos y de los elegidos. Roguemos al Señor.
4. Pidamos por todos los que nos disponemos a
celebrar esta santa Eucaristía, para que el Señor
nos otorgue sus gracias y bendiciones a quienes nos
reunimos a celebrar este sacrificio. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, las oraciones de tu pueblo, para
que –como verdaderos discípulos de tu Hijo– sepamos
discernir lo bueno, lo que te agrada, lo perfecto, y
carguemos así con la cruz, acompañando a Cristo,
nuestra esperanza. Él, que vive y reina por los siglos
de los siglos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que esta ofrenda sagrada, Señor, nos traiga siempre tu
bendición salvadora, para que dé fruto en nosotros lo que
realiza el misterio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 5, 9-10
Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán
llamados hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por
causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Saciados con el pan de esta mesa celestial, te suplicamos,
Señor, que este alimento de caridad fortalezca nuestros
corazones, para que nos animemos a servirte en nuestros
hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
*MISA POR LAS VÍCTIMAS DE
DESAPARICIÓN FORZADA Y SUS FAMILIAS
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 87, 2-3
Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito
en tu presencia. Que llegue hasta ti mi súplica, presta oído
a mi clamor.
Monición del sacerdote tras el saludo litúrgico:
Hermanos: en el contexto de nuestra Misión de la Misericordia nos hemos reunido para celebrar la Eucaristía
pidiendo a Dios por quienes se encuentran desaparecidos o
han perdido la vida a causa de la violencia; pero también
por sus familias para que encuentren en Dios la fortaleza
que necesitan ante esta dolorosa situación. Unamos, pues,
nuestros corazones a esta intención.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, mira con piedad
nuestra aflicción por aquellos hermanos que están
desaparecidos, y abre nuestro corazón a la esperanza, para
que confiemos siempre y sin vacilación en tu providencia
paternal. Por nuestro Señor Jesucristo…
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por el sacramento salvífico de la redención humana que
te ofrecemos, concede, Señor, que nuestros hermanos que
han sido privados de su libertad retornen pronto al hogar
y disfruten de perpetua libertad de espíritu. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 68, 17
Escúchanos, Señor, porque grande es tu misericordia;
por tu ternura, Señor, vuelve a nosotros tus ojos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados dulcemente con un mismo pan, que
conforta elcorazón del hombre, concédenos, Señor,
superar felizmente los horrores de la violencia y guardar
firmemente tus mandatos de amor y de justicia. Por
Jesucristo, nuestro Señor.




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