13 jueves
Verde / Rojo
Feria
o SANTOS PONCIANO, Papa
e HIPÓLITO, Presbítero, Mártires
MR pp. 769 y 899 [795 y 938] / Lecc. II p. 680
El sacerdote romano Hipólito, teólogo de renombre,
se había constituido como cabeza de una comunidad
disidente (217). Durante la persecución de Maximino,
fue deportado a Cerdeña con el Papa Ponciano, donde
se reconcilió con la Iglesia (235). Sometidos a trabajos
forzados, ambos murieron como mártires de Cristo. Se
celebran el día de hoy, porque en este día sus restos
fueron trasladados a Roma.
ANTÍFONA DE ENTRADA Dan 3, 84. 87
Sacerdotes del Señor, bendigan al Señor; santos y
humildes de corazón, bendigan a Dios.
ORACIÓN COLECTA
Señor, que la preciosa paciencia de tus santos mártires
Ponciano e Hipólito aumente en nosotros el anhelo de tu
amor, y cultive siempre en nuestros corazones la fortaleza
sagrada de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[Emigra en pleno día, ante la vista de todos.]
Del libro del profeta Ezequiel 12, 1-12
El Señor me habló y me dijo: «Hijo de hombre, vives en
medio de un pueblo rebelde: tienen ojos para ver y no ven,
oídos para oír y no oyen, porque son un pueblo rebelde.
Ahora, pues, hijo de hombre, prepara tus cosas como
quien va al destierro y vete de día, ante la vista de todos, a
ver si se dan cuenta de que son un pueblo rebelde. Arregla
tus cosas como quien va al destierro, de día, ante la vista
de todos y sal por la tarde, a la vista de todos, como salen
los desterrados. Haz, a la vista de todos, un agujero en la
pared y sal por ahí. Ante la vista de todos, échate tus cosas
al hombro y sal en la oscuridad; cúbrete la cara para no
ver el país, porque te he convertido en una señal para el
pueblo de Israel».
Hice, pues, lo que el Señor me había ordenado: de
día preparé mis cosas como quien va al destierro; por
la tarde hice un agujero en la pared, con la mano, y
salí en la oscuridad, con mis cosas al hombro, ante la
vista de todos.
A la mañana siguiente, el Señor me habló y me dijo:
«Hijo de hombre, ¿no te ha preguntado el pueblo de Israel,
ese pueblo rebelde, qué era lo que estabas haciendo? Pues
anúnciales: ‘Esto dice el Señor: Estas palabras se refieren
al príncipe que está en Jerusalén y a todo el pueblo de
Israel, que vive en la ciudad’. Diles: ‘Yo soy una señal
para ustedes: lo que yo he hecho, eso harán con ustedes:
irán cautivos al destierro y su príncipe, con sus cosas al
hombro, saldrá en la oscuridad; perforarán una pared para
que pueda salir y él se cubrirá la cara para no ver el país
con sus ojos’ ». Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 77
R. Perdona a tu pueblo, Señor.
Los israelitas provocaron al Dios altísimo y se rebelaron
contra él, negándose a guardar sus preceptos. Desertaron
y lo traicionaron, como sus padres, fallaron como un arco
mal hecho. R.
En sus colinas lo encolerizaban, con sus ídolos
provocaban sus celos. Dios lo oyó y se indignó y rechazó
totalmente a Israel. R.
Mandó sus soldados al cautiverio y el arca de la alianza,
a las manos enemigas; entregó su pueblo a la espada,
encolerizado contra su heredad. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Sal 118, 135
R. Aleluya, aleluya.
Señor, mira benignamente a tus siervos y enséñanos a
cumplir tus mandamientos. R. Aleluya.
EVANGELIO
[No te digo que perdones siete veces, sino hasta setenta
veces siete.]
Del santo Evangelio según san Mateo 18, 21–19, 1
En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó:
«Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que
perdonarlo? ¿Hasta siete veces?» Jesús le contestó: «No
sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete».
Entonces Jesús les dijo: «El Reino de los cielos es
semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus
servidores. El primero que le presentaron le debía muchos
millones. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó
que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus
posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose
a sus pies, le suplicaba, diciendo: ‹Ten paciencia conmigo
y te lo pagaré todo›. El rey tuvo lástima de aquel servidor,
lo soltó y hasta le perdonó la deuda.
Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró
con uno de sus compañeros, que le debía poco dinero.
Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba,
mientras le decía: ‹Págame lo que me debes›. El compañero
se le arrodilló y le rogaba: ‹Ten paciencia conmigo y te lo
pagaré todo›. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que
fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.
Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de
indignación y fueron a contarle al rey lo sucedido. Entonces
el señor lo llamó y le dijo: ‹Siervo malvado. Te perdoné
toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú
también haber tenido compasión de tu compañero, como
yo tuve compasión de ti?› Y el señor, encolerizado, lo
entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que
pagara lo que debía.
Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes si
cada cual no perdona de corazón a su hermano».
Cuando Jesús terminó de hablar, salió de Galilea y fue
a la región de Judea que queda al otro lado del Jordán.
Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Introducido por la pregunta de Pedro, este pasaje cierra el «discurso eclesial», en el que
Jesús expone las actitudes de quien ha de vivir en
paz y armonía en cada una de las comunidades. Con
su sorprendente respuesta Jesús rompe los viejos
moldes. Y para ilustrar de forma gráfica su afirmación,
presenta la parábola del «deudor despiadado», a quien
se le perdona una suma enorme, mientras que él no
es capaz de negociar con un compañero un monto
poco significativo. La conclusión es contundente: «lo
mismo hará mi Padre celestial con ustedes si cada
cual no perdona de corazón a su hermano».
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al conmemorar a tus santos Ponciano e Hipólito, te
ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza, por el cual
confiamos vernos libres de los males presentes y futuros.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 20, 28
El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a
servir y a dar su vida para redención de todos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo recibido este sacramento celestial al celebrar
la memoria de tus santos Ponciano e Hipólito, concédenos,
Señor, que lo que celebramos en la vida temporal,
fructifique en el gozo de la vida eterna. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ACTIVIDAD DIOCESANA
Jubileo Circular: Jueves 13, Viernes 14 y Sábado 15:
La Purísima Concepción (Tlaquepaque), Ntra. Sra. del
Carmen (Zapopan), Ntra. Sra. de Czestochowa, Ntra. Sra.
del Rosario (Zalatitán), Ntra. Sra. del Pinar de la Venta,
Sagrado Corazón (El Salvador), Ntra. Sra. del Rosario
(Toluquilla), El Camino de la Cruz.




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