13 viernes
Morado
FERIA DE CUARESMA
MR p. 223 [235] / Lecc. I p. 751
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 85, 8. 10
No existe ningún otro dios igual a ti, porque tú eres grande
y haces maravillas; tú eres el único Dios.
ORACIÓN COLECTA
Te rogamos, Señor bondadoso, que infundas tu gracia
en nuestros corazones, para que, apartándonos siempre
de todo humano extravío, podamos acoger, con tu ayuda,
las inspiraciones que nos vienen de ti. Por nuestro Señor
Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Nunca llamaremos ya “dios nuestro” a las obras de nuestras
manos.]
Del libro del profeta Oseas 14, 2-10
Esto dice el Señor Dios: “Israel, conviértete al
Señor, Dios tuyo, pues tu maldad te ha hecho sucumbir.
Arrepiéntanse y acérquense al Señor para decirle: ‘Perdona
todas nuestras maldades, acepta nuestro arrepentimiento
sincero, que solemnemente te prometemos.
Ya no nos salvará Asiria, ya no confiaremos en nuestro
ejército, ni volveremos a llamar «dios nuestro» a las obras de
nuestras manos, pues sólo en ti encuentra piedad el huérfano’.
Yo perdonaré sus infidelidades, dice el Señor; los amaré
aunque no lo merezcan, porque mi cólera se ha apartado de
ellos. Seré para Israel como rocío; mi pueblo florecerá como
el lirio, hundirá profundamente sus raíces, como el álamo, y
sus renuevos se propagarán; su esplendor será como el del
olivo y tendrá la fragancia de los cedros del Líbano.
Volverán a vivir bajo mi sombra, cultivarán los trigales
y las viñas, que serán tan famosas como las del Líbano. Ya
nada tendrá que ver Efraín con los ídolos.
Yo te he castigado, pero yo también te voy a restaurar, pues
soy como un ciprés, siempre verde, y gracias a mí, tú das frutos.
Quien sea sabio, que comprenda estas cosas y quien sea
prudente, que las conozca. Los mandamientos del Señor son
rectos y los justos los cumplen; los pecadores, en cambio,
tropiezan en ellos y caen”. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 80
R. Yo soy tu Dios, escúchame.
Oyó Israel palabras nunca oídas: “He quitado la carga de
tus hombros y el pesado canasto de tus manos. Clamaste en
la aflicción y te libré. R.
Te respondí, oculto entre los truenos, y te probé en Meribá,
junto a la fuente. Escucha, pueblo mío, mi advertencia.
¡Israel, si quisieras escucharme! R.
No tendrás otro Dios, fuera de mí, ni adorarás a dioses
extranjeros, porque yo el Señor, soy el Dios tuyo, que te
sacó de Egipto, tu destierro. R.
¡Ojalá que mi pueblo me escuchara y cumpliera Israel
mis mandamientos! Comería de lo mejor de mi trigo y yo
lo saciaría con miel silvestre”. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 4, 17
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Conviértanse, dice el Señor, porque ya está cerca el Reino
de los cielos. R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
EVANGELIO
[El Señor tu Dios es el único Dios: ámalo.]
Del santo Evangelio según san Marcos 12, 28-34
En aquel tiempo, uno de los escribas se acercó a
Jesús y le preguntó: “¿Cuál es el primero de todos los
mandamientos?” Jesús le respondió: “El primero es: Escucha,
Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor; amarás
al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma,
con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es
éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún
mandamiento mayor que éstos”.
El escriba replicó: “Muy bien, Maestro. Tienes razón,
cuando dices que el Señor es único y que no hay otro fuera
de él, y amarlo con todo el corazón, con toda el alma, con
todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, vale
más que todos los holocaustos y sacrificios”.
Jesús, viendo que había hablado muy sensatamente, le
dijo: “No estás lejos del Reino de Dios”. Y ya nadie se atrevió
a hacerle más preguntas. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Una tradición muy consolidada entre
los antiguos profetas fue la de entender la Alianza de Dios
para con su pueblo en términos “nupciales” (Cfr. Os 1,
2-8 y 3,1-4). Sobre el amor versa también el evangelio de
hoy, a partir de la consulta que un letrado le hace a Jesús:
«¿cuál es el primero de todos los mandamientos?». Él liga
inseparablemente y en forma nueva los dos principales
mandamientos. En este sentido, el amor es más importante
que la misma práctica cultual, porque es lo que a ella
le da valor. Estos dos «amores» valen más que todos los
holocaustos y sacrificios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira benignamente, Señor, los dones que te consagramos,
para que sean gratos a tus ojos y sirvan siempre para nuestra
salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Mc 12, 33
Amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a
uno mismo, vale más que todos los sacrificios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te pedimos, Señor, que la acción de tu gracia penetre
nuestras mentes y nuestros cuerpos, para que el sacramento
recibido realice plenamente nuestra redención. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO
Mira, propicio, Señor, a tus fieles, que imploran tu
misericordia, para que, llenos de confianza en tu bondad,
puedan difundir por todas partes los dones de tu amor. Por
Jesucristo, nuestro Señor.




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