Lectura del Día

Lecturas


10 diciembre del 2017

10 domingo
Morado

II DOMINGO DE ADVIENTO
MR p. 136 [152] / Lecc. I p. 128. LH Semana II del Salterio.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Is 30, 19. 30

Pueblo de Sión, mira que el Señor va a venir para salvar a todas las naciones y dejará oír la majestad de su voz para alegría de tu corazón.
No se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y misericordioso, haz que ninguna ocupación terrena sirva de obstáculo a quienes van presurosos al encuentro de tu Hijo, antes bien, que el aprendizaje de la sabiduría celestial, nos lleve a gozar de su presencia. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. PRIMERA LECTURA

[Preparen el camino del Señor.]
Del libro del profeta Isaías 40, 1-5. 9-11
“Consuelen, consuelen a mi pueblo, dice nuestro Dios. Hablen al corazón de Jerusalén y díganle a gritos que ya terminó el tiempo de su servidumbre y que ya ha satisfecho por sus iniquidades, porque ya ha recibido de manos del Señor castigo doble por todos sus pecados”. Una voz clama: “Preparen el camino del Señor en el desierto, construyan en el páramo una calzada para nuestro Dios. Que todo valle se eleve, que todo monte y colina se rebajen; que lo torcido se enderece y lo escabroso se allane. Entonces se revelará la gloria del Señor y todos los hombres la verán”. Así ha hablado la boca del Señor. Sube a lo alto del monte, mensajero de buenas nuevas para Sión; alza con fuerza la voz, tú que anuncias noticias alegres a Jerusalén. Alza la voz y no temas; anuncia a los ciudadanos de Judá: “Aquí está su Dios. Aquí llega el Señor, lleno de poder, el que con su brazo lo domina todo. El premio de su victoria lo acompaña y sus trofeos lo anteceden. Como pastor apacentará su rebaño; llevará en sus brazos a los corderitos recién nacidos y atenderá solícito a sus madres”. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 84, 9ab-10. 11-12. 13-14

R. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos al Salvador. Escucharé las palabras del Señor, palabras de paz para su pueblo santo. Está ya cerca nuestra salvación y la gloria del Señor habitará en la tierra. R. La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron, la fidelidad brotó en la tierra y la justicia vino del cielo. R. Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra producirá su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e irá siguiendo sus pisadas. R.

SEGUNDA LECTURA

[Esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva.]
De la segunda carta del apóstol san Pedro 3, 8-14
Queridos hermanos: No olviden que para el Señor, un día es como mil años y mil años, como un día. No es que el Señor se tarde, como algunos suponen, en cumplir su promesa, sino que les tiene a ustedes mucha paciencia, pues no quiere que nadie perezca, sino que todos se arrepientan. El día del Señor llegará como los ladrones. Entonces los cielos desaparecerán con gran estrépito, los elementos serán destruidos por el fuego y perecerá la tierra con todo lo que hay en ella. Puesto que todo va a ser destruido, piensen con cuánta santidad y entrega deben vivir ustedes esperando y apresurando el advenimiento del día del Señor, cuando desaparecerán los cielos, consumidos por el fuego, y se derretirán los elementos. Pero nosotros confiamos en la promesa del Señor y esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en que habite la justicia. Por tanto, queridos hermanos, apoyados en esta esperanza, pongan todo su empeño en que el Señor los halle en paz con Él, sin mancha ni reproche. Palabra de Dios.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Lc 3, 4. 6

R. Aleluya, aleluya. Preparen el camino del Señor, hagan rectos sus senderos, y todos los hombres verán al Salvador. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Enderecen los senderos del Señor.] Del Santo Evangelio según san Marcos 1, 1-8 Éste es el principio del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. En el libro del profeta Isaías está escrito: He aquí que yo envío a mi mensajero delante de ti, a preparar tu camino. Voz del que clama en el desierto: “Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos”. En cumplimiento de esto, apareció en el desierto Juan el Bautista predicando un bautismo de arrepentimiento, para el perdón de los pecados. A él acudían de toda la comarca de Judea y muchos habitantes de Jerusalén; reconocían sus pecados y él los bautizaba en el Jordán. Juan usaba un vestido de pelo de camello, ceñido con un cinturón de cuero y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Proclamaba: “Ya viene detrás de mí uno que es más poderoso que yo, uno ante quien no merezco ni siquiera inclinarme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo”. Palabra del Señor. Se dice Credo.

ORACIÓN DE LOS FIELES:

Salgamos al encuentro del Señor, que se acerca a nosotros y presenté- mosle confiados nuestra plegaria: 1. Para que la Iglesia viva alegre, sin inquietarse por nada, y, –llena de esperanza–, crea que el Señor está cerca de ella, roguemos al Señor. 2. Para que nuestro tiempo, –con la ayuda de Dios– goce de seguridad, de alegría y de paz, roguemos al Señor. 3. Para que el Señor, con su venida, conforte los corazones abatidos y fortalezca las rodillas que se doblan, roguemos al Señor. 4. Para que creamos firmemente en los dones que Dios nos promete y –ayudados por la gracia divina– nos dispongamos a recibir los auxilios que Él nos envía, roguemos al Señor. Dios de todo consuelo, que has prometido a los hombres, peregrinos en el tiempo, un cielo nuevo y una tierra nueva, escucha nuestras súplicas, para que lleguemos –inmaculados e irreprochables– al día de la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesucristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te sean agradables, Señor, nuestras humildes súplicas y ofrendas, y puesto que no tenemos merecimientos en qué apoyarnos, socórranos el poderoso auxilio de tu benevolencia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Adviento I o III, pp. 484 o 486 [485 o 487].

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Bar 5, 5; 4, 36

Levántate, Jerusalén, sube a lo alto, para que contemples la alegría que te viene de Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Saciados por el alimento que nutre nuestro espíritu, te rogamos, Señor, que, por nuestra participación en estos misterios, nos enseñes a valorar sabiamente las cosas de la tierra y a poner nuestro corazón en las del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p. 591 [598]

Felicidades a nuestros Sacerdotes

Lectura de día



Lectura del sábado,
16 de diciembre de 2017

Agenda Litúrgica



Agenda litúrgica 2017-2018 en PDF

Visitas de la Virgen



Ver más...

CEM



Conferencia del Episcopado Mexicano

Circulares y Comunicados

36.Cir.Promoción Vocacional 2017-2018
37.Cir.Asamblea Bíblica Diocesana
38.Cir.Escuelas Bíblicas Parroquiales
39.Cir. DOMUND

Ingresos Diocesanos

Ingresos Diocesanos

Horario de Misas



Entra ahora para ver el horario de misas...

Eventos



Ver más...

Ministros Extraordinarios



Ingresa...


Tels. 52 (33) 3614-5504, 3055-8000 Fax: 52 (33) 3658-2300
© 2017 Arquidiocesis de Guadalajara / Todos los derechos reservados.
Alfredo R. Plascencia 995, Chapultepec Country C.P. 44620 Guadalajara, Jal.
Powered by Powered by paxomnis