19 jueves
Blanco
Solemnidad,
SAN JOSÉ,
Esposo de la Virgen María
MR p. 690 [707] / Lecc. I p. 1002
Su misión en esta vida consistió en velar por Jesús “haciendo
las veces de padre” (prefacio). Pero el Señor ha querido que
la cabeza de la Sagrada Familia siga cumpliendo la misma
función con la Iglesia, que es el cuerpo de Cristo. María es
madre de la Iglesia; san José, el protector.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Lc 12, 42
Éste es el siervo fiel y prudente, a quien el Señor puso al
frente de su familia.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso, que pusiste bajo la fiel custodia de
san José los comienzos de la salvación humana, te pedimos
que, por su intercesión, pueda tu Iglesia llevarla siempre a
su plenitud. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[El Señor Dios le dará el trono de David, su padre.]
Del segundo libro de Samuel 7, 4-5a. 12-14a. 16
En aquellos días, el Señor le habló al profeta Natán y le
dijo: “Ve y dile a mi siervo David que el Señor le manda
decir esto: ‘Cuando tus días se hayan cumplido y descanses
para siempre con tus padres, engrandeceré a tu hijo, sangre
de tu sangre, y consolidaré su reino.
Él me construirá una casa y yo consolidaré su trono para
siempre. Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo.
Tu casa y tu reino permanecerán para siempre ante mí, y tu
trono será estable eternamente’ ”. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 88
R. Su descendencia perdurará eternamente.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor y daré a
conocer que su fidelidad es eterna, pues el Señor ha dicho: “Mi
amor es para siempre y mi lealtad, más firme que los cielos. R.
Un juramento hice a David, mi servidor, una alianza pacté
con mi elegido: ‘Consolidaré tu dinastía para siempre y
afianzaré tu trono eternamente’. R.
Él me podrá decir: ‘Tú eres mi padre, el Dios que me
protege y que me salva’. Yo jamás le retiraré mi amor ni
violaré el juramento que le hice”. R.
SEGUNDA LECTURA
[Esperando contra toda esperanza, Abraham creyó.]
De la carta del apóstol san Pablo a los romanos 4, 13.
16-18. 22
Hermanos: La promesa que Dios hizo a Abraham y a sus
descendientes, de que ellos heredarían el mundo, no dependía
de la observancia de la ley, sino de la justificación obtenida
mediante la fe.
En esta forma, por medio de la fe, que es gratuita, queda
asegurada la promesa para todos sus descendientes, no sólo
para aquellos que cumplen la ley, sino también para todos
los que tienen la fe de Abraham. Entonces, él es padre de
todos nosotros, como dice la Escritura: Te he constituido
padre de todos los pueblos.
Así pues, Abraham es nuestro padre delante de aquel Dios
en quien creyó y que da la vida a los muertos y llama a la
existencia a las cosas que todavía no existen. Él, esperando
contra toda esperanza, creyó que habría de ser padre de
muchos pueblos, conforme a lo que Dios le había prometido:
Así de numerosa será tu descendencia. Por eso, Dios le
acreditó esta fe como justicia. Palabra de Dios.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Sal 83, 5
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Dichosos los que viven en tu casa; siempre, Señor, te
alabarán. R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
EVANGELIO
[Tu padre y yo te hemos estado buscando, llenos de angustia.]
Del santo Evangelio según san Lucas 2, 41-51a
Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén para
las festividades de la Pascua. Cuando el niño cumplió
doce años, fueron a la fiesta, según la costumbre. Pasados
aquellos días, se volvieron, pero el niño Jesús se quedó en
Jerusalén, sin que sus padres lo supieran. Creyendo que iba en
la caravana, hicieron un día de camino; entonces lo buscaron,
y al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca.
Al tercer día lo encontraron en el templo, sentado en medio
de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas.
Todos los que lo oían se admiraban de su inteligencia y de
sus respuestas. Al verlo, sus padres se quedaron atónitos
y su madre le dijo: “Hijo mío, ¿por qué te has portado así
con nosotros? Tu padre y yo te hemos estado buscando,
llenos de angustia”. Él les respondió: “¿Por qué me andaban
buscando? ¿No sabían que debo ocuparme en las cosas de
mi Padre?” Ellos no entendieron la respuesta que les dio.
Entonces volvió con ellos a Nazaret y siguió sujeto a su
autoridad. Palabra del Señor.
Se dice Credo.
REFLEXIÓN: • La Anunciación es un acontecimiento
humilde, oculto –nadie lo vio, nadie lo conoció, salvo María–
pero al mismo tiempo es un acontecimiento decisivo para
la historia de la humanidad. En realidad el «sí» de María es
el reflejo perfecto del de Cristo mismo cuando entró en el
mundo, como escribe la Carta a los Hebreos, interpretando
el Salmo 39 (Heb 10, 7). La obediencia del Hijo se refleja
en la obediencia de la Madre y, así, gracias al encuentro
de estos dos «síes», Dios pudo asumir un rostro de hombre.
La respuesta de María al ángel se prolonga en la Iglesia,
llamada a manifestar a Cristo en la historia, ofreciendo su
disponibilidad para que Dios pueda seguir visitando a la
humanidad con su misericordia… • De este modo, el «sí»
de Jesús y de María se renuevan en el «sí» de los santos,
especialmente de los mártires. La Virgen en el Calvario
selló el «sí» pronunciado en Nazaret. Unida a Jesús –el
Testigo del amor del Padre– María vivió el «martirio del
alma». Invoquemos con confianza su intercesión, para
que la Iglesia, fiel a su misión, dé al mundo entero el
testimonio valiente del amor del Padre. [Sintetizado de:
BXVI, Ángelus, 25-III-2007].
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te rogamos, Señor, que así como san José sirvió con
amorosa entrega a tu Unigénito, nacido de la Virgen Maria,
así también nosotros, con un corazón limpio, merezcamos
servirte en tu altar. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO: Misión de san José.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno.
Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la solemnidad
de san José, porque él es el hombre justo que diste por esposo
a la Virgen Madre de Dios, el fiel y prudente servidor a quien
constituiste jefe de tu familia para que, haciendo las veces
de padre, cuidara a tu Unigénito, concebido por obra del
Espíritu Santo, Jesucristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles y los arcángeles, y todos los coros
celestiales, celebran tu gloria, unidos en común alegría.
Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente
tu alabanza: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 25, 21
Alégrate, siervo bueno y fiel. Entra a compartir el gozo
de tu Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, protege siempre a esta familia tuya que alimentada
con el sacramento del altar, se alegra hoy al celebrar la
solemnidad de san José, y conserva en ella los dones que
con tanta bondad le concedes. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ACTIVIDAD DIOCESANA
Jubileo circular: Jueves 19, Viernes 20 y Sábado
21: Ntra. Sra. de las Rosas, La Medalla Milagrosa,
Ntra. Sra. del Buen Camino, Ntra. Sra. de Altamira,
San Pascual Bailón (Miravalle), La Visitación
(Polanco), La Purísima Concepción (Mpio. de
Zapotlanejo), Señor San José (La Estanzuela).




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