19 sábado
Blanco / Rojo
Feria
o SAN JOSÉ MARÍA DE YERMO y
PARRES, Presbítero,
o SAN JENARO, Obispo y Mártir
MR pp. 795 y 901 [825 y 940] / Lecc. II p. 812
Nació en la Hacienda de Jalmolonga, estado de México,
el 10 de noviembre de 1851. Ordenado sacerdote, pronto
comenzó a irradiar su profunda vivencia evangélica:
“Imitar a Cristo, que vino a enseñarnos con su
ejemplo el amor de preferencia para con los pobres y
desamparados que el mundo desprecia...”. Fundó en 1885
la Congregación de las Siervas del Sagrado Corazón de
Jesús y de los Pobres, la cual continúa su obra de caridad.
Murió en Puebla, el 20 de septiembre de 1904.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sir 45, 20
El Señor lo eligió para ser su sacerdote, a fin de que le
ofrezca un sacrificio de alabanza.
ORACIÓN COLECTA
Dios de misericordia y todopoderoso, que encendiste
en el corazón de san José María de Yermo y Parres,
presbítero y fundador, un amor ardiente a favor de los
pobres y desamparados, concédenos que, a ejemplo suyo,
descubramos en cada hermano el rostro de Cristo, tu Hijo,
y nos pongamos a su servicio con sincera caridad. Por
nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Se entierra un cuerpo corruptible y resucita incorruptible.]
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios
15, 35-37. 42-49
Hermanos: Hay algunos que preguntan: “¿Cómo
resucitan los muertos? ¿Qué clase de cuerpo van a tener?»
Es que no se han puesto a pensar que el grano que se
siembra tiene que morir, para que nazca la planta. Lo que
se siembra no es la planta que va a brotar, sino solamente
la semilla, por ejemplo, de trigo o de cualquier otra cosa.
Lo mismo sucede en la resurrección de los muertos: se
siembra un cuerpo corruptible y resucita incorruptible;
se siembra un cuerpo miserable y resucita glorioso; se
siembra débil y resucita fuerte; se siembra un cuerpo
puramente humano y resucita un cuerpo vivificado por
el Espíritu divino.
Pues si existe un cuerpo puramente humano, también
existe un cuerpo vivificado por el Espíritu. En efecto, la
Escritura dice que el primer hombre, Adán, fue un ser que
tuvo vida; el último Adán es Espíritu que da la vida. Sin
embargo, no existe primero lo vivificado por el Espíritu,
sino lo puramente humano; lo vivificado por el Espíritu
viene después.
El primer hombre, hecho de tierra, es terreno; el segundo
viene del cielo. Como fue el hombre terreno, así son los
hombres terrenos; como es el hombre celestial, así serán
los celestiales. Y del mismo modo que fuimos semejantes
al hombre terreno, seremos también semejantes al hombre
celestial. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 55
R. Caminaré en la presencia del Señor.
Yo sé bien que el Señor está conmigo; por eso en Dios,
cuya promesa alabo, sin temor me confío. ¿Qué hombre
ha de poder causarme daño? R.
Te debo, Señor, las promesas que te hice, te las cumpliré
con acción de gracias, porque libraste mi vida de la muerte,
mis pies de la caída, para que camine en la presencia de
Dios, mientras tengo la luz de la vida. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. Lc 8, 15
R. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un
corazón bueno y sincero, y perseveran hasta dar fruto. R.
Aleluya.
EVANGELIO
[Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan
la palabra, la conservan en un corazón bueno y bien
dispuesto, y dan fruto por su constancia.]
Del santo Evangelio según san Lucas 8, 4-15
En aquel tiempo, mucha gente se había reunido
alrededor de Jesús, y al ir pasando por los pueblos,
otros más se le unían. Entonces les dijo esta parábola:
Salió un sembrador a sembrar su semilla. Al ir
sembrando, unos granos cayeron en el camino, la gente
los pisó y los pájaros se los comieron. Otros cayeron en
terreno pedregoso, y al brotar, se secaron por falta de
humedad. Otros cayeron entre espinos, y al crecer éstos,
los ahogaron. Los demás cayeron en tierra buena, crecieron
y produjeron el ciento por uno». Dicho esto, exclamó: «El
que tenga oídos para oír, que oiga».
Entonces le preguntaron los discípulos: «¿Qué significa
esta parábola?» Y él les respondió: «A ustedes se les ha
concedido conocer claramente los secretos del Reino de
Dios; en cambio, a los demás, sólo en parábolas para que
viendo no vean y oyendo no entiendan.
La parábola significa esto: la semilla es la palabra
de Dios. Lo que cayó en el camino representa a los que
escuchan la palabra, pero luego viene el diablo y se la
lleva de sus corazones, para que no crean ni se salven.
Lo que cayó en terreno pedregoso representa a los que,
al escuchar la palabra, la reciben con alegría, pero no
tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el
momento de la prueba, fallan. Lo que cayó entre espinos
representa a los que escuchan la palabra, pero con los
afanes, riquezas y placeres de la vida, se van ahogando
y no dan fruto. Lo que cayó en tierra buena representa a
los que escuchan la palabra, la conservan en un corazón
bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su constancia”.
Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: En esta «parábola del sembrador»
queda patente que son dos los factores determinantes
en las relaciones del ser humano con su Creador. El
primero es el de la indispensable «iniciativa» de Dios.
El segundo es el grado de «respuesta» del hombre, a
quien Él busca con amor gratuito. El Señor es paciente
y no se impone ni violenta nuestra libertad. Aunque
la palabra de Dios es siempre eficaz y al final saldrá
ampliamente triunfante (Cfr. Heb 4, 12), su eficacia
se supedita a la colaboración humana, que puede
aceptar o rechazar en todo momento la invitación
divina a dar los frutos esperados.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios todopoderoso, suplicamos humildemente a tu
majestad que así como los dones ofrecidos en honor de
san José María de Yermo y Parres manifiestan la gloria del
poder divino, de la misma manera nos alcancen el fruto
de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 28, 20
Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del
mundo, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados con santos manjares, concédenos, Dios
todopoderoso, seguir constantes los ejemplos de san José
María de Yermo y Parres, servirte con generosa entrega
y amar a todos con caridad infatigable. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ACTIVIDAD DIOCESANA
Visita al Santuario de los Mártires:
Decanato de La Barca.




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