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COLABORACIONES

 

La capital de Jalisco en manos de los Constitucionalistas (2ª parte)

 

Daniel R. Loweree Gutiérrez1

 

Se reproduce una serie de epístolas redactados en el Paso, Texas, entre 1914 y 1915 por un presbítero del clero de Guadalajara, maestro y bibliotecario del Seminario Conciliar, en las cuáles informa al y con carácter estrictamente confidencial, a su prelado don Francisco Orozco y Jiménez, a la sazón en Barcelona, autoexiliado de su arquidiócesis debido al profundo anticlericalismo de los carrancistas, algunas noticias e impresiones particulares en torno a hechos acerca de los cuáles conviene a la posteridad actualizarlos en el marco de la efeméride centenaria de los mismos, toda vez que arrojan datos poco o nada conocidos de tales sucesos.2

 

10. Situación del clero residente en Guadalajara durante los gobiernos carrancista y villista en Jalisco

 

El Ilustrísimo señor Ignacio Placencia y Moreira3 sigue escondido en Zapopan y el Ilustrísimo señor José Amador Velasco y Peña4 en una casa de pobres cerca de la iglesia de La Trinidad, en Guadalajara.

El informante dice no supo nada de cuidado acerca de la salud de los señores Capitulares, que en la primera entrada de Villa vio a los más. Al señor Luis Silva y Álvarez Tostado,5 ya rasurado, le ayudó misa en Santa Teresa; el señor José María Cornejo6 volvió todavía barbado. El señor Faustino Rosales ayudó junto con otros seminaristas al aseo de la Catedral, y volver a sus tumbas los cadáveres de los ilustrísimos señores Pedro Espinosa y Dávalos  y Pedro Loza y Pardavé, que los sacaron los dieguistas para volarlos.7 Después de la vuelta de Manuel M. Diéguez y segunda estancia de Francisco Villa sólo vio en la calle al señor Rosales. No dijo cuándo, pero parece fue poco antes de venirse, vio en San Pedro al señor Manuel Alvarado y Sánchez Aldana8, y que su salud se ha resentido con tantas penas, y estuvo varias veces en la casa del señor Lauro Díaz Morales y que no tiene nada nuevo en su salud. También vio en la primera estancia de Villa salir en un coche al señor Manuel Azpeitia y Palomar,9 y supo continuaba medio oculto. Que del señor Antonio Gordillo10 supo había fallecido de sus males. Que del señor Arcadio Medrano11 supo que, a consecuencia de su enfermedad del bazo, se había enfermado del corazón, y aunque no lo dijo, parece según sus palabras andaba todavía sin guardar cama todavía el día 24 de … y dijo al sub. José Ruiz (su paisano) “yo me siento muy mal”, y le dijo “pues dispóngase”, que lo hizo y falleció al día siguiente (tenía la barba muy grande).12

            El P. Miguel Cano13 volvió a estar preso en el mes de diciembre antes que se fuera Diéguez la primera vez, porque éste, al acercarse Villa, quiso que el clero declarara si era dieguista o villista; con ese motivo, el padre Cano dio una circular a todos los eclesiásticos que pudo, diciéndoles contestaran que el clero no hacía política y obedecía a la autoridad constituida; pero los masones presentaron a Diéguez una copia falsa de esta circular, lo que le costó una incomunicación de tres días y total prisión de unos cinco días, hasta que logró demostrar que aquel papel que le atribuían era falso. Ha recomendado al clero que ya que no se puede otra cosa, use traje negro. El día que falleció el señor Medrano, se temió falleciera el P. Cano, debido a un fuerte ataque que le costó, entre otras cosas, perder los dientes; se dispuso de todo a todo. Está mejor, pero sigue delicado. El despacho sigue haciéndolo en su casa, junto a Santa Teresa, y al volver Diéguez no se ocultó, que es de los que menos se ocultan. Tuvo una entrevista con el gobernador villista y entre otras cosas trató de volver a abrir el Seminario, y lo negaron terminantemente. Al venirse éste supo que ya iban a entregar las llaves del Arzobispado a don Ángel Santiago.

            Que como ordinariamente está escondido el P. José María Esparza,14 aparece como rector el P. Martín Quintero, y que en la vuelta de Diéguez el secretario de gobierno Manuel Aguirre Berlanga le puso un oficio pidiéndole las vigas de fierro que no ocupara, para techar unos salones en el Colegio del Espíritu Santo. Que entregó una partida por evitar mayores males. El Seminario Mayor está todavía cuidado por el mozo Eulogio, y no habían dispuesto de la finca para ningún uso después de la temporada que sirvió de cuartel, al principio de la invasión de bárbaros, bajo la tiranía de Álvaro Obregón; después estuvo allí un jefe enfermo. Que Eulogio y otro mozo, Román Padilla, lograron salvar mucho de la biblioteca; que sí se llevaron el billar con sus accesorios, y que este Eulogio no ha dejado la casa ni cuando fue cuartel. Lo acompaña el otro mozo, Román. El P. Cano paga estos mozos.

            Que en Yahualica está funcionando un seminario auxiliar,15 entre los profesores está el diácono Lorenzo Placencia Morales16 (éste es de la incipiente comunidad del P. Eduardo Huerta Gutiérrez) y el maestro Lorenzo Solís; no supo más.

            Por otros conductos sé sigue el seminario de San Juan y que los revolucionarios no han saqueado el Santuario.

            De los padres del Seminario: Esparza, escondido; allí le tocó la vuelta de Diéguez por segunda vez y por segunda vez entró Villa, ya no lo vio por haber salido luego para acá. El P. Quintero aparece como rector y oficial mayor de curia. El P. Cano, ya he dicho. El P. Gregorio Retolaza y Maldonado17 procuró continuar su clase en su casa y algún tiempo la dio con más o menos asistencia. Estando todavía cerradas las iglesias, un día lo mandó llamar Diéguez y fue luego; lo recibió con agrura y sin decirle “siéntese”, le dijo que lo había llamado para decirle que podía decir misa en San Camilo,18 sin gracias, seco, y se despidió Retolaza. Aldrete en Tepatitlán. Manuel Jerónimo Yerena es cura de Mexicaltzingo, pues el señor cura Celso Sánchez Aldana y Sánchez de la Mejorada19 está oculto, entre otros motivos porque su hermano don Teófilo20 anda levantado en armas.

 

11. El martirio de san David Galván Bermúdez

 

El P. David Galván Bermúnez,21 después de la primera persecución de Diéguez-Obregón, fue de vicario a Amatitán; de allí lo llevaron preso en el mes de octubre y estuvo más de un mes en la penitenciaría en Guadalajara. Ya había arreglado todo para venirse a los Estados Unidos. Parece iba a salir el 30 de enero. Ese día en la mañana salió a confesar unos heridos en la calle (de una escaramuza entre dieguistas y villistas). Allí lo sorprendió una escolta; unos dicen que le dijeron que si otra vez lo veían, lo fusilaban, y habiéndolo encontrado de nuevo, lo tomaron y lo llevaron al costado oriente de Belén, donde lo fusilaron; que habiéndole pedido entregara sus armas, enseñó el crucifijo y la ampolleta. Que habiendo visto al P. José María Araiza, le dijo: “Hermano, si quieres auxiliar a un reo, ven”, y que en el camino lo confesó. Que esta relación, decían, era del P. Araiza. Otra versión: que, detenido la primera vez, Diéguez lo dio libre, diciendo que en la siguiente vez que lo encontraran lo fusilarían luego, y que habiéndolo encontrado, lo tomaron y fusilaron. Otra versión: que habiéndolo visto una escolta confesando heridos, trató de retirarlo, y él les dijo que no se retiraría, que estaba cumpliendo con un deber; que en vista de esto, lo aprehendieron y luego lo llevaron a fusilar. Todas coinciden en lo sustancial, lo mismo que otra versión que le llegó al señor Miguel M. de la Mora.22 En ésa añade: “Araiza se escapó; lo encapillaron, pero dieron dinero por él”. Preguntándole yo a Ramiro, me dijo supo estuvo preso un rato el P. Araiza. Que al llegar refregó en la pared el cigarro que iba fumando, allí quedó la señal; que habló a los soldados que lo iban a fusilar, que ellos no tenían la culpa, que eran soldados y tenían que obedecer, que la responsabilidad era de los jefes, que a todos perdonaba, que no le tiraran a la cara; repartió entre los soldados lo que llevaba, como sombrero, reloj... que algunos soldados lloraron, que sólo dos le tiraron; los otros al aire. Que el jefe le dio el tiro de gracia destrozándole la nuca. Su muerte fue como a las 11 a.m. Los discípulos están arreglando una corona fúnebre, preside la comisión de la corona Anacleto González Flores, estudiante de ingeniería,23 vicepresidente el maestro José Mendoza, etcétera, la dirección literaria la lleva el P. Vicente María Camacho y Moya.24

 

12. Situación particular de algunos eclesiásticos

 

El P. Rafael Zepeda Monraz anduvo en la junta que promovió Nicolás Leaño Vélez25 y que originó el grupo armado que mandaba el P. Miguel Pérez Rubio;26 no me dio otro informe. Al P. Camacho, en general escondido, que en la primera entrada de Villa lo vio llegar al Santuario a celebrar, iba con traje de color y bigotito. El padre don Agustín Ramírez Barba,27 que está en el rancho de Las Huertas, cerca de Nochistlán, como ya lo había informado a su Ilustrísima. De los padres Agustín Aguirre y Ramos,28 Domingo Solórzano y J Guadalupe Palos no supo. Los padres Oaxaca, Rafael Ramos Chávez y yo estamos en el extranjero. El P. Huerta, capellán de San Felipe y director de la Congregación Mariana que tenían allí los padres jesuitas. El P. Nicolás Dávalos no he vuelto a tener noticia suya. El P. Severo Díaz Galindo29 continúa de capellán de La Visitación y director del Observatorio del Estado (puesto que tiene hace casi tres años) y va todos los días a las 12 al teatro Degollado, en cuyas azoteas está, sin haber dejado de percibir el sueldo, a pesar de tanto cambio de gobierno y desgobierno de todas clases. El P. Francisco Vázquez Chávez, ministro en Mexicaltzingo, y el P. Edmundo Figueroa ministro en la Parroquia de Jesús; que éste se ha distinguido como animoso en los días más difíciles. De los padres José María Robles,30 Antonio Aguilar y José Alzaga nada informó.

 

13. Situación de los conventos y monasterios de monjas en Guadalajara

 

Las religiosas de La Visitación están en una casa de altos de la calle González Ortega, entre las de Independencia e Hidalgo (junto al despacho Waters Pierce Oil Cº) y capellán el mismo, su convento hecho cuartel. Jesús María en su mismo local y su capellán Amando Juventivo de Alba y Franco.31 Olvidé preguntar qué había en el orfanatorio contiguo.32 Las Teresas, en el tercer piso de la casa de la esquina de Zaragoza y Juan Manuel, su capellán el P. Cano. No se me ocurrió preguntar qué había en el convento de La Hoguera (no supo decir).33 Las Reparatrices en dos casitas anexas que quedan del lado de la Escuela Normal Católica, y la casa grande vacía la cuida el antiguo portero, no la han invadido. Las del Verbo Encarnado viven en la casa esquina Santa Mónica y Reforma (las ventanas ven a la cocina del Seminario), que piensan emigrar a Puerto Rico. El Calvario en tal estado. A las hermanas se les ve en la iglesia como antes. Las Adoratrices no supo dónde están; la casa es cuartel. En San Martín34 vio hermanos Juaninos y el hospital sigue (parece sólo expulsaron a los padres). El Refugio, La Luz y San Camilo y en general los otros hospitales siguen lo mismo con las religiosas. En todas estas casas, especialmente las tres primeras, tuvieron que asistir a muchas soldaderas heridas en un descarrilamiento que hubo el 20 de enero de 1915 en la línea de Guadalajara a Colima.35 Un largo tren con todo y máquina rodó al fondo de un barranco y perecieron allí como seiscientas personas, entre golpeados y quemados, pues se tiró el petróleo de la máquina y ardió con todo y carros. Diéguez, a pesar de lo impío, dio dinero a las casas de El Refugio, La Luz y San Camilo por la asistencia a aquellos heridos. No sé si también a los otros hospitales.

           

14. Estado de las escuelas y colegios católicos en la capital de Jalisco

 

La casa de ejercicios del Santuario de Guadalupe continúa de cuartel, y hay otro en San Diego, donde estaba la Escuela de Artes que está ahora en el Colegio Salesiano. El Liceo sigue en el Colegio de los padres Jesuitas. En el Liceo está la Escuela Industrial de Señoritas; en el local de ésta, que es el antiguo colegio de San Juan Bautista, no supo; en la Escuela Normal Católica, la Normal de hombres con su anexa primaria; en el Instituto del Sagrado Corazón, junto a San José, hay una escuela oficial. En el Colegio de los Maristas, junto a San Agustín, parte de la gendarmería con la banda. En la otra casa de los Maristas sigue la Universidad Morelos y don José Tomás Figueroa como rector. De la casa de ejercicios de San Sebastián no supo.

            El mismo Diéguez destituyó a Valencia de director de instrucción antes de su primera salida, y luego se fue de Guadalajara, y en la vuelta que dio destituyó a don Aurelio Ortega de subdirector. Actualmente es director de instrucción el doctor Mariano Azuela, de Lagos.36 La Stata va y viene con Diéguez. Éste, en su segunda estancia, volvió a ocupar la casa de doña Dolores Somellera, viuda de don Miguel Orendain. El gobernador villista ha ocupado la casa de José López Portillo y Rojas, que también ocupó Obregón. El secretario de gobierno con el gobernador villista Julián Medina es don Leonardo Mendoza, que fue secretario con López Portillo o Mier. En las “ocupaciones” de Villa, éste nombró a algunos jueces que oyó decir eran de confianza, y entre éstos a algunos católicos; no supo decir los nombres.

            La Escuela Católica de Leyes37 sigue sus trabajos, sólo que las clases son en las casas de los profesores; están sustituidos uno que otro por ausencia o estar ocultos. Aquí viene referir que cuando un hijo del licenciado Arreola denunció que en su casa se había quedado oculto el P. Luis Blanchard, SJ, fuerona aprehender al padre y al licenciado a la hora en que estaban en clase, y maestro y discípulos todos fueron a la cárcel, pero el mismo día los dieron libres. La escuela oficial de Leyes, clausurada. La de Medicina casi no funciona, y los alumnos no van. La Libre de Ingenieros continúa. Que en esta segunda entrada de Villa, un grupo de estudiantes, todos o mayoría del colegio de los padres Jesuitas, fueron y le pidieron El Regional para publicar un periódico de ellos, y se lo dio; se llama La República (y los papeleros añaden “del Regional”); que oyó decir que tras de los estudiantes había otras personas que trataban de salvar aquello y que aún ayudan a escribir, y que el periódico procura no dar a conocer lo que hay en el fondo. También La Gaceta fue obsequiada a los estudiantes, sólo que éstos son de lo más rojo. Que Luis Álvarez, el de El Día, se ha vuelto católico, por lo menos en la apariencia, y sigue su periódico con otro nombre que olvidé. El que hace cabeza en El Regional es un joven, Primo Villa, de San Gabriel (en sus primeros años fue seminarista).

 

15. Algunos efectos de los enfrentamientos entre carrancistas y villistas

 

Luis Alatorre (jefe de la porra) huyó. Parece confirmarse que al salir los villistas la primera vez, fusilaron a Octavio Lobato,38 pero parece no fue solo, sino también fusilaron a Salvador Jiménez Loza. En la vuelta de Diéguez, fusiló al licenciado Winstano Orozco, el joven Sahagún, señor Martínez Gracida y Manuel Santoscoy, estos dos dizque por no haberlo seguido. El día de la entrada de Diéguez, fusilaron a muchos en las calles porque al decirles “quién vive”, creyéndolos todavía villistas, respondían Villa; entre éstos hubo hasta muchachos, como uno llamado José Cristo, también un muchacho grande, bolero, muy guerristo, a quien decían “Jerules”. Como dije en mi anterior, varios estuvieron presos, como el licenciado Celedonio Padilla y don Fernando Castaños, don Francisco Calderón y otros. En diciembre, antes de salir Diéguez, tuvo preso a don Juan Ortiz y al hermano García, SJ (el encargado de la sacristía de San Felipe), no recuerdo cómo fue lo que me refirió respecto de esto. Al P. Cayetano Bertocchi, SJ, no lo tomaron, y ahora continúa con don Juan Ortiz en San Pedro y me parece en la misma huerta está el señor Alvarado. En la primera entrada de Villa fue perseguido el P. José Trinidad Laris Pérez,39 que parece que él se expuso por alguna imprudencia. En esta segunda últimamente (lo supe por el licenciado Pérez Verdía) Villa fusiló a don Joaquín Cuesta Gallardo.

            De los miembros del Partido Católico, dice que varias veces y aún últimamente vio al señor licenciado don Manuel F. Chávez40 y le pareció de mejor semblante que hace algunos meses. Al señor ingeniero Félix Araiza no lo ha visto. Al licenciado Miguel Palomar y Vizcarra lo vio en la primera entrada de Villa, pero supo estaba bien.41 Al licenciado Agustín Navarro Flores lo ha visto con frecuencia, que sólo en los días muy revueltos no sale, de … deja y así continúa con los negocios y sabe que con regulares entradas. Al licenciado García poco lo ha visto. Que no ha deja  ver con más o menos frecuencia a los señores don Luis B y don Manuel de la Mora.

 

16. Más datos relativos a clérigos y a las prácticas religiosas en ese momento

 

De otros cambios de sacerdotes me dijo que el P. Romo había salido fuera, y que el padre don José María Araiza era capellán de La Soledad. Que, aunque no hay coro, siguen reconociendo como Catedral provisional a San José de Gracia, donde continúa el P. Manuel Diéguez. Los PP Ignacio González Vázquez y Francisco Ramírez, antiguos empleados de Catedral, están de ministros en el Santuario.

Que Diéguez y su gente quisieron quitar la costumbre de las señoras de usar manto o velo y que todas usaran sombrero, que eran ranciedades, etcétera. La Ciudad de México secundó el movimiento, obligando a todas sus empleadas a usar sombrero, pero los muchachos elegantes les formaron tal grita que lo abandonaron. La buena sociedad anda ahora por regla general de luto, y las señoras que antes traían sombrero casi no lo usan.

El P. Cano dio una circular a los capellanes, que omitan por ahora los repiques y procuren que las festividades sean humildes, pero fervorosas.

La cuaresma y semana santa estuvieron regulares y ésta última con alguna solemnidad, según dicen las cartas.

Varias veces intentó Diéguez volver a Guadalajara pero hasta el 10 u 11 de abril no lo había hecho, y tenía prometido molestar a la población. A fines de marzo logró derrotar a las fuerzas villistas, parece al sur de Tuxpan; pero aunque con este motivo avanzó algo, después retrocedió; sin embargo, las últimas noticias (cartas del 5) dicen estaba en Santa Ana Acatlán. Las cartas posteriores nada dicen.

Entre Celaya e Irapuato pelearon varias veces Obregón y Villa entre el 5 y el 16 de abril de 1915, terminando todo con la completa derrota de Villa. Éste se retiró al norte de León y levantó gran tramo de vía. Así es que ya estamos incomunicados con Guadalajara y creo que esta incomunicación durará mucho tiempo, porque si Obregón se propone perseguir y sostiene su preponderancia, la interrupción se irá haciendo más y más al norte, pero tardará para poder arrebatar toda la línea y aun la del Nacional por San Luis y Laredo, que es más fácil para los carrancistas, no será tan pronto. Por esos rumbos anda la facción de Eulalio Gutiérrez, que hostilizará a Villa y a Carranza y no dejará de causar males a la vía. Además, Carranza ya no se preocupa por que corran los ferrocarriles: parece sólo procura causar males y molestias a las poblaciones. Esperar que Villa restablezca las comunicaciones lo veo difícil, dada su derrota.

Con la interrupción de la comunicación, los estudiantes que debían venir de Guadalajara sufrirán tal vez la pérdida del año.

El señor ingeniero Araiza llegó a ésta el 15, y el 20 se fue para San Antonio, New Orleans, y de allí a Centroamérica. Refiere que al entrar Diéguez y Obregón a Guadalajara en julio, estuvo escondido como un mes, y luego, disfrazado de arriero, con unos burros, se fue para Huescalapa y estuvo viviendo como otro mes al pie del Nevado en un jacalito, aparentando ser uno de los que hacen quesos (haciéndolos y ordeñando algunos animales), pero en la primera mitad de septiembre tuvo indicios de haber sido descubierto, y a media noche se fue para Zapotlán el Grande. Tomó el tren procurando pasar por un gañán de los que no tienen cultura, y dice cree que lo aparentó bien. En Guadalajara pasó el 16 de septiembre andando en las calles con indumentaria de gañán descuidado y sentándose en el borde de las banquetas a comer fruta. Estuvo viviendo en el mesón de la Mora (por Mexicaltzingo) y dice que ni a su familia avisó para evitar lo buscaran y hacerse sospechoso.

El 17 de septiembre tomó el tren para León y notó la gran cantidad de policías secretas que iban en los carros (llegó a contar doce en un carro). En León vivió en la orilla en una casucha; aprendió a hacer zapatos, y como uno del oficio así lo pasó y salía vistiendo como zapatero, y ya le caían trabajitos de remiendos y fabricó algunos pares nuevos que se los trajo y vendió en Torreón (dos o tres docenas). En León permaneció desde fines de septiembre hasta principios de abril. Mientras, logró arreglar algunos pendientes que tenía en Guadalajara y arreglar todo para dirigirse a Centro o Sudamérica donde poder trabajar, pues en México no hay trabajo ni garantías. Con su aspecto de zapatero llegó a Juárez y aquí nomás se orientó para su viaje y se fue.

El Paso, enero 6 de 1915

 

Ilustrísimo y Reverendísimo Señor Arzobispo, Doctor y Maestro

Don Francisco Orozco y Jiménez

Barcelona

 

Ilustrísimo y Reverendísimo Señor:

            En mi anterior que escribí al recibir la muy grata de su Ilustrísima prometí procurarle informes de las personas de quienes los desea, y tengo el pesar de no haber conseguido aún ningunos. Creí fácil conseguir noticias del doctor Marrón Alonso, pero no he recibido contestación de don José Ascensión Reyes, a quien escribí a Galveston esperando alguna noticia.

            Después de mes y medio sin comunicación con Guadalajara, he empezado a recibir noticias. Villa entró el 17 de diciembre y tres días antes se habían ido Diéguez y demás carrancistas (tengo alguna esperanza que con ellos se hayan ido Valencia y la Atala Apodaca, pero no tengo noticias) y en esos tres días el comercio cuidó el orden, que dicen las cartas no hubo el menor desorden, “ni pleitos, ni borrachos, ni gritos”. Como decía antes, Diéguez se fue el 14 por la mañana y el 17 entró Villa, sin repiques. Que entró en automóvil, y su tropa en grupos por diversas calles directamente a los cuarteles. Villa, los días que estuvo en Guadalajara, vivió en el Pullman.

Respecto de las iglesias, las tres personas que me han escrito coinciden en parte de que se han abierto, pero discrepan en parte. La primera carta que recibí dice: “las iglesias están abiertas, pero no todas” (diciembre 22); la segunda, aunque anterior (diciembre 19): “lo primero que hizo fue mandar abrir las iglesias e inmediatamente se mandó suprimir todas las capillitas provisionales particulares y no se permitió al día siguiente decir misas más que en las iglesias; esto último por orden del señor Cano”. Y la tercera (diciembre 29): “al día siguiente se abrieron ya los pocos templos que no habían sido abiertos en los tres días de libertad, pues en la administración pasada se fueron abriendo poco a poco hasta diez, habiendo permanecido los demás cerrados por casi dos meses, en cuyo tiempo multitud de casas se convirtieron en oratorios y sufrieron buenos sustos algunas de ellas”.

Respecto a personas, la primera sólo dice que los padres están sufriendo mucha miseria, sin especificar. La segunda dice: “ya volvieron algunas de las personas católicas que tuvieron que salir, y me dicen que muchos sacerdotes de los errantes están aquí”; y la tercera: “por supuesto que desde luego empezaron a resultar muchos difuntos y muchos ausentes”. Y en otra parte: “el hermano de Chonita (mi maestro, el señor Manuel Alvarado) ya anda por aquí a nuestra vista”. Otras noticias de personas son las siguientes: un discípulo me escribe de Nochistlán y me dice que el P. don Agustín Ramírez está por aquellos rumbos y que se dice que lo pondrán al frente de un Seminario auxiliar en Yahualica, “que comprende únicamente los dos primeros años... pero él me dijo antier (es decir diciembre 9) que no sería así, a causa de sus enfermedades”. El P. Marcelo Renaud, SJ, cuando pasó por ésta a visitar el noviciado de su provincia, que está ahora en una casa perteneciente a la Universidad de Santa Clara, en California, me refirió que sabía que un grupo de católicos había establecido un colegio, el Instituto Morelos, cubriendo las exterioridades de las inicuas disposiciones de Diéguez, esto en el local de los Maristas. En el de los Jesuitas está el liceo, y al inaugurar el curso vociferó la Atala. Que Manuel, el tercero del los hijos del licenciado Arreola, denunció al P. Blanchard, SJ, que se había quedado allí escondido en su casa, y esto causó la prisión del licenciado, aunque el mismo día salió. Me parece me dijo que el padre no fue preso, sino sólo tuvo que salir de allá; también me confirmó que sabía por buenas fuentes lo que publicó la Revista Católica, de que la empresa de tranvías daba 500 pesos semanarios a Diéguez por que no abriera las iglesias en Guadalajara, por lo mucho que le producían las líneas de San Pedro y Zapopan al ir los fieles a oír misa a esos lugares. También me refirió que le habían dicho que ya habían visto en la calle al licenciado Palomar, pero que él no lo creía y suponía era un equívoco.

En vista de que aquí no tiene uno en qué ocuparse, de que ya veo es molesto a la familia donde estoy tener un huésped tanto tiempo, que no puedo buscar otro alojamiento aquí sin lastimar a la familia, y que en las poblaciones donde mejor podría estar tienen mal clima (a lo menos para mis achaques) y que el tiempo de invierno no es a propósito para ensayar cambio de población y por otra parte no parece estar ya tan difícil la vuelta a Guadalajara, he pensado, de acuerdo con el Ilustrísimo señor Miguel M. de la Mora, regresar.42 Sin embargo, en estos últimos días he tenido algunas noticias que no me agradan. Mi tía, que me había mandado noticias muy halagadoras de la situación, al recibir mi noticia de que pensaba regresar, me dice (diciembre 23) que espere un poco para ver cómo sigue aquello, y en la tarjeta que lo hace no da ninguna noticia. En la carta del 29 que acabo de recibir, me dicen: “como éstas son ramas del mismo tronco, las confiscaciones que se hicieron se han llevado adelante; pero así y todo, la gente se muestra más contenta, aunque temerosa de nuevos trastornos, pues circulan especies bastante alarmantes para la tranquilidad pública”. Las prisiones y los fusilamientos de federales y personas que habían tomado parte en la política del tiempo de Victoriano Huerta siguen por todas partes. Los elementos de Carranza, que parecen los más clerófobos, temo vuelvan a dominar, pues desde el 4 circuló la noticia de que volvieron a apoderarse de Puebla y no han desmentido la noticia, y además Villa y su gente son todos muy malos. Además, en un periódico de México del día 1º dicen que suspenderán los trenes de Guadalajara temporalmente, por escasez de combustible. Por todo esto, voy a procurar esperar aquí todavía. Al irme ya procuraré enviarle abundantemente noticias por medio del ilustrísimo señor De la Mora, quien tiene una clave y una larga lista de pseudónimos para escribir fácilmente, aunque sean cosas difíciles, que las fáciles las mandaré en forma que se las puedo enviar a su ilustrísima sin tener que traducir, y si algo tiene que decirme (y espero tener otra vez el gusto de recibir letras de su ilustrísima) por el mismo conducto del señor De la Mora.

            el coronel Miguel Ahumada Saucedo está aquí en El Paso y dice recibió aviso de que le habían devuelto su casa (la tenía la Atala).

            Los periódicos dicen que José Ives Limantour43 ya está en combinación con los Madero para seguir con los monopolios en México, todos masones y ladrones.

            Como la sociedad Extensión nos ha dado misas y el señor De la Mora me dice que puedo contar con ellos con seguridad, me ocupo en aprovechar mi permanencia en ésta y estudiar algo en alguna de las universidades católicas, pues creo me bastaría a pagar la colegiatura, pero todas están en lugares muy húmedos, v.g. Saint Louis, Washington, Chicago, Milwaukee, etcétera, y temo no tener salud para esa humedad: en octubre era buen tiempo para haber hecho un viaje de prueba. La parte alta y seca de E.U. no tiene centros docentes superiores, todos están en las costas, orillas de los grandes lagos o en las márgenes del Misisipí.

            Sin otro asunto por hoy, quedo como siempre su atento seguro servidor que le pide su bendición.

Pbro. Daniel R. Lowere (rúbrica)

 

Otras noticias relacionadas con la persecución religiosa en la arquidiócesis tapatía

 

Febrero 2 de 1915. En un periódico al parecer bien informado aparece la noticia de que las fuerzas villistas fusilaron en San Luis Potosí a un padre Luis G. Cruz de Guadalajara; dice el periódico que la noticia viene de un hermano del P. Cruz que vive en Los Ángeles, California.

Feb. 18. Tres padres españoles (un dominico y dos carmelitas) que salieron el 12 de Aguascalientes expulsados por el actual gobernador, dicen que por conducto privado se recibió en Aguascalientes una carta de Guadalajara en la que dice que al volver Diéguez en enero, cometió muchos atentados: que al entrar en Guadalajara hizo que un grupo de su gente se adelantara gritando “viva Villa”, que tenía más aceptación en el pueblo; que cuando consiguió que hubiera bastante gente vitoreando a Villa, ametralló a las masas; que la sangre corrió por las calles. Que aunque con mucha insistencia se había dicho que al asistir a un herido al señor Medrano, lo habían matado, no se confirmaba; que tampoco se confirmaba el fusilamiento del P. Cipriano Íñiguez, pero que sí se confirmaba el de otros tres sacerdotes; que uno, un párroco de pueblo cercano a Guadalajara (aunque les cité muchos nombres no identificaron a ninguno), otro un profesor del Seminario, aunque los datos y señas personales parecen del P. Vicente María Camacho, dicen que no es el nombre y se inclinan enteramente a que es el P. David Galván, del tercero no se acuerdan. Espero nuevas noticias para ratificar o rectificar lo anterior.

Feb. 20. Parece ya hay comunicación para Guadalajara.

Feb. 22. Llegan noticias que las fuerzas de Villa están en Zapotlán y marchan para Manzanillo.

Feb. 23. El licenciado Antonio Pérez Verdía, que aquí vive, me dijo hoy que personas que llegan del interior de México cuentan llegan noticias de Guadalajara relativas a la vuelta de Diéguez en enero, y que cometió muchas atrocidades matando mucha gente; que entre los fusilados están el licenciado Fernando Castaños y el comerciante don Ignacio Sahagún. También habían destrozado la casa de Ahumada arrancándole las puertas y consumaron otras destrucciones. Veremos lo que sale cierto.

Feb. 25. Hoy recibí una carta de Guadalajara; tiene fecha 11 de enero, y el sello del correo de Guadalajara es del 17 de enero (antes de la vuelta de Diéguez). Escribe la carta la esposa del señor don Leopoldo Orendain, aunque sólo firma con su inicial. Después de pintar y lamentar la situación, clara y duramente, principalmente en lo tocante a la persecución religiosa, dice: “que no se nos acabe la fe, que podamos sufrir el martirio, pues es lo único que se nos espera”. En seguida, en párrafo separado, dice: “El señor Gordillo, Antonio, se murió, y fusilaron al P. Miguel Pérez Rubio, se dispuso”. Y termina diciendo que ve la mano de Dios que castiga a la nación por su ateísmo oficial, etcétera. Como distingue la muerte del señor Gordillo del fusilamiento del P. Pérez Rubio, creo que el señor Gordillo moriría de enfermedad (y supongo la persona que escribe merece crédito y es fidedigna la noticia). Pronto espero cartas de Guadalajara.

Feb. 27. Hoy recibí una esquela manuscrita fechada el 8 y con sello de correo del 20 y firmada por el P. Martín Quintero, avisando del fallecimiento del señor Gordillo el 4 de enero de 1915, del señor Arcadio Medrano el 25 y del P. David Galván el 30, y recuerda que, como eran catedráticos, hay que aplicar tres misas por cada uno. No especifica cómo fallecieron. Esta tarde recibí carta del P. José María Esparza fechada y depositada en Guadalajara en enero 16. Me dice: “le manifiesto que esto va cuesta abajo; que nos parece día por día que hemos llegado a la sima, y que al contrario, nos sentimos arrebatados a peores abismos”. Después dice: “las novedades aquí son la proximidad de las fuerzas dieguistas. Ayer estaban en las faldas del cerro del Cuatro. Hubo pánico hasta las 4 pm; a esa hora se supo que venía refuerzo de México, con Villa a la cabeza, y entró un paréntesis de relativa calma. Ahora dicen que están empeñados en un rudo y decisivo combate. ¡Quién sabe qué vaya a suceder! Sí que, si entra Diéguez, ya nos podemos ir componiendo... Se ha dicho mucho de ayer a acá que fue fusilado Domingo. Lobato. Puede ser”. EsparzaManifiesta deseos de venirse y que piensa salir luego para Paso de Sotos y estar allí tres semanas, que le escriba allí con el nombre de Arturo Islas. Hoy lo hago, pero temo ya no esté. Ha circulado la noticia que Villa tomó Manzanillo. … de establecerse, porque de los informes que adquirió vio difícil conseguir ocupación, y por otra parte el clima. Tomó las direcciones de las personas conocidas y dijo escribiría.    Dijo Araiza que supo que después que salió de Huescalapa que habían aprehendido al administrador, don Francisco Romero, y lo habían fusilado. Don Miguel Araiza, comerciante (hermano del P. Justo), está trabajando en San Francisco, California.

 

 



1 Hijo de Santiago Loweree y de Rosa Gutiérrez, nació en Guadalajara en 1877. Presbítero de este clero (1903), fue bibliotecario, ecónomo y maestro en el Seminario Conciliar. Encontrándose en Chicago, en 1917, administró los últimos sacramentos la R. M. Francesca Saverio Cabrini (1850-1917), primera estadounidense en ser canonizada. En tiempos de persecución religiosa fue enviado a Roma, en cuya Universidad Gregoriana se doctoró en derecho canónico en 1927. Formó parte del Cabildo Eclesiástico, del que fue secretario y archivero de la Curia. Publicó algunos textos de carácter histórico. Murió el 9 de agosto de 1964.

2 El R. P. Jesús Gómez Fregoso, S.I., encontró en el archivo de la Casa de Ejercicios de la Compañía de Jesús en Puente Grande, Jalisco el original del documento y facilitó esta versión mecanoescrita, capturada para las páginas de este Boletín por la Mtra. María Palomar Verea. El documento original está depositado en la Biblioteca de la Universidad Jesuítica ITESO de Guadalajara.

3 A la sazon, obispo de Tehuantepec. Véase la nota 62 en la primera parte de este artículo, publicada en el Boletín Eclesiástico de la Arquidiócesis de Guadalajara, correspondiente al mes de julio del año 2014 (en lo sucesivo Cf. BEAG 07/2014).

4 Obispo de Colima (*Villa de Purificación, Jalisco, 1856. +Colima, Colima, 1949). Fue el único de los 30 obispos de México que nunca salió de su diócesis en tiempos de persecución religiosa, pasado buena parte de ella en rancherías aledañas al volcán de Colima.

5 Tapatío, (1857), presbítero del clero de Guadalajara (1881), segundo director del orfanatorio del Sagrado Corazón (1892), obra que se convirtió en centro educativo, que a la fecha subsiste, bajo su nombre. Murió en 1918.

6 Cf. BEAG 07/2014, nota 69, p. 473.

7 Acerca del proceso de conversión de la puerta sur de la catedral de Guadalajara en capilla de la Purísima Concepción y de sepulcros episcopales, Cf. Morada de virtudes. Historia y significados de la capilla de la Purísima de la catedral de Guadalajara, Arturo Camacho Becerra (coord.), Zapopan, El Colegio de Jalisco, 2010.

8 Cf. BEAG 07/2014, nota 47, p. 467.

9 Tapatío (1862), presbítero del clero de Guadalajara (1885), creó la Escuela de Artes y Oficios del Espíritu Santo, que confiscaron los carrancistas. Siendo miembro del Cabildo Eclesiástico de su arquidiócesis, fue electo obispo de Tepic (1919). Murió en 1935.

10 Deán del Cabildo Eclesiástico de Guadalajara.

11 Oriundo de Yahualica, fue prefecto, maestro y rector del Seminario Conciliar. Párroco de Tepatitlán, prebendado del Cabildo Eclesiástico, notable orador sagrado, era Prosecretario de la Mitra al tiempo de su deceso.

12 Tal vez aluda al joven José Ruiz Medrano, sobrino de Arcadio Medrano, en ese momento un adolescente de 12 años de edad, el cual nació y murió en Guadalajara (1903-1967), obtuvo en Roma los títulos de doctor en filosofía y teología; se ordenó presbítero en 1927; fue maestro muy estimado de latín, literatura, oratoria sagrada y teología, y murió siendo canónigo magistral de Guadalajara (1942), maestrescuela (1962) y prelado doméstico de su Santidad (1964).

13 Cf. BEAG 07/2014, nota 48, p. 468.

14 Cf. BEAG 07/2014, nota 22, p. 462.

15 Ante la supresión del Seminario Conciliar en 1914, la institución no desapareció del todo, pues el arzobispo promovió y alentó la constitución de escuelas apostólicas en las principales parroquias de su circunscripción, a las cuáles se dará más tarde el título de ‘preceptorías’ para evitar el acoso de las autoridades civiles, en todo momento convencidas de que no debían existir los seminarios conciliares.

16 Destacado presbítero del clero de Guadalajara. Siendo capellán de San Sebastián de Analco, en esta capital, romovió el canto religioso.

17 Maestro del Seminario Conciliar, Prebendado de la Catedral, fue párroco de Lagos de Moreno.

18 Oratorio del nosocomio de ese nombre.

19 Oriundo de Tuxpan, Jalisco (1856), de una familia acaudalada, murió siendo prebendado de la Colegiata de San Juan de los Lagos (1933).

20 Enérgico general villista.

21 Cf. BEAG 07/2014, nota 25, p. 463.

22 Miguel María de la Mora y Mora nació en Ixtlahuacán del Río, Jalisco, en 1874. Presbítero desde 1897, orador excepcional, canónigo magistral, fue rector del Seminario Conciliar con el título de Prefecto General a partir de 1902, hasta su preconización como obispo de Zacatecas (1911). Murió siéndolo de San Luis Potosí (1930). Su causa de canonización está en curso.

23 El autor se confunde: el hoy beato Anacleto González Flores era en ese momento estudiante de leyes y militaba con las huestes villistas, a las órdenes del general Antonio Delgadillo.

24 Entrañable amigo de Galván. Cf. BEAG 07/2014, nota 38, p. 465.

25 Tapatío (1872-1935), ex alumno del Seminario Conciliar, ingeniero agrimensor, destacado militante del catolicismo social, primer presidente de la Junta Diocesana de la Acción Católica.

26 Cf. BEAG 07/2014, nota 68, p. 473.

27 Cf. BEAG 07/2014, nota 24, p. 463.

28 Nativo de San Sebastián del Oeste, Jalisco (1867), presbítero del clero de Guadalajara (1893), fue preconizado obispo de Sinaloa (1922), en cuya sede murió (1942).

29 Presbítero del clero de Guadalajara (1876-1956), uno de los más grandes científicos del siglo XX en México, nació en Sayula, Jalisco; se ordenó presbítero en 1900, se hizo cargo del observatorio meteorológico del Seminario Conciliar hasta la clausura del mismo, en 1914. En 1921 dirigió el Observatorio Meteorológico del gobierno estatal hasta su muerte. Fue uno de los más avanzado de los meteorólogos del país en su tiempo.

30 Presbítero del clero de Guadalajara (1888-1927), oriundo de Mascota, Jalisco, destacó como formador en el Seminario Conciliar, escritor, fundador de dos Congregaciones religiosas y como párroco. Murió mártir y se le canonizó en el año 2000.

31 Oriundo de Encarnación, Jalisco (1881), presbítero del clero de Guadalajara (1905), fue un notable orador sagrado, párroco culto, poeta y literato brillante, amigo personal de Ramón López Velarde. Murió siendo magistral del Cabildo Eclesiástico de su Arquidiócesis (1942).

32 Se refiere al del Sagrado Corazón, que luego se convertirá en Colegio Luis Silva.

33 Del monasterio de monjas carmelitas descalzas de Santa Teresa de Guadalajara, se desmembró el de La Hoguera de Santa Teresa, en los primeros años del siglo xx.

34 Se refiere al Hospital de San Martín de Tours y Nuestra Señora de los Desamparados, grandiosa obra creada gracias a la generosidad de don Martín Gavica y su cónyuge, Clementina Llanos, poco antes de la fecha en la que fue incautado por los carrancistas (1914).

35 El sitio exacto se conoce como la Cuesta de Sayula.

36 Oriundo de Lagos de Moreno, Jalisco (1873), médico de profesión, destacó como crítico y literato. Murió en 1952.

37 Su nombre oficial era Escuela Libre de Derecho.

38 Cf. BEAG 07/2014, nota 11, p. 460.

39 Oriundo de Teocaltiche, Jalisco (1882), presbítero del clero (1906), fue un destacado polígrafo y cronista. Murió en 1963.

40 Abogado tapatío (1864), gran promotor del catolicismo social, creó las Asociaciones Mutualistas para Obreros (1906). Fue Presidente del Partido Católico Nacional en Jalisco y activo Diputado Local de ese organismo.

41 Cf. Miguel Palomar y Vizcarra, “De la toma de Guadalajara el 8 de julio de 1914 y sus consecuencias inmediatas”, en Boletín Eclesiástico de la Arquidiócesis de Guadalajara, año viii, No. 5, mayo del 2014, pp. 304-329.

42 En este Boletín Eclesiástico se han publicado ya notas personales de monseñor De la Mora en este tiempo: “Memoria de un prisionero. Un capítulo de la historia carrancista”, mayo del 2012, pp. 315-329-

43 (n. Ciudad de México; México 1854 – m. París, Francia; 1935), fue el principal financiero en la recta final de la gestión dictatorial de Porfirio Díaz Mori.



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