Lectura del Día

Lecturas



21 Enero del 2018

21 lunes
Rojo

Memoria, SANTA INÉS, Virgen y Mártir
MR pp. 666 y 891 [681 y 931] / Lecc. I p. 506

La jovencita romana, Inés, tendría entre 12 y 15 años, cuando espontáneamente se ofreció a morir por su fe cristiana, en el tiempo que arreciaba la persecución de Diocleciano (305). San Ambrosio nos ha conservado el relato del martirio de santa Inés, a quien la Iglesia le ha tenido una especial devoción.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Ya sigue al Cordero crucificado por nosotros, la virgen llena de valor, ofrenda de pudor y víctima de castidad.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que escoges lo débil del mundo para confundir a los fuertes, concede propicio, a quienes celebramos el martirio de santa Inés, que imitemos su firmeza en la fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos

PRIMERA LECTURA

[A pesar de ser el Hijo de Dios, aprendió a obedecer padeciendo.]
De la carta a los hebreos 5, 1-10
Hermanos: Todo sumo sacerdote es un hombre escogido entre los hombres y está constituido para intervenir en favor de ellos ante Dios, para ofrecer dones y sacrificios por los pecados. Él puede comprender a los ignorantes y extraviados, ya que él mismo está envuelto en debilidades. Por eso, así como debe ofrecer sacrificios por los pecados del pueblo, debe ofrecerlos también por los suyos propios. Nadie puede apropiarse ese honor, sino sólo aquel que es llamado por Dios, como lo fue Aarón. De igual manera, Cristo no se confirió a sí mismo la dignidad de sumo sacerdote; se la otorgó quien le había dicho: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy. O como dice otro pasaje de la Escritura: Tú eres sacerdote eterno, como Melquisedec. Precisamente por eso, durante su vida mortal, ofreció oraciones y súplicas, con fuertes voces y lágrimas, a aquel que podía librarlo de la muerte, y fue escuchado por su piedad. A pesar de que era el Hijo, aprendió a obedecer padeciendo, y llegado a su perfección, se convirtió en la causa de la salvación eterna para todos los que lo obedecen y fue proclamado por Dios sumo sacerdote, como Melquisedec. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 109, 1.2.3.4

R. Tú eres sacerdote para siempre.
Esto ha dicho el Señor a mi Señor: “Siéntate a mi derecha; yo haré de tus contrarios el estrado donde pongas los pies”. R.
Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso y tú dominarás al enemigo. R. Es tuyo el señorío; el día en que naciste, en los montes sagrados, te consagró el Señor antes del alba. R.
Juró el Señor y no ha de retractarse: “Tú eres sacerdote para siempre, como Melquisedec”. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Heb 4, 12

R. Aleluya, aleluya.

La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Mientras el novio está con ellos, no pueden ayunar.]
Del santo Evangelio según san Marcos 2, 18-22
En una ocasión en que los discípulos de Juan el Bautista y los fariseos ayunaban, algunos de ellos se acercaron a Jesús y le preguntaron: “¿Por qué los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan, y los tuyos no?”. Jesús les contestó: “¿Cómo van a ayunar los invitados a una boda, mientras el novio está con ellos? Mientras está con ellos el novio, no pueden ayunar. Pero llegará el día en que el novio les será quitado y entonces sí ayunarán. Nadie le pone un parche de tela nueva a un vestido viejo, porque el remiendo encoge y rompe la tela vieja y se hace peor la rotura. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino rompe los odres, se perdería el vino y se echarían a perder los odres. A vino nuevo, odres nuevos”. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: • Siguiendo el esquema del sacerdocio judío, la lectura atribuye a Cristo –y a quien participe en su sacerdocio– dos características: Ante todo la necesidad de una llamada por parte de Dios, que elimine toda forma de presunción (Cfr. Jn 15, 16) y, además, la disposición del sacerdote de hacer suyas las debilidades de los hombres. En una cosa, sin embargo, Jesús difiere radicalmente: Él no ofreció sacrificios por sí mismo sino que, por lo que padeció, «se convirtió en causa de salvación eterna» para los que se adhieren a Él… • El mensaje de Jesús no es una especie de “parche mal pegado” para enmendar los estropicios de la corrupción humana, y su novedad no se puede reducir a un simple cubrir o disimular las formas de la religiosidad tradicional. En esta boda Jesús es nada menos que el Esposo: Él posee una fuerza contagiosa, capaz de formar un hombre totalmente nuevo y de ofrecer a los convidados al banquete una dimensión festiva que supera la pura penitencia exterior. El nuevo estilo de vida del cristiano ha de expresarse, por eso, en prácticas e instituciones completamente renovadas.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te pedimos, Señor, que los dones que te presentamos en la celebración de santa Inés, por tu gracia, te sean agradables, así como te fue grato el combate de su martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Apoc 7, 17

El Cordero, que está en el trono, los conducirá a las fuentes del agua de la vida.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, que coronaste entre los santos a la bienaventurada Inés por la doble victoria de su virginidad y de su martirio, concédenos, por la eficacia de este sacramento, que, venciendo valerosamente todo mal, consigamos la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Felicidades a nuestros Sacerdotes Ramírez Quintana José Alfonso Marcos ·

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