19 domingo
Verde
XVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
[Se omite la Memoria de la
BEATA MARÍA VICENTA
DE SANTA DOROTEA
CHÁVEZ OROZCO, Virgen*]
MR p. 428 [426] / Lecc. II p. 34.
LH Semana IV del Salterio.
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 53, 6. 8
El Señor es mi auxilio y el único apoyo en mi vida.
Te ofreceré de corazón un sacrificio y daré gracias a tu
nombre, Señor, porque eres bueno.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Sé propicio, Señor, con tus siervos y multiplica, bondadoso, sobre ellos los dones de tu gracia, para que, fervorosos en la fe, la esperanza y la caridad, perseveren
siempre fieles en el cumplimiento de tus mandatos. Por
nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Al pecador le das tiempo para que se arrepienta.]
Del libro de la Sabiduría 12, 13. 16-19
No hay más Dios que tú, Señor, que cuidas de todas
las cosas. No hay nadie a quien tengas que rendirle
cuentas de la justicia de tus sentencias. Tu poder es el
fundamento de tu justicia, y por ser el Señor de todos,
eres misericordioso con todos.
Tú muestras tu fuerza a los que dudan de tu poder soberano y castigas a quienes, conociéndolo, te desafían.
Siendo tú el dueño de la fuerza, juzgas con misericordia
y nos gobiernas con delicadeza, porque tienes el poder y
lo usas cuando quieres.
Con todo esto has enseñado a tu pueblo que el justo
debe ser humano, y has llenado a tus hijos de una dulce
esperanza, ya que al pecador le das tiempo para que se
arrepienta. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 85
R. Tú, Señor, eres bueno y clemente.
Puesto que eres, Señor, bueno y clemente y todo amor
con quien tu nombre invoca, escucha mi oración y a mi
súplica da respuesta pronta. R.
Señor, todos los pueblos vendrán para adorarte y darte
gloria, pues sólo tú eres Dios, y tus obras, Señor, son
portentosas. R.
Dios entrañablemente compasivo, todo amor y lealtad,
lento a la cólera, ten compasión de mí, pues clamo a ti,
Señor, a toda hora. R.
SEGUNDA LECTURA
[El Espíritu intercede por nosotros con gemidos que no
pueden expresarse con palabras.]
De la carta del apóstol san Pablo a los romanos 8, 26-27
Hermanos: El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad,
porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene;
pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos
que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce
profundamente los corazones, sabe lo que el Espíritu quiere
decir, porque el Espíritu ruega conforme a la voluntad de
Dios, por los que le pertenecen. Palabra de Dios.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. Mt 11, 25
R. Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
porque has revelado los misterios del Reino a la gente
sencilla. R. Aleluya.
EVANGELIO
[Dejen que crezcan juntos hasta el tiempo de la cosecha.]
Del santo Evangelio según san Mateo 13, 24-43
En aquel tiempo, Jesús propuso esta parábola a la
muchedumbre: «El Reino de los cielos se parece a
un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero
mientras los trabajadores dormían, llegó un enemigo del
dueño, sembró cizaña entre el trigo y se marchó. Cuando
crecieron las plantas y se empezaba a formar la espiga,
apareció también la cizaña.
Entonces los trabajadores fueron a decirle al amo: ‘Señor, ¿qué no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De
dónde, pues, salió esta cizaña?› El amo les respondió: ‹De
seguro lo hizo un enemigo mío›. Ellos le dijeron: ‹¿Quieres
que vayamos a arrancarla?› Pero él les contestó: ‹No. No
sea que al arrancar la cizaña, arranquen también el trigo.
Dejen que crezcan juntos hasta el tiempo de la cosecha y,
cuando llegue la cosecha, diré a los segadores: Arranquen
primero la cizaña y átenla en gavillas para quemarla; y
luego almacenen el trigo en mi granero’ “.
[Luego les propuso esta otra parábola: «El Reino de los
cielos es semejante a la semilla de mostaza que un hombre
siembra en un huerto. Ciertamente es la más pequeña de
todas las semillas, pero cuando crece, llega a ser más
grande que las hortalizas y se convierte en un arbusto, de
manera que los pájaros vienen y hacen su nido en las ramas».
Les dijo también otra parábola: «El Reino de los cielos
se parece a un poco de levadura que tomó una mujer y la
mezcló con tres medidas de harina, y toda la masa acabó
por fermentar».
Jesús decía a la muchedumbre todas estas cosas con
parábolas, y sin parábolas nada les decía, para que se
cumpliera lo que dijo el profeta: Abriré mi boca y les
hablaré con parábolas; anunciaré lo que estaba oculto
desde la creación del mundo.
Luego despidió a la multitud y se fue a su casa. Entonces
se le acercaron sus discípulos y le dijeron: «Explícanos la
parábola de la cizaña sembrada en el campo».
Jesús les contestó: «El sembrador de la buena semilla
es el Hijo del hombre, el campo es el mundo, la buena
semilla son los ciudadanos del Reino, la cizaña son los
partidarios del maligno, el enemigo que la siembra es el
diablo, el tiempo de la cosecha es el fin del mundo, y los
segadores son los ángeles.
Y así como recogen la cizaña y la queman en el fuego,
así sucederá al fin del mundo: el Hijo del hombre enviará
a sus ángeles para que arranquen de su Reino a todos los
que inducen a otros al pecado y a todos los malvados, y
los arrojen en el horno encendido. Allí será el llanto y la
desesperación. Entonces los justos brillarán como el sol
en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».]
Palabra del Señor
Se dice Credo.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
Pidamos al Dios de misericordia que venga en
auxilio de nuestra pequeñez, para que podamos
invocar su nombre con los sentimientos que Él desea:
A cada invocación responderemos:
R/. Escúchanos, Señor.
1. Por la paz y concordia de las Iglesias, por la
unión de todos los cristianos y por la salvación de
nuestras almas, roguemos al Señor.
2. Por los responsables de las naciones, para que
bajo su gobierno tengamos una vida feliz y pacífica,
roguemos al Señor.
3. Por los que están lejos de casa, por los enfermos y
los encarcelados y por todos los que sufren, roguemos
al Señor.
4. Por nuestra comunidad reunida en la fe, la piedad y el temor de Dios, por los que hacen el bien en
nuestra sociedad y por los que ayudan a los pobres,
roguemos al Señor.
Que nos sostenga, Señor, la fuerza y la paciencia
de tu amor, para que la palabra evangélica –semilla
sembrada y levadura escondida– fructifique en tu
Iglesia, y se refuerce en nosotros la esperanza de ver
nacer una humanidad nueva en Cristo. Él, que vive
y reina por los siglos de los siglos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que con la perfección de un único
sacrificio pusiste fin a la diversidad de sacrificios de la
antigua ley, recibe las ofrendas de tus fieles, y santifícalas
como bendijiste la ofrenda de Abel, para que aquello que
cada uno te ofrece en honor de tu gloria, sea de provecho
para la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 110, 4-5
Ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso
y clemente; él da alimento a sus fieles.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, muéstrate benigno con tu pueblo, y ya que te
dignaste alimentarlo con los misterios celestiales, hazlo
pasar de su antigua condición de pecado a una vida nueva.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
* BEATA MARÍA VICENTA DE SANTA
DOROTEA CHÁVEZ OROZCO
La Beata María Vicenta de Santa Dorotea Chávez
Orozco, nació el 6 de febrero de 1867 en Cotija, Mich.,
y murió santamente el 19 de julio de1949 en Guadalajara, México. Crece en el seno de una humilde y
cristiana familia. Desde pequeña tiene una notable
devoción al Niño Jesús y solía invitar a sus amigos a
unirse con ella en la oración. Cuando tenías 25 años
se enfermó gravemente y tuvieron que internarla en
el pequeño hospital de la Parroquia de Mexicaltzingo,
bajo el cuidado de las Damas de la Conferencia de
San Vicente de Paúl. Esta experiencia de dolor y la
dedicación con la cual se ocuparon de ella, le hicieron
comprender cuál era su camino: habría de dedicarse
a Dios y al cuidado de sus hermanos. Por eso, una vez
restablecida su salud, decidió volver al hospital, esta
vez, para ocuparse ella misma de los enfermos. Poco
después, se consagró al Señor y, desde entonces, le
empezaron a llamar “la Madre Vicentita”.
Con el lema de San Paolo «la caridad de Cristo nos
anima», funda la Congregación de las Siervas de la
Santísima Trinidad y de los pobres. El servicio a sus
hermanos era para ella un modo muy concreto de
glorificar a Dios. Su vida se convirtió en un ejemplo de
celo apostólico, paciencia y tierna compasión por los
más necesitados. Nombrada superiora general de la
congregación, desempeñó esta tarea por treinta años
con amabilidad y dulzura. Dificultades y contratiempos fueron modelando su carácter enérgico. Sufrió la
persecución religiosa que estalló en México en 1926
pero ella, a escondidas, continuó su labor de ayuda
a los necesitados, hasta el día en que, víctima de un
ataque cardiaco, concluyó su vida terrena para unirte
definitivamente al Señor. El 9 de noviembre de 1997
el Papa Juan Pablo II la proclamó Beata en la Plaza
de San Pedro en Roma.
http://es.radiovaticana.va/santoral/269.asp




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