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Genealogía maldita

Francisco Gollaz1

¿Qué pensaba un católico tapatío en vísperas de la Gesta Cristera ante la avalancha del anticlericalismo desatado a partir de 1914 en los ámbitos gubernamentales de México? La siguiente pieza muestra algo de ello, y se reproduce tanto por su rareza como por sus contenidos, a la distancia de muchos años de los sucesos que la inspiraron.2

Juicios críticos sobre la 1ª edición de “Genealogía Maldita.”

Don Francisco Gollaz me ha pedido unas palabras acerca de su último folleto “Genealogía Maldita”. La obra me parece excelente para divulgar ciertos principios y hechos de enlace un tanto oscuro. Masonismo, Liberalismo y Socialismo, forman un solo y compacto sistema al que corresponde el siniestro honor de haber disuelto el país. Enseñar fácilmente a todos, semejante trabajo, me parece inmejorable apostolado.

Carlos Blanco

Mi humilde juicio acerca del opúsculo escrito por el señor don Francisco Gollaz y que tituló “Genealogía Maldita”, es que en versos fáciles y muy accesibles aun para gente ruda, describe el origen y el enlace de los errores que desde el siglo xvi hasta nuestros días, han hecho tantas víctimas todos los pueblos y en todas las naciones.

Con lógica inflexible hace el señor Gollaz emanar todos los errores del padre de la mentira que es satanás, y con esa misma lógica prueba cómo unos errores han engendrado a otros, pero que todos persiguen el mismo fin: quitar a Dios la gloria y perder las almas.

Sirve mucho ese opúsculo del señor Gollaz para que aun la gente sencilla aprenda cual es el origen de nuestras desgracias y de los errores que hoy mismo están causando tantos daños en nuestra patria.

Pbro. Amado López

Obra laudable

 

Merece tal calificativo la que se propone combatir el error, porque procura con esto la gloria divina, disipar las tinieblas de la inteligencia, que no siempre dimanan del corazón y con la útil tarea se hace buen uso de las letras cristianas, ya que la literatura, hoy por hoy, ha descendido a un nivel muy bajo de impiedad y sensualismo, que produce náuseas en las almas que no han perdido toda noción de sensatez y rectitud católicas.

Si únicamente escribieran los talentos superiores -que no lo son separados de Dios,- si sólo tuviesen derecho a publicar poesías los que, aunque empapados en fango, reciben alabanzas de los de la piara de Epicuro, los creyentes tendrían que enmudecer, cuando precisamente hay más necesidad de hablar, no buscando los aplausos ni temiendo las críticas, sino únicamente con el fin de emplear bien su pluma. Y vale más la tranquilidad de la conciencia, que los oropeles de un día, pues cambiarse pueden en eternidad de penas…

El señor Gollaz publica, ha editado, y tiene en preparación opúsculos que procuran ilustrar y moralizar, en el buen sentido cristiano, sin cuidarse de figurar en la galería de los literatos de la época... Su último opúsculo, “Genealogía Maldita”, agotose en poco más de seis meses y desea hacer segunda edición, y para ella se sirvió pedirme estas desautorizadas líneas, pero que con buena voluntad le entrego. Examina el autor, brevemente, los principales errores de actualidad y en frases candentes los flagela y destruye, en atención a los funestos trastornos que en la sociedad causan. Comienza por los autores de la masonería, aliada del liberalismo y hace notar que ésta es responsable de las revoluciones perversas, y el inmenso cúmulo de males en que nuestra misérrima patria está sumergida: de las logias, por tanto, sirviéndose de los liberales, adueñados unos y otros del poder, se originan en México todas las desgracias sociales y la amenaza constante de la pérdida de su nacionalidad. De allí la génesis del socialismo, que trae, por deducción, la más terrible indigencia, dando lugar al bolchevismo: reunión de usurpadores de lo ajeno, al amparo de lo que se ha designado con el nombre de ley… Es de sentirse no se ocupara el señor Gollaz, más que incidentalmente del protestantismo, esa vanguardia de Norte América, para acabar con nuestra autonomía.

Siga el autor de “Genealogía Maldita”, trabajando en pro de los intereses de Cristo y de su Iglesia santa.

Guadalajara, 12 de Noviembre de 1925

Fidelior3

 

Guadalajara, 1º de noviembre de 1925

Señor don  Francisco Gollaz.

Ciudad.

Muy estimado amigo:

He leído con atención su folletíto llamado “Genealogía Maldita” que tuvo a bien obsequiarme. Al darle las gracias por su amabilidad, quiero comunicarle mis impresiones.

En los cinco capítulos en verso fluido y correcto que contiene su mencionado librito, habla de la cuestión palpitante del día: socialismo y bolchevismo, derivaciones de la masonería y del liberalismo y todos enemigos de la Iglesia Católica. Siendo la masonería la responsable de los males que el liberalismo le ha inferido a la Patria.

Y en verdad que tiene usted razón.

Desde que aparecieron en México los primeros masones llamados escoceses, se sintió su influencia y desde entonces traen el empeño de acabar con la Iglesia Católica, Apostólica Romana.

Y con esas ideas y treinta y cinco años después de la Independencia apareció el juarismo que con sus errores encendió la guerra civil, despojó a la Iglesia y alimentó los odios en la familia mexicana ya preparada con las dificultades surgidas contra el primer imperio.

Pero hay que decir que los masones y los liberales en su mayor número, no saben historia y de ahí, quizás, su terquedad y su empeño de acabar con la gran obra de Cristo. Empeño secularmente inútil.

Veinte siglos de lucha han demostrado el origen divino de la Iglesia, y desde el principio de esa lucha a la fecha, todos los grandes y pequeños enemigos, se han hundido en la obscuridad de los tiempos, en tanto que la Iglesia permanece enhiesta, majestuosa y sublime en una marcha llena de gloria y de triunfos, triunfos y gloria jamás empañados por la acción de sus enemigos.

Esta divina institución, perseguida y todo, está más acendrada en el alma mexicana, en estos tiempos de las deserciones cobardes; en esta época en que los desertores llevan gustosamente el título de bolcheviques. Pero hay que advertir también y en justicia, que dentro de la amarga cuestión social, hay muchos corazones que concretan la parte económica solamente, sin herir en nada su fe de católicos.

La masonería en su vetusta vida y el liberalismo envejecido en su juventud, son dos energías flotando sobre el abismo; son dos remolinos levantando paja; son dos ideas fracasadas ante la historia, ante la divinidad de la Iglesia y ante la convicción de los católicos.

Nuestros enemigos desde lo más hondo de sus posesiones, hacen esfuerzos por subir, pero no avanzan. Los actuales ponen reparos y valladares, pero no más...

Sabe cuánto lo estima su afmo. amigo y S. S.

A. Díaz de Sandi

Prólogo

He leído con atención suma el opusculito: “Genealogía Maldita”, cuyo autor es mi distinguido amigo don Francisco Gollaz.

En cinco capítulos y con versos espontáneos que revelan los sentimientos de su autor, pinta de la manera más clara la genealogía de la raza maldita que tanto odio profesa al Cristo y a nuestra santa madre la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.

Aunque el señor Gollaz escribió su librito en el año de 1922, ahora aparece de actualidad, pues en el capítulo ii, por ejemplo, habla de los ricos malos, los que para conservar los bienes materiales se humillan de la manera más villana y lamen rastreramente la mano del que los azota, del que escupe y vilipendia con ferocidad a nuestra divina religión…           

Masonería, liberalismo, socialismo, bolchevismo… hijos unos de otros y todos ellos del enemigo del género humano, Satanás.

¡Cuán fácilmente se advierte en “Genealogía Maldita”, la gran fe del autor y el amor al divino Maestro y a su santa Iglesia!

¡Ojalá y se lea por todos, y por todos se comprenda, que del infierno nos vino el maldito bolchevismo y que por línea recta, desciende de lucifer!

Felicito muy de corazón a mi excelente amigo por sus trabajos en pro de la buena causa y le deseo su principal galardón, por ellos, en el cielo.

J. Refugio Reinoso

Guadalajara, 8 de junio de 1925

Capitulo primero

La masonería y el liberalismo

El soberbio Lucifer, / rey del infernal abismo, / queriendo recuperar / de aqueste mundo el dominio / para establecer de nuevo / las ideas del paganismo, / fundó la masonería, /sociedad que se ha extendido / de una manera asombrosa / desde hace ya muchos siglos, / por el Universo mundo / que redimió Jesucristo.

Esa cruel masonería / engendró al liberalismo / para que éste derrocara / los gobiernos constituidos/ y diera leyes infames / favoreciendo a los ricos / que, aunque piadosos de nombre / cual los carnales judíos, / trabajaban por tener riquezas y poderío.

Católicos-liberales / se hacían llamar con cinismo / algunos de esos hipócritas / amantes siempre del vicio, / que querían amalgamar / con un empeño inaudito / sus más perversos ideales / con las doctrinas de Cristo.

Capitulo segundo

El liberalismo en México.

En nuestra querida Patria, / donde permitió el Altísimo / descendiera de los cielos / para cuidar a sus hijos / la que es Reina de los mártires / y consuelo de afligidos, / también se llegó a formar / el perjudicial  Partido / de liberales / malvados entre algunos malos ricos, / poderosos, militares, / apóstatas, libertinos.

Todos esos masonetes / trabajaron con delirio / para deshonrar la Patria / de quien eran malos hijos; / para derramar la sangre / de sus hermanos, los indios; / para embrutecer al pueblo / con el infernal laicismo / y perseguir a la Iglesia / matándole a sus ministros, / después de dejarla pobre / con tantos robos sacrílegos.

He aquí la labor insana / del que fue liberalismo / y que logró hacerse grande / aliándose con los ricos, / sobre todo, con los yanquis / que veían un paraíso / en nuestra indiana nación, / en nuestro suelo bendito.

Esos colosos del norte, / esos protestantes gringos, / cuando gran parte de México / por fuerza habían adquirido, / quisieron embrutecernos /mandándonos sus ministros / para que nos molestaran / con su vil protestantismo.

Capítulo tercero

Hazañas del socialismo.

El liberalismo ha muerto / desde hace tiempo; mas su hijo / el socialismo malvado, / (de los ricos enemigo) /  ha causado grandes males / en donde se halla extendido.

De la desgraciada Rusia / tenemos ejemplo vivo: / allá se ha desarrollado de tal modo el bolchevismo, / que todos están muy pobres, / ya se acabaron los ricos (?).

La República Soviet / todo lo bueno ha destruido: / ha matado las industrias / y, con el mayor cinismo, / se apodera de los bienes / que a otros han pertenecido; / asesina por millares / mujeres, hombres y niños; / en fin, ese tal gobierno (?) / que resultó el más bandido, / no hay crimen que no cometa / lleno de infernal delirio.

En la desgraciada Rusia / se ve que Dios ha querido / permitir tales horrores / como un ejemplar castigo / para todos los que olvidan / las enseñanzas de Cristo.

En esa pobre nación, / seres humanos ha habido / que por el hambre asediados / se alimenten con sus hijos / y aún se coman los cadáveres / descompuestos y podridos.

Capítulo cuarto

El bolchevismo en México    

En nuestra hermosa nación, / en nuestro suelo querido, / ya se está desarrollando / el infernal socialismo.

El sindicato famoso / formado por inquilinos, / ya no quiere pagar renta / de las casas, a los ricos; / y le parece bastante / todo el tiempo que ha vivido / en ellas, para adquirir / cierto derecho ilegítimo / sobre de las mismas fincas / que jamás hubo construido, / ni compró ese sindicato / de los rojos inquilinos.

Los malvados bolcheviques, / hijos del liberalismo, / no heredaron de su padre / el amor para los ricos, / porque el hijo de la viuda / en pasados tiempos quiso / aliarse con los caciques / para sus malos designios, / logrando que muchos de ellos / se volvieran jacobinos.

Entonces la gente pobre / esclava fue de los ricos, / la estimaban como máquina / que movían a su capricho; / como bestia de trabajo, / como paciente borrico.

En ese tiempo el gobierno / ayudaba al caciquismo / dando esas leyes infames / que apoyan el latrocinio.

Capitulo quinto

Lo que son los bolcheviques

Dicen que todo se paga / en aqueste mundo mísero, / porque Dios nada ha dejado / sin el condigno castigo.

Los bolcheviques que son / el fruto del ateísmo / que les enseñó su padre / en las escuelas del vicio, / guardan en su pecho, todos, / quizá el odio más inicuo / contra del orden social, / contra de los pobres ricos / a quienes quieren dejar / al nivel de los mendigos; / contra de la religión / que nos legó Jesucristo, / porque ven en ella el freno / de los placeres y vicios; / en contra del hombre honrado / que no sigue los caprichos / de las malvadas doctrinas / del infernal bolchevismo; / en contra del mismo Dios, / de su código  divino / cuya ley han pisoteado / con un furor inaudito, / siendo esto solo la causa, / el poderoso motivo, / de que se hagan cruda guerra / los pobres contra los ricos, / los ricos contra los pobres / que tanto ama Jesucristo.

Guadalajara, junio de 1922

Un sello que dice:

Gobierno Eclesiástico de Arzobispado de Guadalajara.

Nihil obstat.

Ioseph María Díaz.

Guadalajara, mayo 30 de 1925

Puede imprimirse.

Así el ilustrísimo y reverendísimo señor arzobispo lo decretó.

Doy fe

A. Correa

Secretario

 



1Murió don Francisco Gollaz en Guadalajara el año de 1948. Su nieto Ignacio González Gollaz encabezó la Unión Nacional Sinarquista  y fue candidato a la Presidencia de México por el Partido Demócrata Mexicano.

2Segunda edición con juicios críticos de reputados escritores. Sin editorial, Guadalajara, Jalisco, 1925.

3 Seudónimo del presbítero Ignacio González Vázquez.



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