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Circulares

 

Circular 01/2011

 

Semana de oración por la unidad de los cristianos. Del 18 al 25 de enero de 2011

A la comunidad diocesana:

Al iniciar un nuevo año, les dirijo mis más fervientes deseos de alegría y paz en el Señor Jesús.

La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de este año, presenta el siguiente tema: “Unidos en la enseñanza de los apóstoles, la comunión fraterna, la fracción del pan y la oración” (cf. Hch 2,42) y se propone a las comunidades cristianas la reflexión y la oración a partir de los Hechos de los Apóstoles, que recuerda los orígenes de la Iglesia madre de Jerusalén, con sus cuatro notas características: La Palabra, la comunión fraterna, la eucaristía y la oración constante, elementos fundamentales de la comunidad cristiana primitiva y esenciales para la vida de toda comunidad cristiana.

Durante este octavario del año 2011, “La llamada a la unidad llega este año desde Jerusalén, la Iglesia madre, a las Iglesias del mundo entero. Conscientes de sus propias divisiones y de la necesidad de hacer ellas mismas mucho más por la unidad del Cuerpo de Cristo, las Iglesias de Jerusalén piden a todos los cristianos redescubrir los valores que constituyen la unidad de la primera comunidad cristiana de Jerusalén, cuando era asidua a la enseñanza de los Apóstoles y a la comunión fraterna, a la fracción del pan y a las oraciones. He aquí el desafío que tenemos” (Pontificio Consejo Para la Promoción de la Unidad de los Cristianos,Materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos).

Pido a los párrocos, rectores de templos, capellanes de casas religiosas y formadores del Seminario, que promuevan esta Semana de Oración en todas sus actividades pastorales, siguiendo el programa y los materiales que se enviarán oportunamente. Se puede celebrar la misa por la Unidad de los Cristianos, según lo permita el calendario (cf. Misal Romano pp. 746-750) y para cada día en la predicación, se recomienda tomar en cuenta el temario de esta Semana de Oración.

Pidamos a Jesucristo, fundamento único de la Iglesia, que haga realidad el ideal que propuso a sus discípulos: que todos sean un solo rebaño bajo un solo Pastor.

Guadalajara, Jalisco a 3 de enero del 2011

+ Juan Card. Sandoval Íñiguez

Arzobispo de Guadalajara

Juan Pablo Preciado Ramírez, Pbro.

Secretario

 

Circular 02/2011

 

Oblaciones y remuneraciones por los servicios religiosos

A los presbíteros diocesanos y religiosos:

Les envío mi afectuoso saludo y deseo que el Niño Jesús, nacido en Belén, haga fecundo su ministerio pastoral.

Los sacerdotes hemos de tener muy presente el ejemplo de Jesús “que no venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos” (Mt 20, 28), para que desempeñemos nuestro ministerio con suma caridad hacia los fieles y los atendamos en todas sus necesidades; y además, cuidemos de la dignidad de las celebraciones litúrgicas y evitemos toda apariencia de lucro.

Los obispos de la región pastoral de occidente, analizamos la situación socio – económica que atraviesa nuestro país, y decidimos actualizar los aranceles por los servicios religiosos que se ofrecen en cada comunidad, que no se habían revisado desde 1998, asignando los siguientes estipendios:

            Misas mensuales                                            $ 50.00

            Misas gregorianas                                          $ 1,500.00

            Misas exequiales                                            $ 50.00 (se sugiere dar el servicio gratuito)

            Bautismos                                                      $ 50.00

            Confirmaciones                                             $ 50.00

            Presentaciones matrimoniales                        $ 100.00

            Dispensas                                                       $ 40.00

            Ceremonias                                                    $200.00 (no incluye el gasto de cantores, arreglo floral, luces, etcétera). Los traslados matrimoniales (no causan honorarios).

            Estos aranceles entran en vigor a partir del 2 de febrero de 2011. Por concepto de intenciones aplicadas, el sacerdote recibirá $ 1,500.00 (mil quinientos pesos) al mes

Con motivo de la actualización de estos aranceles, he creído oportuno recordar las disposiciones sobre las “misas colectivas”, como se dieron a conocer en la circular del 14 de marzo de 1992 (15/1992), de acuerdo con el decreto Mos Iugiter de la Congregación para el Clero, con la aprobación del Santo Padre, que prescribe lo siguiente en el Art. 2:

“§1. En caso de que los oferentes, previa y explícitamente advertidos estén de acuerdo libremente de que sus estipendios sea acumulados junto con otros para la celebración de una sola misa, será lícito satisfacer esas ofertas con una única misa, aplicada por la intención ‘colectiva’”.

“§2. En este caso, es necesario que se indique públicamente el lugar y la hora en que esta Santa Misa se celebrará, y no más de dos veces por semana”.

En las misas llamadas “colectivas”, el sacerdote celebrante sólo tiene derecho a un estipendio, lo demás entra a la administración parroquial.

Respecto a la celebración de la santa misa fuera de los templos y capillas de culto público, se recuerda la praxis vigente (cf. circular 42/1999):

No se permite la celebración del sacramento del matrimonio en salones de hotel, capillas privadas o de religiosos, capillas de Haciendas, en la playa, etcétera. El lugar propio son los templos parroquiales y capillas de culto público.

Así mismo, no se permite la celebración de la eucaristía de primeras comuniones y XV años, en salones de hotel y de eventos, ni en capillas de haciendas o privadas.

Tampoco se permite la celebración de la misa en las casas particulares (cf. canon 932 § 1), sólo en casos de enfermedad grave, por no poder la persona asistir a la Iglesia, y siempre con el permiso expreso del arzobispado.

La celebración de la misa deberá hacerse en los templos y capillas de culto público o en las capillas de los mismos cementerios, pero no en las funerarias.

            Suplico a los párrocos y capellanes que tengan en cuenta los nuevos aranceles y los den a conocer a los fieles, para que con sus aportaciones ayuden a las necesidades de la Iglesia y al sustento de los ministros.

Dios, Padre misericordioso, nos dé un corazón siempre dispuesto a servir con generosidad a nuestros hermanos.

Guadalajara, Jalisco a 4 de enero del 2011

+  Juan Card. Sandoval Íñiguez

            Arzobispo de Guadalajara

Juan Pablo Preciado Ramírez, Pbro.

            Secretario

 

Circular 03/2011

 

Jornada de oración por los frutos del II congreso continental latinoamericano de vocaciones.

A los sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos:

La gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y de Jesucristo el Señor, “que nos ha llamado con santa llamada”, estén con todos ustedes.

La celebración del II Congreso Continental Latinoamericano de Vocaciones, del 31 de enero al 5 de febrero de este año, en la ciudad de Cartago en Costa Rica, con el tema “Maestro, en tu nombre echaré las redes (Lc 5, 5)”, es una respuesta a los desafíos de Aparecida: “La pastoral vocacional, que es responsabilidad de todo el pueblo de Dios, comienza en la familia y continúa en la comunidad cristiana, debe dirigirse a los niños y especialmente a los jóvenes para ayudarlos a descubrir el sentido de la vida y el proyecto que Dios tenga para cada uno, acompañándolos en su proceso de discernimiento. Plenamente integrada en el ámbito de la pastoral ordinaria, la pastoral vocacional es fruto de una sólida pastoral de conjunto, en las familias, en la parroquia, en las escuelas católicas y en las demás instituciones eclesiales” (n. 314). Este Congreso pretende fortalecer la responsabilidad vocacional para que los bautizados sean conscientes de la llamada que el Señor hace para colaborar con Él en la misión de la salvación de las almas.

Con este motivo se realizará en toda América Latina una Jornada de Oración para pediral Señor la abundancia de frutos espirituales de este II Congreso. Les pido a los párrocos, rectores de los templos, formadores del seminario y capellanes de los religiosos y religiosas, que organicen en sus comunidades, el jueves 27 de este mes, una jornada de oración por las vocaciones.

Imploramos de la Virgen Santísima, Madre de la Iglesia, que por su intercesión, se obtengan abundantes frutos en la tarea de promover las vocaciones.

Guadalajara, Jalisco a 5 de enero del 2011

+Juan Card. Sandoval Íñiguez

            Arzobispo de Guadalajara

Juan Pablo Preciado Ramírez, Pbro.

            Secretario

 

Circular 04/2011

 

Fallecieronel señor presbítero don Felipe de Alba Pérez (1928 - 2010) y monseñor don Juan Fajardo Pérez (1931- 2011)

A los miembros del presbiterio diocesano:

La gracia el la paz de Jesucristo el Señor, estén con todos ustedes, al iniciar este nuevo año.

            Me encomienda el eminentísimo señor cardenal don Juan Sandoval Iñiguez, notificarles que el señor presbítero Felipe de Alba Pérez y monseñor don Juan Fajardo Pérez, han participado de la Pascua de Cristo, como nos lo recuerda el Apóstol: “Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, de la misma manera Dios se llevará consigo a quienes murieron en Jesús” (1 Tes 4, 14).

El señor presbítero don Felipe de Alba Pérez nació en San Juan de los Lagos, Jalisco, el 17 de noviembre de 1928, ingresó al Seminario de Guadalajara en 1941 y fue ordenado sacerdote el 21 de diciembre de 1957. Desempeñó su ministerio sacerdotal como vicario cooperador en las parroquias de: Tequila, Yahualica, Tepatitlán y San Miguel del Espíritu Santo, en Guadalajara. Le encomendaron la construcción de los templos de San Pedro, en la colonia El Álamo, y de la Preciosa Sangre de Cristo en el fraccionamiento Revolución. Fue el primer párroco de la comunidad de la Preciosa Sangre de Cristo. Falleció el 21 de diciembre de 2010.

El padre Felipe, fue un sacerdote dinámico, emprendedor y de mucho celo por el bien de las almas; piadoso, dedicado a su ministerio, respetuoso, buen compañero, correcto en su comportamiento, cumplido en sus deberes, sencillo, sincero y alegre.

Monseñor Juan Fajardo Pérez, nació en Guadalajara, Jalisco, el 24 de junio de 1931, ingresó al Seminario de Guadalajara en 1946 y fue ordenado sacerdote el 21 de diciembre de 1957. Desempeñó su ministerio sacerdotal como vicario cooperador en las parroquias de Tala y San Miguel del Espíritu Santo, en Guadalajara. Fue padre espiritual y confesor del Seminario Menor de Guadalajara, coordinador de varias vicarias pastorales. Sucesivamente, fue párroco de San Miguel del Espíritu Santo, del Santuario de Guadalupe y de Nuestra Señora de Guadalupe en la colonia Chapalita. Fue encargado de la casa de Ejercicios Espirituales, asesor diocesano del Movimiento de la Divina Misericordia, además de haber desempeñado su ministerio en varios períodos como decano y comisionado en el año 2002 para la visita papal. Falleció el 9 de enero del 2011, en Guadalajara, Jalisco.

Mons. Juan fue un sacerdote completamente dedicado a su ministerio sacerdotal, deseoso de hacer el bien a todos, consagrado a su ministerio y a la formación de los sacerdotes, mediante la confesión sacramental, además, amante del cumplimiento de su deber y obediente a sus superiores. Administró con generosidad y celo el sacramento de la penitencia, y fomentó la devoción y al amor a Jesús en la Eucaristía. Promovió la pastoral orgánica, mediante el desempeño diligente en los diferentes cargos diocesanos a él encomendados. Sufrió con paciencia la enfermedad.

Que Cristo Resucitado, reciba en la asamblea de los santos a nuestros hermanos Felipe y Juan y les otorgue el premio de los servidores fieles.

Guadalajara, Jalisco a 17 de enero del 2011

Juan Pablo Preciado Ramírez, Pbro.

Secretario

 

Circular 05/2011

 

Domingo de la infancia y adolescencia misionera (DOMINIF).  20 de febrero de 2011

A la comunidad diocesana:

La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo, estén con todos ustedes.

La Infancia y Adolescencia Misionera, es una de las cuatro Obras Misionales Pontificio-Episcopales, que trata de formar la conciencia misionera en los niños y adolescentes, para que sepan compartir la fe con los niños y adolescentes de todo el mundo. Además, es un apoyo para los padres, catequistas y profesores en la formación misionera universal de los niños y adolescentes.

Este año, los responsables de las Obras Pontificio-Episcopales, proponen como lema de la jornada el siguiente: “Desde niños discípulos misioneros de Jesús”. Al respecto, el Santo Padre nos dice: “Recuerdo, además, que la Epifanía es la Jornada de la infancia misionera, propuesta por la Obra Pontificia de la Santa Infancia. Muchos niños y muchachos, organizados en las parroquias y en las escuelas, forman una red espiritual y de solidaridad para ayudar a sus coetáneos que pasan más dificultades. Es muy hermoso e importante que los niños crezcan con una mentalidad abierta al mundo, con sentimientos de amor y fraternidad, superando el egocentrismo y el consumismo. Queridos niños y muchachos, con vuestra oración y vuestro compromiso colaboráis en la misión de la Iglesia” (Ángelus del 6 de enero de 2011).

Pido a los párrocos y rectores de templos que celebren el Domingo de la Infancia y Adolescencia Misionera (DOMINIF) el 20 de febrero en sus respectivas comunidades, promoviendo diferentes acciones pastorales con este fin, como la oración, el ofrecimiento de buenas obras y sacrificios por los niños y los adolescentes de las tierras de misión, además de la generosa ayuda económica.

Para apoyar esta Obra Pontificio-Episcopal, se pedirá ese día la aportación económica de los fieles, a través de una colecta especial. Lo que se recabe se enviará a la caja del arzobispado.

Que María, la Madre de Jesús, nos enseñe a servir a Dios, en la atención esmerada a los niños y adolescentes, para que en todas las familias se respete su dignidad y se les inculque el espíritu misionero.

Guadalajara, Jalisco a 17 de enero del 2011

+ Juan Card. Sandoval Íñiguez

Arzobispo de Guadalajara

Juan Pablo Preciado Ramírez, Pbro.

Secretario

 

 

Circular 06/2011

 

75 aniversario del fallecimiento del siervo de Dios don Francisco Orozco y Jiménez. 18 de febrero del 2011.

A los sacerdotes, religiosos y fieles laicos:

Saludo con estimación a todos mis hermanos sacerdotes, religiosos y fieles laicos y les invito a recordar con veneración al 5º arzobispo de Guadalajara Francisco Orozco y Jiménez en el 75 aniversario de su fallecimiento.

El obispo constituido pastor de la grey, que se le confió, desempeña su labor eclesial, siguiendo los ejemplos de Jesucristo, Buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas y les proporciona el alimento espiritual abundante y acompaña siempre a su pueblo elegido (cf. Jn 10, 11-15).

El señor arzobispo Francisco Orozco y Jiménez, durante 23 años –de 1913 a 1936- sirvió a la Arquidiócesis, como pastor solícito y valiente, con sabiduría. Siempre atento a estar con su pueblo, aunque era perseguido por los enemigos de la Iglesia y fue obligado cinco veces a salir del país; pero él buscaba con empeño volver con los suyos, aún en medio de graves dificultades. Desde el exilio permanecía en comunión con su amada Arquidiócesis, enviando sus orientaciones pastorales y apoyando con su oración en todas las circunstancias a los sacerdotes y fieles a su cuidado.

Con este propósito, en homenaje de gratitud a Dios Padre Providente, recordamos el 75 aniversario del fallecimiento del Siervo de Dios Francisco Orozco y Jiménez, que murió en Guadalajara el día 18 de febrero de 1936, con los siguientes actos:

Jueves 17: Invito a los sacerdotes a la celebración eucarística que presidiré en la capilla del Seminario Mayor a las 13 hrs. y a la comida. Por la tarde, a las 17 hrs. al Acto Académico en el mismo Seminario Mayor.

Viernes 18: En la Catedral presidiré la Santa Misa, con la participación del cabildo metropolitano, los sacerdotes y las delegaciones de las parroquias y comunidades, a las 18 hrs, para agradecer a Dios el ministerio episcopal del Siervo de Dios Francisco Orozco y Jiménez, elevamos al Señor, Padre de la gloria, nuestras alabanzas y súplicas, con la confianza de que Él ya ha premiado a su siervo fiel y prudente con el gozo eterno.

Se ha introducido la causa de canonización, pidamos a Dios, que si es para su gloria y provecho de su pueblo, la causa prospere y podamos un día verlo el los altares.

Espero que haya una participación devota de sacerdotes y fieles en los actos programados para esta conmemoración.

Guadalajara, Jalisco, a 18 de enero del 2011

+ Juan Card. Sandoval Íñiguez

            Arzobispo de Guadalajara

Juan Pablo Preciado Ramírez, Pbro.

            Secretario

 

 

Circular 07/2011

 

Falleció el señor cura don J. Jesús Gómez Jáuregui (1943-2011)

A los miembros del presbiterio diocesano:

El Señor que dirige nuestros corazones para que amemos a Dios, permanezca siempre con ustedes.

Me encomienda el eminentísimo señor cardenal don Juan Sandoval Iñiguez, notificarles que el señor presbítero don J. Jesús Gómez Jáuregui, ha muerto en el Señor y tenemos la firme esperanza de que nuestro hermano resucitará en el último día, como nos dice Jesús en el Evangelio: “En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, allí queda, él solo; pero si muere, da mucho fruto” (Jn 12, 24).

El señor presbítero don J. Jesús Gómez Jáuregui nació en Guadalajara, Jalisco, el 6 de noviembre de 1943; ingresó al Seminario de Guadalajara en 1958 y fue ordenado sacerdote el 30 de marzo de 1975. Desempeñó su ministerio sacerdotal como vicario cooperador en las parroquias de Amatlán de Jora, Nayarit y Hostotipaquillo, Jalisco. Fue capellán de la Huamijic, Cortapico, Apozolco, Nayarit y Milpillas, Zacatecas y sirvió como párroco de El Salvador, Jalisco, Juchipila, Zacatecas y El Señor de los Milagros en San Pedrito. En diferentes períodos fue decano de pastoral y al momento de su muerte era miembro de la Comisión de Formación Permanente. Falleció en la ciudad de Guadalajara, Jalisco el 26 de enero de 2011.

El padre J. Jesús, fue un sacerdote emprendedor, piadoso y fiel en el ministerio. Fomentó la fraternidad sacerdotal y fue obediente y alegre; estimado por los sacerdotes y por los fieles que lo trataron. Comprometido en la pastoral diocesana y buen compañero de trabajo.

Que Cristo Resucitado, reciba en la asamblea de los santos a nuestro hermano J. Jesús y le otorgue el premio de los servidores fieles.

Guadalajara, Jalisco, a 31 de enero del 2011

Juan Pablo Preciado Ramírez, Pbro.

Secretario

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