31 viernes
Blanco
Memoria,
SAN IGNACIO DE LOYOLA, Presbítero
MR p. 757 [783] / Lecc. II p. 629
Ignacio de Loyola, quien fundó la, Compañía de Jesús en
París, en 1534, nació en las Provincias Vascongadas. Trabajó en Roma por difundir la Compañía de Jesús en Europa
y por emprender grandes trabajos misioneros. Su vida es un
ejemplo de una total sujeción al Papa y a la Iglesia. Sus Ejercicios Espirituales marcan el camino a aquellos que quieran
consagrar su vida a la mayor gloria de Dios” (1491-1556).
ANTÍFONA DE ENTRADA Flp 2, 10-11
Que al nombre de Jesús toda rodilla se doble, en el cielo,
en la tierra, en los abismos, y que toda lengua proclame
que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que suscitaste en tu Iglesia a san Ignacio
de Loyola para extender la mayor gloria de tu nombre,
concédenos que, luchando en la tierra, con su auxilio y a
imitación suya, merezcamos ser coronados, con él, en el
cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
[La gente se amotinó contra Jeremías en el templo del Señor.]
Del libro del profeta Jeremías 26, 1-9
Al principio del reinado de Joaquín, hijo de Josías y
rey de Judá, el Señor le habló a Jeremías y le dijo: «Esto
dice el Señor: ‹Ve al atrio del templo y diles a todos los
habitantes de Judá que entran en el templo para adorar
al Señor, todas las palabras que yo te voy a ordenar, sin
omitir ninguna. A ver si las escuchan y se convierten de
su mala vida, y me arrepiento del castigo que he pensado
imponerles a causa de sus malas acciones’.
Diles, pues: ‘Esto dice el Señor: Si no me obedecen, ni
cumplen la ley que he dado, ni escuchan las palabras de
mis siervos, los profetas, que sin cesar les he enviado y a
quienes ustedes no han escuchado, entonces yo trataré a
este templo como al de Siló y haré que esta ciudad sirva
de escarmiento para todos los pueblos de la tierra’ “.
Los sacerdotes, los profetas y el pueblo oyeron a
Jeremías pronunciar estas palabras en el templo del
Señor. Y cuando él terminó de decir cuanto el Señor le
había mandado, los sacerdotes y los profetas lo apresaron,
diciéndole al pueblo: “Este hombre debe morir, porque
ha profetizado en nombre del Señor que este templo será
como el de Silò y que esta ciudad será destruida y quedará
deshabitada”. Entonces la gente se amotinó contra Jeremías
en el templo del Señor. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 68
R. Escúchanos, Señor, conforme a tu clemencia.
Son más que mis cabellos los que me odian sin tener
un motivo y más fuertes que yo los que pretenden con sus
calumnias acabar conmigo. Lo que yo no robé, ¿acaso
tengo yo que restituirlo? R.
Por ti he sufrido injurias y la vergüenza cubre mi
semblante. Extraño soy y advenedizo, aun para aquellos
de mi propia sangre; pues me devora el celo de tu casa,
el odio del que te odia, en mí recae. R.
A ti, Señor, elevo mi plegaria, ven en mi ayuda pronto;
escúchame conforme a tu clemencia, Dios fiel en el socorro.R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO 1 Pe 1, 25
R. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios permanece para siempre. Y ésa es
la palabra que se les ha anunciado. R. Aleluya.
EVANGELIO
[¿No es éste el hijo del carpintero? ¿De dónde, pues, ha
sacado esa sabiduría y esos poderes milagrosos?]
Del santo Evangelio según san Mateo 13, 54-58
En aquel tiempo, Jesús llegó a su tierra y se puso a
enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma, que
todos estaban asombrados y se preguntaban: «¿De dónde
ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos?
¿Acaso no es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama
María su madre y no son sus hermanos Santiago, José,
Simón y Judas? ¿Qué no viven entre nosotros todas sus
hermanas? ¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?»
Y se negaban a creer en él.
Entonces, Jesús les dijo: «Un profeta no es despreciado
más que en su patria y en su casa». Y no hizo muchos
milagros allí por la incredulidad de ellos. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Concluido el «discurso de las parábolas»,
vemos a Jesús enseñando en la sinagoga de Nazaret,
donde se había criado. En el contexto de esta triste
experiencia brotará luego su sentida reflexión en torno
a una cruda realidad: «Un profeta no es despreciado más
que en su patria y en su casa». Como consecuencia de esa
falta de fe de sus compatriotas no hizo allí muchos
milagros. San Marcos lo hace notar más vigorosamente: «Y no
pudo hacer allí ningún milagro» (6, 5). Este revés presagia en
forma despiadada su trágico final en la cruz, adonde le llevará el
rechazo de los jefes del pueblo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que te agraden, Señor Dios, las ofrendas que te presentamos en la celebración de san Ignacio, y concede que
estos santos misterios en los que has puesto la fuente de
toda santidad, nos santifiquen en la verdad. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 12, 49
He venido a traer fuego a la tierra, ¡y cuánto desearía
que ya estuviera ardiendo!, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que este sacrificio de alabanza, que te hemos
ofrecido en acción de gracias en la celebración de san
Ignacio, nos lleve a alabar perpetuamente tu gloria. Por
Jesucristo, nuestro Señor.




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