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Libro de Visita de fray Antonio Alcalde. 1776. 2ª parte

Parroquias de Zapotlanejo y de Tepatitlán[1]

 

Continúa en este número la trascripción paleográfica del libro de la visita pastoral que en 1776 emprendió el siervo de Dios fray Antonio Alcalde, obispo de Guadalajara, con 75 años a cuestas. Gracias a estas actas puede uno enterarse que a fines del siglo XVIII los Altos de Jalisco estaba compuesto por parroquias habitadas casi todas por indios pero cercadas de estancieros, haciendas y ranchos de no indios.[2]

 

En diecinueve de enero de mil setecientos setenta//[3] y seis años, Su Señoría Ilustrísima y Reverendísima, el Señor Obispo mi Señor, en prosecución de su actual y general visita, como a las siete y media de la mañana salió en su coche acompañado de su familia del pueblo de Tonalá para el de Tzapotlan, de cuya jurisdicción fue recibido a distancia por el Cura beneficiado y vecino juez eclesiástico, bachiller don José Joachín de Leiba, por el teniente de corregidor y vecinos principales de dicho pueblo, que dista cinco leguas, y llegó a él como a las once del día, y habiéndosele recibido en la puerta de la iglesia conforme a lo dispuesto en el Ritual Romano, entró en ella, hizo oración, dio su bendición al pueblo y luego se retiró a la pieza destinada para su habitación y hospedaje.

 

Acto general de visita

 

En el pueblo de Tzapotlán, en veinte días del mes de enero de mil setecientos setenta y seis años, Su Señoría Ilustrísima y Reverendísima, el señor maestro don fray Antonio Alcalde del Sagrado Orden de Predicadores, Obispo de Guadalajara, Reino de la Galicia y de León, del Consejo de Su Majestad, etcétera, mi señor; habiendo venido el día de ayer a este pueblo en prosecución //[4] de su actual y general visita, para proceder a la local de la iglesia parroquial, pasó a ella acompañado de los tenientes de Cura de este partido, y habiendo entrado y hecho oración, se revistió y celebro el Santo Sacrificio de la Misa, la cual acabada en presencia del teniente de corregidor, vecinos principales, alcaldes y demás común y naturales de este pueblo, se puso Su Señoría Ilustrísima capa morada y dio la conmemoración a los fieles difuntos y responsos acostumbrados; y con capa blanca visitó el Sagrario y depositó el Santísimo Sacramento, donde halló la custodia con una hostia consagrada, dio a adorar al pueblo a Su Divina Majestad y lo volvió a depositar en el mismo Sagrario en que está un vaso con formas y el rural en que se administra el Santísimo Sacramento a los enfermos de fuera de la cabecera. Visitó la lámpara que halló ardiendo con aceite de coyule, todo en conveniente forma. Visitó el altar mayor y demás que hay en la //[5] iglesia con sus aras, retablos y demás paramentos correspondientes, y los halló en la forma debida. Visitó el bautisterio y lo halló con su concha de plata y buenas cerraduras, las crismeras bien provistas y también con buenas cerraduras. Visitó en la sacristía los ornamentos, vasos sagrados, alhajas de plata, ropa blanca y demás paramentos, y reconocidos por el inventario que manifestó el enunciado Cura, se halló que venían con él, y están bien tratados y conveniente forma para la celebración de los divinos oficios; a excepción del almaizal, muceta y manteles de los altares, que por estar muy maltratados mandó Su Señoría Ilustrísima hagan nuevos, y luego se retiró a la pieza de su hospedaje.

 

La  visita al párroco

 

Presentó el bachiller don José Joachín de Leiba su título y real provisión de presentación para este beneficio, la colación que en esa virtud se le dio de él, y los títulos que se le despacharon por el Ilustrísimo Señor Rivas, de buena memoria, de Cura beneficiado, por lo tocante a la jurisdicción eclesiástica y de vicario juez eclesiástico de este pueblo, y de su feligresía, los //[6] cuales se hallaron en conveniente forma, se dieron por visitados, y mandó Su Señoría Ilustrísima se le devolvieran para su resguardo.

Presentó igualmente un testimonio autentico del Arancel común del Obispado, y el de indios de pueblo que no dan tasación; y así mismo el padrón que formó en ese año en el libro de filiaciones, en que consta componerse toda la feligresía de 2 560 personas incluyéndose los párvulos, de esta forma las 320 dentro de este pueblo y cabecera, y las 2 240 en los demás pueblos, haciendas, ranchos y puestos que hay en toda la feligresía, los cuales se expresan por menor en el propio libro con distancia y viento en que se halla de la cabecera; y mandó Su Señoría Ilustrísima que quedándose el citado Cura con una copia del padrón que formase en cada un año, remita el original a la Secretaría de Cámara y Gobierno de Su Señoría Ilustrísima //[7]con su certificación al pie, de si cumplieron o no los que debieron con el precepto anual de confesión y de comunión, conforme se previene en las constituciones sinodales de este Obispado, y por haber representado el dicho Cura no tener copia de ellas, ni haberlas hallado en ese Curato, mandó así mismo Su Señoría Ilustrísima que luego inmediatamente ocurra a sacar de su Secretaría de Cámara y Gobierno un testimonio autentico de ellas. Igualmente presentó nominado Cura los libros de su administración, en que se asientan las partidas de los que se bautizan, casan y entierran, así en esta iglesia parroquial como en la del pueblo de Tonacatlán,[8] su ayuda de parroquia, y reconocidas por menor desde la última visita hasta la presente, se hallaron en conveniente forma; pero con falta de algunas expresiones necesarias y esenciales, por lo que mandó Su Señoría Ilustrísima que en las de bautismo se exprese el día en nació el niño o niña que se bautiza, y el lugar y calidad de su nacimiento; en el de casamientos los días en que leyeren las amonestaciones //[9] y en el de entierros se individúen los Sacramentos que se administraron, cuáles no y por qué causa, y si hicieron o no testamento, y habiéndolo hecho, a más de expresarse ante quién, quiénes quedaron de albaceas y herederos, se diga qué dotaciones, capellanías, legados y obras pías ha dejado mandadas fundar, con el día, mes, año de su otorgamiento, y en todas se exprese en el cuerpo de cada una el nombre del ministro que hace el bautismo, casamiento o entierro.

 

Informaciones de indios

 

Igualmente presentó el libro de informaciones matrimoniales de los indios de pueblo que se presentan para casarse en este Curato; y reconocidas por menor, mandó Su Señoría Ilustrísima que en lo de adelante en las declaraciones de los testigos se exprese con individualidad el tiempo prefijo que ha que conocen a los contrayentes, y siendo éstos viudos se les pregunte igualmente si vieron morir a sus consortes, de modo que habiendo enviudado fuera de los términos de esta parroquia, y no dando dos testigos a lo menos, que declaren cons– //[10] –tarles de vista la viudez, no se proceda a la celebración del matrimonio hasta que se haga constar con la partida de entierro del marido o la mujer, entendiéndose esto con las gentes de otras castas, en cuyas informaciones se ha reconocido faltar también dicha expresión, y la circunstancia tan esencial de no justificación de la viudez; e igualmente mandó Su Señoría Ilustrísima que aunque tengan cuatro o más años de vecindad en esta jurisdicción los contrayentes de otra, libre requisitorio para que sean amonestados en la parroquia de su origen, y siendo ésta en ajeno Obispado, remita las diligencias a Su Ilustrísima o a su vicario general para su aprobación, y provea lo concerniente. Juntamente visitó Su Señoría Ilustrísima el libro de gobierno en que se copian los edictos, cartas pastorales y otros despachos de los Ilustrísimos Señores Obispos, y el de inventarios de las alhajas de esta iglesia parroquial, y las de los pueblos de Teocualtitán, Tonacatlán, Azcatlán y Matatlán, los que se hallaron en conveniente forma. 

 

Libro de Fábrica Espiritual

 

Visitó el libro y cuentas de la fábrica espiritual de es– //[11] –ta iglesia parroquial, y de ella consta que desde el día 15 de junio del año pasado de 765 hasta 7 de agosto de 768 corrió a cargo del señor don Pedro Miguel Quintano, y de su cuenta de cargo y data resulta alcanzado en 128 pesos 7 reales rebajados los 43 pesos 6 [reales] que expuso estarse debiendo por varios individuos, y de la que el actual Cura ha llevado desde el primero de noviembre del propio año de 768 hasta la fecha resulta alcanzado en 8 pesos 3 reales, cuyos alcances declaró Su Señoría Ilustrísima por legítimo, y mandó que el enunciado reconvenga de pagar al señor Quintano por el que resulta, y no haciéndola pronta y eficientemente de cuenta para que se tome la providencia concerniente, y que ejecute lo mismo con el bachiller don Santiago Ramos por los doce pesos tres reales que percibió en el tiempo que fue interino de este Curato, y de que no aparece el correspondiente descargo; previniendo al citado Cura no haga gasto alguno extraordinario que pase de veinte pesos, sin especial licencia inscripta //[12]de Su Señoría Ilustrísima, la cual impetre informando del sobrante que tuviere la fábrica, y que por lo demás de las citadas cuentas ha reconocido Su Señoría Ilustrísima estar arregladas, y haberse manejado el enunciado Cura con esmero y exactitud, le dio las gracias expresando continúe con el mismo celo, arreglándose a lo mandado en el auto general de visita del Ilustrísimo Señor Rivas, y en los demás de los Ilustrísimos Señores Obispos sus predecesores.

 

Los libros de cuentas de las cofradías

 

Visitó el libro de cuentas de la Archicofradía del Santísimo Sacramento, sita y fundada en la iglesia parroquial de ese pueblo, presentado con su antecedente por el actual mayordomo, y reconocidos los ajustes y liquidaciones hechos por el vicario juez eclesiástico de esta feligresía, y el último de las cuentas dadas por José de los Santos Carbajal de las que resultó alcanzado en 2 pesos 2 reales, a favor de esta archicofradía, la cual tiene en su arca de tres llaves 155 pesos 6 reales, y sus fondos se componen de 1 650 pesos en varios principales impuestos a réditos de cinco por ciento, en varias fincas de que están otorgadas a favor de esta archicofradía las correspondientes escrituras de reconocimiento, y aunque //[13] tiene otra principal de sanciones que éstos se redimieron por el señor rector del Colegio Seminario, y se hallan depositados en las arcas de la Clerecía de la Santa Iglesia Catedral, e igual y los demás principales se hallan corrientes en sus réditos, advirtiéndose que los herederos de don Juan de Dios Pérez están debiendo a esta archicofradía 336 pesos, 7 reales, un marco siete y media onzas de plata, y que los bienes de éste se hallan concursados en la real Audiencia de este reino; en vista de lo cual mandó Su Señoría Ilustrísima a continuación del auto proveído en su propio libro se ponga inventario puntual de todos los bienes de la Archicofradía, con razón individual de los principales que tiene, quiénes los reconocen, desde cuándo, qué día se cumple y qué fincas están hipotecadas a su seguro; y que el actual mayordomo procure de ver si el concurso a bienes de los herederos de don Juan de Dios Pérez está graduado, y alcanzó el caudal para la satisfacción del crédito de esta ar–//[14] –chicofradía, y que por todos los medios posibles indague y averigüe el vicario todo lo referido, como también si la hacienda de la Lenteja, que fue de los citados herederos, entró en el embargo de los expresados bienes, y si ésta se vendió o arrendo a Gerónimo Camacho, por quién y en qué cantidad, y el motivo o causa que tuvo para ello, hasta que se verifique el cobro de lo que deben dichos bienes, según se –expresa en el auto del Ilustrísimo Señor Tejada de 23 de diciembre de 758.

 

Cofradía de Nuestra Señora de Jonacatlán

 

Visitó el libro y cuentas de la cofradía de Nuestra Señora de la Concepción, fundada en la iglesia y hospital del pueblo de Jonacatlán, de esta feligresía, cuyos fondos son 179 reses de fierro arriba incluso el herradero, 2 burros, 2 caballos y 36 gallinas. El de la cofradía de Nuestra Señora de la Concepción, sita en la iglesia del pueblo de Santa Fe, de esta feligresía, la cual tiene de fondos solamente 9 reses, 4 caballos y 2 burros. El de la cofradía de Nuestra Señora de la Concepción, fundada en el pueblo de Matatlán de esta jurisdicción, cuyos fondos se com– //[15]–ponen de quinientas setenta y una reses, una manada de 18 yeguas, 6 burros y 50 fanegas de maíz. El de la cofradía de Nuestra Señora de la Concepción, sita y fundada en la iglesia y hospital del pueblo de Azcatlán de esta jurisdicción, cuyos fondos se componen de 325 reses de fierro arriba, incluso el herradero, dos caballos y tres burros. El de la cofradía de Nuestra Señora de la Concepción, sita en el pueblo de Teocualtitán de esta feligresía, cuyos fondos son 908 reses de fierro arriba incluso el herradero, once baquetas, 12 caballos, 17 ovejas, 3 burros. Y reconocidos los ajustes y liquidaciones que anualmente se han hecho por el vicario juez eclesiástico de esta feligresía, en que se ha puesto razón solamente de haberse convertido el valor de reses que han vendido, en las funciones de su cofradía y demás gastos precisos; mandó Su Señoría Ilustrísima que en lo adelante el enunciado Cura y sus sucesores en las cuentas que tomaren en cada un //[16] año, haga se ponga razón individual y cuenta en forma de lo que sus respectivos oficiales recibieron del valor de las reses que vendieron con licencia in soriptis y consentimiento del vicario, producto de los esquilmos y limosnas que ofrecieren los fieles, y a renglón seguido los gastos que hubieren hecho en lo preciso y necesario para el culto de Dios Nuestro Señor, su Santísima Madre y Santos titulares, no pasándoles en data los que fueren superfluos y excesivos, y en la misma conformidad se forme la cuenta del ganado que recibieron, y el que exhiben y entregan, con distinción del número de herradero, y que en lo demás se observe lo providenciado por el Ilustrísimo Señor Rivas en su auto general de visita, y en los demás de los Ilustrísimos Señores Obispos sus predecesores, y por cuanto todas estas cofradías se hallan sin erección ni constituciones con que puedan arreglarse y gobernarse, y mandó Su Señoría Ilustrísima que en cumplimiento de lo prevenido en dicho auto de visita, el Cura y vicario, con anuen– //[17] –cia de los respectivos cofrades, forme las constituciones concernientes, con atención a sus fondos, las que les remitan a la Secretaría de Cámara y Gobierno de Su Señoría Ilustrísima para su aprobación y erección en bienes espirituales.

 

Otros clérigos residentes en la parroquia

 

Los bachilleres don Ignacio Espinoza Cervantes y don José María de Leiba, clérigos presbíteros domiciliarios de este Obispado, y tenientes de Cura de este partido, presentaron sus licencias de decir Misa, y así mismo de predicar, confesar y administrar Sacramentos en lengua castellana, las cuales por estar corrientes y despachadas en conveniente forma se dieron por visitadas, y mandó Su Señoría Ilustrísima se les devuelva para su resguardo.

 

La reconstrucción del templo parroquial

 

Visitó el título de notario público de este pueblo y su feligresía que presentó don Francisco Gómez de Villaseñor, refundado en conveniente forma por Su Señoría Ilustrísima. y habiendo advertido hallarse la iglesia parroquial de este pueblo sumamente deteriorada //[18] y para poderla esforzar y contener, el Cura de su propio peculio ha puesto pilastras de piedra y cal, y no ser esto bastante, ha tenido a bien Su Señoría Ilustrísima, con atención a ser corta la fábrica por la pobreza de este vecindario, el que las cofradías que se hallasen con algún aumento coadjunten a su reparo y al dorado del retablo del altar mayor, y a ese fin hizo comparecer a los alcaldes principales y demás común y los naturales de los pueblos de Azcatlán, Teocualtitán, Jonacatlán y Matatlán, y previniéndoles la obligación en que están constituidos de atender el culto divino en su iglesia matriz; oído por los susodichos, ofrecieron a Dios Nuestro Señor, de sus cofradías algunas reses, en esta forma el prioste y demás naturales del pueblo de Azcatlán condescendieron libremente en que de las 325 reses que tiene su cofradía se saquen quince cabezas, y a su pedimento les concedió Su Señoría Ilustrísima otras 15 para el reparo de la iglesia de dicho pueblo que representaron hallarse caída; los de la cofradía de Teocualtitán que tiene 908 cabezas, vinieron en que se saquen 50 para la parroquia //[19] y pidieron otras 50 para la iglesia de su pueblo, y con éstas les concedió Su Señoría Ilustrísima. Los de la cofradía de Matatlán, cuya cofradía tiene 571 reses, condescendieron en que se saquen 30 cabezas, y pidieron otras 30 para la composición de la iglesia de su pueblo que igualmente les concedió Su Señoría Ilustrísima; y a los de la cofradía de Jonacatlán que representaron estar la iglesia de su pueblo en estado muy lastimoso, les aplicó Su Señoría Ilustrísima 40 reses de las 179 que tienen, de manera que para la iglesia parroquial quedan asignadas 95 reses, y para los de los pueblos 135, las cuales se han de sacar con intervención del Cura y vicario y con la misma se han de vender y llevarse cuenta y razón para darla a Su Señoría Ilustrísima como corresponde, entendiéndose que se han de sacar toros novillos y vacas viejas e infructíferas, sin tocarse a las reses que llaman chichiguas ni a aquellas que todavía son parideras y de todo el producto, que aplica Su Señoría Ilustrísima para el reparo de la iglesia //[20] y dorado del retablo; el Cura y vicario llevará cuenta y razón para darla cada que convenga, como también de los 155 pesos, 6 reales que así mismo aplica con anuencia y consentimiento del mayordomo y cofrades de la cofradía del Santísimo Sacramento de esta iglesia parroquial para que se haga la muceta, almaizal y manteles que por este auto se ha prevenido y el sobrante para la iglesia y dorado del retablo, dándolo, como Su Señoría Ilustrísima le da, las debidas gracias por haber hecho de su bolsillo dos casullas nuevas, una capa blanca, dos albas también nuevas, los pilastrones de la iglesia y dos sobrepellices.

 

Sobre la cofradía del pueblo de Santa Fe[21]

 

y por cuanto la citada cofradía del pueblo de Santa Fe, se halla con notable disminución en sus fondos; para que no acaben de aniquilarse la relevó Su Señoría Ilustrísima por ahora y entre tanto se pone en considerable cantidad el número de su ganado de toda pensión y gasto, mandando que el Cura solicite persona de su satisfacción que cuide de dichos bienes y solicite su mayor aumento, cobrando con toda exactitud todo lo que se estuviere debiendo //[22] de esta cofradía y que no logrando algún aumento lo agregue a otra cofradía.

 

Relación  de las  disposiciones testamentarias para obras pías de la parroquia

 

Visitó el testamento so cuya disposición falleció don Joseph de Almaraz, vecino de la jurisdicción de Tepatitlán; el de don Antonio Nuño vecino de este pueblo; la memoria testamentaria so cuya disposición falleció don Cayetano de Rojo, vecino que fue de esta jurisdicción, y reconocidas sus cláusulas y recibos presentados por sus respectivos albaceas, los declaró Su Señoría Ilustrísima por cumplidos y pagados en cuanto toca a la jurisdicción eclesiástica.

 

Visitó también el testamento so cuya disposición falleció doña Anna Macaria Sánchez, viuda de don Nicolás Eufrasio de Llamas, instituyendo por sus albaceas a don José Antonio y don Manuel Bonifacio de Llamas, y reconociendo sus cláusulas en que así mismo instituyó por herederos a sus hijos legítimos, lo declaró Su Señoría Ilustrísima por cumplido y pagado en cuanto a la eclesiástica jurisdicción total. //[23]

 

Visitó el testamento so cuya disposición falleció don Antonio de Ornelas, vecino que fue de esta jurisdicción, instituyendo por albaceas a doña María Ana Nuño su esposa, y a don Juan Nuño su hijo, y por herederos a sus hijos, y reconocidas sus cláusulas y recibos presentados, previniendo en una, que al residuo del quinto se funde un legado en esta iglesia parroquial a beneficio de las ánimas, para que los lunes del año se les diga una Misa rezada. Dijo Su Señoría Ilustrísima que respecto a no haber resultado del residuo del quinto más de 149 pesos, a que corresponden 7 pesos 4 reales asignaba y Su Señoría Ilustrísima asignó diez Misas rezadas que se hayan de celebrar por el Cura de esta parroquia en otros tantos lunes, en cuya conformidad admitió este legado, quedando el referido principal en poder del Cura para que solicite donde se imponga a réditos y en esta consecuencia declaró dicho testamento por cumplido y pagado en cuanto a la jurisdicción eclesiástica.

 

Doctrina cristiana[24]

 

Asimismo mandó Su Señoría Ilustrísima que se observe y cumpla lo prevenido y ordenado en los autos de visita sobre la enseñanza de doctrina cristianas y oraciones a los indezuelos e indezuelas por medio del fiscal, y también sobre //[25] que se administre el Sagrado Viático en el rural a los enfermos afuera de la cabecera, sin que sea necesario que lo pidan cuando llamasen, y que no permita que se diga Misa en enramada por algún eclesiástico y que cobre y recaude la limosna correspondiente a las Misas de cuarta, las cuales por derecho tocan a la nuestra, y la importancia de lo que colectare, la remita oportunamente a manos de Su Señoría Ilustrísima.

 

Procedió asimismo a la visita secreta en la forma conveniente, de la que no resultó cosa digna de corrección o reforma. Y en los días 19, 20 y 21 que Su Señoría Ilustrísima se ha mantenido en esta Parroquia y Curato, ha confirmado 1 228 personas. Y para el cumplimiento de todo lo expresado, mandó Su Señoría Ilustrísima que este auto se le notifique al Cura, y se ponga testimonio de él en el libro de bautismos, y así lo previó, mandó y firmó.

 

Fray Antonio

Obispo de Guadalajara [rúbrica]

 

Joseph de Frutos [rúbrica]

Secretario de visita //[26]

 

El pueblo de Tzapotlán,[27] a veinte de enero de mil setecientos setenta y seis años, yo el infrascrito notario mayor y de visita, en conformidad de lo mandado en el auto antecedente lo notifiqué e hice saber al bachiller don José Joachín de Leiba y Carrillo, quien entendido de su contenido, dijo lo oye, obedece y que cumplirá con lo que se le manda y lo firmó, de que doy fe.

 

José Joachín de Leiba y Carrillo [rúbrica]

 

Blas de Silva [rúbrica]

Notario mayor

 

***

 

Salida del pueblo de Tzapotlán y llegada al de Acatique,[28] distante 8 leguas[29]

 

En el día lunes veinte y dos de enero de mil setecientos setenta y seis años, Su Señoría Ilustrísima el Obispo mi Señor, en prosecución de su actual y general visita, como a las seis y media de la mañana salió en su coche del pueblo de Tzapotlán para el de Acatique, distante ocho leguas, a donde llegó a las once del día, y allí comió, y como a las tres de la tarde en la misma conformidad, salió del citado pueblo, que es de la jurisdicción del de Tecpatitlán,[30] acompañado del bachiller don Carlos Vicente Vallarta, Cura interino y vicario juez eclesiástico de este pueblo, y a poca distancia de él salieron a cumplimentar a Su Señoría //[31] Ilustrísima el corregidor de dicho partido y los vecinos principales de él, en cuya conformidad llegó a él como a las cinco de la tarde, y en la puerta de la iglesia parroquial fue recibido por el citado Cura interino y vicario juez eclesiástico, bachiller don Carlos Vallarta, y habiendo entrado a ella y hecho oración, dio su bendición al pueblo y luego se retiró a la pieza destinada para su hospedaje y habitación.

 

Auto general de visita[32]

 

En el pueblo de San Francisco de Tecpatitlán en veinte y tres días del mes de enero de mil setecientos setenta y seis años: Su Señoría Ilustrísima y Reverendísima, el Señor Maestro don fray Antonio Alcalde, del Sagrado Orden de Predicadores, Obispo de Guadalajara, Nuevo Reino de Galicia y de León, del Consejo de Su Majestad, etcétera, mi Señor; habiendo llegado a este pueblo el día de ayer en prosecuciónde su actual y general visita, para proceder al local de la iglesia parroquial, pasó a ella hoy día de la fecha, acompañado del corregidor de él, vecinos principales y demás común, a cuya //[33] puerta fue recibido en la forma que dispone el Ritual Romano, y habiendo entrado hizo oración y luego se revistió y dijo Misa rezada, la cual acabada en presencia de dicho corregidor y demás del concurso, se explicaron los santos fines de la visita y el Santo Sacramento de la Confirmación; y luego Su Señoría Ilustrísima, con capa morada, dio la conmemoración a los fieles difuntos y responsos acostumbrados, y con capa blanca visitó el Sagrario y depósito del Santísimo Sacramento; dio a adorar a Su Divina Majestad y lo volvió a depositar en el mismo Sagrario, donde halló un vaso con formas, la custodia y el rural, todo con la debida decencia y en conveniente forma. Visitó la lámpara, que halló ardiendo con aceite de coacoyule.

 

Visitó el altar mayor y todos los de la iglesia, con sus aras y demás paramentos, en conveniente forma; pasó al bautisterio y en él visitó la pila bautismal, que halló con buenas cerraduras, como lo están las de la cajita en que se hallan las crismeras, bien proveídas, y asimismo la concha de //[34] plata con que se bautiza. Igualmente visitó la sacristía y en ella los ornamentos, alhajas de plata, ropa blanca y demás paramentos, que reconocidos por el orden del inventario que manifestó el actual Cura y vicario, se hallaron acorde con él, y haber todos los necesarios para el servicio de la iglesia, todos buenos y en debida forma, con lo cual se retiró Su Señoría Ilustrísima a la pieza destinada para su hospedaje, y mandó que se observe lo prevenido en los autos de la visita de los Ilustrísimos Señores Obispos, en cuanto a que se administre el Viático en el rural a los enfermos de fuera de la cabecera, sin que sea necesario que lo pidan cuando llamaren y también en cuanto a la enseñanza de la doctrina cristiana y oraciones a los indezuelos e indezuelas todos los días por medio del fiscal, y sobre que no se permita que algún eclesiástico secular o regular celebre el Santo Sacrificio de la Misa en enramada, y últimamente que así el actual vicario como sus //[35] sucesores cobren y recauden con toda exactitud la limosna correspondiente a las Misas de cuarta funeral de testamentos, las cuales por derecho tocan a la Mitra y la importancia de lo que colectare la remita oportunamente a manos de Su Señoría Ilustrísima.

 

Personal del Cura[36]

 

El bachiller don Carlos Vicente Vallarta presentó sus títulos de Cura interino y vicario juez eclesiástico de este pueblo y su feligresía, despachados en conveniente forma por Su Señoría Ilustrísima, los cuales se dieron por visitados y se le devolvieron para su resguardo. Presentó, igualmente, los libros de su administración, conviene a saber el de bautismos, de casamientos y entierros, cuyas partidas reconocidas por menor, se advirtió que en el tiempo del presente Cura se ha faltado en algunas circunstancias al buen método que en el suyo observó el difunto bachiller don José Caro Galindo, en cuya atención mandó Su Señoría Ilustrísima que generalmente en el cuerpo de cada una de las citadas partidas se exprese el nombre del ministro que asiste el matrimonio, hace el bautismo o entierro, el cual firme la partida, como lo acostumbraba el dicho Cura difunto, para //[37] su mayor constancia en todo tiempo, y que en las de casamiento se expresen los días en que se han leído las amonestaciones; poniéndose las partidas en el lugar que corresponde y no en papeles sueltos como se dejan ver algunas, y que asimismo en las de entierro se expresen los Sacramentos que fueron administrados al enfermo, cuáles no y por qué causas, y en todas se exprese si hicieron testamento o no, y habiéndole hecho se exprese el día, mes y año de su otorgamiento, ante quién o quiénes quedan de albaceas y herederos, y las fundaciones de capellanías, legados y demás obras pías y mandas que hubiere dejado.

Presentó el libro de informaciones de indios del pueblo que se casan en esta feligresía y habiéndose reconocido estar muy sucintas, mandó Su Señoría Ilustrísima que en lo de adelante se pongan con más formalidad, asentándose en ellas que examinados los contrayentes y testigos en la doctrina cristiana y //[38] principales misterios de nuestra fe católica, y hallándose hábiles o instruidos en ella, se les recibió el juramento en forma y bajo de él se les tomaron sus declaraciones; y que los testigos determinen o individúen en las suyas el tiempo prefijo que ha de conocer a los contrayentes, cuya falta se ha advertido igualmente en las informaciones matrimoniales de españoles, mestizos, mulatos y demás castas, y en esa atención mandó Su Señoría Ilustrísima que en lo de adelante no se omita la citada expresión, y que en las informaciones de los indios, sus testigos declaren con individualidad y claridad si vieron morir o enterrar a los consortes difuntos, especialmente no habiendo enviudado en esta jurisdicción, de manera que no testificando la viudez con dos testigos de vista y fidedignos, no se proceda a la celebración del matrimonio hasta que se presenta la partida de entierro del marido o la mujer de quien son viudos, advirtiéndosele que siendo los pretendientes de origen de otra jurisdicción, una vez que conste por sus declaraciones que salieron de su patria en edad conveniente para contraer matrimonio y otro algún impedimento, aunque tenga cuatro //[39] o más años de vecindad en esta jurisdicción, libre requisitorio para que sean amonestados en la parroquia de su origen, y siendo éste en ajeno Obispado, dé cuenta con las diligencias a Su Señoría Ilustrísima o su vicario general para que se dé la providencia más conveniente.

 

Padrón de 7 652 personas en 1 528 familias[40]

Presentó el citado Cura el padrón formado en el año próximo pasado de setecientos setenta y cuatro, en que se contienen todos los feligreses de este Curato, y componen el número de siete mil seiscientos cincuenta y dos personas entre párvulos y adultos, en un mil quinientas y treinta familias, en esta forma, como un mil personas en ciento y ochenta familias que habitan este pueblo y cabecera; y seis mil seiscientas cincuenta y dos en un mil trescientas cuarenta y ocho familias que habitan y residen en los ranchos, haciendas, pueblos y puestos de esta jurisdicción, que componen el número de cincuenta y siete, según se percibe en la visita presentada por el referido Cura //[41] con la expresión de las distancias a esta cabecera y vientos a que caen, lo cual reconocido mandó Su Señoría Ilustrísima que así el actual Cura y vicario, como los demás que le sucedieran, quedándose con una copia del padrón que formaren en cada un año, remita la original a la Secretaría de Cámara y Gobierno de Su Señoría Ilustrísima con su certificación al pie de si cumplieron o no los que debieron con el precepto de nuestra Santa Madre Iglesia.

 

Aranceles[42]

Presentó igualmente una copia del despacho general de cordillera en que se contienen los aranceles común del Obispado, el de indios de pueblo que no dan tasación, y el de roturas de tierras con sus declaraciones hechas por el Ilustrísimo Señor Parada,[43] de buena memoria; asimismo, dos libros de gobierno en que se copian los edictos, cartas pastorales y otros despachos, y en el libro primero, las constituciones sinodales de este Obispado, lo cual se dio por visitado, y mandó Su Señoría Ilustrísima que de los dichos aranceles se ponga una copia en la iglesia o sacristía autorizada por el Cura y su notario, para que sus //[44] feligreses sepan lo que le han de satisfacer por los derechos de sus obvenciones.

 

Fabrica espiritual[45]

Visitó Su Señoría Ilustrísima los libros y cuentas de la fábrica espiritual de esta iglesia parroquial que presentó su mayordomo don José Antonio de la Peña, a cuyo cargo ha corrido desde el mes de junio del año pasado de 765, y reconocidas por menor consta haber percibido 6 729 pesos, 6 reales y ganado 6 778 pesos, 7 reales, induciéndose las dependencias que ha manifestado, por lo que resulta alcanzada la fábrica en 49 pesos, 1 real, a favor del mayordomo, el cual ministró en diez años corridos 3 561 pesos, 5 reales para la fábrica material, y hoy se están debiendo a la fábrica por varios individuos 488 pesos, y aprobando Su Señoría Ilustrísima los ajustes y liquidaciones hechos en cada un año por el difunto vicario juez eclesiástico, declaró por legitimo el alcance de los 49 pesos, 1 real que resultan a favor del precitado mayordomo, mandó que lo ponga por primera partida en las cuentas de su data, para //[46] que se le satisfagan como corresponde, y que procure por todos los medios posibles el cobro de lo que se está debiendo a la fábrica, con la prudencia y discreción que se requiere, y con arreglo a lo mandado en el auto general de visita del Ilustrísimo Señor Obispo de esta diócesis doctor don Diego Rodríguez Rivas de Velasco,[47] de buena memoria, dándole las gracias a dicho mayordomo por el celo y cristiandad con que se ha manejado en esta administración, y encargándole que continúe con igual esmero y exactitud en solicitud del culto divino.

 

Visitó el libro y cuentas de la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, sita y fundada en esta iglesia parroquial, presentado por su mayordomo don Francisco de Ibarra, la cual tiene de fondo 525 pesos de principal impuestos a réditos sobre finca seguras, y unas tierras que rara vez se arriendan, y sin embargo de estar mandado que se vendan, no ha habido quien las compre aun por menos de su valor.

 

Cofradía de Ánimas

Los libros y cuentas de la cofradía de Ánimas, sita en dicha parroquial, que presentó su mayordomo actual, en cuyas últimas cuentas resultó alcanzado don Ignacio Álvarez en //[48] 63 pesos, 2 reales a favor de la cofradía, la cual tiene de fondo 1 547 pesos en varios principales impuestos a réditos, menos 310 pesos que se hallan depositados en la arca de tres llaves por haberse redimido, y más de estos tiene 200 que reconoce don Domingo González, quien paga sus réditos mandando decir Misas con ellos por las ánimas, haciéndose dueño de esta acción por haber juntado él esta limosna con licencia del Cura difunto.

 

Cofradía del Santísimo Sacramento

Los libros y cuentas de la cofradía del Santísimo Sacramento, sita y fundada en la misma iglesia parroquial, cuyos fondos son 1 100 pesos en cuatro principales impuestos a réditos, y en el último ajuste resultó alcanzado don José Antonio de la Peña, su mayordomo, en 86 pesos, 3 reales que percibió el actual Cura interino para su distribución en el adorno y obra de la iglesia.

 

Cofradía de Nuestra Señora de la Concepción

El libro y cuentas de la cofradía de Nuestra Señora de la Concepción, también fundada en esta iglesia parroquial, cuyos fondos son 425 cabezas de ganado mayor, entrando 79 becerros y becerras del herradero, y el último //[49] prioste Manuel Christoval en las cuentas que dio el año de 75, salió alcanzado en 22 pesos, que también exhibió al Cura para el adorno de Nuestra Señora. Y el libro y cuentas de la cofradía de Nuestra Señora de la Concepción, fundada en el pueblo de Acatic, la cual tiene de fondos 361 cabezas de ganado mayor, inclusive 30 bueyes, 28 becerros y 34 becerras, 582 yeguas, 40 caballos, 18 mulas y 6 burros; y en las cuentas que dio el año de 74 el mayordomo Domingo Palma, el alcalde y principales de dicho pueblo salieron alcanzados en 353 pesos, 1 real, que mandó el vicario se pusiesen en el arca, para distribuirlos en los gastos de la iglesia de aquel pueblo, y reconocidos los ajustes y liquidaciones que de las cuentas de dichas cofradías se hicieron por el difunto vicario juez eclesiástico, bachiller don José Caro Galindo, y los que igualmente ha hecho el actual Cura y vicario interino, los aprobó Su Señoría Ilustrísima en cuanto ha lugar por derecho, y sin perjuicio de cualquiera error que pueda resultar, y declarando por legítimos los alcances que quedan relacionados, dio las debidas gracias a sus respectivos mayordomos, encargando a los nuevamente electos continúen con igual //[50] esmero y exactitud, procurando el mismo aumento de sus fondos y la seguridad de sus principales, para que sea mayor el culto de Dios Nuestro Señor, su Santísima Madre y Santos titulares, y que se dediquen con particular aplicación y celo al cobro de lo que a cada uno se está debiendo, y que por el enunciado mayordomo de la cofradía de Ánimas, se solicite finca segura sobre que imponer a réditos de cinco por ciento los trescientos y diez pesos que se hallan en el arca, previniendo a la persona que los quisiere que ha de formalizar su pretensión en la Secretaría de Cámara y Gobierno de Su Señoría Ilustrísima con los instrumentos de propiedad, valor y libertad de la finca sobre que los pretendientes, solicitando asimismo el cobro y satisfacción de los 50 pesos que deben los herederos de don Antonio Marín de la Torre, e igualmente se solicite la venta de las tierras que tiene la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, y la importancia de su valor se introduzca en la arca // [51] para su imposición en finca segura en la misma conformidad que queda prevenido.

 

Testamento[52]

Visitó Su Señoría Ilustrísima el testamento so cuya disposición falleció don Pedro José Navarro, originario de esta jurisdicción, instituyendo por sus albaceas a don Francisco Casillas y doña Augustina Casillas, su esposa, y por sus herederos a sus hijos; cuyo albacea exhibió y presentó recibos de haber mandado decir cincuenta y ocho Misas de a peso y entregó veinte pesos para la cuarta funeral, a lo cual destinó el difunto el remanente del quinto. El de don José Asencio Romero y Chávez en que instituyó por sus albaceas a su esposa doña Ana Guerra y a don José de la Torre, y por herederos a sus hijos, sin dejar manda piadosa. El de Basilio Díaz Castellanos, vecino de esta jurisdicción, instituyendo por sus albaceas a Marcida Violante su mujer, y a don José Antonio Álvarez, con los recibos correspondientes de que consta estar cumplidas las mandas que dejó. La memoria testamentaria so cuya disposición falleció don Diego Gutiérrez y Galindo, instituyendo por sus //[53] albaceas testamentarios a don Miguel Antonio de Estrada y Aceves, a don Alonso José Arias de Puga, y a don Juan Antonio Gutiérrez, y por herederos a sus hijos legítimos, la cual se presentó con los inventarios y recibos de haberse cumplido las mandas y legados píos. Y la memoria testamentaria, so cuya disposición falleció don Teodoro Padilla, vecino que fue de esta jurisdicción, instituyendo por sus albaceas a don José Manuel Padilla su hijo, y a don Joachín Veles su yerno, y por herederos a sus hijos legítimos, del cual se exhibieron doce recibos de las mandas forzosas; y reconocidas las cláusulas y recibos presentados, los declaró Su Señoría Ilustrísima por cumplidos y pagados en cuanto toca a la jurisdicción eclesiástica mandando se les devolviesen para su resguardo.

 

Visitó el título de notario público de este pueblo que presentó don José Miguel de Anda, y lo dio Su Señoría Ilustrísima por visitado, dándole facultad para que //[54] en sus ausencias y enfermedades pueda nombrar un sustito a satisfacción del señor Cura y vicario de esta feligresía.

 

Visitó el título de mayordomo de la fábrica espiritual de la iglesia parroquial de este pueblo, que presentó don José Antonio de la Peña y Tovar, a quien se le devolvió para su resguardo.

 

Visitó las licencias de decir Misas, asimismo de predicar y confesar hombres y mujeres en lengua castellana del bachiller don Juan Manuel Romero, presbítero domiciliario de este Obispado, y un título que presentó de Capellán propietario de la capilla que fundaron don Juan y doña Gertrudis de la Mora Hurtado de Mendoza, padre e hija, vecinos que fueron de esta jurisdicción, de cinco mil pesos de principal, y doscientos y cincuenta de renta anual, impuestos los 2 mil sobre la hacienda nombrada el Carrizo, y otra labor nombrada Mesticatán, en jurisdicción de Cuquío, 1 200 pesos en la hacienda del Sitio de los Cerritos perteneciente a don José de la Mora, en esta jurisdicción; un mil sobre una posesión de casas perteneciente a los susodichos en la ciudad de Guadalajara, //[55] en el barrio del convento de San Agustín, haciendo frente con las que pertenecen al convento de San Juan de Dios; y los 800 restantes que reconocen los herederos de dichos fundadores sobre la hacienda nombrada de San José, en jurisdicción del pueblo de Jalostotitlán, perteneciente a don Luis Antonio Casillas, con obligación el capellán de rendir en la hacienda de Mazatitán, y de decir en cada un año treinta Misas rezadas, las 9 en el novenario de Nuestra Señora de los Dolores, y las 21 restantes en los días y lugar que dicho capellán quisiere, el cual expresa haber cumplido con las citadas obligaciones.

 

El bachiller don José Manuel de Iriarte, presbítero teniente de Cura de este pueblo, presentó sus licencias de predicar, confesar y Sacramentos en lengua castellana, las que se hallaron corrientes, y asimismo la de decir Misa, que por estar cumplida, mandó Su Señoría Ilustrísima se le refrendase por el tiempo de la voluntad de Su Señoría Ilustrísima y sin perjuicio del derecho parroquial; igualmente presentó un título de capellán propietario de la capellanía que fundó //[56] don Martín de Septién y Montero, vecino de la ciudad de Guanajuato, de cuatro mil pesos de principal y doscientos de renta anual, impuestos sobre las haciendas, portales, y las tiendas del colegio de San Agustín de la ciudad de Guadalajara, con obligación de veinte y cinco Misas rezadas, tres en el mes de enero y dos en cada uno de los meses del año, en la iglesia, altar y día que al capellán pareciere, con las cuales expresa haber cumplido y estar corrientes sus réditos.

 

El bachiller don Tadeo Romero, también presbítero de este pueblo, presentó dos títulos de capellán propietario de dos capellanías, la una que fundó don Lucas Romero y Chávez, vecino que fue de esta jurisdicción, de 2 mil pesos de principal y 200 de renta anual impuestos sobre la hacienda nombrada los Palos Altos, que fue del fundador en esta jurisdicción, con obligación de veinte Misas rezadas en cada un año, las 9 en las festividades de Nuestra Señora, y las 11 restantes en los días que el capellán quisiere, y otra también de dos mil pesos, que fundó doña Gertrudis Leonor de la Mora, vecina de esta feligresía, impuestos sobre un sitio de ganado mayor poco más, nombrado los Ocotes, medio sitio en la orilla del río Verde cercado de //[57] piedra a excepción de la labor con los huecos que le pertenecían, y cinco caballerías de tierras en el sitio de Tequililla, con más de cien ojos de agua, perteneciente a don Juan Lucas Gómez, con cargo de 25 Misas rezadas, las catorce sucesivamente en la hacienda de Mazatitlán, donde se venera el señor de Ismiquilpa, comenzándolas el día 6 de mayo hasta el día 19 del mismo, y las 11 restantes en los días 19 de cada mes; los cuales se dieron por visitados por haber expresado el referido bachiller haber cumplido con la citada obligación y estar corrientes sus réditos.

 

El bachiller don José Viscayno, presbítero, teniente de Cura de este pueblo, presentó sus licencias de decir Misas, así mismo de predicar, confesar y administrar Sacramentos en lengua castellana, y por estar cumplidos y haber sido examinado y aprobado en las materias morales, mandó Su Señoría Ilustrísima se le refrendasen como se le refrendaron por el tiempo de dos años //[58] y sin perjuicio del derecho parroquial.

 

La Capilla del Cerrogordo.[59]

Don Manuel González de Castañeda, vecino de la ciudad de Guadalajara, presentó la licencia de decir Misas, oír confesiones, dar la Comunión a los que por devoción la pidieren y a los que por justas causas obtuvieren licencia del Cura para cumplir con los preceptos de confesión y comunión, bautizar, casar y dar sepultura eclesiástica en caso de urgente necesidad en dicha capilla, la cual se dio por visitada, como también la de decir Misa en la capilla de la hacienda nombrada Masatitán, sita en esta jurisdicción, que presentó el bachiller don José Manuel Romero, Presbítero, capellán de ella.

 

Y por tocante a la cofradía de las Ánimas, de que exhibió don Domingo Gonzales los 200 pesos que reconocía y cuyos réditos convertía en Misas rezadas por las Ánimas, con 36 pesos 5 reales que expuso haber juntado más de limosna, y tener en su poder dos reses y otras limosnas y está pronto a entregar al mayordomo, para que hecho todo un principal se imponga a favor de la cofradía, dándole Su Señoría Ilustrísima las gracias por su lado, mandó se depositen los dichos 236 pesos, 5 reales en el arca ínterin se facilita su imposición en finca //[60] cierta y segura, y para que se cumplan de algún modo las piadosas intenciones del referido y lograr las Ánimas mayor alivio, mandó Su Señoría Ilustrísima que a más de las doce Misas que se celebran conforme a las constituciones, se celebren otras doce cantadas, de modo de que haya dos en cada mes con el estipendio y limosna de dos pesos por cada una, lo cual se añade por constitución a la dicha cofradía; y que los 353 pesos, 1 real, que hay sobrantes en la cofradía del pueblo de Acatique se impongan igualmente en finca segura si no es que se necesitan para algún gasto preciso y necesario de la iglesia de aquel pueblo, porque siendo así, se ejecute y gaste con anuencia e intervención del vicario, y con la licencia que se deberá impetrar para ello de Su Señoría Ilustrísima.

 

Visitó el testamento so cuya disposición falleció doña Gertrudis Leonor de la Mora, vecina que fue de esta jurisdicción, instituyendo por sus albaceas al bachiller don Tadeo Romero y a don Ignacio de la Mora, //[61] su hermano, y por su universal heredero al Señor de Ismiquilpan, que se venera en la hacienda de Masatitlán, en la conformidad que se expresa, y reconocidas sus cláusulas y recibos presentados, dijo Su Señoría Ilustrísima que mandaba y mandó que luego inmediatamente se proceda por los albaceas a la facción de inventarios de los bienes que dejó la susodicha, para que purificado el quinto con su residuo líquido se funde el ramo de capellanías, exhibiendo en la clavería de la Santa Iglesia Catedral el principal para su imposición en finca segura y de la satisfacción de Su Señoría Ilustrísima, que solicitarán los referidos albaceas, sobre cuyo cumplimiento esté a la mira el vicario juez eclesiástico, para que, verificado, dé cuenta a Su Señoría Ilustrísima y verificado todo desde ahora para entonces lo declaró Su Señoría Ilustrísima por cumplido y pagado en cuanto toca a la jurisdicción eclesiástica.

 

El bachiller Tadeo Romero, Presbítero, presentó sus licencias de decir Misa, así mismo de predicar, confesar y admi– //[62] –nistrar Sacramentos en lengua castellana, y por estar próximo a cumplirse el termino por el que se le concedieron, se las amplía Su Señoría Ilustrísima para que use de ellas hasta el día de la Ascensión de nuestro Señor de este corriente año.

 

Visitó igualmente Su Señoría Ilustrísima el libro y cuentas de la fábrica material de esta iglesia parroquial, que ha corrido a cargo del actual Cura y vicario, cuyas cuentas reconocidas resulta alcanzada la fábrica en 361 pesos que mandó Su Señoría Ilustrísima ponga por primera partida en las cuentas de su data, y concedió su licencia para que de los sobrantes de la fábrica espiritual y cofradías de este pueblo se haga primero un ornamento negro, después las vidrieras de las ventanas de la iglesia, después dos alfombras, luego los canceles de las puertas de la iglesia, después las campanas que se necesitan y luego se haga el enlosado o entablado de la iglesia; lo cual se haga por el orden que va expresado, llevándose cuenta y razón para //[63] darla cuando convenga.

 

Visitó la memoria testamentaria de don Antonio Martín de la Torre en que instituyó por sus albaceas a Manuel y Anna Gertrudis de la Torre, y por sus herederos a sus hijos, y reconocidas sus cláusulas y recibos, mandó Su Señoría Ilustrísima que inmediatamente se satisfagan los cincuenta pesos que se deben a la Cofradía de Ánimas, en cuya conformidad y no de otra manera desde ahora para entonces lo declaró por cumplido y pagado en cuanto toca a la jurisdicción eclesiástica, mandando que el Cura y vicario cuide de la satisfacción de dicha cantidad.

 

Asimismo, en los días que Su Señoría Ilustrísima se mantuvo en este Curato y celebró el Santo Sacramento de la Confirmación, y lo confirió a 6 258 personas, que se asentaron en un cuaderno, y firmado de Su Señoría Ilustrísima se entregó al Cura y vicario.

 

Últimamente se procedió a la visita secreta, de que no resulto cosa digna de reparo, y para el cumplimiento de lo contenido en este auto, mandó Su Señoría Ilustrísima se le notifique al Cura y se ponga testimonio de él en el libro de bautismos y así lo provea, mandó y firmó.

 

Fray Antonio, Obispo de Guadalajara.

 

En //[64] el pueblo de San Francisco de Tecpactitlán, a veinte y seis días de enero de mil setecientos setenta y seis años, en conformidad de lo mandado en el auto antecedente, yo el infrascrito notario mayor y de visita lo notifique e hice saber al bachiller don Carlos Vicente de Vallarta, que entendido de su contenido dijo lo oye y que cumplirá con lo que se le manda, y lo firmó, de que doy fe.

 

Bachiller Carlos Vicente Vallarta [rúbrica]

 

Blas de Silva [rúbrica]

Notario mayor



[1] El documento usa el nombre Tzapotlan.

[2] Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Guadalajara, Sección: Gobierno, Serie: Visitas Pastorales, Caja: 5. La transcripción es de Antonio Gutiérrez Gutiérrez.

[3] f 11vta

[4] f 12 fte

[5] f 12 vta

[6] f 13 fte

[7] f 13 vta

[8] Juanacatlán

[9] f 14 fte

[10]f 14 vta

[11] f 15 fte

[12] f 15 vta

[13] f 16 fte

[14] f 16 vta

[15] f 17 fte

[16] f 17 vta

[17] f 18 fte

[18] f 18 vta

[19] f 19 fte

[20] f 19 vta

[21] nota al margen

[22] f 20 fta

[23] f 20 vta

[24] Nota al margen

[25] f 21 fte

[26] f 21 vta

[27] Hoy Zapotlanejo.

[28]Hoy Acatic

[29] Nota al margen

[30] Tepatitlán

[31] f 22 fte

[32] Nota al margen

[33] f 22 vta

[34] f 23 fte

[35] f 23 vta

[36] Nota al margen

[37] f 24 fte

[38] f 24 vta

[39] f 25fte

[40] Nota al margen

[41] f 25vta

[42] Nota al margen

[43] Juan Leandro Gómez de Parada Valdez y Mendoza (1678-1751) fue Obispo de Yucatán (1715), de Santiago de Guatemala (1728) y de Guadalajara (1735), que gobernó hasta su muerte. Fue el primer tapatío en ocuparse esta sede episcopal.

[44] f 26fte

[45] Nota al margen

[46] f 26vta

[47] Cf. nota núm. 17.

[48] f 27fte

[49] f 27vta

[50] f 28fte

[51] f 28vta

[52] Nota al margen

[53] f 29 fte.

[54] f 29 vta.

[55] f 30 fte.

[56] f 30 vta.

[57] f 31 fte.

[58] f 31 vta.

[59] Nota al margen.

[60] f 32 fte.

[61] f 32 vta.

[62]f 33 fte.

[63] f 33 vta.

[64] f 34fte.



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