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La Gran Fábrica Guadalupana de Órganos (2ª parte)

Francisco Godínez Morales                                     

Continúa este artículo el rescate del inventario - catálogo de los órganos tubulares producidos por el virtuoso organista tapatío, que con tanto entusiasmo y empeño echó las bases para que la arquidiócesis de Guadalajara se convirtiera en un pivote de cultura musical para el Occidente de México.

 

Nota introductoria

Como se dio cuenta de forma breve en una colaboración anterior, en el año de 1895 el maestro Francisco Godínez comenzó en la capital de Jalisco la construcción de las instalaciones que albergarían un conjunto cultural de inéditas proporciones: una sala de conciertos, aulas para clase y talleres para la Gran Fábrica Guadalupana de Órganos, todo ello ocupando la superficie completa de la manzana situada en el extremo poniente de la calle de Placeres (hoy de Madero), si bien ya desde fechas anteriores comenzó a construir órganos tubulares en un taller provisional ubicado en el número 113 de la calle de López Cotilla.

Como ya se asentó, la primera obra de importancia fue para la el coro de la Colegiata de Guadalupe. El órgano fue trasladado de Guadalajara a la Ciudad de México entre el 3 y el 4 de septiembre de 1895, en 59 cajones, que pesaban casi tres toneladas. Godínez, el carpintero Pedro Comparán y tres oficiales, lo instalaron.

El 9 de octubre de 1898 inauguró la sala de conciertos ‘Juan Sebastián Bach’, con un recital al que asistió el Gobernador Luis C. Curiel. Era el recinto, dice Alfredo Carrasco “espacioso y fue construido ajustándose con todo esmero a las mas nimias condiciones acústicas: su techo -bastante elevado- y sus ventanales fueron dispuestos sin presentar salientes que pudieran evitar la perfecta reflexión de las ondas sonoras. Al fondo tenía una plataforma -lo suficientemente amplia- donde se ostentaba el órgano, un piano de concierto y quedaba aún lugar amplio para los ejecutantes de otros instrumentos.”

Los trabajos menudearon, llegando a instalar en Guadalajara, además del dicho de la Colegiata de Guadalupe, el de su sala de conciertos y en los templos de Santa Teresa, San Agustín, San José de Analco, Santa María de Gracia y Los Santos Ángeles, así como la mayor parte del de El Santuario de Guadalupe y del de Nuestra Señora de la Soledad.

Otros lugares favorecidos con los instrumentos construidos bajo la supervisión de Godínez fueron el templo de El Sagrado Corazón, en San Luis Potosí, el de Comitán, Chiapas, el de Tacátzcuaro, Michoacán, Ahuisculco, Jalisco. El de Zapotlán el Grande, que poseía un órgano de fábrica alemana, Godínez lo reconstruyó. También hizo el de Monte Escobedo, Zacatecas, Acámbaro, Guanajuato, Arandas, Jalisco, el de la catedral de Ciudad Victoria, Tamaulipas, el de Degollado, Jalisco y el de San Agustín, en la ciudad de Durango. También un órgano para la basílica de Zapopan, para Antotonilco el Alto, Aguascalientes, Santa María de Orizaba, en Veracruz y Tizapán el Alto, Jalisco. Volvamos al catálogo que se trascribe a continuación.

 

Órgano número 1 B

De este modelo Godínez construyó cuatro, para los templos tapatíos de San Agustín y de los Santos Ángeles; y para los de Monte Escobedo, Zacatecas y el de San Luis Potosí ya aludido. He aquí las actas de recepción de dos de ellos:

 

Guadalajara, enero 20 de 1900

Señor don Francisco Godínez.

Presente

Muy señor mío y amigo:

Manifiesto a usted que el órgano número 1 B que compré a usted para la iglesia de san Agustín de esta ciudad, en el mes de agosto próximo pasado, me ha satisfecho enteramente, tanto por su sonido vigoroso y bien armonizado, como por su construcción sólida y esmerada, y recomendaría estos instrumentos tan apropiados para nuestras iglesias como baratos y superiores a armónicos que tienen mayor precio.

Deseando a usted el éxito y prosperidad en su bien acreditada fábrica, quedo de usted afmo. S.S. y capellán

Fray Nicolás de la C. Zamudio

Rector de san Agustín.

 

Monte Escobedo, Zacatecas, Diciembre 22 de 1899

Señor don Francisco Godínez.

Guadalajara

Presente

Muy apreciable Señor:

Tengo la satisfacción de anunciar a anunciar a usted que hoy quedó perfectamente instalado el órgano que tuvo usted la bondad de hacernos en su honrada fábrica y hemos quedado sumamente complacidos por la limpieza y lo artístico de su parte material, así como por la dulzura de sus voces.

Ya el inteligente joven don Victoriano M. Dell´Oro nos había rendido un magnifico informe cuando en nombre de nuestro recibió el órgano en esa ciudad y en verdad así es. Ojala y el venerable clero de la república que tanto se empeña en el esplendor del culto, adoptara el maravilloso instrumento que la santa Iglesia ha adoptado en su liturgia y que para esto hiciera el inminente acto de patriotismo de ocupar a nuestros artistas mexicanos, entre los cuales debe figurar un grado eminente la honorable persona de usted que ha presentado un gran servicio a la iglesia mexicana con el establecimiento de su fábrica de órganos que bien sé que no llevas miras de especular sino de fomentar el arte y el culto cristiano.

Reciba usted, señor, mi más profunda gratitud en nombre mío y del señor cura, con nuestros votos más ardientes porque crezca y progrese más y más su bien conocida fábrica.

Su S.S. y capellán

Lauro Márquez, presbítero.

 

Otros modelos de órganos

No aparece en el catálogo que se hayan instalado instrumentos musicales como los que describe el catálogo de la siguiente manera:

Órgano número 1, C: teclado de do a sol, 56 notas (expresivo). Mixturas completas. Longitud del primer tubo: muestra 8 pies, bourdón 8 pies, salicional 8 pies, flauta 8 pies, prestante 4 pies, pícalo 2 pies, pedales mecánicos, expresión. Caja de cedro pulido y teclado en un costado de la caja. El importe del instrumento ascendía a 2.765 pesos.

Órgano número 2, A: teclado manual de do a sol, 56 notas. Mixturas completas. Longitud del primer tubo: muestra, 8 pies; bourdón, 8 pies; salicional, 8 pies; flauta 8 pies; prestante 4 pies. Teclado para los pies tomado del manual de Do a Sol, 20 notas. Caja de cedro pulido. Teclado en un costado de la caja o por el frente. Precio del órgano recibido en la fábrica de 2.890 pesos.

En cambio, del modelo número 2, B se construyeron los del templo de Santa Teresa, el de Tacázcuaro, de la catedral de Ciudad Victoria, el de la Santísima Cruz de Querétaro; el de San Agustín de Durango y el de Arandas. Su composición era: teclado manual de do a sol, 56 notas. Mixturas completas: longitud del primer tubo, muestra; 8 pies; bourdón, 8 pies; salicional, 8 pies; flauta, 8 pies; prestante, 4 pies; pícalo, 2 pies; teclado para los pies, 20 notas; contrabajo, 16 pies. Caja de cedro pulido o barnizado, teclado en un costado de la caja. El precio del órgano recibido en la fábrica era de 3.000 pesos.

 

Acta de recepción del órgano de Santa Teresa

Casa de usted

Señor don Francisco Godínez.

Presente

Muy Señor mío de toda mi consideración y aprecio:

Al saber que usted quería mi opinión, aunque humilde, sobre la fábrica de órganos Guadalupana que es de su propiedad y que con tanto acierto dirige, no tengo inconveniente alguno en saludar a usted por medio de la presente y hablarle en ella de la magnificencia de los instrumentos que dicha casa produce, y de la comparación que de estos pudiera hacerse, con respecto a los extranjeros.

Aunque no poseo teóricamente los conocimientos necesarios para juzgar a fono la cuestión, puedo decir, sin embargo, que por la experiencia que en largos años he adquirido, me he formado un juicio que, según yo creo, ha de estar conforme al de los peritos más inteligentes.

Los órganos que se construyen en la casa de usted, son los verdaderos modelos de propiedad y corrección que para nuestras iglesias se necesitan en los actuales tiempos, dadas las circunstancias del clima, temperatura, etcétera, y el grado de cultura y progreso de nuestro país. Además de su delicada y perfecta manufactura, debe atenderse también a sus voces especialmente sonoras y dulces; que no sólo quitan la atención de los fieles, sino que atraen al creyente al recogimiento y la oración. Y puedo afirmar todo esto, porque en el tiempo que fui capellán, del exconvento de las monjas de Santa Teresa en esta capital, recibí un órgano, manufactura digna de la casa de usted, por su corrección, sencillez y otras muchas cualidades; que no sólo agradó por la delicadeza de sus sonidos poco conocidos todavía entre nosotros, que sólo estábamos acostumbrados a los antiguos y monótonos organillos, con sus flautas y trompetas más o menos chillones y por lo tanto sumamente molestos e impropias para el templo del Señor.

El órgano que me refiero, no tan sólo fue de todo mi gusto, sino también del agrado y aprobación de los peritos inteligentes, de los testigos y demás personas que no sólo presenciaron su instalación en el coro de dicha iglesia, sino que lo oyeron tocar al hacerse la entrega respectiva.

Para terminar diré a usted que desde entonces hasta la fecha ha estado prestando el órgano un servicio constante y por demás satisfactorio de todas las personas que frecuentan el templo, y la pequeña porción de monjas que quedan allí están demasiado satisfechas con la adquisición de tan buen instrumento.

Le extiendo a usted el presente para los fines que mejor le convengan, en Guadalajara, a 10 de octubre de 1900, y quedo en espera de sus órdenes.

De usted afmo. S. S. y capellán, Tomás Guardado.

 

Acta de recepción del órgano de Ahuisculco, Jalisco

Ahuisculco, Jalisco, Agosto 15 de 1898

Señor don Francisco Godínez

Guadalajara

Estimado señor:

Cuando usted vino a hacerme la entrega del órgano, debería haberle dado a usted los merecidos plácemes y felicitaciones por las excelencias de que está dotado el instrumento; pero me dispensé de esta obligación con el objeto de hacerlo después por escrito para que fuera imperecedero el justo tributo de alabanza que merece esa “fábrica Guadalupana de órganos” que bastante bien conocida es en toda la república que en toda ha ido instalando excelentes órganos, más o menos grandes, pero idénticos en lo suave de su sonido en lo hermoso de su taller y en la solidez de su construcción.

Conste, pues, que el órgano que lleva la marca 2B (bis) que usted me ha entregado, ha llenado satisfactoriamente no sólo la necesidad, sino también el gusto mío y de todas las que lo han oído, sean peritas o profanas en la materia. Sean prueba de esto las innumerables felicitaciones que he recibido, y confieso que éstas no son para mí, sino que siendo trascendentales deben ser para usted justamente, pues no se me felicita porque coroné la empresa solamente, sino porque la coroné colocando el instrumento de tan dulces sonidos, tan hermoso en fachada y tan sencillo, exacto y conciso en su mecanismo.

Que Dios proteja este establecimiento organero y con esa protección logre usted proveer a todas las iglesias de los pueblos de nuestra república.

Termino por dar a usted, los más cumplidos agradecimientos, ofreciéndome como siempre su afmo. S. S. y capellán

Presbítero Prudencio Sánchez Madrigal



Estos datos fueron proporcionados gracias a la generosidad del investigador Eduardo Escoto Robledo, y están entresacados del texto que redacta para su obra ‘Historia del órgano en Guadalajara’, de publicación inminente.

Se reprocha al maestro Godínez haber encabezado el desmantelamiento de los órganos tubulares heredados de los tiempos de la dominación española, esos que algunos se empeñan en dar el título de ‘históricos’, sin embargo, tal acusación será gratuita mientras no se demuestre que existieran antes esas obras.

Es de los pocos que han llegado hasta nosotros, y está montado en la capilla de la Sagrada Familia de esa Basílica.

Composición del órgano número 1 B: teclado de do a sol, 56 notas. Mixturas, longitud del primer tubo, muestra, 8 pies; bourdón, 8 pies; prestante, 4 pies; caja de cedro pulido, teclado en un costado de la caja. Precio del órgano recibido en la fábrica 1,300. Gastos de transporte e instalaciones por cuenta del comprador.

 

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