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Circulares


CIRCULAR 1/2022

Se notifica la creación del Sistema de Estadísticas y datos de la Arquidiócesis de Guadalajara

A todos los párrocos.
Reciban un cordial saludo y el deseo sincero de que todos sus proyectos y trabajos pastorales lleguen a buen término.

El Observatorio de nuestra Iglesia diocesana está realizando un trabajo para que cada comunidad parroquial, cada decanato, cada vicaría, y por ende todas las comunidades diocesanas, tengan información fidedigna y actualizada de cuántos habitantes los conforman y de otros datos que son fundamentales para una acción pastoral integral y eficaz. Con este trabajo, cada párroco tendrá a la mano información valiosa para llevar a cabo su encomienda desde el momento en que asuma su compromiso frente a una comunidad, y con ello se creará el Sistema de Estadísticas y datos de la Arquidiócesis de Guadalajara.

Les solicito, estimados párrocos, que para realizar esta labor cada uno de ustedes envíe a la brevedad al Observatorio Diocesano la información sobre los límites territoriales de su comunidad parroquial, para poder obtener los datos correspondientes de acuerdo a sus delimitaciones geográficas. Esta investigación servirá para realizar la cartografía de cada comunidad parroquial hasta tener toda la información de la comunidad diocesana. Los datos serán recibidos en el correo observatoriogdl.arqui@gmail.com o vía WhatsApp al número 33 1097 4632, donde se responderá cualquier duda al respecto.
Que la Sagrada Familia de Nazaret inspire en todas las comunidades parroquiales de la Arquidiócesis de Guadalajara los dones de 1a unidad y de la paz.

Guadalajara, Jalisco, a 4 de enero del 2022

+José Francisco Card. Robles Ortega
Arzobispo de Guadalajara

Pbro. Dr. Javier Magdaleno Cueva
Secretario Canciller


CIRCULAR 7/2022

Fallecimiento del Ilustrísimo Señor Canónigo don Hermión Aranda de Anda (1926-2022)

A toda la comunidad diocesana.
Con gran afecto les saludo deseándoles el bienestar y la paz.

Les escribo con ocasión del fallecimiento del Ilustrísimo Señor Canónigo don Hermión Aranda de Anda, y así como en este mundo participó de los Divinos Misterios, esperamos que goce ahora del Banquete eterno, como nos dice Jesús en el Evangelio. “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él” (Jn 6, 54-56).

Don Hermión Aranda de Anda nació en Lagos de Moreno, Jalisco, el 22 de marzo de 1926. Recibió la Ordenación Sacerdotal el 8 de diciembre de 1954 y fue enviado a continuar sus estudios en Roma. Se le nombró Vicario Cooperador de Tepatitlán el 24 de octubre de 1956, y al siguiente año fue invitado a colaborar como profesor en el Seminario Diocesano desde el 1º de octubre de 1957. Fue además Padre Espiritual, Promotor de la Vida Espiritual Sacerdotal en la Arquidiócesis, Capellán de las Religiosas del Orfanatorio Luisa de Marillac en Guadalajara, Capellán de las Religiosas del Hospital Oftálmico San José, Capellán de las Hermanas Terciarias Franciscanas de Jesús Crucificado, Capellán del Colegio Veracruz en la Colonia Chapalita, Capellán de las Mercedarias Misioneras de Bérriz, Corresponsal, junto con el entonces Padre J. Guadalupe Martín Rábago, del Instituto Español de Teología a Distancia, y Confesor extraordinario del Seminario Mayor.

El 21 de septiembre de 1979 fue nombrado Auxiliar de El Divino Salvador, y posteriormente Capellán de San Nicolás de Bari y de las Religiosas Hijas del Corazón de Jesús y de María, Auxiliar en la parroquia de Jesús el Buen Pastor y Capellán de las Carmelitas Descalzas del Monasterio de la Hoguera de Santa Teresa. Fue Confesor Ordinario de la Casa Generalicia, las novicias y postulantes de las Siervas de Jesús Sacramentado, y Capellán de las Hermanas Catequistas de Jesús Crucificado.

A partir del 18 de agosto de 1993 sirvió como Vicario Parroquial de Reina del Rosario, y el 4 de mayo de 1994 fue nombrado Administrador Parroquial de Mexicaltzingo, de donde sería Párroco desde el 19 de julio del mismo año. Recibió el nombramiento de Canónigo de la Iglesia Catedral de Guadalajara el 13 de junio de 2000. Fue Representante ante el Consejo Presbiteral del Decanto de Nuestra Señora de la Paz. Fue Administrador Parroquial de Mexicaltzingo hasta que se dio a conocer la noticia de su nombramiento como Director Espiritual en la Catedral el 20 de junio de 2003. Fungió como Confesor Extraordinario de las Adoratrices del Primer Monasterio, acreditado el 27 de marzo de 2009. La Divina Misericordia le ha llamado a su Presencia el 31 de enero de 2022, a los 95 años de vida y 67 de ministerio sacerdotal.

El Ilustrísimo Señor Canónigo fue un sacerdote piadoso, congruente, honesto, paciente, prudente y de gran espíritu sacerdotal, dedicado con abnegación al cumplimiento de sus oficios. De magnánima caridad con todos, vivió también de manera ejemplar la fraternidad sacerdotal. Fue muy estimado en la Arquidiócesis, siendo un Pastor solícito para la dirección espiritual y la confesión por su disponibilidad, capacidad de escucha y de discernimiento. Se le recordará como un hombre santo que amó su sacerdocio y dedicó gran parte de su ministerio a la ayuda espiritual de los fieles y a la formación de los futuros sacerdotes. Que Nuestro Señor Jesucristo transfigure nuestra carne mortal por la gloria de su resurrección, y que reciba en la Asamblea de los Santos a don Hermión Aranda de Anda, Canónigo de la Catedral Metropolitana de Guadalajara, para celebrar eternamente la liturgia celestial. Les invito, hermanos sacerdotes, a ofrecer la Santa Eucaristía en favor de nuestro querido hermano, y a toda la Comunidad Diocesana a elevar sus plegarias con la misma intención.

Guadalajara, Jalisco, a 3 de febrero del 2022

Pbro. Dr. Javier Magdaleno Cueva
Secretario Canciller


CIRCULAR 9/2022

Fallecimiento del Señor Presbítero don Pedro Rodríguez González (1959-2022)

A toda la comunidad diocesana.

Les envío un cordial saludo a través de esta circular y les informo sobre el fallecimiento del Señor Presbítero don Pedro Rodríguez González, quien ha participado de la Pascua de Cristo, como nos lo recuerda el Apóstol. “Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ya vivamos, ya muramos, del Señor somos. Porque Cristo murió y volvió a la vida precisamente para ser Señor de muertos y vivos” (Rm 14, 8-9). Don Pedro Rodríguez González nació en la Magdalena, Jalisco, el 9 de julio de 1959. Ingresó al Seminario el 6 de septiembre de 1977 y recibió la Ordenación Sacerdotal el 14 de mayo de 1989. Desempeñó su ministerio como Vicario Cooperador de Cocula, Jalisco. En el mes de octubre de 1990 comenzó los estudios de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación Social en la Universidad Pontificia Salesiana (ISCOS) de Roma, y al mismo tiempo colaboró en Radio Vaticana de 1990 a 1994; realizó en el verano de 1992 un proyecto pastoral como internship en Londres, Inglaterra. A su regreso a México (1994), fue enviado como Vicario Parroquial de San Felipe de Jesús y simultáneamente fue colaborador en la Oficina de Prensa del Arzobispado de Guadalajara, Miembro de la Comisión Diocesana de Pastoral de la Comunicación y primer director y editor del Semanario Arquidiocesano de Guadalajara, cuya primera edición fue 9 de febrero de 1997. En ese mismo tiempo se desempeñó como Decano del Decanato de San Felipe de Jesús y Asesor Diocesano de la Asociación Laical de Empresarios y Profesionistas Ciudad de Dios. Fue nombrado Párroco de Nuestra Señora de Czestochowa y lo fue desde el 13 de enero de 1999 hasta su renuncia el 27 de agosto de 1999, cuando a petición del Excelentísimo Señor Giovanni Battista Re, de la Secretaría del Estado, y con la aprobación del R. P. Federico Lombardi, en ese tiempo director de los programas de Radio Vaticana, prestó servicio en esta estación radiofónica de la Ciudad Eterna como director de la Sección Hispanoamericana y realizando el programa El español. Posteriormente, de regreso a la Arquidiócesis de Guadalajara, fue Párroco de Nuestra Señora de las Victorias, nombrado el 3 de enero de 2006 y profesor del Seminario Mayor Diocesano, donde impartió la materia de Homilética.

En 2006 fue Asesor Eclesiástico Diocesano del Movimiento de Renovación Carismática Católica. El 6 de diciembre de 2010 fue nuevamente director del Semanario Arquidiocesano de Guadalajara y coordinador del Centro Arquidiocesano de Producción Televisiva y Audiovisual (CAPTA) del 7 de marzo de 2011 hasta el 14 de marzo de 2012. Fue designado como Asistente Eclesiástico de El Sembrador Nueva Evangelización (ESNE) en marzo de 2019. El 17 de marzo de 2020 fue elegido Párroco de Santa Ana Tepetitlán, y a los pocos meses se agravó su estado de salud lo que dificulta la acción pastoral; sin embargo, con toda nobleza siguió llevando a cabo su ministerio sacerdotal hasta cuando fue recomendable. El Señor lo llamó a Su Presencia el 4 de febrero de 2022, a los 62 años de edad y 32 años de ministerio sacerdotal.

El Padre Pedro fue un sacerdote alegre, inteligente, con creatividad e iniciativa, responsable, servicial, disfrutó del gusto por la música y las artes, era amigable y de buen humor, lo que le ayudó a fomentar la convivencia y la fraternidad. Ya desde la etapa del Seminario destacó por su afición y sus cualidades para los medios de comunicación, ya que destacó en su participación en la revista Apóstol. Supo sobrellevar con fe la pérdida de una de sus extremidades inferiores a causa de su enfermedad, y mostró a pesar de ello una gran entereza en su vida sacerdotal.

Que Cristo resucitado reciba en la Asamblea de los Santos a nuestro hermano sacerdote don Pedro Rodríguez González y le otorgue el premio de sus servidores fieles. Les invito, hermanos sacerdotes, a celebrar la Santa Eucaristía en favor de nuestro hermano, y a toda la Comunidad Diocesana a elevar sus plegarias con la misma intención.

Guadalajara, Jal., a 8 de febrero del 2022

Pbro. Dr. Javier Magdaleno Cueva
Secretario Canciller


CIRCULAR 10/2022

Fallecimiento del Señor Presbítero don Salvador Ramírez Morones (1934-2022)

A toda la comunidad diocesana.
Los saludo fraternalmente deseando que la amistad de Cristo les vivifique.
Por medio de este escrito les informo del deceso del Señor Presbítero don Salvador Ramírez Morones, quien ha llegado al término de su peregrinación por este mundo, como nos lo recuerda el autor sagrado. “no tenemos aquí morada permanente, sino que buscamos la futura. Por medio de Él, ofrezcamos sin cesar un sacrificio de alabanza” (Hb 13, 14-15).

Don Salvador Ramírez Morones nació en Santa María Transpontina, Jalisco, el 6 de mayo de 1934. Ingresó al Seminario en 1947 en San Juan de los Lagos y recibió la Ordenación Sacerdotal el 31 de mayo de 1958. Desempeñó su ministerio en el Seminario Diocesano de Señor San José del 14 de diciembre de 1956 al 30 de septiembre de 1973; fue Profesor en el Seminario de Totatiche, en el Seminario de San Martín, Menor y Mayor de Guadalajara, y en el Seminario de Tula, Hidalgo; también fue nombrado Capellán del Hospital de Universidad Autónoma de Jalisco; Capellán de las Religiosas del Verbo Encarnado; Capellán de El Zapote y de Santa Cruz del Valle de la Parroquia de Toluquilla; Capellán de las Hijas de María Inmaculada para el Servicio Doméstico; Capellán del Colegio Cervantes Centro. Posteriormente fue también Confesor Ordinario del Seminario Menor de Guadalajara; Padre Espiritual del Seminario Menor y Mayor, y Director del Instituto de Vocaciones Adultas (IVA), entre otras encomiendas. El 29 de septiembre de 1970 se le nombró Capellán de los HH. Hospitalarios de San Juan de Dios. El 30 de agosto de 1973 fue enviado como Vicario Cooperador a Santa Inés, ayudando también a la pastoral de la salud en la Cruz Roja. Fue electo Notario del Tribunal Eclesiástico el 6 de noviembre de 1973.

Posteriormente trabajó en la Secretaría de la Delegación Apostólica en la ciudad de México, a cargo de Monseñor Jerónimo Prigione, desde junio de 1975 al 10 de octubre de 1980. El día del Párroco, 4 de agosto de 1981, fue nombrado como tal de la parroquia de San Miguel del Espíritu Santo, donde sirvió por espacio de 22 años, hasta el 16 de junio de 2003. En este periodo se desempeñó como Juez del Tribunal Regional de Occidente, Decano de Pastoral y Suplente del Decanato de Nuestra Señora de la Paz. El 22 de enero de 1996 se le nombró Asesor Espiritual del Instituto de Misioneros Seglares, con sede en Guadalajara. Estuvo Adscrito al Santuario de Guadalupe en Guadalajara del 18 de julio de 2003 hasta su fallecimiento, el 5 de febrero de 2022, a los 87 años de vida y 63 de ministerio sacerdotal.

El Padre don Salvador fue un sacerdote piadoso, dedicado a su ministerio, paciente, reservado, reflexivo, estable, equilibrado, responsable, obediente, disponible y caritativo. Se le recordará como un sacerdote fiel a Dios en su Iglesia.

Que Jesucristo, Rey de misericordia, haga recrearse en la contemplación eterna del Amor al presbítero don Salvador Ramírez Morones, para que, unido a los santos en el cielo, alabe por siempre al Cordero inmolado. Les invito, hermanos, a ofrecer sus intenciones de Misa y oraciones por nuestro hermano sacerdote.

Guadalajara, Jalisco, a 14 de febrero del 2022

Pbro. Dr. Javier Magdaleno Cueva
Secretario Canciller


CIRCULAR 11/2022

Fallecimiento del Señor Presbítero don Luis Dueñas Rivera (1962 - 2022)

Los saludo fraternalmente, en la esperanza de Cristo Resucitado
Les informo que el Señor Presbítero don Luis Dueñas, ha participado del triunfo de Cristo, en el banquete eterno del Reino de Dios, como 1o ha dicho el Señor. “¡Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor!” (cf. Mt 25, 21).

El Señor Presbítero don Luis Dueñas Rivera nació en Fresnillo, Zacatecas, el 3 de septiembre de 1962. Recibió la Ordenación Sacerdotal el 14 de junio de 1990. Desempeñó su ministerio sacerdotal, entre 1990 y 1998, como Vicario cooperador en la parroquia de San Cristóbal de la Barranca, Capellán de Santa María de la Paz de la Parroquia del Teúl, Zacatecas, y Vicario Parroquial de El Sagrado Corazón en la Colonia Atlas. El 22 de mayo de 1998 fue elegido Capellán de El Verde, El Terrero y la Higuera de la parroquia de San Martín de las Flores; y para el 21 de noviembre de este mismo año, fue Primer Cuasi Párroco de El Sagrado Corazón y María de Guadalupe en El Verde, Jalisco. Posteriormente, fue Vicario Parroquial de las siguientes parroquias, desde marzo del 2003 hasta agosto de 2015. Jesús Nuestra Pascua, San Lázaro, La Inmaculada Concepción (Decanato de Zalatitlán), Mater Nostra, Nuestra Señora de la Encarnación, San Francisco de Asís en Tala, María Reina en Ameca y San José del Castillo. El 10 de agosto 2015 fue nombrado Párroco de San Juan XXIII en el Fraccionamiento Parques del Castillo en El Salto, Jalisco. En el designio de la Providencia Dios fue llamado a compartir la vida sobrenatural, el día de hoy, 16 de febrero, a los 59 años de edad y en sus 31 años de ministerio sacerdotal.

El Padre Luis fue un sacerdote entregado, trabajador, honesto, amistoso, afable, diligente a la convivencia y al deporte como signo de comunión en el presbiterio, fue un compañero fraterno que supo acompañar en situaciones difíciles. Fue un Pastor caritativo, con gran capacidad para ayudar e involucrarse con los necesitados; fue cercano a las personas en sufrimiento, disponible para auxiliar a los enfermos en el hospital, y se presentaba a los demás familiares para ofrecer su ayuda espiritual. Igualmente, el Padre Luis, se mantuvo al pendiente y solícito con su familia.

Que Jesucristo haga recrearse en la contemplación de la Belleza eterna a nuestro hermano don Luis Dueñas Rivera, presbítero, para que, unidos a los santos en el cielo, alaben por siempre al Cordero, inmolado por nuestra salvación. Les invito, hermanos sacerdotes a ofrecer sus intenciones de Misa, a las Comunidades Religiosas y a todos los fieles, sus oraciones por nuestro hermano sacerdote.

Guadalajara, Jalisco, a 16 de febrero del 2022

Pbro. Dr. Javier Magdaleno Cueva
Secretario Canciller


CIRCULAR 12/2022

Fallecimiento del Señor Presbítero don David Velázquez García (1940-2022)

A toda la comunidad diocesana.
Aprovecho la oportunidad para desearles todo bien en el Señor; a la par, les notifico el fallecimiento del Señor Presbítero don David Velázquez García, quien ha participado ya de la Pascua de Cristo, como nos asegura la Escritura. “porque si creemos que Jesús murió y resucitó, de la misma manera Dios se llevará consigo a quienes murieron en Jesús” (1 Tes 4, 14).

El Señor Presbítero don David Velázquez García nació en la ciudad de Zacatecas el 29 de diciembre de 1940. Fue ordenado sacerdote el 29 de marzo de 1969 por la Diócesis de Guadalajara. Los primeros años de su ministerio se desempeñó como Vicario Parroquial de San Miguel Arcángel, en Atotonilco el Alto, Jalisco. Después del nacimiento de la Diócesis de San Juan de los Lagos, el Padre David solicita el trámite de incardinación a Guadalajara y se le concede el 29 de marzo de 1973; dos días más tarde fue enviado como Vicario Cooperador a Nuestra Señora del Rosario, en Atemajac del Valle. Posteriormente fue Vicario de San Pedro Apóstol en Zapopan y el 31 de julio de 1982 fue nombrado Capellán de Jesús de Nazaret, también en Zapopan. A partir del 13 de septiembre de 1986 se desempeñó como Capellán Auxiliar de La Purificación, perteneciente a la parroquia de Nuestra Señora del Buen Camino. En 1994 fue Capellán de San Juan Apóstol y Evangelista, donde también fue Decano del Dulce Nombre de Jesús. El 10 de julio de 2000 fue nombrado Párroco de San Rafael Arcángel, en la colonia Morelos, donde permaneció por nueve años. Fue también Miembro del Consejo Presbiteral por el Decanato de Nuestra Señora de Lourdes. El 24 de agosto de 2009 se le designó Párroco de San Carlos Borromeo, donde permaneció hasta el 1º de enero de 2017, fecha de su jubilación. Nuestro Salvador le ha llamado a Su presencia el 23 de febrero de 2022, a sus 81 años de edad y 52 de ministerio sacerdotal.

El Padre David fue un sacerdote piadoso, abnegado, diligente, apostólico, que procuró mantenerse al día en su formación, especialmente en la Doctrina Social de la Iglesia, Eclesiología y Mariología. Hace pocos años hizo a la Biblioteca del Seminario Mayor el mayor donativo personal y en vida de libros actualizados más grande de todos los tiempos. Fue un pastor responsable, al cuidado de sus labores, especialmente en la catequesis y con los enfermos.

Que Cristo Resucitado reciba en la Asamblea de los Santos al Señor Presbítero don David Velázquez García y le otorgue el descanso eterno en la contemplación del amor del Padre por toda la eternidad. Invito a todos los sacerdotes de la Arquidiócesis a ofrecer la Sagrada Eucaristía en sufragio de nuestro querido hermano sacerdote.

Guadalajara, Jalisco, a 3 de marzo del 2022

Pbro. Dr. Javier Magdaleno Cueva
Secretario Canciller


CIRCULAR 13/2022

Fallecimiento del Señor Presbítero don Antonio Villalobos Hernández (1941-2022)

A toda la comunidad diocesana.

Los saludo fraternalmente y les notifico que el Señor Presbítero don Antonio Villalobos Hernández ha participado ya del triunfo de Cristo y se ha asemejado a Él en su paso de este mundo al Padre. “Éstos son los que... han lavado sus vestiduras y las han blanqueado en la sangre del Cordero… El que está sentado en el trono habitará con ellos. nunca más padecerán hambre ni sed, ni serán agobiados por el sol o el calor. Porque el Cordero que está en medio del trono será su Pastor y los conducirá hacia los manantiales de agua viva. Y Dios secará toda lágrima de sus ojos” (Ap 7,14-17).

Don Antonio Villalobos Hernández nació en Lagos de Morreno, Jalisco, el 10 de mayo de 1941. Recibió la Ordenación Sacerdotal el 22 de abril de 1972. Desempeñó su ministerio en la Arquidiócesis de Oaxaca por espacio de 8 años. El 28 de agosto de 1980, a su regreso a la Arquidiócesis de Guadalajara, fue Vicario Cooperador de Santa Cecilia, y el 9 de mayo de 1993 fue nombrado Párroco de San Juanito, Jalisco. Fue designado Decano del Decanto de Ahualulco en 1989. Asimismo, fue Párroco de Florencia, Zacatecas, nombrado el 12 de junio de 1992, y sirvió como Decano del Decanato de El Teúl. También fue Párroco de Nuestra Señora del Refugio a partir del 12 de agosto de 1998 y asesor diocesano de Misioneros Eucarísticos. El 12 de septiembre de 2005 fue asignado Vicario Cooperador de la parroquia del Tepeyac, en la colonia Guadalupana, donde permaneció hasta ser llamado a la vida eterna el 11 de marzo de 2022, a los 80 años de edad y a 49 de ministerio sacerdotal.

El Padre Antonio fue un pastor amable, servicial, sencillo, entregado y ejemplar en su vida sacerdotal, disponible para el servicio de sus comunidades. Amó su consagración, confiado en la Providencia de Dios y en el amoroso consuelo de la Santísima Virgen María de Guadalupe. Supo llevar sus enfermedades y padecimientos, así como la pérdida de la vista, con verdadera alegría y paciencia cristianas, lo que no le impidió desempeñar sus oficios pastorales, la celebración de la Sagrada Eucaristía, la atención de grupos, auxilio a los enfermos en los hospitales, la dirección espiritual y la confesión aun de personas de otras comunidades que lo buscaban. Ponemos bajo la Providencia del amor del Padre a nuestro hermano sacerdote Antonio Villalobos Hernández, para que sea recibido en Reino de los Cielos y le otorgue el Señor el descanso y la contemplación de Su rostro eternamente. Invito a todos los sacerdotes de la Arquidiócesis de Guadalajara a celebrar la Sagrada Eucaristía en favor de nuestro hermano, y a las religiosas, los religiosos y fieles laicos a ofrecer sus oraciones con este mismo propósito.

Guadalajara, Jalisco, a 14 de marzo del 2022

Pbro. Dr. Javier Magdaleno Cueva
Secretario Canciller


CIRCULAR 14/2022

Fallecimiento del Señor Presbítero don Felipe de Jesús Alba Romo (1948-2022)

A toda la comunidad diocesana.
Aprovecho la ocasión para saludarles y para comunicarles que el Señor Presbítero Felipe de Jesús Alba Romo ha sido llamado a participar del Misterio Pascual del Señor, por lo que confiamos a nuestro hermano en esta esperanza. “Por el bautismo fuimos, pues, sepultados con Él en su muerte, a fin de que, al igual que Cristo resucitó de entre los muertos mediante la portentosa actuación del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva” (Rm 6, 4).

Don Felipe de Jesús Alba Romo nació en El Bajío de San José, Jalisco, el 18 de mayo de 1948. Fue ordenado sacerdote el 18 de abril de 1976. Desempeñó su ministerio como Vicario Cooperador de Chimaltitán, Jalisco; Capellán de Puente de Camotlán, Nayarit; Vicario Cooperador de Cuquío, Jalisco; Decano Suplente del decanato I Foráneo y Juez del Tribunal Regional de Occidente. En mayo de 1984 fue nombrado Párroco de San Pedro Analco, Jalisco. El 2 de diciembre de 1987 fue enviado como Párroco de San José Obrero, en Tala. Después se le nombró Párroco de Santa María del Tepeyac, en el Cerro del Cuatro, el 28 de octubre de 1991, y el 22 de diciembre de 1995 de Teuchitlán, Jalisco. Fue representante ante el Consejo Presbiteral por Ahualulco. El 21 de diciembre de 1999 se le designó Párroco de San Francisco de Asís en Nochistlán, Zacatecas. En este tiempo fue representante ante el Consejo Presbiteral (2000); en tres periodos fue Decano de Nochistlán (2004, 2009 y 2011) y abogado para causas matrimoniales (2007). El 9 de agosto de 2010 fue nombrado Párroco de San Pedro Apulco, Zacatecas. Ahora ha sido llamado a la presencia del Altísimo, el 25 de marzo de 2022, Solemnidad de la Anunciación y la Encarnación del Señor, a sus 73 años de vida y 45 de ministerio sacerdotal.

El Padre Felipe de Jesús fue un sacerdote alegre, jovial, simpático, sencillo en su trato, cercano a la gente y prolífico en la elaboración de temas para la formación de agentes y reuniones de los barrios; se desempeñó como atento y solícito director espiritual de la adoración nocturna y trabajador en la pastoral de conjunto. Fue hombre conciliador, que supo trabajar en equipo, unido a la Iglesia diocesana y en comunión con los sacerdotes de su decanato. Sobrellevó con fe sus padecimientos y enfermedades. Fue un hermano sacerdote de tiempo completo, que vivió con gran diligencia la caridad pastoral en sus comunidades parroquiales. Que Cristo Resucitado reciba en la Asamblea de los Santos al Señor Presbítero don Felipe de Jesús Alba Romo y le otorgue el descanso y la contemplación del amor del Padre por toda la eternidad. Invito a todos los sacerdotes de la Arquidiócesis de Guadalajara a ofrecer la Sagrada Eucaristía en sufragio de nuestro hermano, y a los fieles a recordarlo en sus oraciones.

Guadalajara, Jalisco, a 28 de marzo del 2022

Pbro. Dr. Javier Magdaleno Cueva
Secretario Canciller


CIRCULAR 15/2022

Peregrinación Diocesana a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, jueves 28 de abril de 2022

A toda la comunidad diocesana.
Que el amor de Dios Padre ilumine sus corazones.
Invito a los sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos a la Peregrinación Diocesana a la Basílica del Tepeyac, el próximo jueves II de Pascua, 28 de abril, para implorar a Dios, mediante la piadosa intercesión de la Santísima Virgen del Tepeyac, Reina de México, que siga acompañándonos en nuestra vida cotidiana y nos conceda restaurar el bienestar y la paz en nuestra patria, debilitados por la pandemia y sus consecuencias.

Pido a los párrocos y rectores de templos organizar esta Romería y les invito a ofrecer a los peregrinos los servicios espirituales, sobre todo el sacramento de la reconciliación, para que sea verdaderamente un camino de peregrinaje que nos impulse en la fe y en la esperanza.


El programa de la Peregrinación será el siguiente: a las 10 h. reunión en el atrio de la Basílica para el rezo del Santo Rosario. A las 11 h. la Santa Eucaristía. Los sacerdotes están invitados a concelebrar, por lo que se les pide llevar alba y estola. Al final de la Santa Misa se renovará la consagración de la Arquidiócesis de Guadalajara a la siempre Virgen María, Nuestra Señora de Guadalupe.

He confiado alentar esta romería al Señor Cura don Manuel Eufracio Retana. Como signo externo, se invita a vestir uniforme o llevar algún distintivo para identificarse en cada comunidad.
Que por esta piadosa peregrinación mariana nuestra Iglesia Arquidiocesana renueve sus compromisos de fe.

Guadalajara, Jalisco, a 31 de marzo del 2022

+ José Francisco Card. Robles Ortega
Arzobispo de Guadalajara

Pbro. Dr. Javier Magdaleno Cueva
Secretario Canciller


CIRCULAR 16/2022

Disposiciones Pastorales para la Semana Santa, del domingo 10 de abril al domingo 17 de abril de 2022

A toda la Comunidad diocesana.
Les mando un cordial saludo deseando para ustedes la paz de Jesucristo.
A fin de vivir con mayor claridad el Misterio Pascual, les recuerdo algunas disposiciones pastorales para la Semana Santa.
Mysterium Paschale es un concepto clave de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia Sacrosanctum Concilium (SC), de la cual la Iglesia celebrará este 2022 sus 59 años, habiendo sido publicada el 4 de diciembre de 1963. Este concepto de Mysterium Paschale tiene su origen en los Padres de la Iglesia y, a través de la “Teología de los Misterios” del benedictino Odo Casel (1846-1948), ha insistido en la base de la significación teológica que hoy conocemos, en la visión de conjunto entre la Pasión, Muerte, Resurrección y Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo y la promesa del Espíritu. Éste es núcleo central del Evangelio y por esto también está en el corazón de la celebración de nuestra fe cristiana, pues “del costado de Cristo dormido nació el sacramento admirable de la Iglesia entera” (SC 5). Los mismos textos litúrgicos nos dan pauta teológica bellamente resumida. “Oh Dios..., mira con bondad a tu Iglesia, sacramento de la nueva alianza, y, según Tus eternos designios, lleva a término la obra de la salvación humana; que todo el mundo experimente y vea cómo lo abatido se levanta, lo viejo se renueva y vuelve a su integridad primera, por medio de nuestro Señor Jesucristo, de quien todo procede”.

El tiempo cuaresmal prepara a los fieles, entregados más intensamente a oír la Palabra de Dios y a la oración, para que celebren el Misterio Pascual, dando particular relieve a la liturgia y la catequesis litúrgica (SC 109). Penitencia, conversión, y bautismo (preparación/recuerdo) son importantes guías de la liturgia y de los textos bíblicos de preparación pascual.

El Papa Francisco, en su mensaje de Cuaresma en este año, usa una expresión de San Pablo a los Gálatas. “No nos cansemos de hacer el bien, porque, si no desfallecemos, cosecharemos los frutos a su debido tiempo. Por tanto, mientras tenemos la oportunidad (kairós), hagamos el bien a todos» (6, 9-10a). Esta frase nos encuentra en este tiempo frente a la posibilidad del fin de la pandemia, pero con el aumento del riesgo de una guerra de alcance global con graves repercusiones a gran escala. frente a la amarga desilusión por tantos sueños rotos, frente a la preocupación por los retos que nos conciernen, frente al desaliento por la pobreza de nuestros medios, tenemos la tentación de encerrarnos en el propio egoísmo individualista y refugiarnos en la indiferencia ante el sufrimiento de los demás. Efectivamente, incluso los mejores recursos son limitados, “los jóvenes se cansan y se fatigan, los muchachos tropiezan y caen» (Is 40,30). Sin embargo, Dios “da fuerzas a quien está cansado, acrecienta el vigor del que está exhausto. […] Los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, vuelan como las águilas; corren y no se fatigan, caminan y no se cansan” (Is 40,29.31). La Cuaresma nos llama a poner nuestra fe y nuestra esperanza en el Señor (cf. 1 P 1,21), porque sólo con los ojos fijos en Cristo resucitado (Hb 12,2) podemos acoger la exhortación del Apóstol. “No nos cansemos de hacer el bien” (Ga 6,9).

I. Celebración de la Semana Santa

La Carta circular Mysterium Paschale (MP) del 16 de enero de 1988, dada por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, nos recuerda que en la Semana Santa la Iglesia “celebra los misterios de la salvación actuados por Cristo en los últimos días de su vida, comenzando por su entrada mesiánica en Jerusalén” (n. 27), y a través de los signos litúrgicos y sacramentales, se asocia en íntima comunión con Cristo su Esposo.

a. Criterios generales para los oficios de semana santa. Éstas son las indicaciones que la Sede Apostólica nos proporciona.
• Tener un número suficiente de acólitos, lectores, cantores, convenientemente capacitados para que la celebración sea verdaderamente digna (ib. n. 41).
• Para que los fieles participen plena, consciente y activamente, conviene instruirlos sobre la estructura y los significados de las celebraciones.
• Preparar adecuadamente los cantos para estas celebraciones, tomando en cuenta la participación de los fieles (ib. n. 42).
• No multiplicar innecesariamente el número de celebraciones, especialmente en el Triduo Pascual; conviene que los fieles se congreguen en las iglesias más importantes (ib. n. 43).
• La costumbre de cubrir las cruces y las imágenes de los Templos, a partir del Domingo V de Cuaresma, puede conservarse. Las cruces permanecen cubiertas hasta después de la celebración de la Pasión del Señor, el Viernes Santo, y las imágenes hasta el comienzo de la Vigilia Pascual.

b. Domingo de Ramos en la Pasión del Señor
“La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos, que comprende a la vez el presagio del triunfo real de Cristo y el anuncio de la Pasión.” (MP 28). El domingo 10 de abril, a las 11.45 h., en la puerta central de la Catedral Metropolitana será la bendición de las palmas, y a las 12.00 h. la celebración de la Santa Misa con la lectura de la Pasión del Señor.

c. Jueves Santo. Misa Crismal
La Misa Crismal, en la cual el Obispo, que concelebra con su Presbiterio, consagra el Santo Crisma y bendice los demás óleos, es una manifestación de la comunión existente entre el Obispo y sus presbíteros en el único y mismo sacerdocio y ministerio de Cristo” (MP 35).

Invito a mis hermanos sacerdotes a participar en esta celebración de la Misa Crismal, en la que se renuevan las promesas que hicimos el día de nuestra ordenación sacerdotal, en comunión con el Obispo. Será en la Iglesia Catedral el Jueves Santo, 14 de abril, a las 10 h. Los presbíteros se reunirán para revestirse en el patio del Museo de Arte Sacro a las 9.30, y llevarán alba y estola.
El Crisma y los Santos Óleos se entregarán a los sacerdotes o a los representantes de cada comunidad parroquial que se identifiquen con carta sellada y firmada por el sacerdote responsable, y según la fecha que les corresponde, indicada en el Comunicado 9/2022. Hay que cuidar que los recipientes sean dignos y seguros, bien aseados y apropiados en tamaño y material para colocarse en un lugar especial del templo adecuado para su conservación.

II. El Triduo Pascual

La Iglesia celebra cada año los grandes misterios de la redención de los hombres desde la Misa vespertina del jueves en la Cena del Señor hasta las Vísperas del domingo de Resurrección. Este período se denomina justamente el “Triduo del crucificado, sepultado y resucitado”; se llama también “Triduo pascual” porque en su celebración se hace presente y se realiza el misterio de la Pascua, es decir el tránsito del Señor de este mundo al Padre (MP 38).

Las celebraciones litúrgicas del Triduo Pascual se han de realizar con gran solemnidad, con una preparación adecuada y con una consciente participación de los sacerdotes y fieles. Las ceremonias litúrgicas gozan de mayor dignidad e importancia que los actos piadosos; los horarios se deberán adaptar a este criterio y a las necesidades pastorales de los fieles. Los Párrocos y Rectores de templos deben insistir más en estos días en la participación de los fieles a través de los sacramentos como la Reconciliación y la Eucaristía que en lo meramente devocional, para subrayar así el paso del hombre viejo al hombre nuevo en Cristo.

a. Jueves Santo. Misa Vespertina de la Cena del Señor.

Con esta Misa, que se celebra en las horas de la tarde del Jueves Santo, la Iglesia comienza el Sagrado Triduo Pascual, y se esfuerza vivamente por renovar aquella última Cena, mediante la cual el Señor Jesús, en la noche en que iba a ser entregado, amó hasta el fin a los suyos que estaban en el mundo, ofreció su Cuerpo y su Sangre a Dios Padre bajo las especies del pan y de vino, se los dio a los Apóstoles para que lo comieran, y a ellos y a sus sucesores en el sacerdocio les mandó que lo ofrecieran.
Ceremonial de los Obispos 297

La celebración de la Misa de la Cena del Señor será a las 18 h. en la Iglesia Catedral de Guadalajara, y sí se realizará el Lavatorio de los Pies según la tradición.
Toda la atención del alma debe dirigirse a los misterios que en esta Misa principalmente son recordados, es decir la institución del orden sacerdotal y el mandamiento del Señor de la caridad fraterna. Todo esto debe ser explicado en la homilía (MP 45). Dentro de la Misa, el Sacerdote que preside hace el lavatorio de los pies. Les recuerdo a los pastores su deber de instruir adecuadamente tanto a los fieles designados como a los demás, para participar en el rito consciente, activa y fructuosamente (cfr. Decreto In Missa in Cena Domini).
Después de la celebración de la Eucaristía tiene lugar la procesión en la que el Santísimo es conducido al lugar de la reserva. El lugar para custodiar el Santísimo Sacramento sea adornado convenientemente para que pueda facilitar la oración y la meditación; se recomienda el respeto de aquella sobriedad que conviene a la liturgia de estos días, evitando y suprimiendo todo abuso contrario. Si el sagrario está colocado en una capilla separada de la nave central, conviene que en ella sea preparado el lugar para la reserva del Santísimo y su adoración (MP 49). El Sacramento sea custodiado en un sagrario cerrado. No se puede hacer nunca la exposición con la custodia. Terminada la Misa es desnudado el altar de la celebración. No pueden ser encendidas luces ante las imágenes de los santos (MP 57).

b. Viernes Santo de la Pasión del Señor

“Este día, en que ha sido inmolado Cristo, nuestra pascua, lo que por largo tiempo había sido prometido en misteriosa prefiguración se ha cumplido con plena eficacia el Cordero verdadero sustituye a la oveja que lo anunciaba, y con el único sacrificio se termina la diversidad de las víctimas antiguas” (Ceremonial de los Obispos 312). La celebración de la comunión está prevista en los nuevos libros litúrgicos como parte integrante de la liturgia del Viernes Santo y comprende tres partes. a) servicio de la Palabra; b) veneración de la cruz; c) celebración de la comunión.

• Celebraciones litúrgicas En la mañana, se puede organizar la recitación comunitaria del Oficio de Lectura y Laudes. La celebración de la Pasión del Señor se tendrá después del mediodía. Por razones pastorales puede elegirse otra hora más conveniente para que los fieles puedan reunirse más fácilmente; por ejemplo, desde el mediodía hasta el atardecer, no después de las 21 h. (MP 63); no se han de omitir las lecturas y se ha de respetar la estructura de la Oración Universal sin introducir ninguna modificación (MP 66-67). En la Catedral Metropolitana se realizará la Ceremonia de la Pasión y Muerte del Señor el viernes 15 de abril a las 17 h.
• El ayuno pascual
El ayuno pascual de los dos primeros días del Triduo es importante, puesto que nos lleva al origen de las mismas celebraciones de preparación a la Pascua en las que la Iglesia ayuna “porque el Esposo le ha sido arrebatado”. Este día hay que observar el ayuno y la abstinencia y se recomienda que se guarde también el sábado santo, “a fin de que la Iglesia pueda llegar con espíritu ligero y abierto a la alegría del Domingo de Resurrección” (MP 39). De modo particular, deseo recordar que la ausencia de alimento material está en función de nutrirse más abundantemente de la Palabra de Dios para disponer al ejercicio de Su voluntad que deseamos realizar en nuestra vida nueva; para facilitar esta proyección teológica del ayuno conviene que en nuestras comunidades se provea oportunamente de experiencias como la Lectio Divina para los fieles. • Ejercicios de Piedad
Este día en la Catedral Metropolitana se celebrarán el Oficio de Lectura y Laudes Solemnes a las 9.30 h., el Viacrucis meditado y la Celebración de las 7 Palabras a las 12.00 h., y el Rosario de Pésame a la Santísima Virgen María a las 20.00 h., dirigido por las Religiosas de la Catedral. Los ejercicios de piedad (Vía Crucis, Siete palabras, Visita a los Siete templos, Rosario de Pésame, Marcha del Silencio, etc.) se han de organizar siguiendo con fidelidad los principios y orientaciones del “Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia” (DPPL) de la Congregación para el Culto Divino y los Sacramentos del 17 de diciembre de 2001 (cfr. 138-156), pero deben ser de tal manera programados que no vayan en detrimento del punto central de la Liturgia, que supera todas estas memorias o prácticas piadosas. (MP 72). • Colecta anual para los Santos Lugares
En este día, la Iglesia Universal ha querido solidarizarse con los cristianos de Tierra Santa. La Congregación para las Iglesias Orientales ha insistido sobre la importancia de esta colecta. Pido a los Párrocos y Rectores de los templos que, en la celebración litúrgica de ese día, y en los actos piadosos se dé a conocer a los fieles la urgencia de esta ayuda económica para las Comunidades Católicas de Palestina, y organicen esta colecta especial. Se enviará a la Caja del Arzobispado.

c) Sábado Santo

En el Sábado Santo la Iglesia descansa junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión y muerte, el descenso al seno de Abraham, y esperando en la oración y en el ayuno la resurrección. Pueden ser expuestas en la iglesia para la veneración de los fieles la imagen de Cristo crucificado y yacente en el sepulcro o una imagen de su descenso a los infiernos que ilustre el misterio del Sábado Santo, o bien la imagen de la Dolorosa (PS 73-74). El Sábado Santo, a temprana hora, es muy conveniente que se recite en las comunidades el Oficio de Lectura y Laudes, que la Catedral Metropolitana será a las 9.30 h. También para expresar el luto de toda la Iglesia por la muerte del Esposo, se recomienda organizar “La Hora de la Madre”, ya que la Virgen María, junto al sepulcro de su Hijo, “es imagen de la Iglesia Virgen que vela junto a la tumba de su Esposo en espera de celebrar su Resurrección” (DPPL n. 147).

d. Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor

“Deus cuius antiqua miracula etiam nostris temporibus coruscare sentimus, dum, quod uni populo a persecutione Pharaonis liberando dexterae tuae potentia contulisti, id in salutem gentium per aquam regenerationis operares…” (“Señor, también ahora vemos brillar tus antiguas maravillas, y lo mismo que en otros tiempos manifestabas Tu poder al librar a un solo pueblo de la persecución del Faraón, hoy aseguras la salvación de todas las naciones haciéndolas renacer por las aguas del bautismo...”).

“Según una antiquísima tradición, ésta es una noche de vela en honor del Señor, y la Vigilia que tiene lugar en ella, conmemorando la noche santa en la que el Señor resucitó, ha de considerarse como la madre de todas las santas vigilias. Durante ésta, la Iglesia espera la resurrección del Señor y la celebra con los Sacramentos de la Iniciación Cristiana. Toda la celebración de la Vigilia Pascual debe hacerse durante la noche. Por ello no debe escogerse ni una hora tan temprana que la Vigilia empiece antes de que caiga la noche, ni tan tardía que concluya después del alba del domingo.” (MP 77-78).

Los Párrocos y Rectores de los templos han de celebrar esta Vigilia en sus cuatro partes, como se encuentra en los libros litúrgicos, y no se debe reducir a una Misa Vespertina de sábado. Elegirán la hora más oportuna, entrada ya la noche, teniendo en cuenta las necesidades pastorales de los fieles. Se debe procurar celebrar una sola Vigilia Pascual, evitando la multiplicidad de celebraciones y resaltando la importancia de una única Pascua. Este año la Solemne Celebración de la Vigilia Pascual en la Catedral Metropolitana de Guadalajara será el sábado 16 de abril a las 20.30 h.

III. El Tiempo Pascual

“La celebración de la Pascua se continúa durante el tiempo pascual. Los cincuenta días que van del Domingo de Resurrección al Domingo de Pentecostés se celebran con alegría, como un solo día festivo, más aún, como el Gran Domingo” (MP 100).
El tiempo de la Cuaresma, que preparó debidamente a las comunidades, ha de culminar con la celebración del Tiempo Pascual, como una gran fiesta prolongada. La Iglesia nos sugiere algunas iniciativas para este tiempo. • Celebrar los Domingos de Pascua con especial solemnidad.
• Resaltar la Vigilia de Pentecostés, sábado 4 de junio por la noche, con un momento intenso de oración. Se recomienda la celebración prolongada de la Misa de la Vigilia de Pentecostés, que no tiene un carácter bautismal como la Vigilia de Pascua, sino más bien de oración intensa según el ejemplo de los apóstoles y discípulos, que perseveraban unánimemente en la plegaria juntos con María, la Madre de Jesús, esperando el don del Espíritu (MP 107). • Fomentar las vocaciones y orar por la santidad de los sacerdotes, sobre todo el 8 de mayo, IV Domingo de Pascua, en que se celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.
• Se recomienda bendecir las casas con motivo de las fiestas pascuales, de acuerdo con los textos que ofrece el Bendicional.

Que la Santísima Virgen María, en cuyo seno brotó el Salvador de la humanidad, permanezca a nuestro lado con su presencia maternal para que este tiempo de conversión dé frutos de salvación.

Guadalajara, Jalisco, a 5 de abril del 2022

+ José Francisco Card. Robles Ortega
Arzobispo de Guadalajara

Pbro. Dr. Javier Magdaleno Cueva
Secretario Canciller


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