Lectura del Día

Lecturas



18 Marzo del 2019

18 lunes
Morado

FERIA DE CUARESMA o SAN CIRILO DE JERUSALÉN, Obispo y Doctor de la Iglesia
MR pp. 210 y 690 [222 y 706] / Lecc. I p. 721

Tuvo grandes tribulaciones por defender la fe en la divinidad de Cristo. Tres veces fue desterrado. Nos ha legado sus Catequesis bautismales, que nos enseñan cómo preparaban a los adultos para el bautismo en la segunda mitad del siglo iv.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por medio del obispo san Cirilo de Jerusalén condujiste admirablemente a tu Iglesia a comprender con más profundidad los misterios de la salvación, concédenos, por su intercesión, conocer de tal manera a tu Hijo, que podamos participar abundantemente de su vida divina. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

[Hemos pecado, Señor, hemos cometido iniquidades.]
Del libro del profeta Daniel 9, 4-10
En aquellos días, imploré al Señor, mi Dios, y le hice esta confesión: “Señor Dios, grande y temible, que guardas la alianza y el amor a los que te aman y observan tus mandamientos. Nosotros hemos pecado, hemos cometido iniquidades, hemos sido malos, nos hemos rebelado y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus normas. No hemos hecho caso a los profetas, tus siervos, que hablaban a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo. Tuya es, Señor, la justicia, y nuestra la vergüenza en el rostro, que ahora soportan los hombres de Judá, los habitantes de Jerusalén y de todo Israel, próximos y lejanos, en todos los países donde Tú los dispersaste, a causa de las infidelidades que cometieron contra ti. Señor, la vergüenza es nuestra, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres, porque hemos pecado contra ti. De nuestro Dios, en cambio, es el tener misericordia y perdonar, aunque nos hemos rebelado contra Él, y al no seguir las leyes que Él nos había dado por medio de sus siervos, los profetas, no hemos obedecido su voz”. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 78, 5a. 8. 9. 11. 13ab

R. No nos trates, Señor, como merecen nuestros pecados. No recuerdes, Señor, contra nosotros las culpas de nuestros padres. Que tu amor venga pronto a socorrernos, porque estamos totalmente abatidos. R. Para que sepan quién eres, socórrenos, Dios y salvador nuestro. Para que sepan quién eres, sálvanos y perdona nuestros pecados. R. Que lleguen hasta ti los gemidos del cautivo; con tu brazo poderoso salva a los condenados a muerte. Y nosotros, pueblo tuyo y ovejas de tu rebaño, te daremos gracias siempre y de generación en generación te alabaremos. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Jn 6, 63. 68

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras de vida eterna. R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

EVANGELIO

[Perdonen y serán perdonados.]
Del santo Evangelio según san Lucas 6, 36-38
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán medidos”. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: • El profeta Daniel, en tiempos de plena persecución, dirige una sentida oración a Dios, expresada como humilde confesión de los pecados del pueblo, en sus diversos estratos sociales, comenzando por los de sus dirigentes. Él sabe, además, que el Señor los sigue amando, incluso cuando le son infieles y que los perdona apenas vea que se arrepienten y se reconocen culpables. El verdadero reconocimiento de nuestros pecados implica necesariamente el confiar en Dios, que nos ama aun cuando, eventualmente, nosotros nos hayamos apartado del buen camino… • El Reino de Dios inicia el día en que se anuncia que Dios es Padre misericordioso –misericordia hecha cercana en la persona de Jesús– quien, por cierto, exige lo mismo a sus seguidores. La vida cristiana es, esencialmente, imitación del Padre en su infinita bondad y en su generosidad inagotable. En la medida en que practiquemos con quienes nos rodean este perdón misericordioso, en esa misma nosotros también seremos totalmente perdonados. De la relación que seamos capaces de establecer con Dios, vendrá luego la fuerza para estar disponibles al servicio de los hermanos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe benignamente, Señor, nuestras plegarias y libra de las seducciones terrenas a quienes has llamado a servirte en estos celestiales misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 6, 36

Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta comunión, Señor, nos limpie de pecado y nos haga participar en los gozos del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Fortalece, Señor, los corazones de tus fieles y afiánzalos con la fuerza de tu gracia, para que sean fervorosos en la oración y sinceros en el amor mutuo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Felicidades a nuestros Sacerdotes Quezada Mendoza Gabriel ·

Lectura de día



Lectura del domingo,
24 de marzo de 2019

Agenda Litúrgica 2019



Agenda litúrgica 2018-2019 en PDF

Visitas de la Virgen



Ver más...

CEM



Conferencia del Episcopado Mexicano

Circulares y Comunicados

1.Com. Notificación
2.Com. Estadística Anual
3.Com. Jornada Mundial del Enfermo
4.Com. Preseminarios 2018

Ingresos Diocesanos

Ingresos Diocesanos

Directorio - Horario de Misas



Directorio - Horario de misas

Eventos



Ver más...

Ministros Extraordinarios



Ingresa...


Aviso de privacidad | Condiciones Generales
Tels. 52 (33) 3614-5504, 3055-8000 Fax: 52 (33) 3658-2300
© 2018 Arquidiocesis de Guadalajara / Todos los derechos reservados.
Alfredo R. Plascencia 995, Chapultepec Country C.P. 44620 Guadalajara, Jal.
Powered by paxomnis