Documentos Diocesanos

Boletín Eclesiástico

2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020

Volver Atrás

 

Circulares[1]

 

Circular 41/ 2019

 

Fallecimiento del Señor Presbítero don Juan Luna Cid (1938-2019)

 

A toda la comunidad diocesana:

 

            Reciban un saludo fraternal en Jesucristo resucitado. Me permito informar del fallecimiento de nuestro hermano sacerdote, el Señor Presbítero don Juan Luna Cid, que habiendo pasado de este mundo al Padre, goza ya de la ciudadanía del cielo, conforme a la promesa del Señor: “Él transformará nuestro cuerpo frágil en un cuerpo glorioso como el suyo, en virtud del poder que tiene para someter todas las cosas” (Flp 3,21).

Don Juan Luna Cid nació en la delegación del Remolino del municipio de Juchipila, Zacatecas, el 13 de julio de 1938. Fue ordenado presbítero el 21 de diciembre de 1965. Desempeñó su ministerio sacerdotal como vicario cooperador y director espiritual del Seminario Auxiliar de Zapotlán el Grande, donde también fue capellán de los Hermanos Maristas y atendió espiritualmente al Colegio Jalisco. Fungió como vicario cooperador en las parroquias de Santa María, en Lagos de Moreno; de San Pedro Tlaquepaque y de San Miguel Arcángel en esa cabecera, y de San Eugenio Papa, con especial atención de la capellanía de San Ildefonso.

Nombrado párroco del Señor de la Ascensión, en la Fábrica de Atemajac, fue luego vicario parroquial en San Francisco de Tesistán y en Santa María Magdalena de la colonia Polanco. Trabajó como rector de la capellanía de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, en Guadalajara, y luego fue su primer párroco. Se desempeñó como decano de Tetlán. Falleció el 8 de octubre de 2019.

El Padre Luna fue en su ministerio un sacerdote activo, piadoso, puntual, emprendedor, de carácter firme, devoto, generoso y digno en las celebraciones litúrgicas, con cualidades para el canto y la pintura.

Que Cristo resucitado reciba en la asamblea celestial a nuestro hermano Juan Luna Cid y le otorgue el don de la paz.

Les invito, hermanos sacerdotes, a celebrar la Santa Eucaristía por su eterno descanso y a tenerlo presente en sus oraciones.

Guadalajara, Jalisco, a 8 de octubre del 2019          

 

Pbro. Dr. Javier Magdaleno Cueva

Secretario Canciller

 

Circular 42/ 2019

 

Fallecimiento del Ilustrísimo Señor Canónigo don José Mejía Sosa (1918 - 2019)

 

A toda la comunidad diocesana:

 

            Los saludo fraternalmente y les deseo abundancia de bendiciones de Jesús Buen Pastor en su ministerio sacerdotal.

Les escribo con el fin de informarles sobre la defunción del Ilustrísimo Señor Canónigo don José Mejía Sosa, quien ha participado del triunfo de Cristo como recuerda el Apocalipsis: “Dichosos los que mueren en el Señor. Que descansen ya de sus fatigas, pues sus obras los acompañan” (14, 13).

Don José Mejía Sosa nació en la delegación de Unión de Guadalupe del municipio de Atoyac, Jalisco, el 26 de enero de 1918, y recibió el orden del presbiterado el 31de marzo de 1945 en la Catedral de Guadalajara. Cuando se creó la diócesis de San Juan de los Lagos, en 1972, desmembrándola de la de Guadalajara, pasó a formar parte de ese clero, pues era párroco de una de las circunscripciones que pasaron a formar parte de esa Iglesia particular. Invitado a ejercer su ministerio en la diócesis de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, durante largos años, regresó a la suya de 1982 al año 2000, donde se le nombró miembro del Cabildo Catedralicio.

Tuvo dos hermanos sacerdotes, don José de Jesús, que lo fue desde 1940 y al que apoyó como vicario cooperador durante cuatro años en su primer destino, la parroquia de la Inmaculada Concepción de Amatitán; y don Nicolás, presbítero desde 1952, al que acompañó, ya jubilado, hasta su deceso, el 10 de diciembre de 2011, fecha luego de la cual se avecindó en Guadalajara y quedó adscrito a la parroquia de Nuestra Señora de Zapopan, Estadio, donde prestó sus servicios de forma ejemplar hasta el final de su vida.

Murió en esta ciudad el 10 de octubre del 2019, habiendo alcanzado la edad de 101 años y 74 de servicio pastoral y fue sepultado en su natal Unión de Guadalupe, Jalisco.

El Señor Canónigo Mejía Sosa fue un eclesiástico piadoso, paciente, trabajador, ejemplar, dedicado a su ministerio sacerdotal, muy devoto de la Virgen de San Juan de los Lagos y sabio en sus consejos; quienes lo conocimos vimos en él, con mucha claridad, el paso por este mundo de un hombre de Dios.

Que Cristo resucitado reciba en la Asamblea del Cielo al Ilustrísimo Señor Canónigo don José Mejía Sosa y le otorgue el don de la paz.

Les invito, hermanos sacerdotes, a celebrar la Santa Eucaristía por su eterno descanso y a tenerlo presente en sus oraciones.

Guadalajara, Jalisco, a 10 de octubre del 2019

 

Pbro. Dr. Javier Magdaleno Cueva

Secretario Canciller

 

 

Circular 43/ 2019

 

Fiesta de los Beatos Anacleto González Flores y compañeros Mártires. Fiesta litúrgica: miércoles 20 de noviembre; fiesta popular y colecta en los templos: domingo 24 de noviembre, Día del Laico

 

A toda la comunidad diocesana

 

            Reciban un saludo de esperanza en la fe que nos da Jesucristo, Rey de misericordia y de toda bondad.

            La tradición católica es un cimiento fundamental de identidad y unidad de América Latina; es una realidad histórica marcada por el pecado, conductas viciosas, opresión, ingratitudes y miserias, pero donde sobreabundan la fuerza de la fe y la gracia de Jesucristo en su victoria pascual. (cfr. Documento de Aparecida, Conclusiones, 8). En este contexto, la presencia de los Beatos y Santos de México ha ayudado a moldear la identidad de la sociedad mexicana: devota de Jesús Sacramentado y de María, hospitalaria, comprometida con la propia familia y la comunidad, capaz de muchos sacrificios por defender la justicia y la verdad; en lo que escribe bellamente san Pablo, parece describir a los beatos mexicanos Anacleto González Flores y compañeros Mártires: “nunca damos a nadie motivo de escándalo, para no poner en ridículo nuestro ministerio; antes bien, nos acreditamos en todo como servidores de Dios con mucha paciencia en tribulaciones, infortunios, apuros; en golpes, cárceles, motines, fatigas, noches sin dormir y días sin comer, procedemos con limpieza, ciencia, paciencia y amabilidad; con el Espíritu Santo y con amor sincero; con palabras verdaderas y la fuerza de Dios; con las armas de la justicia, a derecha e izquierda; a través de honra y afrenta; de mala y buena fama; como impostores que dicen la verdad, desconocidos siendo conocidos de sobra, moribundos que vivimos, sentenciados nunca ajusticiados; como afligidos, pero siempre alegres, como pobres, pero que enriquecen a muchos, como necesitados pero poseyéndolo todo” (2 Cor 6,3-10).

Para promover la veneración a nuestros mártires, les pido que en todas las parroquias, casas del Seminario, comunidades de Vida Consagrada y Contemplativa, se celebre su Fiesta Litúrgica el día miércoles 20 de noviembre; y dentro de la Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo se celebre su Fiesta Popular y se haga una colecta especial para la construcción del Santuario de los Mártires, y sea celebrado el Día del Laico, el domingo 24 de noviembre. Dios mediante, presidiré la Solemne Eucaristía en el Santuario de los Mártires a las 12 horas. También se ofrecerán las Misas a las 10 y a las 18 horas por la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, y por la intercesión de los Beatos Mártires mexicanos.

“Apoyemos todos al Santuario”. La Solemnidad de Cristo Rey y la memoria de nuestros Mártires nos ofrecen dos recursos para adelantar en la construcción del Santuario: la colaboración del 5% de la aportación parroquial, que es muy importante en esta magna obra de fe, y la colecta especial del domingo 24 de noviembre en todos los templos de la Arquidiócesis de Guadalajara, que este año ayudarán a culminar la realización del gran vitral diseñado por fray Gabriel Chávez de la Mora y terminar de poner el firme en el lugar de la Asamblea principal.

Que la intercesión de la Santísima Virgen Nuestra Señora de Zapopan nos ayude a que el Santuario de los Mártires de Cristo sea un signo visible de la fe de la Iglesia en Guadalajara, que camina confiada sabiendo en quién ha puesto toda su esperanza.

 

Guadalajara, Jalisco, a 21de octubre del 2019

 

+José Francisco Card. Robles Ortega

Arzobispo de Guadalajara

Pbro. Dr. Javier Magdaleno Cueva

Secretario Canciller

 

Circular 44/ 2019

 

iii Jornada Mundial de los Pobres. Domingo 17 de noviembre de 2019

 

A toda la comunidad diocesana:

 

            Reciban un fraterno saludo y mis mejores deseos de paz y bienestar.

Les informo sobre la próxima iii Jornada Mundial de los Pobres, programada para el domingo 17 de noviembre del presente con el lema “La esperanza de los pobres nunca se frustrará” (Sal 9,19). Estas palabras expresan una verdad que la fe logra imprimir en el corazón de los fieles: “Devolver la esperanza perdida a causa de la injusticia, el sufrimiento y la precariedad de la vida”.

El Salmo 9, de donde se toma el lema de la Jornada, describe la condición del pobre y la arrogancia de quien le oprime (cfr. 10,1-10). Es como si volviese de nuevo la pregunta que se ha repetido a lo largo de los siglos: ¿Cómo puede Dios tolerar esta disparidad? ¿Cómo puede permitir que el pobre sea humillado sin intervenir para ayudarlo? A los ojos del mundo no parece razonable pensar que la pobreza y la indigencia puedan tener una fuerza salvífica, pero el Señor no abandona a quienes lo invocan: «no olvida el grito de los pobres» (Sal 9,13). Además, la condición de pobreza no quita la dignidad recibida del Creador, pues se vive con la certeza de que su Padre Dios intervendrá, ya que no es indiferente a la suerte de sus hijos.

Esta Jornada Mundial de los Pobres es la oportunidad para ser parte de la misión de la Iglesia misericordiosa, ofreciendo nuestra oración constante y acción permanente a fin de mostrar el amor a los pobres cercanos a la puerta de nuestra vida, porque la “la esperanza se comunica también a través de la consolación, acompañando a los pobres no sólo por un momento cargado de entusiasmo, sino con un compromiso que se prolongue en el tiempo”, como un acto de amor gratuito que no busque las propias recompensas (cfr. Papa Francisco, Mensaje para la iii Jornada Mundial de los Pobres). En el caminar de nuestra Iglesia de Guadalajara, a través del proceso pastoral diocesano, hemos visto necesario profundizar en una Iglesia misericordiosa que actúe en el encuentro de la realidad necesitada de este valor del Reino de Dios (cfr. Programa de Trabajo para la Asamblea Pastoral 2020).

Que por intercesión de la Virgen María, Madre del Amor Hermoso, demos impulso a la misericordia, valor del Reino, en una permanente labor en favor de los más necesitados.

 

Guadalajara, Jalisco, a 25 de octubre del 2019

 

+José Francisco Card. Robles Ortega

Arzobispo de Guadalajara

Pbro. Dr. Javier Magdaleno Cueva

Secretario Canciller



[1] Fe de erratas: por un grave descuido del equipo de este Boletín, las firmas de las circulares 10, 17, 23, 29, 30, 31, 34, 35, 36, 37, 38, 39 y 40 están incompletas y con una letra alterada en el caso del apellido paterno del Secretario Canciller.

Felicidades a nuestros Sacerdotes Becerra Sánchez José Luis · Cervantes Buenrostro J. Santos · Gámez Rodríguez J. Cruz · Martínez García Rigoberto · Ramírez Romero Ricardo Javier ·


Aviso de privacidad | Condiciones Generales
Tels. 33 3614-5504, 33 3055-8000 Fax: 33 3658-2300
© 2020 Arquidiocesis de Guadalajara / Todos los derechos reservados.
Alfredo R. Plascencia 995, Chapultepec Country C.P. 44620 Guadalajara, Jal.
Powered by paxomnis