Documentos Diocesanos

II Sínodo Diocesano para la Nueva Evangelización

Los Sínodos en la historia de la iglesia

1- La celebración de los sínodos diocesanos se deriva de la práctica de sínodos provinciales (llamados también episcopales), cuya experiencia se encuentra ya en el siglo II en Asia Menor, donde los obispos de regiones contiguas se reunían para tratar asuntos comunes. En occidente el sínodo provincial más antiguo tuvo lugar en Roma en el año 197, convocado para tratar sobre todo la fecha de la Pascua. El desarrollo de los sínodos provinciales impulsó la aparición de los Concilios ecuménicos (llamados también sínodos), a partir del siglo IV, a los cuales eran convocados los obispos de toda la Iglesia.

2- De estos antecedentes sinodales surgen entre los siglos IV y VI los sínodos diocesanos, cuya finalidad principal era aplicar en la diócesis las decisiones de los sínodos provinciales y de los Concilios ecuménicos, como también revisar las costumbres y estimular la formación doctrinal de los sacerdotes.

3- La frecuencia y la importancia de los sínodos diocesanos no ha sido unánime en la historia de la Iglesia. Al principio fueron más frecuentes; disminuyeron en la Edad Media. El Concilio de Trento (1563) dispuso que se tuviera uno al año. El Código de Derecho Canónico de 1917 ordenó que se tuviera uno cada 10 años, aunque tal disposición no se llevó a la práctica. El nuevo Código de Derecho Canónico (1983) dispone que se celebre "cuando lo aconsejen las circunstancias, a juicio del obispo, oído el consejo presbiteral" (c. 461).

II. LOS SINODOS EN LA DIOCESIS DE GUADALAJARA

4- Durante la etapa virreinal y parte de la independiente la Iglesia de Guadalajara no celebró ningún Sínodo diocesano, debido tal vez a la vigencia de los sínodos provinciales celebrados en la Nueva España en 1555, 1585, 1771, y tal vez también a la crisis política del México independiente. El I Sínodo diocesano de Guadalajara fue convocado en 1936 por el Sr. Arzobispo D. José Garibi Rivera y se celebró del 23 al 25 de Mayo de 1938 en la iglesia catedral, ante la imagen original de Nuestra Señora de Zapopan.

5- El II Sínodo diocesano fue anunciado por el Sr. Arzobispo D. Juan Jesús Posadas Ocampo al tomar posesión de la Arquidiócesis de Guadalajara el 8 de Julio de 1987. Posteriormente, habiendo consultado al consejo presbiteral y obtenido su parecer favorable, hizo la convocatoria el 28 de Enero de 1989 durante la Primera Asamblea diocesana de pastoral, con estas palabras centrales: "Confiado en el acompañamiento de María Santísima, Nuestra Señora de Zapopan, hago la siguiente convocatoria: En nombre de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, y con la misión de obispo que el Papa Juan Pablo II me ha encomendado en esta Iglesia local, convoco a la Iglesia de Guadalajara a celebrar el II Sínodo diocesano. El Señor me asista".

6- Después de la convocatoria, el Sr. Arzobispo nombró un equipo responsable de promover y asesorar el desarrollo del sínodo, integrado por las siguientes personas: Coordinador general: P. Arturo Martín del Campo. Secretario general: P. Ramiro Vázquez. Secretario adjunto: P. Guillermo Rodríguez. Ecónomo: P. Agustín Soltero. Por el Seminario: PP. Armando González y Luis Alfonso Zepeda. Por la Curia: P. Antonio García y P. Salvador Radillo. Por la Vicaría de pastoral: P. José Luis Chávez y P. Carlos Alzaga. Por los Religiosos: R.P. Rafael Salazar (MSpS) y Hna. Lourdes Margarita Meza (Pasionista). Por la Comisión de laicos: Srita. Lourdes Aceves e Ing. Francisco González Rojo.

III. EL II SINODO DIOCESANO

7- Nuestro caminar sinodal se desarrolló en Tres etapas: Primera etapa: Preparación: Enero 1989-Mayo 1990. Segunda etapa: Realización: Junio 1990-Junio 1992. Esta etapa se distribuyó en cuatro fases de tiempo correspondientes a los cuatro núcleos de temas de estudio: -l 1a. Fase: Agentes de pastoral: Junio-Diciembre 1990. l 2a. Fase: Estructuras diocesanas: Enero-Junio 1991. l 3a. Fase: Tareas pastorales : Julio-Diciembre 1991. l 4a. Fase: Problemas prioritarios: Enero-Junio 1992. Tercera etapa: Conclusión: Julio 1992-Diciembre 1995. Esta etapa se interrumpió durante un año y tres meses por la muerte cruenta del Señor Cardenal Arzobispo D. Juan Jesús Posadas Ocampo.

PRIMERA ETAPA: DE PREPARACION
(Enero 1989-Mayo 1990)

8- La finalidad de esta etapa fue preparar, previas consultas a diferentes agrupaciones de la diócesis, los elementos necesarios para la realización del II Sínodo, a saber:
1. Características: 1) Que sea un sínodo en verdad eclesial. 2) Que sea un sínodo preferentemente pastoral. 3) Que sea un sínodo normativo de nuestra vida diocesana. 2. Objetivo:
Evaluar nuestra Iglesia diocesana, para impulsar la Nueva Evangelización, que libere al hombre del pecado y lo renueve, formando comunidades cristianas transformadoras de nuestra realidad, según los valores del Reino de Dios. 3. Oración: El Señor Arzobispo propuso a la diócesis varios medios para orar por el sínodo, entre los cuales una oración, impresa en el reverso de una estampa con la imagen de la Virgen de Zapopan, y seis formularios para la oración de los fieles en las celebraciones eucarísticas.
4. Lema: "Con la Fuerza del Evangelio".
5. Logotipo: Una imagen de Cristo circundado por rayos de luz en forma de engranaje, para indicar que su persona y la predicación del Evangelio es luz que ilumina y fuerza que transforma la vida personal y social de nuestro pueblo.
6. Folleto Ilustrativo: Se elaboró un folleto para dar a conocer a los fieles la historia, la naturaleza y la finalidad de los sínodos diocesanos y también algunos datos de la situación actual de la diócesis.
7. Boletín informativo: A lo largo de la primera y segunda etapa se estuvo imprimiendo oportunamente un boletín titulado En Camino para informar sobre los pasos del sínodo. Se publicaron ocho números.
8. Temas: El Sr. Arzobispo aprobó 19 temas de estudio, todos bajo la perspectiva de la Nueva Evangelización, distribuidos en 4 núcleos: Agentes de pastoral. Estructuras diocesanas. Tareas pastorales fundamentales. Problemas prioritarios. Se integró un equipo de 22 expertos para la elaboración de los temas. Se determinó que cada tema se desarrollara en cuatro pasos: 1o. Situación de la realidad. 2o. Iluminación doctrinal. 3o. Evaluación, mediante preguntas para dar sugerencias. 4o. Propuestas, mediante preguntas para proponer medios concretos de acción.

SEGUNDA ETAPA: DE REALIZACION
(Junio 1990-Junio 1992)

9- Terminados los preparativos indispensables se tuvo la Apertura del sínodo dentro de una solemne concelebración en el espacioso y acogedor templo de San Bernardo, el sábado 2 de Junio de 1992, víspera de Pentecostés. Con la apertura del sínodo se inició la segunda etapa de realización que se distribuyó en cuatro fases de tiempo correspondientes a los cuatro núcleos de temas. Una fase por semestre.

1. Estudio de los temas

10- Para cada fase de la etapa de realización se elaboró un folleto titulado Temario sinodal que contenía los temas del correspondiente núcleo. A lo largo de la etapa se elaboraron cuatro Temarios sinodales. En cada fase el trabajo sinodal comenzaba con el estudio de los temas, hecho por los destinatarios, quienes daban sus aportaciones y terminaba con una asamblea sinodal en que se hacía votación de proposiciones.

11- Los destinatarios de los temas se agruparon en varios niveles: -l Nivel de presbiterio: el estudio se hizo por decanatos. l Nivel de religiosos y religiosas: el estudio se hizo por congregaciones o por grupos organizados por la CIRM (Conferencia de institutos religiosos de México). l Nivel de institutos seculares: el estudio se hizo por instituto. l Nivel de laicos de movimientos y asociaciones: el estudio se hizo por agrupaciones.

12- En cada nivel de destinatarios se organizó un Equipo animador del sínodo, el cual una vez capacitado promovía el estudio de los temas en su nivel; hacía el vaciado de las aportaciones y las enviaba a la oficina diocesana del sínodo. Dicha oficina, una vez recibido el total de sugerencias y propuestas, hacía el vaciado y el orden de ellas; señalaba las más constantes y las entregaba a los respectivos relatores, para que las redactaran en forma de proposiciones que más fácilmente pudieran ser analizadas, discernidas y votadas en las asambleas sinodales.

13- Estudiaron los temas del sínodo y dieron sus aportaciones a lo largo de las cuatro fases de la etapa de realización un promedio de 32,000 personas, de las cuales 30,622 fueron laicos. Los estudiaron el 51% de los presbíteros de la diócesis; el 20% de los miembros de vida consagrada de institutos religiosos y seculares; el 63% de las comunidades parroquiales. Estos datos manifiestan una válida muestra representativa, de manera que podemos afirmar que hubo consenso diocesano en los trabajos del sínodo.

2. Asambleas Sinodales

14- Se celebraron cuatro asambleas sinodales. Una para cada núcleo de temas. Cada asamblea se desarrolló a lo largo de cinco días, de lunes a viernes, de 9:30 a.m. a 7:00 p.m., en el Seminario Menor. Primera Asamblea: Diciembre 3-7 de 1990. Segunda Asamblea: Octubre 21-25 de 1991. Tercera Asamblea: Enero 13-17 de 1992. Cuarta Asamblea: Junio 15-19 de 1992. Las asambleas sinodales fueron tiempos fuertes de fe eclesial. Tiempos centrales de comunión con el obispo. Tiempos decisivos para juntos buscar y proponer nuevos caminos de renovación en la vida de la diócesis.

15- El Señor Cardenal Posadas Ocampo convocó para participar en las asambleas sinodales a un total de 340 personas. Unas por Derecho: los cuatro obispos auxiliares, el vicario general y el vicario judicial; los señores canónigos, los miembros del consejo presbiteral, el rector del Seminario, los señores decanos. Otras personas por designación: un obispo auxiliar emérito, los vicarios de pastoral, los presbíteros elegidos en su decanato, los miembros elegidos de institutos religiosos y seculares, los miembros elegidos del seminario, los coordinadores y miembros elegidos de las comisiones diocesanas, los laicos invitados especiales para cada tema y los laicos de parroquia, dos por cada decanato. Esta fue la clasificación y número de los convocados: Obispos auxiliares: 5, Presbíteros: 152, Vida consagrada: 52, Religiosos: 15, Religiosas: 30, Miembros de Institutos Seculares: 7, Laicos, Dos por decanato: 62, De organismos diocesanos: 30, Invitados especiales: 20, Miembros de comisiones: 13 y Seminaristas: 6. Total de Convocados: 340.

16- Cada asamblea sinodal se iniciaba con la celebración de la Eucaristía. Después de la homilía se invocaba cantando la asistencia del Espíritu Santo y el Señor Arzobispo instituía la asamblea con esta fórmula: "Hoy, habiendo invocado al Espíritu Santo, como obispo de esta diócesis y con la autoridad que me confiere la Iglesia en los cánones 461, 462 y 463, instituyo la presente Asamblea sinodal. Busquemos juntos los caminos de Dios en nuestra diócesis. María Santísima nos acompañe". Durante las asambleas se tuvo la presencia de la venerada imagen de Nuestra Señora de Zapopan, Patrona de la Diócesis. Los relatores de los temas en las asambleas fueron los mismos autores que los habían elaborado antes para el estudio, en los diversos niveles de destinatarios. Cada núcleo de temas reelaborado para la asamblea se editó en un folleto titulado: Cuaderno de trabajo. Era el material para la correspondiente asamblea.

17- La función específica de los asambleístas fue discernir las proposiciones presentadas por el relator de cada tema: aprobándolas, rechazándolas, modificándolas, sugiriendo otras nuevas, mediante votaciones con valor meramente consultivo, ya que en último término solamente el obispo es quien debe aprobar y legislar en el Sínodo diocesano (CDC, 466). El procedimiento usado para reflexionar y discernir las proposiciones de cada tema en las asambleas se llevó a cabo a través de seis pasos: 1) Relación del tema expuesto por el relator (35 minutos). 2) Lectura apreciativa de las proposiciones hecha individualmente por los asambleístas (35 mins.). 3) Plenario de intervenciones en el cual los asambleístas podían intervenir durante 3 minutos para aclarar proposiciones (75 mins.). 4) Discusión en grupos sobre la calificación que podría tener cada proposición: de aceptada, rechazada, modificada (90 mins.). 5) Votación individual por escrito y en silencio en una ficha apropiada (45 mins). 6) Vaciado de las fichas de votación para ver cuáles proposiciones habían obtenido mayoría de votos. Para medir la mayoría se siguió el criterio de mayoría absoluta, es decir, de la mitad más uno.

TERCERA ETAPA: DE CONCLUSION
(Julio 1992-Diciembre 1995)

18- Las proposiciones votadas por mayoría absoluta en las cuatro asambleas sinodales fueron un total de 611, que se recopilaron, se ordenaron y se imprimieron en un folleto titulado: Fichero de proposiciones. La tercera etapa de conclusión comenzó con el envío del Fichero de proposiciones, durante el mes de Septiembre de 1992, a las agrupaciones de los distintos sectores de fieles de la diócesis para su información, y sobre todo para solicitarles una apreciación de las proposiciones, calificando cada una como: urgente, conveniente, no necesaria. Esto con el fin de preparar y ayudar al discernimiento final que debería hacer el Señor Arzobispo.

1. Discernimiento previo

19- Una vez que la oficina diocesana del sínodo recibió las apreciaciones solicitadas sobre las proposiciones del Fichero, hizo el vaciado anotando en cada una el porcentaje de quienes la calificaban de urgente, de conveniente, de no necesaria. Dicho material se entregó al Señor Cardenal Posadas Ocampo. Él a su vez, con la intención de tener un auxilio más completo en la tarea de discernir los resultados del sínodo, nombró en Marzo de 1993 una comisión para que hiciera un discernimiento previo de los temas y proposiciones. La comisión quedó integrada por 25 miembros: los 19 autores-relatores de los temas, más otros 6 miembros asesores.

20- La comisión para el discernimiento previo trabajó el primer núcleo temático sobre agentes de pastoral en Mayo de 1993, en vida del Cardenal Posadas Ocampo. Pero al morir cruentamente el día 24 del mismo mes, quedaron suspendidas las actividades sinodales (CDC 468, 2) durante un año con tres meses. Se reanudaron los trabajos del discernimiento previo a partir de Septiembre de 1994, ya bajo la guía del nuevo Arzobispo D. Juan Sandoval Iñiguez. El trabajo que la comisión hizo en cada tema fue: 1) Dar claridad, corregir y complementar los contenidos de la Iluminación. 2) Determinar los desafíos más significativos tomados de la situación de la realidad. 3) Clasificar las proposiciones del Fichero apreciadas como urgentes en: Criterios pastorales, Medios concretos de acción, Disposiciones (o normas). La comisión terminó su trabajo en Diciembre de 1994 y entregó los resultados al Sr. Arzobispo.

2. Discernimiento episcopal

21- El Emmo. Señor Cardenal D. Juan Sandoval Iñiguez, para hacer su discernimiento personal del sínodo (CDC, 466), quiso ayudarse de un equipo integrado por los obispos auxiliares: D. Adolfo Hernández Hurtado, D. J. Guadalupe Martín Rábago, D. Javier Navarro Rodríguez; por los presbíteros: Arturo Martín del Campo Medina, Ramiro Vázquez Sáinz, J. Jesús Garibay Briseño (vicario general), Antonio González Cornejo y Salvador López Rojas. Por un religioso: R.P. Rafael Salazar (MSpS.) y una religiosa: Hna. Elsa Margarita Santana (Carmelita). Por un laico: Ing. Francisco González Rojo. El trabajo de discernimiento episcopal se llevó a cabo durante los meses de Enero y Febrero de 1995.

3. Redacción Final

22- Los contenidos del sínodo, aprobados por el Sr. Cardenal, se tomaron para redactar el Documento conclusivo del sínodo. Él encomendó la redacción final a un equipo de sacerdotes: los PP. Salvador López Rojas, Arturo Martín del Campo Medina, Antonio González Cornejo y Ramiro Vázquez Sáinz. Terminado el borrador de la primera redacción del Documento sinodal, el Señor Cardenal lo revisó personalmente en el mes de Julio de 1995. Hizo nuevas correcciones y sugerencias. Le dio el título al Libro del Sínodo: Para la Nueva Evangelización. Añadió el tema de Vocaciones. Determinó que el contenido de cada tema se ordenara en cuatro pasos: 1) Iluminación. 2) Desafíos. 3) Líneas pastorales. (Aquí se incluyen los Criterios pastorales y los Medios concretos de acción). 4) Disposiciones.

23- Teniendo en cuenta estas nuevas indicaciones, se elaboró la redacción final: se dio orden definitivo a sus partes y numeración a los párrafos. En el mes de Octubre de 1995, el Señor Cardenal encomendó al P. Salvador López Rojas la tarea de cuidar la impresión del Documento conclusivo del II Sínodo de la Arquidiócesis de Guadalajara. Más detalles sobre la organización, dinámica y desarrollo del sínodo se encuentran en los instructivos contenidos en los Temarios sinodales y en los Cuadernos de trabajo.

Gracias Señor Dios, "Padre de las luces" (St 1, 17), porque en el recorrido sinodal de Enero 1989 a Diciembre 1995 nos has señalado nuevos caminos para juntos transformar "con la fuerza del Evangelio" (EN, 19) la vida personal, familiar y social de nuestra Iglesia diocesana. Que María Santísima, nuestra dulce y santa Madre (oración por el sínodo), nos siga acompañando en la adecuada implementación de este providencial acontecimiento de Iglesia, y nos lleve a una entusiasta puesta en práctica de sus orientaciones; que Ella guíe nuestros pasos de fe hacia la casa eterna del Padre.

Pbro. Arturo Martín del Campo Medina
Coordinador general del II Sínodo diocesano de Guadalajara

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