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Informe rectoral del ciclo escolar 2024-2025 del Seminario de Guadalajara

Pbro. Juan Carlos Lupercio Gómez[1]

 

 

El 28 de enero, día de Santo Tomás de Aquino, el vicerrector

 del seminario diocesano presentó ante el arzobispo de

Guadalajara el informe anual sobre la situación de la

institución formativa encomendada a su cuidado.

 

 

Emmo. Sr. Cardenal

Dr. D. José Francisco Robles Ortega

Arzobispo de Guadalajara y Rector del Seminario

 

Nos unimos como Seminario formadores y alumnos a la acción de gracias en este Año Jubilar Sacerdotal por sus 50 años de vida sacerdotal.

 

Introducción

 

El curso 2024-2025 no se ha vivido como un simple periodo ordinario, sino que hemos peregrinado cruzando el umbral que ha sido marcado por la transición del profético pontificado del papa Francisco hacia la firme y serena conducción del papa León XIV. Se trata de un curso en el que la Providencia Divina nos ha dado la oportunidad de integrar dos visiones de Iglesia que, lejos de excluirse, se complementan en una síntesis de continuidad y renovación que busca permanecer fiel al Evangelio.

Es muy importante saber conectar el pontificado del papa Francisco con la impronta de León XIV. Si bien el nombre de León en la cátedra de Pedro evoca la firmeza doctrinal y el compromiso social de aquel León XIII que sacudió el siglo XIX, hablar hoy de un León XIV, es hablar de la Iglesia fiel al Evangelio que genera futuro, es decir, de una Iglesia discípula misionera que con parresía ha de formar pastores con olor a oveja, que tengan la agudeza de una formación integral, que los lleve a leer con esperanza los "signos de los tiempos" en medio de un cambio de época y de un mundo fragmentado que necesita ser hoy más que nunca evangelizado.

Desde este contexto de continuidad y renovación eclesial, en este informe rectoral, he considerado conveniente subrayar los siguientes puntos de conexión:

De una Iglesia en salida a una Iglesia artesana de la verdad. Si el papa Francisco nos invitó a adentrarnos en las periferias siendo una Iglesia discípula misionera accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a sus propias seguridades, el papa León XIV ha comenzado su ministerio pastoral llamándonos a ser una Iglesia artesana de la verdad y de la paz. La formación pastoral en el formando ha de impulsarle no sólo a salir al encuentro del necesitado (herencia de Fratelli tutti), sino que ha de aprender a formarse integralmente para que ese encuentro lo haga con un renovado rigor intelectual y ético, frente a la confusión de la era digital y la inteligencia artificial.

La Iglesia en salida no es una sugerencia, es un mandato. Desde esta invitación, la formación sacerdotal se ha de medir por la capacidad de los seminaristas de nuestro Seminario de llevar la alegría del Evangelio a los rincones más oscuros de nuestra arquidiócesis. Francisco ha pavimentado el camino para que León XIV no encuentre una Iglesia encerrada, sino una Iglesia que entiende que su misión principal es trasmitir la luz de Cristo Resucitado en gestos y palabras.

Si Francisco impulso a la Iglesia a vivir en sinodalidad, escuchándonos y caminando juntos, bajo el nuevo pontificado de León XIV, podemos ver plasmado el principio de la pastoralidad de la doctrina que integra la ortodoxia y la ortopraxis, es decir, el equilibrio entre la razón y el corazón que hace ser consciente al formando, de que la vivencia de la corresponsabilidad es el eje de la vida comunitaria, y así contrarrestar la tentación del clericalismo y formarse según el corazón del Buen Pastor, en medio de una Iglesia comunidad de comunidades.

Si León XIII respondió a la explotación obrera, Francisco, a través de Laudato Si’, ha definido la "nueva cuestión social" en este cambio de época: Una ecología integral, una ecología que deje de tratarse como un tema de moda, de manera que el futuro sacerdote se convenza y entienda que el clamor de la tierra y el clamor de los pobres son el mismo, o será un clérigo desconectado de la realidad incapaz de hacer germinar las semillas de la generosidad, la búsqueda del bien común y de la paz en solidaridad y la iniciativa, de ahí la importancia de que el papa León XIV, evocando la herencia de sus antecesores, nos recuerde que “no hay paz social sin justicia ecológica” manifestando así su gran interés por restablecer la justicia social impulsando la búsqueda de la paz como una fuerza "desarmada y desarmante", es decir, promoviendo una paz que no se apoya en armas, amenazas o el miedo, sino en aquella que es fruto de una responsabilidad que requiere "desarmar" el corazón, la mente y la vida, purificando nuestras intenciones a través de la oración, el diálogo y el perdón.

En esta misma línea, el papa Francisco nos ha insistido en Fratelli Tutti trabajar paraque la vivencia de la unidad prevalezca sobre el conflicto, dándonos así, una guía de gobierno que reconsidere estrategias al servicio de la comunión; León XIV, en consonancia con su antecesor, ha manifestado la valentía para hablar de fraternidad en un mundo que vive los estragos de la guerra en pedazos, invitándonos con su testimonio eficaz y afectivo a no levantar muros ideológicos, sino puentes que favorezcan la vivencia de la unidad en medio de una humanidad dividida por las luchas de poder.

El papa Francisco nos ha regalado una reflexión original y llena de experiencia concreta en su exhortación apostólica Amoris laetitia, donde se puede encontrar una descripción detallada no solo del amor conyugal en sus diversas manifestaciones, sino de la vivencia del verdadero amor traducido en virtud, como lo son la paciencia, la benevolencia y la amabilidad, porque quien ha aprendido a amar detesta hacer sufrir a los demás y es capaz de decir palabras de aliento, que reconfortan, que fortalecen, que consuelan y estimulan.

Francisco siguiendo la enseñanza evangélica, nos enseñó que el amor verdadero implica también un cierto desapego de uno mismo, para entregarse hasta dar la vida, pues el amor es capaz de superar la violencia interior hacia los defectos ajenos, que nos coloca a la defensiva ante los otros y termina aislándonos. De esta manera el papa Francisco nos ayudó a mirar la familia como un don, como una escuela donde se aprende a amar en un proceso dinámico, que avanza gradualmente con la progresiva integración de los dones de Dios. De esta manera y con un sano realismo nos reitera que el bien de la familia es decisivo para la Iglesia y el futuro del mundo, pues tanto él como el papa León XIV, ven a la familia como el primer escudo contra el caos social y el individualismo, reconociendo constantemente que como diría el Obispo de Hipona: «En el único Cristo somos uno», unidad que es posible y solamente realizable en el amor de Dios, amor que se hace palpable en la unión conyugal de un hombre y una mujer, en «el matrimonio el cual no es un ideal, sino el canon del verdadero amor entre el hombre y la mujer: amor total, fiel, fecundo, que a imagen de Dios, es capaz de dar la vida».

El desafío entonces, es vivir la propia entrega de tal manera que los esfuerzos tengan un sentido evangélico y nos identifiquen más y más con Jesucristo. De ahí que en este caminar en continuidad y renovación eclesial, en Evangelii gaudium se nos propuso vivir inmersos en una espiritualidad de la misión; en Laudato si’ integrar una espiritualidad ecológica; en Fratelli tutti una espiritualidad que valoriza la cultura del encuentro fraterno; en Amoris laetitia una espiritualidad que fortalece el núcleo comunitario con una verdadera espiritualidad de la vida familiar, desembocando así en Dilexit nos y en Dilexit te, en una profunda invitación a experimentar los latidos del Corazón trapazado de Cristo, recordándonos ambos pontífices,  que sin el amor de este Corazón, el ser humano pierde su brújula y su capacidad de amar en su dimensión humana y social.

En el corazón de la misión, no puede haber reforma social, ni reforma pastoral, sin una conversión del corazón. Esto realmente es una declaración de guerra contra la mediocridad, pues en esta casa de formación el Maestro quiere formar hombres que, sin ser ajenos a este cambio de época, posean la salud y la madurez afectiva que prioriza la idoneidad, la rectitud de intención, la transparencia y la prevención que fortalecen una verdadera formación integral; la sabiduría y la prudencia para discernir la verdad en un mundo saturado de información artificial; una espiritualidad profunda que manifieste el sano equilibrio entre la razón y el corazón, de manera que a ejemplo de Cristo, Buen Pastor, aprendamos a recoger la cosecha, fruto de lo que se ha sembrado para conducirla a una nueva síntesis de fe, razón y caridad.  

 

Se inició el curso con 1,202 Seminaristas en las diferentes etapas.

 

463 seminaristas en el Seminario Mayor

45 en la etapa de síntesis, 102 en la etapa configuradora, 45 año de servicio, 203 en la etapa discipular y 68 en el curso propedéutico.

 

246 seminaristas en el Seminario Menor

211 de Preparatoria y 35 de Nivelación.

 

493 seminaristas en Seminarios auxiliares y Sem-Fam

79 en Totatiche, 77 en Anacleto González Flores, 20 en Ahualulco, 28 en Cuquío, 24 en La Barca y 265 en SemFam

 

 

Seminario Mayor

 

Etapa configuradora

 

Cuarto: No se tuvo grupo.

 

Tercero:

Se constata que a estas alturas no sólo se debe buscar el cumplimiento de un reglamento que domestique por un tiempo, pero no forma convicciones ni crea confianza y sinceridad entre sacerdotes y seminaristas; por otra parte, dar espacios de libertad en la responsabilidad, tiene muchos retos y es muy riesgoso, porque puede haber abusos de confianza. Se intentó trabajar, en el afianzamiento de las convicciones personales, la responsabilidad en el manejo del tiempo; algunos de ellos, todavía actúan como adolescentes, pues sólo hacen las cosas bien cuando está alguna autoridad.

El grupo se caracteriza por tener muchos valores en diversos ámbitos de la formación: deportistas, músicos, con dotes artísticas, promotores de la devoción popular, referentes morales, líderes, intelectuales, electricistas, albañiles, escritores, promotores de la unidad grupal, maestros de ceremonias, cómicos, etc. Otra característica notable en el grupo es la sensibilidad y cooperación para la atención de personas vulnerables. En algunos seminaristas se van percibiendo rasgos muy sacerdotales en su manera de pensar, hablar y actuar, en su presentación personal, en sus gustos y en la obediencia, la caridad y la fe.

Lo más lamentable en el grupo es la falta de caridad fraterna hacia los mismos compañeros, hacia miembros de otros grupos y todavía más terrible la falta de respeto por los propios formadores, lo que denota en algunos, un problema serio de autorreferencia y soberbia. Hay muchos líderes, pero falta unidad. Se observó poca devoción mariana, impuntualidad en la capilla; algunos seminaristas faltaron a oraciones comunitarias o se salían de la capilla a la hora de la meditación; algunos pocos faltaban sistemáticamente a las oraciones grupales, probablemente, porque no estaba algún padre formador, lo cual denota poca convicción y poco espíritu de obediencia a las normas del seminario. Hay mucha improvisación para solicitar permisos. En general siempre son los mismos que están de principio a fin en las actividades grupales, siempre hay algunos que se ausentan o trabajan poco movidos por la pereza o intereses personales, mostrando poca generosidad.

 

Segundo:

Es un grupo inquieto, alegre, con muchos talentos y capacidad de diálogo. Se insistió en concientizar sobre la importancia de la vida comunitaria, la unidad y fraternidad por medio del deporte, la reconciliación y la convivencia en los equipos de vida, además del fortalecer las convicciones en buscar principalmente la santidad y no la profesionalidad o competencia.

Es un grupo lleno de cualidades artísticas y deportivas al servicio de los demás, sin embargo, como grupo han de seguir trabajando en desterrar la rivalidad y orgullo entre líderes, fomentando la prudencia y la humildad. Otras áreas de oportunidad son: la iniciativa, el sentido común y la obediencia en atender algunas disposiciones disciplinares principalmente en torno a la presentación personal. Algunos han de poner mayor atención en la asistencia y participación en los actos comunitarios, además de propiciar más el espíritu de silencio interior y exterior.

Son responsables en la asistencia a clases y la entrega de trabajos en tiempo y forma. Han de esforzarse en la puntualidad y en profundizar los conocimientos recibidos. En su mayoría se mostraron disponibles y obedientes a servir con responsabilidad.

 

Año de servicio pastoral:

Un grupo de muchachos alegres, fraternos, espontáneos, talentosos, cercanos con los formadores, con deseos de compartir sus aprendizajes y experiencias, integrados, aunque con esperanzas de crecer más en unidad grupal y con convicciones firmes. Un porcentaje alto de los seminaristas descuidó su salud; en muchos, faltó aseo y presentación personal; y en algunos, no pocos, comportamientos “amanerados y carrilla femenina” que, ya eran actitudes “normalizadas” por el grupo y por ellos mismos. Otra situación que se debe trabajar es que se da mucho el chisme. En general hubo una buena valoración de la mayoría de los alumnos por parte de los padres encargados en los diversos destinos.

 

Primero:

El 28 de noviembre afrontaron como grupo el acontecimiento lamentable de la muerte de su padre prefecto el Pbro. Gregorio Godoy Rivas, después de un infarto fulminante. El martes 17 de diciembre es nombrado su nuevo prefecto el Pbro. Carlos Enrique Zárate Real. La pérdida del Pbro. Gregorio, fue una dura prueba que supieron afrontar y asimilar con esperanza cristiana, valorando la importancia de la cercanía y preocupación hacia sus formadores y los sacerdotes en general.

La mayoría de los seminaristas proceden de familias bien integradas, se manifiestan alegres, sanos, identificados con su masculinidad, responsables, trabajadores, puntuales, limpios, creativos, cercanos a la autoridad, equilibrados en sus emociones, sentimientos y afectos. Deben seguir trabajando la unidad grupal y la fraternidad, evitando la carrilla pesada, la crítica destructiva (sobre todo erradicar la de tinte femenino), los chismes y las amistades exclusivas, tener más apertura a los que se van integrando, trato más respetuoso y asertividad para afrontar conflictos entre ellos.

Fueron descubriendo a lo largo del año el vínculo existente entre su vida espiritual y los estudios teológicos, haciendo conciencia de que la teología se hace de rodillas. Se presentaron algunas ausencias significativas en las actividades comunitarias, después de las oportunas llamadas de atención, tuvieron más presencia y disposición. Han de poner más atención a las visitas espontáneas al Santísimo, el rezo del santo rosario y el cuidado del silencio sagrado.

El ambiente de clases es regular, la mayoría están atentos y tomando apuntes, solo unos pocos participan; algunos siguen cayendo en la procrastinación y desorganización del tiempo, dando prioridad a la vida social y las diferentes encomiendas. Durante los tiempos de exámenes casi todos se desvelan o levantan muy temprano para volver a repasar los contenidos. Deben trabajar en la organización del tiempo, el hábito de la lectura y la investigación, y estudiar por convicción. Son un buen grupo, sin embargo, pueden y deben dar más; tienen una imagen sobrevalorada de sí mismos, deben ser conscientes de la necesidad del acompañamiento de sus formadores y la humildad de poner al servicio sus cualidades y carismas particulares.

 

Etapa Discipular

 

Tercero:

Es un grupo con una historia muy particular, especialmente desde Tapalpa, donde comenzaron sus problemas, concretamente la falta de unidad, tolerancia y simpatía que venían acarreando, desajustando su corresponsabilidad y desempeño hacia la comunidad del seminario. En un primer momento parecía que la división era entre los procedentes de nivelación y los de preparatoria, pero se descubre que son sólo dos células de uno y otro bando que indisponían al grupo entero. Hay excelentes lideres para cada campo de la vida formativa que impulsan al grupo a dar lo mejor de sí. Es un grupo que ha crecido en la personalidad masculina, pero también sufren de esta conducta “feminoide” expresada en la carrilla, los apodos y solo en algún grupo de miembros, los amaneramientos.

Hay descuido en la prudencia, bastante chisme y crítica interna y externa que abona a los resentimientos, prejuicios y no deja avanzar con naturalidad los procesos de reconciliación. Deja mucho que desear el liderazgo deportivo. Espiritualmente la respuesta queda en lo básico, motivados no por convicciones sino por las exigencias disciplinares y en algunos, ni eso siquiera ya que había distracción, pereza y constantes ausencias.  Es un grupo de capacidad intelectual media, la procrastinación, el gusto por los “ratos de café extendidos” los llevó a no estar tan preocupados.

 

Segundo:

El grupo se distingue por el buen ánimo en los quehaceres, el optimismo y el deporte, y por los muchos valores musicales y artísticos. Siguen existiendo actitudes infantiles en muchos de ellos: tienden a procrastinar –casi como distintivo grupal-; prefieren la competencia sobre la convivencia; a pesar de la insistencia, varios se distinguen por la falta de decoro en su persona. Un grupo muy valioso y, en general noble, tiene muchos líderes que no se animan o no quieren estar al frente y se contentan con que sean 5 o 6 quienes lleven la batuta de la organización. La falta de iniciativa y es palpable la tendencia hacer sólo lo que a cada uno le toca, sigue siendo un grupo marcado por el inmediatismo.

 

Primero:

Es un grupo con riqueza humana y variedad de talentos. Hay líderes que saben sacar el trabajo y las responsabilidades grupales, sin embargo, también hay un alto porcentaje de gente muy pasiva, “atenida” y con poco compromiso grupal.

Se percibe en varios una rutina crónica en su desempeño formativo, un cierto conformismo y una total délega a los buenos líderes del grupo, para que ellos resuelvan y propongan lo que se debe hacer. Algunos se quejan de no tener dinero y se les ve gastando en las tiendas, con buenos celulares, encargando comida, comprando por paquetería, etc. son quejosos para gastar en bien grupal.

Son presa del mal uso del celular y de las redes sociales. En la soledad de sus cuartos y en su mal aprovechamiento del tiempo se exponen mucho al erotismo, la vulgaridad y las pasiones desordenadas. En general el grupo se distingue por su puntualidad para los actos comunitarios. Hay buenos talentos musicales. Es un grupo responsable en sus encomiendas y respetuoso con sus formadores. La gran mayoría vestía adecuadamente. Algunos empiezan con sus modas en los cortes de cabello, y otros son descuidados en su presentación personal. A algunos les falta seguir aprendiendo normas de urbanidad y acrecentar el sentido común. Deben seguir trabajando en su vocabulario, a veces pareciera que “viven tiangueros en casa y no seminaristas” y deben poner más empeño en su levanto para fortalecer la voluntad.

Se caracterizan por el gusto de la vida espiritual: la interiorización de la Palabra de Dios, el gusto de la oración ante el Santísimo sacramento, la devoción al santo Rosario, la frecuencia del sacramento de la reconciliación y la visita espontánea con frecuencia en el oratorio y la capilla. Aun así, en varios falta trabajar más en el espíritu de sacrificio y de silencio interior y exterior.

Al venir de un año menos exigente en lo académico, el inicio del estudio de la filosofía les ocasionó dificultad para estudiar, memorizar y entender. En algunos hay lagunas intelectuales muy básicas desde la gramática hasta la capacidad de organizar sus apuntes. Por otra parte, han manifestado el gusto por el apostolado y preparación del mismo.

 

Etapa Propedéutica:

 

El grupo tiene muchas cualidades tanto deportivas como artísticas; algunos las explotan y las ponen al servicio del crecimiento del grupo y otros por pereza se mantienen al margen y no se comprometen, les hace falta más espíritu de sacrificio para llegar a ser un grupo destacado.

Al inicio el grupo se mostró disciplinado, puntual, cumplido ya con el paso de los meses se relajó y vino a menos, se tuvieron que tomar algunas medidas para que se retomara el ritmo, les hace falta crecer en libertad y responsabilidad. Algunos carecen de liderazgo, dejan que los demás actúen y se mantienen al margen. Les cuesta mucho trabajo el silencio, les gusta escuchar música, haciendo competencia de bocinas “a ver cuál se oye más fuerte”.

En general son obedientes y dispuestos a la corrección, que la aceptan, la asumen y que buscan formas para mejorar. Buscan el decoro en las celebraciones, procuran el sacramento de la confesión, y tienen un gran amor a la Virgen María. En su mayoría son organizados en sus estudios y tareas. Muestran gusto por el trabajo pastoral.

 

Comisiones Y Prefecturas

 

Economía:

Un reto para cualquier Seminario es su sostenimiento económico, y nuestro Seminario, considerado uno de los más grandes del mundo en orden al número de seminaristas, tiene el desafío de aprovechar muy bien los recursos, lo cual se logra con la cooperación de todos, formadores, trabajadores y alumnos. La forma en la que obtenemos los ingresos en la que los bienhechores cubren el 75% del gasto total del Seminario. En realidad, nos debemos a la buena voluntad del pueblo de Dios que se esmera en apoyar a los candidatos al sacerdocio ministerial porque los ve como signos de esperanza.

El Curso 2024-2025 se caracterizó por el equilibrio entre los recursos que nos proporcionó en mayor parte el pueblo de Dios y los gastos fuertes de mantenimiento. Comenzamos estrenando los baños de 1° de discipulado recién remodelados. Hubo un incremento de bienhechores y de la colecta, cercano al 10%, en donde es de destacar el repunte en la colecta foránea y los fondos obtenidos por la Carrera del Seminario, para seguir restaurando las bardas del Seminario Mayor y para reparar el edificio de cuarto de teología; se han hecho obras notables de reparación en las casas del Seminario ubicadas en Atemajac de Brizuela y Unión de Guadalupe, junto con la sección de Seminaristas en Familia.

Con un donativo especial, gracias a la intervención de su Eminencia, hemos dado comienzo, con los debidos permisos de las autoridades, a la construcción de un nuevo edificio educativo en lo que era la cancha de voleibol. Se trata de un conjunto de salones que darán respuesta a los requerimientos de INFEJAL y protección de civil para seguir obteniendo la validez de nuestros estudios a nivel licenciatura.

Se han incrementado los gastos en alimentación debido al aumento considerable de precios; los gastos de nómina y seguridad social, debido a las políticas gubernamentales en materia de salario mínimo han ido también al alza. Se pretende seguir trabajando en las Casas Auxiliares o Casas de retiros y campamentos.

Se busca, en lo venidero, colaborar en conjunto para seguir optimizando nuestros recursos en gastos básicos y de mejora en las instalaciones, habitaciones, baños, y conexiones que ya están desgastadas. Se apela de nuevo a la conciencia y buena voluntad para seguir cuidando el agua, revisar que se apaguen las luces cuando no se utilicen, que se conserven con responsabilidad los bienes muebles y que se evite caer en las trampas del consumismo al encargar alimentos o enseres cuando no se tienen los recursos para ello o se podrían aprovechar de una manera mucho más útil.

 

Prefectura de estudios, control escolar y Depacom:

El Seminario Mayor de Guadalajara cuenta con un RVOE ante la Secretaría de Innovación Ciencia y Tecnología y una afiliación de la teología a la Pontificia Universidad Lateranense de Roma. El 19 de diciembre de 2024, de parte del Dicasterio de Cultura y Educación, el Emmo. Sr. Cardenal José Francisco Robles Ortega, superior del Instituto Teológico, recibió el Decreto de aprobación de los Estatutos y de la Nueva Afiliación del Instituto Teológico de Estudios Superiores de Guadalajara.  Se comenzó la construcción de un nuevo edificio donde se observarían minuciosamente todas las normas requeridas para un centro educativo; edificio que será sede del Instituto Filosófico – Teológico.

Se agradece el desempeño responsable de la gran mayoría de los profesores manifestado en la puntualidad, la presentación oportuna de los programas de sus asignaturas, su buena presentación personal (aunque no todos) y su participación en las reuniones a los que se les convocó.  En cuanto a los alumnos, va creciendo el gusto por la investigación, en este curso la mayoría entregó su tesina en tiempo y forma. Se logró propiciar una inquietud intelectual a partir del Congreso Filosófico – Teológico.

Algunos profesores continúan faltado sistemáticamente a clases y agobian a los estudiantes con trabajos improvisados, fuera de su programación inicial. Además, es necesario concientizarse de la necesidad de seguirse actualizando a través de la investigación y publicación de artículos.

En los seminaristas, cada vez se van observando más lagunas en el conocimiento del español, la sintaxis y la correcta ortografía, se observan más dificultades en la memorización. Todavía hay algunos casos de plagio voluntario o involuntario, éste último en ocasiones, ocasionado por el desconocimiento de las normas metodológicas.

En el DEPACOM se logró la coordinación entre departamentos para publicar contenido formativo y provechoso en redes sociales y la preparación de la campaña del día del Seminario. Hubo descuido en el cuidado de los equipos y aparatos electrónicos, algunos aparatos se dañaron, otros se extraviaron.

 

Biblioteca José Garibi Rivera:

Se recibieron algunas donaciones de libros por parte de algunos sacerdotes. En el mes de noviembre se mandaron hacer las pinturas faltantes de los padres vicerrectores, uno de ellos es el padre José Guadalupe Miranda Martínez y el otro del actual vicerrector Juan Carlos Lupercio Gómez.

Además, se compró Bibliografía de filosofía y teología aprovechando la Feria Internacional del Libro (FIL).

A la fecha están disponibles en el sistema de búsqueda en línea 10,078 títulos con 17,341 ejemplares de Filosofía, Biblia, Teología fundamental, dogmática y algunos temas varios. Queda pendiente un 70% de catalogación, no obstante, los fondos aún no catalogados pueden localizarse fácilmente apoyándose en una guía temática con sus respectivos señalamientos en estantería.

La asistencia registrada de los alumnos fluctúa entre 10 y 15 alumnos al día, La asistencia a consulta aumenta o disminuye de acuerdo con el calendario escolar, al igual que en periodos fuertes de preparación para exámenes finales, Tesinas o investigación de trabajos. Hubo 1,520 registros, sumando a algunos profesores que preparan sus clases. Se detectan pérdidas de bibliografía muy consultada y no prestable en muchos de los casos.

 

Departamento De Psicología:

Se dio acompañamiento psicológico a los seminaristas, 97 en el Seminario Mayor. 27 concluyeron su proceso con alta terapéutica. 3 seminaristas abandonaron el acompañamiento. 2 seminaristas pausaron temporalmente su proceso. En términos generales, se observan avances significativos en la disposición de los seminaristas hacia el acompañamiento psicológico, así como en la disminución de la estigmatización asociada a este servicio.

Durante este ciclo escolar se elaboró y formalizó el Marco de identidad del Departamento de Psicología, el cual incluye: Misión, Visión, Valores, Objetivos específicos, Estrategias de intervención y Lineamientos éticos y metodológicos que hasta este momento no se tenían.

El Departamento participó activamente en los preseminarios realizados. En el mes de octubre se llevó a cabo la Jornada de Salud Mental, dirigida a las distintas etapas formativas; esta jornada tuvo como objetivo sensibilizar a la comunidad sobre la importancia del cuidado de la salud mental, al crecimiento personal y al fortalecimiento de la vida comunitaria.

Entre los aspectos a seguir fortaleciendo se señalan: la comunicación interna entre psicólogos y formadores; la consulta y retroalimentación oportuna de casos complejos con la coordinación general; el trabajo conjunto entre psicólogo y director espiritual.

 

Vinculación con la formación permanente:

Los miembros de la Comisión Permanente han manifestado de manera reiterada su aprecio por la presencia y colaboración del Seminario, tanto en la planeación anual como en el desarrollo de las reuniones ordinarias. Se ha brindado apoyo en jornadas de formación y ejercicios espirituales, en la elaboración de artículos y temas para su publicación. El ambiente de trabajo dentro de la Comisión ha sido fraterno y receptivo, lo cual ha favorecido una vinculación cercana y constante.

 

Comisión de deportes:

Cuatro actividades concretas para fomentar el deporte en el Seminario: Torneo Navideño, en las disciplinas de futbol, basquetbol y voleibol, el torneo se realizó con buena disciplina y ánimo de los grupos en general. Paseo de Santo Tomás: que estuvo dedicado a los seminarios auxiliares de Cuquío y Ahualulco por el aniversario XXV de su fundación. Por encontrarnos en el Año Jubilar de la Esperanza, el lema fue “Seminario, testigo de esperanza”. En total participamos 1,039 personas. Paseo del Señor San José: Realizado el 19 de marzo en las instalaciones del Seminario Mayor con la participación del Seminario Mayor, Menor, Tapalpa y la Casa Anacleto quien, por vivir en el Seminario Menor no fue excluido del festejo. Convivencia deportiva en festejo de los Santos Mártires:  Por razones de horario y la necesidad de tener más tiempo para estudiar, este año no se hizo competencia sino convivencia deportiva. Este encuentro deportivo constató el fenómeno donde los hermanos mayores poco quieren participar a estas alturas de los eventos deportivos y fácilmente se desentienden.

 

Grupos Musicales:

La cultura musical está presente en nuestro Seminario, pero en los últimos tiempos se ha visto comprometida. Se plantea, como hipótesis, que el nivel y el entusiasmo musical de los seminaristas han ido en detrimento. Es necesario subir el nivel musical.

Está la oportunidad de recibir clase de piano, se insistió en ser responsables y puntuales. La mayoría acataron la indicación y asumieron la responsabilidad. Por otro lado, algunos no respondieron con madurez abandonando a medio curso.

 

 

Seminario Menor

 

Preparatoria

 

Tercero:

Es un grupo que presentó el gusto por el deporte; como los adolescentes de su edad, en las labores de trabajo y aseo les costó ser generosos. Se percibe en ellos los retos que presentan los medios de comunicación, pues con facilidad se pierden en los videojuegos y redes sociales, normalizan el contenido que ven y escuchan, donde se presenta el narcotráfico, el delito y la mujer como objeto sexual.  Aunque en lo individual se manifiestan comprometidos y honestos, con facilidad pierden sus ideales personales por masificarse o pretender quedar bien con los demás. 

Les ha sido difícil vivir la corrección fraterna, difícilmente se apoyan entre ellos. Les costó mucho el silencio sagrado y en la capilla. Son poco los alumnos que participan de la vida parroquial en vacaciones o durante el curso, algunos ni el nombre del párroco se saben. 

Existe pereza intelectual, aunque están callados en el aula su mente está en un sin fin de circunstancias. 

 

Segundo:

Desde su llegada se identificaron desafíos en la dinámica grupal, entre ellos la desintegración, el miedo a la autoridad y la falta de cohesión. Se observó una actitud receptiva pero pasiva. Se identifica una notable capacidad para la música. La creatividad y el arte han sido un factor clave en el desarrollo de propuestas y proyectos que han consolidado el crecimiento grupal. El deporte ha favorecido la confianza y convivencia grupal.

 

Primero:

 

Prefectura De “A”

En su mayoría son alumnos provenientes de casas auxiliares. Se han mostrado como un grupo unido y consolidado. En lo disciplinar han logrado asimilar gradualmente las exigencias propias de la etapa de la formación. Muchos provienen de familias desintegradas o en conflictos.

Son trabajadores, disponibles y responsables, sin embargo, no deja de haber sus excepciones. Son cercanos, abiertos y respetuosos con sus formadores. Muchos carecen de una adecuada metodología de estudio.

Les cuestan más trabajo las ciencias exactas, por lo que muchos tuvieron que probar “el trago amargo de irse a exámenes extraordinarios” e incluso en algunos casos a “sinodal”. Les falta trabajar en la honestidad, pues fácilmente se compartían las tareas e incluso en los exámenes llegaron a copiar.

 Son asiduos al acompañamiento espiritual, a la confesión y a la Eucaristía. Se percibe en la mayoría de ellos signos vocacionales incipientes y cierta ilusión por seguir conociendo más la vocación sacerdotal se observa recta intención, docilidad, apertura e ilusión por a la vida sacerdotal. 

 

Prefectura de “B”

Al inicio del curso se podía distinguir fácilmente las características de cada casa de formación. En general tenían carrillas muy soeces, vulgares, destructivas y poco humanas. A lo largo del curso se pudo ir integrando la capacidad de trabajo en equipo y la obediencia pronta; incluso han surgido indicios de lideres positivos.

Aumentó significativamente la comunión diaria y la forma de participar en el Santo Rosario.  Se percibe solidaridad, justicia, comunicación transparente, alegría, responsabilidad, empatía y unidad.

 

Curso de Nivelación:

En este ciclo se celebraron 40 años de la fundación de este curso. Se caracterizaron por dejar las cosas para después, decían: “trabajamos bajo presión”. Fueron obedientes, pero hacían lo mínimo y muchas de las veces no por iniciativa. Hay algunos con sobrepeso. Intelectualmente hay varios alumnos valiosos y destacados, con buena capacidad, cultura general, y metodología, sin embargo, en la mayoría se llegó a percibir la procrastinación, la relajación. Deben ser más generosos. No tienen liderazgo.

 

Casas Auxiliares

 

Seminario Auxiliar En Ahualulco:

La comunidad se distinguió por su sencillez, su trato afable, su alegría, la sana convivencia. Provienen de un ambiente familiar sano, familias integradas y con roles bien definidos. Se trabajó en el orden, disciplina y limpieza.

Se percibe gusto por el trabajo, cuidado de la casa, fortalecimiento de la conciencia de vivir en comunidad. Crecieron en honestidad, sinceridad y transparencia. Pero, llama la atención el consumo de contenido “basura” en redes sociales y videojuegos. Cada domingo inicia el reto de desconectarlos de ese mundo virtual para regresarlos a la realidad. El ambiente de inseguridad y de grupos delictivos es marcado, la narcocultura exalta una vida llena de violencia y excesos, por el tipo de música que escuchan, reflejado en las conversaciones que sostienen y en el vocabulario vulgar que utilizan. Es notoria la incapacidad para tomar decisiones y sostenerse en ellas.

La dispersión y el ruido externo e interno, dificulta el silencio para el encuentro con Cristo, la piedad y compostura en los momentos de oración.

Es notorio el avance de algunos que llegan con un atraso académico muy marcado, lectura y escritura deficiente. En varios, la lectura y escritura es pésima. Hay cierto conformismo, dejando tiempo para la ociosidad bajo el argumento de “ya no tengo nada que hacer”.

Es alentador el escuchar en varios la expresión “estoy en el Seminario, porque quiero ser Sacerdote”. No son pocos los padres de familia que se acercan al Seminario, pidiendo que se admita a sus hijos, pensando que es “una escuela barata”, “una guardería”, “una correccional de menores” o un “simple internado”.

 

Seminario Auxiliar Anacleto González Flores:

El curso, aunque lleno de retos fue un buen año donde el equipo se integró, se batalló por el arreglo de los baños y del proceso de adquirir el REVOE al perderlo por el cambio de domicilio y no tener todos los documentos, pero se avanzó. Se vivieron momentos donde pareciera que no era su casa, teniendo que supeditarse a las necesidades del Seminario Menor por ser ellos los de casa.

La mayoría son de clase media baja, de colonias populares.  Los seminaristas se muestran abiertos a sus formadores, son trabajadores, se distinguen en la música, el arte y los deportes. Entre ellos hay carrilla destructiva y lenguaje en doble sentido; falta limpieza en el salón de clases. Son asiduos a la confesión y comunión, aunque no se respetaba el silencio sagrado y había impuntualidad. Se avanzó en el respeto que a los maestros y aprovechar la tecnología en beneficio escolar y para la vida.

El grupo de primero fue muy inquieto en todo. Algunos plagiaban las tareas, tienen problemas de lectura, comprensión y análisis, mala ortografía y caligrafía. La mayoría se dormía en clases, no respetaban a los maestros y fueron imprudentes.

 

Seminario Auxiliar en La Barca:

Los Seminaristas adolescentes, se ven motivados por la figura del sacerdote, pero en su crecimiento y desarrollo humano viven lo propio de la etapa. Alegres y motivados, pero desmotivados por el compromiso y la exigencia. Con ímpetu para realizar aquello que les atrae y gusta, pero apáticos a la constancia y al método. Podemos decir que son adolescentes limpios de mente y de corazón.

Se han mostrado piadosos y gustosos por la vida de comunidad. Abiertos en la dirección espiritual. Pudieron vivenciar el silencio sagrado durante las noches y la práctica del rezo de las 3 Aves Marías, motivados en esto último por seminaristas mayores. Falta motivación en las convicciones.

Los alumnos de primer grado se mostraron deficientes en los aprendizajes matemáticos y de lecto-escritura; para ellos, se tuvo que impulsar un taller de regularización alterno. Los alumnos de segundo grado, que se incorporaron a este curso y a nuestra comunidad educativa, se mostraron dispuestos a superar todas sus lagunas. Los alumnos de tercer grado ya con cierto método de estudio, afianzando y asimilando conocimientos, se ven motivados.

 Los alumnos viven inmersos en las situaciones y experiencias que las redes sociales les presentan como atractivas. No son ajenos a la realidad que viven, donde la realidad se ve como virtual. Los párrocos, sin duda, ejercen una influencia positiva en cada uno de ellos y les impulsan para que la respuesta sea firme.

 

Seminario Auxiliar en Cuquío:

En este ciclo escolar se llevó a cabo la celebración de los primeros 25 años de vida del Seminario de Guadalajara en Cuquío. Veintidós seminaristas concluyeron el ciclo escolar, curiosamente, el mismo número de los que hace 25 años iniciaban esta experiencia.

Llegan al Seminario con muchas carencias, plagados de pensamientos de un “falso progreso” sustentado en actividades ilícitas como “el narcotráfico y la narcocultura” que en algunas circunstancias “hasta parece una opción de vida”.

Con frecuencia recurren a la complicidad al momento de ser descubiertos, “nadie fue, nadie vio, nadie sabe…”; falta que aprendan a amar la verdad para que algún día la defiendan. La mayoría hablan en doble sentido y son hábiles en el “albur”.

En general son muchachos abiertos al diálogo; continuamente les fluyen propuestas que merman el compromiso formativo como “… y si nos levantamos más tarde…y si quitamos las tareas…y si nos presta el celular…”. Suelen no tener buenos hábitos alimenticios.

Este ciclo se notó que no se acercaban con frecuencia a la confesión, algunos no lo hacían durante días, y por ende no comulgaban. Algunos les gusta lucirse como acólitos en celebraciones “importantes”.

Intelectualmente hablando pocos seminaristas despuntan, pierden mucho tiempo de estudio, van adquiriendo el hábito de estudio, y muy pocos el gusto por estudiar. No guardan muchas cosas en su memoria.

 

Seminario Auxiliar en Totatiche:

Se logró en los muchachos crear un ambiente de confianza. Además, se trabajó en la mejora del vocabulario, se buscó la formación en el uso correcto de las redes sociales, la honestidad, el respeto hacia las cosas ajenas y el cuidado de los bienes materiales. Fueron asiduos en la reconciliación y comunión. Se procuró el silencio en los salones de estudio. El área intelectual es la que más trabajo implica, por el poco interés que muestran al estudio, así como los cambios que comienzan a presentar los adolescentes.

 

Seminaristas en Familia:

El curso inicia con una matrícula de 186 alumnos. En el transcurso de las semanas se fue notando las deserciones, aunque menores en referencia a cursos pasados. En este curso se llevó una temática en el acompañamiento vocacional, diferente a la que se lleva en las demás casas auxiliares, buscando responder a las necesidades de los seminaristas, ésta, dividida en tres bloques; a decir: ser persona, ser cristiano y ser apóstol.

Una de las dificultades que se encuentran, es el descubrir y saber acompañar su prematuro despertar en el campo afectivo sexual, pero sin una adecuada formación. Tienen además dificultades para asumir la disciplina y la vida comunitaria.

 

Promoción Vocacional:

Se presentaron a lo largo del año, 61 jóvenes, 45 de ellos fueron constantes durante el curso. Todos con la inquietud de responder al llamado, pero no todos dispuestos a asumir las exigencias. Su escolaridad es variable: Al final del ciclo 21 se internaron al grupo de Nivelación.

Se les percibe alegres, dóciles, espontáneos, generosos, extrovertidos, abiertos, amables, solidarios y fraternos. Manifiestan el interés por aprender. Aunque también es cierto que ya es más constante que lleguen muchachos con ciertas limitaciones o enfermedades psicológicas como la autoestima baja, la ansiedad, la depresión, la ira contenida, TDAH, etc., producto de las situaciones familiares o sociales que viven y los marcan; es notorio que las redes sociales con tanta información los distraen y muchas veces los confunden. También es frecuente que lleguen muchachos con problemas de identidad sexual; otros tatuados, con experiencias de relaciones sexuales, con intento de suicidio, con problemas de alcohol y drogadicción desde temprana edad.

 Reconocen la llamada de Dios, pero muestran muchos miedos porque no ven un futuro con seguridad, quisieran tener todas las respuestas claras y depender solo de su esfuerzo para responder al llamado. Son hombres piadosos pero inmaduros en su fe, algunos hasta supersticiosos.

Es notorio que a nivel mundial el número de los seminaristas va a la baja, Guadalajara no ha sido la excepción.

El Seminario Menor, Preparatoria, se sostiene por las casas auxiliares, el SemFam y Promoción Vocacional más que por los ingresos inmediatos de los preseminarios.

En los Preseminarios de Verano se buscó una modificación de las formas de realizar el curso selectivo tratando de responder a la pedagogía, los resultados en los procesos fueron buenos, aunque los resultados para el internado parecería que fueron los mismos.

 

Conclusión

 

La formación sacerdotal en México enfrenta momentos críticos marcados por una aguda crisis vocacional, deserción en seminarios y el envejecimiento del clero. Los principales desafíos incluyen adaptar la formación a una cultura secularizada, la falta de jóvenes interesados, la necesidad de una sólida formación humana, espiritual, académica y pastoral, para atender contextos sociales complejos.

El año pasado nos preguntábamos en el Seminario Menor frente al gran reto en el campo vocacional: ¿Cómo ayudarles a entender que ingresar al seminario no es por el estudio académico, sino más bien para cultivar el germen de la vocación recibida?

Ahora seguimos preguntándonos: ¿Cómo hacer comprender a los seminaristas que se están formando según el corazón de Cristo y no para ejecutar una profesión, sino asumir un estado de vida consagrados a Cristo?

La formación busca preparar pastores cercanos y capaces de responder a los retos del siglo XXI, transformando las limitaciones humanas en oportunidades de crecimiento. Esa es nuestra esperanza.

La esperanza no se apaga con el fin del año jubilar. La esperanza permanece; el Papa enfatizó que Dios mantiene abierta la puerta de su corazón para acoger a todos, invitando a ser "tejedores de esperanza" en la cotidianidad. Se cerró la Puerta Santa, pero no el tiempo de gracia. Y en nuestra diócesis estamos muy contentos de celebrar el “Año Jubilar Sacerdotal” por el 50 aniversario de nuestro arzobispo, cardenal D. José Francisco Robles Ortega, a quien le felicitamos y nos unimos en la oración dando gracias a Dios porque es bueno, porque es eterna su misericordia.

 

 

Capilla del Seminario Mayor, Guadalajara, Jalisco, a 28 de enero de 2026.

 

 



[1] Del clero de Guadalajara, ordenado en 2001, obtuvo en Roma la Licenciatura en Teología con especialidad en Espiritualidad. Desde el 2021 ocupa el cargo de vicerrector del Seminario de Guadalajara.



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