Documentos Diocesanos

Boletín Eclesiástico

2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019

Volver Atrás

Cartas de Fray Antonio Alcalde, o.p., dirigidas al Arzobispo Francisco Antonio de Lorenzana entre 1767 y 1776

José López Yepes[1]

 

Como parte de la investigación tendiente a reunir el mayor número posible de documentos relacionados con la vida y la obra del Siervo de Dios Fray Antonio Alcalde, o. p., se ofrecen estas relevantes piezas, rescatadas por el autor del estudio preliminar que las contextualiza.

 

Introducción

 

En el Archivo Diocesano de Toledo hemos localizado cinco cartas que relacionan de un modo muy directo a Fray Antonio Alcalde con el Cardenal Francisco Antonio Lorenzana, a la sazón Arzobispo de Toledo, datadas entre 1767 y 1776, periodo en el que Fray Antonio era Obispo de Yucatán y más tarde de Guadalajara. En una de las cartas, el remitente es el canónigo de la catedral de México Andrés Martínez Campillo, secretario del Cardenal, pero su contenido afecta de modo directo a nuestro Fray Antonio. Como se sabe, Francisco Antonio de Lorenzana y Butrón (1722-1804) ocupó sucesivamente la arquidiócesis de México (16.iv.1766-27.I.1771), la de Toledo (27. i.1772-15. xii.1800) y, finalmente, fue creado cardenal y trasladado a Roma, donde falleció en 1804. Una de sus acciones más notorias fue la celebración del iv Concilio Mexicano a lo largo del año 1771, cuando debió de consolidarse una gran amistad con Fray Antonio Alcalde, lo que se deduce de la confianza y el afecto expresados en la correspondencia.

            En las cartas[2] se contienen, entre otros asuntos menores, referencias a determinados personajes, al iv Concilio Provincial Mexicano,[3] a problemas económicos de la diócesis tapatía, a los frecuentes temblores en el territorio y a la Visita General que emprendió su obispo en el año 1776.

            La carta número 1 contiene la respuesta que da Fray Antonio a Lorenzana el 17 de septiembre de 1767 desde Mérida a la buena noticia sobre la concesión de jurisdicción castrense a favor de Lorenzana por el Cardenal Patriarca de Indias y Vicario General de los Reales Ejércitos, que era entonces Buenaventura Fernández de Córdoba-Figueroa (23 de febrero de 1724-6 de enero de 1777), hijo del duque de Medinaceli.

            El resto de las cartas se centra esencialmente en el tema del iv Concilio mexicano. En la número 2 (de 14 de diciembre de 1774) Fray Antonio desea acudir a los gastos de impresión de las actas del Concilio, lamentando no poder facilitar más de cuatro mil pesos debido a los gastos ocasionados por los temblores y a la disminución de los ingresos episcopales por la erección de un nuevo obispado. Las gestiones del envío de la cantidad citada corrieron a cargo del canónigo de la catedral de México Andrés Martínez Campillo (cartas 3 y 4).

Hay referencias en las cartas a otros personajes, como el Obispo de Puebla, el Arzobispo de México sucesor de Lorenzana y el clérigo Ignacio Vázquez, secretario de Fray Antonio. En efecto, en la carta número 2 se cita al obispo de Puebla, Francisco Fabián y Fuero (1719-1801). Muy vinculado a la figura de Lorenzana, fue canónigo de las catedrales de Sigüenza y Toledo y Obispo de Puebla desde 1765, donde promovió la Academia de Bellas Artes y la Biblioteca Palafoxiana y tuvo un destacado papel en las sesiones del iv Concilio. Por lo que se refiere al Arzobispo de México Ildefonso Núñez de Haro y Peralta (1729-1800), que lo fue entre el 30 de marzo de 1772 y 26 de mayo de 1800, así como Virrey de Nueva España entre el 8 de mayo y el 16 de agosto de 1787, el canónigo Campillo, en su carta a Lorenzana de 27 de marzo de 1776 (carta 4) menciona de aquél “una pastoral muy difusa” que debe de corresponder al texto que citamos en nota.[4]

Sobre Ignacio Vázquez, secretario de nuestro Obispo de Guadalajara, la carta 5, de 12 julio de 1776, ofrece una recomendación a favor de su ascenso y una clara expresión de cercanía amistosa hacia el futuro cardenal Lorenzana.

 

 

 Cartas[5]

1.    Mérida, 17 de septiembre de 1767. Respuesta de Fray Antonio Alcalde al arzobispo Lorenzana dando por buena la noticia de que al segundo se le ha otorgado la jurisdicción castrense.

 

Ilustrísimo Señor

Muy Señor mío: recibo la de Vuestra Ilustrísima de 12 de julio pasado por la que se sirve hacerme saber que el Excelentísimo Señor don Bentura de Córdoba, Cardenal de la Cerda y San Carlos, Patriarca de las Indias y Vicario General de los Reales Ejércitos, le ha comunicado a Su Ilustrísima sus facultades para el uso y ejercicio de la jurisdicción espiritual castrense en todos los obispados y sus sufragáneos, cuya noticia estimo, pues teniendo no tan remoto el recurso, y siendo Vuestra Ilustrísima quien ejerciere estas facultades, no tendremos ocasión de tropiezos ni competencias, pues con su acreditada conducta será muy servido el Rey y no perjudicada nuestra dignidad.

Celebro esta ocasión para saber la salud de Vuestra Ilustrísima, a quien profeso un verdadero afecto, deseando siempre servirle en cuanto valga.

Dios Nuestro Señor prospere la vida de Vuestra Ilustrísima muchos años.

Mérida y septiembre 17 de 1767.

Ilustrísimo Señor: humilde y afectuoso servidor de Vuestra Ilustrísima que su mano besa

Fray Antonio

Obispo de Yucatán [rúbrica]

Francisco Lorenzana.

 

2.    Guadalajara, 14 de diciembre de 1774. Fray Antonio anuncia un donativo de 4 000 pesos para gastos de impresión de las actas del iv Concilio Provincial Mexicano

 

Ilustrísimo Señor don Francisco Lorenzana

Excelentísimo e Ilustrísimo Señor

Muy Señor mío y hermano de toda mi consideración

Recibo la apreciable de Vuestra Excelencia, fecha 2 de agosto del corriente año de 774, en que me participa lo mucho que se ha trabajado para que salga a la luz nuestro Concilio cuarto mexicano, asegurándome el buen estado en que se halla. Dios quiera salga cuanto antes y que sea sin nota alguna, lo que en estos tiempos presentes será un triunfo singularísimo aun mediando la presencia, eficacia y autoridad de Vuestra Excelencia Ilustrísima, que mira y debe mirar a dicho Concilio como presidente y padre que le engendró desde la cruz hasta la fecha.

En orden a cooperar en los crecidos gastos de obra tan grande y que todo hasta el presente lo ha costeado Vuestra Excelencia (hasta la posada, comida e impertinencias especialmente de mi vejez), estoy pronto a dar cuatro mil pesos, los que (si place) pondré en México en poder del Canónigo Secretario del Concilio o en la persona que fuere en dicha ciudad más del agrado de Vuestra Excelencia Ilustrísima, de que espero aviso para ejecutarlo al momento.

Poco es cuatro mil pesos, pero no se puede más en atención de la suma e innumerable multitud de pobres, pensión al príncipe de Sajonia, estragos que en muchas iglesias han hecho los temblores continuados de tierra a que es preciso ocurrir con lo que se pueda para sus reparos y lo más sensible es que ya por Orden Real está nombrado colector de los diezmos de las provincias o colonias que se han de desmembrar y aplicar al nuevo obispado que se intenta erigir, dejándonos a mí y a esta Iglesia con la carga espiritual desnuda de todo emolumento temporal, a fin de que dichos diezmos o su importe se deposite para hacer la catedral del nuevo obispado. A la verdad, no es esto lo que yo prometí en la aceptación de este obispado y sólo di mi anuencia a la división, de modo que simultáneamente cargue el obispo nuevo con el cuidado espiritual y se le aplique lo temporal de las rentas correspondientes, pero quitarme lo temporal dejándome la carga de lo espiritual no es otra cosa que ponerme al remo sin sueldo. Digo esto suplicando a Vuestra Excelencia Ilustrísima se digne, hallando la ocasión oportuna con el Ilustrísimo Señor Confesor o de otro algún modo, interponga sus buenos oficios a fin de que corra esta Santa Iglesia, como hasta aquí, con la colecturía de dichos diezmos sin novedad alguna, ínterin no se verifique la actual división del obispado. Esto mismo, en substancia, se ha representado al Excelentísimo señor Virrey y jueces de la Real Hacienda en México, y de común acuerdo resolvieron que corra esta Santa Iglesia como hasta aquí con dicha colecturía para que, fuese por cuerda separada o poniendo su importe en depósito, esperando la resolución del Rey Nuestro Señor, a quien se lo participaban en este correo de diciembre de 774, por lo que es tiempo oportuno para que Vuestra Excelencia Ilustrísima nos favorezca con su influjo, el que espero.

Los enredos de Puebla entre Obispo y Cabildo cada día parece se aumentan, siendo los exaltados por Nuestro Señor, el Ilustrísimo Fuero, el origen de tantas conmociones y que no causan pocos ni pequeños escándalos, han salido peores que cuervos o leopardos que benefitiis peiores fiunt.

Dios guarde a Vuestra Excelencia Ilustrísima en su Divina Gracia y me mande en lo que fuere servido en ésta de

Guadalaxara, 14 de diciembre de 1774

Excelentísimo e Ilustrísimo Señor, afecto servidor, hermano y capellán de Vuestra Excelencia Ilustrísima, que su mano besa

Fray Antonio

Obispo de Guadalaxara [rúbrica]

 

3.    Guadalajara, 14 de septiembre de 1775. Fray Antonio confirma la entrega de los 4 000 pesos al canónigo Andrés Martínez Campillo y lamenta los daños causados por los continuos terremotos.

 

Excelentísimo e Ilustrísimo Señor

Muy Señor mío y amigo: Efectivamente se entregaron a Don Andrés Martínez Campillo los cuatro mil pesos para ayuda de gastos de nuestro Concilio, lo que participo a Vuestra Excelencia Ilustrísima para su gobierno.

Aquí prosiguen los terremotos con frecuencia, vivimos en un continuo pavor y son muchas las iglesias arruinadas en este obispado. El Santo Sacrificio de la Misa se celebra en enramadas. El Divinísimo se reserva en lugares menos decentes en muchas partes, sin posibilidad para otra cosa, lo que si vieran los piadosos y cristianos ojos de nuestro Rey y Señor y sus consejeros, no dudo conmutarían la pensión asignada para los Caballeros de la Gran Cruz en el socorro de la mayor piedad y culto divino. En esta ciudad se ha hecho y aún se hace en la reparación de los templos cuanto es posible y cada día se ofrecen nuevos reparos que hacer por los muchos terremotos, día hay de siete y ocho al presente que será para el noviembre y diciembre.

Dios Nuestro Señor disponga y nos dé a todos sus Divina Gracia y guarde a Vuestra Ilustrísima por felices años.

Guadalajara y septiembre 14 de 1775

Excelentísimo e Ilustrísimo Señor, su más afecto servidor y hermano de Vuestra Excelencia Ilustrísima, que besa su mano.

Fray Antonio

Obispo de Guadalajara [rúbrica]

Ilustrísimo Señor Arzobispo de Toledo

          

4.    México, 27 de marzo de 1776. Carta del canónigo Andrés Martínez Campillo a Lorenzana sobre envío que le hace Fray Antonio Alcalde de 4 000 pesos.

 

Excelentísimo Señor

Señor, en el navío nombrado Santiago la América, que está próximo a salir del puerto de Veracruz con plata y frutos para ese Reino, se hallan ya embarcados y registrados de mi orden por el doctor José de las Piedras los 4 000 pesos que dio el Señor Obispo de Guadalajara para los gastos del Concilio, a entregar en Cádiz a don José de Elorza, a quien escribo en este mismo correo incluyéndole el correspondiente conocimiento del maestre del citado navío y encargándole que, surto y anclado en aquel puerto, perciba y retenga a la disposición de Vuestra Excelencia la cantidad de 3.984 pesos y 4 reales, que es el líquido en que ha quedado la expresada de los 4 000 pesos, deducidos los costos de conducción y embarque, salvo los de comisión de que ha cedido Piedras por servir a Vuestra Excelencia, según todo consta de su carta y cuenta de que envío copia.

En este mes hemos sentido aquí tres terremotos muy leves y este Prelado ha dado a luz una Pastoral muy difusa y útil de que, según me han dicho, envían a Vuestra Excelencia por este correo algunos ejemplares. No me ocurre, por ahora, cosa particular que participar a Vuestra Excelencia, a cuya obediencia quedo con el mayor rendimiento y rogando a Dios Nuestro Señor se digne dilatar su importante vida y conservar a Vuestra Excelencia en la mayor exaltación por los muchos que apetezco.

México, marzo 27 de 1776

Excelentísimo Señor

Señor, besa la mano de Vuestra Excelencia su más humilde criado

Andrés Martínez Campillo [rúbrica]

Francisco Lorenzana

 

5)    Guadalajara, 12 de julio de 1776. Fray Antonio solicita una recomendación a favor de su secretario, el clérigo Ignacio Vázquez.

 

Excelentísimo e Ilustrísimo Señor Arzobispo de Toledo.

Muy Señor mío, dueño y hermano de toda mi estimación: He recibido la de Vuestra Excelencia en que me avisa haber recibido la cantidad consabida para ayuda de gastos de nuestro Cuarto Concilio. Dios quiera salga a luz con lucimiento y sea cuanto antes. Parece se ha echado de menos el arancel, por lo que esta Real Audiencia, en nombre de Su Majestad, pidió testimonio a esta mi Secretaría de los aranceles que tenía.

Acabo de llegar de mi Visita general en que no poco, con la gracia de Dios, se ha trabajado y, a mi entender, no sin especial fruto, único consuelo de mi vejez y quebrado en tanta fatiga.

En este correo escribo a los Ilustrísimos Señores Confesor y Gálvez suplicándoles encarecidamente que la media ración vacante en esta Santa Iglesia por muerte de don Francisco Cabeza de Vaca recaiga en mi secretario de cámara, don Ignacio Vázquez, en atención a sus bellas prendas, catorce años de servicio a la Mitra y no ser a propósito para cura no por falta de ciencia, que es muy lindo teólogo, sino por lo delicado de su complexión y mucho más de conciencia y ser, aunque noble y venir de los primeros conquistadores, pobrísimo, y estar mi persona a los umbrales de la muerte y ser lo primero que, en catorce años que llevo de Obispo, he pedido a Su Majestad para mis familiares.

Por tanto, y porque Vuestra Excelencia puede reputarlo por familiar suyo, cuyo pan comimos en su compañía con alegre rostro en todo el tiempo que duró nuestro Concilio, con toda la satisfacción suplico a Vuestra Excelencia tome con toda eficacia esta mi pretensión, pues la juzgo justa y acepta a los ojos de Dios. Así lo espero.

Dios guarde a Vuestra Excelencia por felices años en su Divina Gracia y me mande cuanto sea de su mayor agrado en ésta de

Guadalajara, julio 12 de 1776

Excelentísimo e Ilustrísimo Señor, afecto, servidor, hermano y capellán de de Vuestra Excelencia, que su mano besa.

Fray Antonio

Obispo de Guadalaxara [rúbrica]



[1] Universidad Panamericana-Campus de México. yepes@ucm.es

[2] Dionisio Vivas, Miguel Ángel (2011). “El Archivo Diocesano de Toledo. Hacia una descripción de sus fondos”. Toletana. Cuestiones de Teología e Historia, 24, pp. 371-407 (Sala V. Pontificados. Cardenal Lorenzana. Cartas de la Nueva España, 1772-1800, 3 cajas, sin clasificar).

[3] La actuación de Lorenzana y el propio Fray Antonio en las sesiones del IV Concilio puede examinarse en Luisa Zahino Peñafort (1999). México, UNAM.

[4] Nos el Dr. D. Alonso Núñez de Haro y Peralta, por la gracia de Dios, y de la Sta. Sede Apostólica Arzobispo de México, del Consejo de S. Mag. &c.: al rector, vice-rector, catedráticos, y directores del Real Colegio Seminario de Instrucción, de Retiro voluntario, y Corrección de Tepozotlan, y á todos los sacerdotes, y demás clérigos, que aspiran al estado sacerdotal en nuestro en Arzobispado, salud, y nuestra pastoral bendición. [México]: [The Archidiocese], [1776]. Texto en http://proyecto.adabi.org.mx/vufind/Record/141074

[5] Hemos procedido a modernizar la ortografía y a desarrollar las abreviaturas.



Aviso de privacidad | Condiciones Generales
Tels. 52 (33) 3614-5504, 3055-8000 Fax: 52 (33) 3658-2300
© 2018 Arquidiocesis de Guadalajara / Todos los derechos reservados.
Alfredo R. Plascencia 995, Chapultepec Country C.P. 44620 Guadalajara, Jal.
Powered by paxomnis