13 martes
Verde / Blanco
Feria
o SAN HILARIO,
Obispo y Doctor de la Iglesia
MR pp. 663 y 896 [678 y 935] / Lecc. I p. 487
Siendo aún laico, Hilario fue elegido obispo de Poitiers, hacia
350. Por defender en forma decidida contra los arrianos la
divinidad de Jesús, proclamada por el Concilio de Nicea, fue
deportado al Oriente durante cuatro años. Cuando volvió a
Poitiers, favoreció mucho la restauración de la vida monástica.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Ez 34, 11. 23-24
Buscaré a mis ovejas, dice el Señor, y les daré un pastor que
las apaciente, y yo, el Señor, seré su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Dios todopoderoso, la gracia de comprender
debidamente, y proclamar con certeza, la divinidad de tu Hijo,
que el obispo san Hilario constantemente defendió. Por nuestro
Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad
del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
[El Señor se acordó de Ana y de su oración, y ella dio a luz a
Samuel.]
Del primer libro de Samuel 1, 9-20
En aquel tiempo, después de tomar la comida ritual en Siló,
Ana se levantó y se puso a orar ante el Señor. Llena de amargura y
con muchas lágrimas, hizo esta promesa: “Señor de los ejércitos,
mira la aflicción de tu sierva y acuérdate de mí. Si me das un
hijo varón, yo te lo consagraré por todos los días de su vida, y
en señal de ello, la navaja no tocará su cabeza”.
Mientras tanto, el sacerdote Elí estaba sentado a la puerta del
santuario. Ana prolongaba su oración y Elí la miraba mover los
labios, pero no oía su voz. Pensando que estaba ebria, le dijo:
“Has bebido mucho. Sal de la presencia del Señor hasta que
se te pase”. Pero Ana le respondió: “No, señor. Soy una mujer
atribulada. No he bebido vino ni bebidas embriagantes; estaba
desahogando mi alma ante el Señor. No pienses que tu sierva es
una mujer desvergonzada, pues he estado hablando, movida por
mi dolor y por mi pena”.
Entonces le dijo Elí: “Vete en paz y que el Dios de Israel te
conceda lo que le has pedido”. Ella le contestó: “Ojalá se cumpla
lo que me dices”. La mujer salió del templo, fue a donde estaba su
marido, y comió y bebió con él. Su rostro no era ya el mismo de antes.
A la mañana siguiente se levantaron temprano, y después
de adorar al Señor, regresaron a su casa en Ramá. Elcaná tuvo
relaciones conyugales con su esposa Ana, y el Señor se acordó
de ella y de su oración. Ana concibió, dio a luz un hijo y le
puso por nombre Samuel, diciendo: “Al Señor se lo pedí”.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL 1 Sam 2
R. Mi corazón se alegra en Dios, mi salvador.
Mi corazón se alegra en el Señor, en Dios me siento yo fuerte y
seguro. Ya puedo responder a mis contrarios, pues eres tú, Señor,
el que me ayuda. R.
El arco de los fuertes se ha quebrado, los débiles se ven de
fuerza llenos. Se ponen a servir por un mendrugo los antes
satisfechos; y sin tener que trabajar, pueden saciar su hambre los
hambrientos. Siete veces da a luz la que era estéril y la fecunda
ya dejó de serlo. R.
Da el Señor muerte y vida, deja morir y salva de la tumba;
él es quien empobrece y enriquece, quien abate y encumbra. R.
Él levanta del polvo al humillado, al oprimido saca de su
oprobio, para hacerlo sentar entre los príncipes en un trono
glorioso. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. 1 Tes 2, 13
R. Aleluya, aleluya.
Reciban la palabra de Dios, no como palabra humana, sino
como palabra divina, tal como es en realidad. R. Aleluya.
EVANGELIO
[No enseñaba como los escribas, sino como quien tiene autoridad.]
Del santo Evangelio según san Marcos 1, 21b-28
En aquel tiempo, se hallaba Jesús en Cafarnaúm y el sábado
fue a la sinagoga y se puso a enseñar. Los oyentes quedaron
asombrados de sus palabras, pues enseñaba como quien tiene
autoridad y no como los escribas.
Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu
inmundo, que se puso a gritar: “¿Qué quieres tú con nosotros,
Jesús de Nazaret? ¿Has venido a acabar con nosotros? Ya sé
quién eres: el Santo de Dios”. Jesús le ordenó: “¡Cállate y sal de
él!” El espíritu inmundo, sacudiendo al hombre con violencia
y dando un alarido, salió de él. Todos quedaron estupefactos y
se preguntaban: “¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta?
Este hombre tiene autoridad para mandar hasta a los espíritus
inmundos y lo obedecen”. Y muy pronto se extendió su fama por
toda Galilea. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: La escena evangélica de hoy se
desarrolla nada menos que en la emblemática sinagoga
de Cafarnaún. El mensaje de Jesús, sus palabras y sus
obras –como en este primer milagro en que doblega al
maligno– ponían de manifiesto su autoridad superior
y revelaban, al mismo tiempo, su identidad mesiánica.
La gente notó muy bien y muy pronto la diferencia. Por
eso los de corazón sencillo no dudaban en exclamar:
«enseña como quien tiene autoridad». Y lo admiraban no tanto
por su poder o sus milagros, sino por su “carisma”,
basado en el amor y en el servicio.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira favorablemente, Señor, las ofrendas que presentamos en
tu altar en esta festividad de san Hilario, para que nos alcancen tu
perdón y den gloria a tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Jn 15, 16
No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor, soy
yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den
fruto y su fruto permanezca.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados por estos sagrados misterios, Señor, te suplicamos
humildemente que, a ejemplo de san Hilario, nos esforcemos en
profesar lo que él creyó y en poner en práctica lo que enseñó.
Por Jesucristo, nuestro Señor.




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