Lectura del Día

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13 septiembre del 2018

13 jueves
Blanco

Memoria, SAN JUAN CRISÓSTOMO, Obispo y Doctor de la Iglesia
MR p. 791 [821] / Lecc. II p. 780

Juan I (349-404), patriarca de Constantinopla, fue llamado “Crisóstomo” (Boca de oro) por sus extraordinarias cualidades de orador. Se había formado en Siria bajo la dura disciplina monástica. Fue un intrépido testigo del Evangelio y un decidido defensor de los pobres frente al lujo insolente de los ricos. Esto lo condujo al destierro, donde murió.

ANTÍFONA DE ENTRADA Dn 12, 3

Los guías sabios brillarán como el esplendor del firmamento, y los que enseñaron a muchos la justicia, resplandecerán como estrellas por toda la eternidad.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, fortaleza de los que en ti esperan, que quisiste que el obispo san Juan Crisóstomo brillara por su admirable elocuencia y por su firmeza en las tribulaciones, concédenos que, instruidos por sus enseñanzas, nos fortalezca el ejemplo de su invencible paciencia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

[Haciendo daño a la conciencia de sus hermanos, pecan ustedes contra Cristo.] De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 8, 1-13 Queridos hermanos: Ya sé que todos ustedes conocen lo que está permitido con respecto a la carne inmolada a los ídolos. Pero, ¡cuidado!, porque el puro hecho de conocer, llena de soberbia; el amor, en cambio, hace el bien. Y si alguno piensa que ese conocimiento le basta, no tiene idea de lo que es el verdadero conocimiento. Pero aquel que ama a Dios, es verdaderamente conocido por Dios. Ahora bien, con respecto a comer la carne ofrecida a los ídolos, sabemos que un ídolo no representa nada real y que no hay más que un solo Dios. Pues, aun cuando se hable de dioses del cielo y de la tierra, como si hubiera muchos dioses y muchos señores, sin embargo, para nosotros no hay más que un solo Dios, el Padre, de quien todo procede y es nuestro destino, y un solo Señor Jesucristo, por quien existen todas las cosas y por el cual también nosotros existimos. Mas no todos saben esto. Pues algunos, acostumbrados a la idolatría hasta hace poco, siguen comiendo la carne como si estuviera consagrada a los ídolos, y puesto que su conciencia está poco formada, pecan. No es, ciertamente, la comida lo que nos hará agradables a Dios, ni vamos a ser mejores o peores por comer o no comer. Pero tengan cuidado de que esa libertad de ustedes no sea ocasión de pecado para los que tienen la conciencia poco formada. Porque si a ti, que sabes estas cosas, te ve alguien sentado a la mesa en un templo de los ídolos, ¿no se creerá autorizado por su conciencia, que está poco formada, a comer de lo sacrificado a los ídolos? Entonces, por culpa de tu conocimiento haces que se pierda el hermano que tiene la conciencia poco formada, por quien murió Cristo. De esta manera, al pecar ustedes contra sus hermanos, haciendo daño a su conciencia poco formada, pecan contra Cristo. Por tanto, si un alimento le es ocasión de pecado a mi hermano, nunca comeré carne para no darle ocasión de pecado. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 138, 1-3. 13-14ab. 23-24

R. Señor, no dejes que me pierda. Tú me conoces, Señor, profundamente: Tú conoces cuándo me siento y me levanto, desde lejos sabes mis pensamientos, Tú observas mi camino y mi descanso, todas mis sendas te son familiares. R. Tú formaste mis entrañas, me tejiste en el seno materno. Te doy gracias por tan grandes maravillas; soy un prodigio y tus obras son prodigiosas. R. Examíname, Dios mío, para conocer mi corazón, ponme a prueba para conocer mis sentimientos, y si mi camino se desvía, no dejes que me pierda. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO 1 Jn 4, 12

R. Aleluya, aleluya. Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso.] Del santo Evangelio según san Lucas 6, 27-38 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los aborrecen, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los difaman. Al que te golpee en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite el manto, déjalo llevarse también la túnica. Al que te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes; porque si aman sólo a los que los aman, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien sólo a los que les hacen el bien, ¿qué tiene de extraordinario? Lo mismo hacen los pecadores. Si prestan solamente cuando esperan cobrar, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores prestan a otros pecadores, con la intención de cobrárselo después. Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar recompensa. Así tendrán un gran premio y serán hijos del Altísimo, porque Él es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados; den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán medidos”. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: • Este texto refleja la contraposición entre una «ciencia» que ensoberbece y una «caridad» que edifica (Cfr. I Cor 8, 2). Lo planteado por los Corintios acerca de la carne sacrificada a los ídolos, hace que Pablo se remonte al problema de la relación que ha de haber entre la libertad y el amor. La solución que él ofrece a los que se creen bien formados en su conciencia, ha de compaginarse con la de los «neófitos», que corren el riesgo de recaer en la idolatría. El cristiano ha de ser alguien que necesariamente piensa en sus hermanos... • La propuesta de Jesús: «Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso», nos podría llevar a un cierto estado de vértigo o de desánimo. Los grandes ideales –en un primer momento– probablemente nos hagan sentir impotentes y pequeños. Pero también podrían acicatearnos a caminar más de prisa. No es aquí la “perfección” del Padre la que estamos llamados a imitar (como en el caso de Mateo 5, 48) sino su bondad compasiva y misericordiosa, dispuestos a amar sin medida y a perdonar incluso al enemigo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te agrade, Dios nuestro, el sacrificio que alegres te presentamos en la conmemoración de san Juan Crisóstomo, por cuyas enseñanzas te alabamos y nos entregamos enteramente a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. 1 Cor 1, 23-24

Nosotros predicamos a Cristo crucificado: a Cristo, fuerza de Dios y sabiduría de Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concede, Dios misericordioso, que el sacramento que recibimos en la conmemoración de san Juan Crisóstomo, nos haga crecer en tu amor y nos haga fieles testigos de la verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor. En la República Mexicana, la Fiesta de la

EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ
se celebra el día 3 de mayo. MR p. 708 [727]

Felicidades a nuestros Sacerdotes Aguirre Solís Eduardo · Álvarez Mayoral Adrián · García Zamora Jesús · García Zavala Ramiro · González Hermosillo Renato · Silva Pérez Daniel ·

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