Lectura del Día

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31 de mayo del 2026

31 domingo
Blanco

IX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
MR p. 447 [445] / Lecc. II p. 18.
LH Semana I del Salterio.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Bendito sea Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, porque ha tenido misericordia con nosotros.
Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios Padre, que al enviar al mundo la Palabra de verdad y al Espíritu santificador, revelaste a todos los hombres tu misterio admirable, concédenos que, profesando la fe verdadera, reconozcamos la gloria de la eterna Trinidad y adoremos la Unidad de su majestad omnipotente. Por nuestro Señor Jesucristo...

PRIMERA LECTURA

[Yo soy el Señor, el Señor Dios, compasivo y clemente.]
Del libro del Éxodo 34, 4b-6. 8-9
En aquellos días, Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, llevando en la mano las dos tablas de piedra, como le había mandado el Señor. El Señor descendió en una nube y se le hizo presente.
Moisés pronunció entonces el nombre del Señor, y el Señor, pasando delante de él, proclamó: «Yo soy el Señor, el Señor Dios, compasivo y clemente, paciente, misericordioso y fiel».
Al instante, Moisés se postró en tierra y lo adoró, diciendo: «Si de veras he hallado gracia a tus ojos, dígnate venir ahora con nosotros, aunque este pueblo sea de cabeza dura; perdona nuestras iniquidades y pecados, y tómanos como cosa tuya». Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL Dan 3

R. Bendito seas, Señor, para siempre. Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres. Bendito sea tu nombre santo y glorioso. R. Bendito seas en el templo santo y glorioso. Bendito seas en el trono de tu reino. R. Bendito eres tú, Señor, que penetras con tu mirada los abismos y te sientas en un trono rodeado de querubines. Bendito seas, Señor, en la bóveda del cielo. R.

SEGUNDA LECTURA

[Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén siempre con ustedes.]
De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios 13, 11-13
Hermanos: Estén alegres, trabajen por su perfección, anímense mutuamente, vivan en paz y armonía. Y el Dios del amor y de la paz estará con ustedes.
Salúdense los unos a los otros con el saludo de paz. Los saludan todos los fieles.
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén siempre con ustedes. Palabra de Dios.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Ap 1, 8

R. Aleluya, aleluya.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Al Dios que es, que era y que vendrá. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Dios envió a su Hijo al mundo para que el mundo se salvara por él.]
Del santo Evangelio según san Juan 3, 16-18
“Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga la vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él. El que cree en él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, por no haber creído en el Hijo único de Dios". Palabra del Señor.
Se dice Credo.

ORACIÓN DE LOS FIELES:

Oremos a Dios nuestro Padre que, por Jesucristo, nos ha revelado su amor y que escucha complacido los gemidos con que el Espíritu intercede por nosotros:

1. Para que Dios Padre lleve el mundo a su plenitud y haga nacer aquel cielo nuevo y aquella tierra nueva que nos ha prometido, en la que la humanidad encontrará la felicidad y podrá contemplar su rostro glorioso, roguemos al Señor.

2. Para que el Hijo Unigénito de Dios, que se hizo hombre para desposarse con la Iglesia, infunda en ella un amor semejante al suyo, roguemos al Señor

3. Para que el Espíritu del Señor, sea padre para los pobres, consuelo para los tristes, salud para los enfermos y fuerza para los decaídos, roguemos al Señor.

4. Para que los que conocemos el misterio de la vida íntima de Dios, tengamos celo para anunciarlo a quienes lo desconocen, a fin de que también ellos encuentren gozo y descanso en Dios, tal y como se nos ha revelado, roguemos al Señor.

Padre misericordioso, que enviaste al mundo a tu Hijo Unigénito y quisiste que tu Espíritu fuera para nosotros principio de vida, escucha nuestras oraciones, para que –reunidos en la comunión de tu Iglesia– bendigamos siempre tu nombre glorioso y santo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por la invocación de tu nombre, santifica, Señor, estos dones que te presentamos y transfórmanos por ellos en una continua oblación a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO: El misterio de la Santísima Trinidad. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Que con tu Hijo único y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, un solo Señor, no en la singularidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola substancia. Y lo que creemos de tu gloria, porque tú lo revelaste, eso mismo lo afirmamos de tu Hijo y también del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción.
De modo que al proclamar nuestra fe en la verdadera y eterna divinidad, adoramos a tres personas distintas, en la unidad de un solo ser e iguales en su majestad. A quien alaban los ángeles y los arcángeles, y todos los coros celestiales, que no cesan de aclamarte con una sola voz: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Gal 4, 6

Porque ustedes son hijos de Dios, Dios infundió en sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: Abbá, Padre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la recepción de este sacramento y nuestra profesión de fe en la Trinidad santa y eterna, y en su Unidad indivisible, nos aprovechen, Señor, Dios nuestro, para la salvación de cuerpo y alma. Por Jesucristo, nuestro Señor.

MISA DE NUESTRA SENORA DE ZAPOPAN, PATRONA DE LA ARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA
Misa y Lecturas propias
Lecc. III p. 442; 961; 527. Lecc. I p. 187.

ANTÍFONA DE ENTRADA Jdt 15, 9

Tú eres la gloria de Jerusalén, tú eres el honor de Israel, tú eres el orgullo de nuestra raza.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que en Nuestra Señora de Zapopan, patrona de nuestra Arquidiócesis de Guadalajara, nos has concedido una poderosa evangelizadora y pacificadora, concédenos la paz deseada, para que vivamos en el amor fraterno. Por nuestro Señor Jesucristo...
Se dice Gloria.

PRIMERA LECTURA

[Regocíjate, Jerusalén, pues vengo a vivir en medio de ti.]
Del libro del profeta Zacarías 2, 14-17
"Canta de gozo y regocíjate, Jerusalén, pues vengo a vivir en medio de ti, dice el Señor. Muchas naciones se unirán al Señor en aquel día; ellas también serán mi pueblo y yo habitaré en medio de ti y sabrás que el Señor de los ejércitos me ha enviado a ti. El Señor tomará nuevamente a Judá como su propiedad personal en la tierra santa y Jerusalén volverá a ser la ciudad elegida". ¡Que todos guarden silencio ante el Señor, pues Él se levanta ya de su santa morada! Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL Lc 1, 46-55

R. Ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre. Mi alma glorifi ca al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi Salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava. R. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre. Y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen. R. Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón altanero. Destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada. R. Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre. R.

SEGUNDA LECTURA

[Dios, rico en misericordia.]
De la carta del apóstol san Pablo a los efesios 2, 4-10
Hermanos: La misericordia y el amor de Dios son muy grandes; porque nosotros estábamos muertos por nuestros pecados, y Él nos dio la vida con Cristo y en Cristo. Por pura generosidad suya, hemos sido salvados. Con Cristo y en Cristo nos ha resucitado y con Él nos ha reservado un sitio en el Cielo. Así, en todos los tiempos, Dios muestra, por medio de Jesús, la incomparable riqueza de su gracia y de su bondad para con nosotros.
En efecto, ustedes han sido salvados por la gracia, mediante la fe; y esto no se debe a ustedes mismos, sino que es un don de Dios. Tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir, porque somos hechura de Dios, creados por medio de Cristo Jesús, para hacer el bien que Dios ha dispuesto que hagamos. Palabra de Dios.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Lc 1, 45

R. Aleluya, aleluya. Dichosa tú, santísima Virgen María, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Dichosa tú, porque has creído.]
Del santo Evangelio según san Lucas 1, 39-47
En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea y, entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno. Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor". Entonces dijo María: "Mi alma glorifi ca al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi Salvador". Palabra del Señor.
Se dice Credo.

ORACION DE LOS FIELES:

Confiados en la misericordia divina, que por medio de Santa María Virgen ha visitado y redimido a su pueblo, oremos a Dios por las necesidades de los hombres:

A cada invocación responderemos:
¡Te rogamos, óyenos!

1. Para que el Señor –que quiso que la santidad de la Iglesia se prefi gurara y llegara a feliz término en la perfección de María, conceda a los cristianos de esta Arquidiócesis, ser vivo refl ejo de aquella santidad que resplandece en la Madre de Dios, roguemos al Señor.

2. Por el Santo Padre Francisco, por nuestro Obispo José Francisco y por todos nuestros pastores, para que –a imitación de los primeros evangelizadores que nos trajeron la fe cristiana– sigan ofreciendo a nuestro mundo el alegre testimonio de una vida santa, roguemos al Señor.

3. Por nuestros gobernantes, y por todos los responsables de los destinos de nuestro pueblo, para que su labor tenaz y desinteresada haga crecer el amor y la justicia en nuestra sociedad, superando toda división y todo egoísmo, roguemos al Señor.

4. Por todos los miembros de la vida consagrada y por los laicos comprometidos en la labor de la Nueva Evangelización, para que den un claro testimonio de vida cristiana y una colaboración efi caz a la prosperidad de nuestro Patria, roguemos al Señor.

5. Para que, por intercesión de nuestra Madre del cielo, el Señor visite a los que viven solos, abandonados, descorazonados o tristes, fortalezca su esperanza y puedan encontrar en nosotros una mano amiga que salga en su ayuda, roguemos al Señor.

6. Por nuestra santa Iglesia de Guadalajara – fi el portadora de la vocación maternal de nuestra Santa Patrona– para que, siguiendo fi elmente su ejemplo, continúe anunciando valerosamente la Buena Nueva de Jesucristo en todos los ámbitos de nuestra sociedad, roguemos al Señor.

Dios nuestro, que has querido que Nuestra Señora de Zapopan fuera ayuda y patrona de quienes peregrinamos hacia la Patria eterna en estas benditas tierras –regadas por la sangre de tantos mártires– escucha nuestras plegarias y haz que, confi ando en su ayuda poderosa, obtengamos los bienes que te hemos pedido. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te ofrecemos, Señor, este sacrifi cio de expiación, al celebrar la festividad de la santísima Virgen María, nuestra Señora de Zapopan, y pedimos para tu familia los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

¡Oh dichosa Madre de la Iglesia, que avivas en nosotros el Espíritu de Jesucristo!

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor, tu Espíritu de caridad, para que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, en esta conmemoración de la Virgen María, nuestra Señora de Zapopan, cultivemos efi cazmente entre nosotros la paz que Él nos dio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE ZAPOPAN

¡Oh Santísima Virgen de Zapopan,
Madre amorosa y protectora nuestra!
Tú que eres consuelo de los afl igidos,
refugio de los necesitados
y esperanza de quienes confían en tu intercesión,
escucha hoy mi súplica.
Bajo tu amparo pongo mi vida,
mi familia y mis preocupaciones.
Intercede ante tu Hijo Jesús
para que me conceda fortaleza en las pruebas,
salud en la enfermedad,
trabajo en la necesidad
y paz en mi corazón.
Virgen Santísima,
líbranos de todo mal,
protege nuestros hogares
y guíanos por
el camino del bien.
Con humildad y confianza
me encomiendo a tu
maternal cuidado.
Amén.


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