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Desde mi sótano

Primera publicación de la resistencia activa de los católicos (3ª entrega)

  A cargo de la Crónica Arquidiocesana[1]

 

Fechado el 2 de septiembre de 1926, el número 4 del boletín Desde mi sótano hace una descripción sumaria de los sucesos más notorios en torno a la represión gradual y sistemática a la resistencia pasiva de los católicos en México, ejercida por el Presidente Plutarco Elías Calles desde dos flancos: las corporaciones sindicales manipuladas por Luis N. Morones, agente operador de Calles, y la milicia y los cuadros de seguridad pública del Gobierno.[2]

 

Una victima inocente

Al cerrarse el templo de San Rafael la noche del 31 de julio fue brutalmente golpeado por los gendarmes técnicos un infeliz hombre de nuestro pueblo bajo que ahora agoniza a consecuencia de los golpes que recibiera. No contentos con golpearlo brutalmente los bellacos agentes cargaron con el pobre hombre a la inspección, lugar donde quedó sin curarse y sin comer casi por espacio de diez días.

Encontramos al infeliz en un cuartucho de vecindad, descansando sobre un mísero petate sin que alguien le proporcionara un vaso de agua para  mitigar los ardores de la fiebre que lo consumía. Tartamudeando nos explico su caso. La noche del 31 de julio del centro a su trabajo, sin haber mezclado para nada la defensa del templo de San Rafael, cuando se encontró con un grupo de técnicos y montados que como fieras se echaron sobre él- ¡oh suprema valentía!- y lo molieron a palos y se lo llevaron preso a la Inspección.

El infeliz tiene un pulmón desecho por los golpes recibidos de los agentes de la legalidad y del apego estricto a las leyes.

Ahora está en los salones de la benemérita Cruz Roja a donde fue trasladado, por que según hemos dicho, no tenía “nadie” que lo atendiera en su grave enfermedad.

 

Nos quieren tomar el pelo

El muy H. Ayuntamiento de esta ciudad, después de haber incautado de los templos y sus anexos, es decir los curatos y casas de los sacerdotes, y puesto allí dizque a cuidar a sus compinches de la CROM contra la voluntad del pueblo que quiere que esos templos, que quiere que esos templos y esas casas estén al cuidado y administración de los sacerdotes, ahora piensa pasar una circular a los fieles católicos pidiendo que den sus limosnas, para sostener a los que el ha puesto, porque el Ayuntamiento no tiene en su presupuesto una partida que pueda destinar a esos gastos.

Nos parece muy buena la idea del H. Ayuntamiento; después de haber quitado a los católicos lo que es suyo, ahora que paguen los gastos, pues, no faltaba más, ¿Quién les manda ser tan tarugos a los católicos?

Pero no sería mejor y sobre todo más digno de una Honorable Corporación Municipal, que sabiendo que no tenía en su presupuesto una cantidad sobrante para pagar a sus comisionados no hubiera aceptado el honroso cargo (?) de constituirse un cómplice de un atentado, haciendo guardar lo que es un verdadero despojo a mano armada?

Ahora, cuidado católicos, con caer con el lazo que os tiende el H. Ayuntamiento. Si el no tiene con que pagar a sus achichicles, que empeñe las camisas de los regidores, si es que tienen.

Pero vosotros guardad vuestro dinero, para pagar mejor a buenos maestros de vuestros hijos, que harta falta nos hacen.

 

Lo que hemos ganado

Dice el señor Tejeda[3] que él no está por la reforma de la Constitución que piden los católicos, por eso haría que perdiéramos todas las conquistas de la revolución, que “hemos ganado” a costa de tanta sangre.

Que no esté por la reforma, ya lo sabemos; que el señor Tejeda es muy cabezón, y como es uno de los primeros consejeros del señor Calles en la actual política, querer ahora la reforma, sería tanto como cantar la palinodia, y ¡eso sí que no!... ¡Primero mártir que confesor!

Poco le importa la intranquilidad, el disgusto, la oposición de todo el pueblo mexicano, y la mala opinión en que las naciones extranjeras tienen a México por culpa de sus mandatarios…lo que importa al señor Tejeda es salirse con la suya!...y adelante!

Pero que diga que perderíamos lo ganado!...¡Eso sí que es gorda!

¿Qué es lo que hemos ganado?

La minería antes tan floreciente está por los suelos; la agricultura completamente arruinada; el comercio en quiebra la industria sin capitales que la ayuden; las bellas Artes están ahora representadas por en la pintura por Diego Rivera y sus discípulos; en la poesía, por el ínclito autor de los Andamios Interiores. ¿De la prensa?, que lo digan los periodistas de “El Mundo” de Tampico, “La Crónica” de Puebla, “El Correo del Centro” de Guanajuato, “El Faro” de México,  etc., etc., todos en la cárcel o procesados; ¿La instrucción pública? Que lo digan los maestros de Guadalajara, cesados en el número de trescientos, que digan los de otras partes que se están muriendo de hambre: la Paz pública, a ver! que cuente si puede, el número  de bandidos alzados por todas partes, los Vidales, los Tenorios, los Uribe, que cuente los atracos en los campos y ciudades y aun en la misma capital la misma Moral pública que lo digan los miles y miles de malas mujeres, que hay solo en el Distrito Federal; las casas de juego, los fumadores de opio y otras cosas; la justicia? que lo digan los asesinos de Mariscal, los del boticario de Bucareli, los asaltantes de la Carolina, etc., etc.,: la administración pública?, ahí están los flamantes ayuntamiento libres, que están haciendo que se balancean en las calles de las grandes ciudades ahí están los dobletes de Cámaras, Ayuntamientos, Gobernadores etc…y los Panamás?

Para que seguir, la lista sería interminable.

¿Qué hemos ganado? Ni con ateojos se ve.

¡Hemos ganado la CROM.! Ah, gracias mejor no fumo

Silvio Pellico

 

No mandéis a vuestros hijos a las escuelas de gobierno

¿Qué es una escuela de Gobierno o en otras palabras, una escuela laica?

Se dice que es una escuela laica aquella en que no se enseña a los niños, religión.

Muy malo es eso. Pero la escuela es laica es algo peor.

La escuela laica es una escuela en la que no sólo de religión, sino que se les habla contra religión, sino que se habla contra la religión, contra los sacerdotes, contra las virtudes, contra Jesucristo.

Alguien dijo, que la escuela laica es “un modelo en que somete el cristiano y sale apóstata.”

No os sonriáis porque lo cierto es que esas escuelas anticristianas son algo horrible, brutal.

La escuela laica es la escuela de la inmoralidad, de la corrupción, de la anarquía, del crimen.

¿Sabéis quienes la fundan y la sostienen?

Los revolucionarios necesitan gente criminal, que sepa herir, asesinar, incendiar, enfurecerse.

En la escuela laica se enseña a la tierna inteligencia de la niñez, al compás de la música del bataclán, la impureza, la deshonestidad, el amor libre, el divorcio, el libertinaje, al mismo tiempo que se hace escarnio de la castidad y del pudor cristiano.

De la escuela laica se expulsa a la imagen divina de Cristo, colgado de la Cruz para sustituirlo por los retratos de una Soledad González, de una Cecilia Padilla o una Gloria Faure.

De las escuelas laicas han salido siempre los más infames insultos contra los militares, contra la bandera,  contra la patria.

Allí se llama a la bandera, trapo de algodón; al amor de la patria, quimera y se tiene el ser soldado como una vergüenza.

En donde funcionan las escuelas laicas, la criminalidad de los niños aumenta de un modo aterrador. Allí hay niños ladrones, asesinos, corruptores y suicidas.

Y es natural. ¿Qué frenos se tienen contra las pasiones en la escuela laica?

Lo que se sacan de ella es una audacia brutal, una rebeldía sin límites, una desvergüenza insigne contra todo lo que es augusto y santo, contra Dios y la patria.

La mayoría de los maestros de las escuelas laicas son gentes que no pudieron sobresalir   por sus méritos como buenos, pretenden señalarse como malos por su astucia.

¿Habéis observado como los que sostienen y defienden las escuelas laicas no mandan a ellas a sus hijos?

Calles y Tejeda, hasta hace pocas semanas tenían a sus hijos en escuelas “católicas” de esta ciudad y lo mismo puede decirse de muchísimos de sus corifeos.

Es que si a ellos les hace falta pillos, incendiarios y asesinos que les ayuden en sus revueltas no quieren que sean bribones y criminales sus hijos y corrompidas sus hijas.

¿Y qué os parece de esos hombres que hacen alarde de sus “convicciones filosóficas”, que os recomiendan las escuelas laicas y os las ofrecen y no quieren mandar a ellas a sus hijos, sino que los envían a las escuelas de sacerdotes y de religiosas?

No seáis necios. No os dejéis engañar por vuestros falsos redentores.

Aceptáis para vuestros hijos lo que vuestros tiranos rechazan con asco para los suyos.

¿Sabéis acaso que en Alcázar de Chapultepec y en los hogares de los ministros del gabinete de esté confiada la educación de los hijos de nuestros próceres a doña Belem de Zárraga o a doña Elvira Carrillo Puerto?

No: allí no entran las cuartillas de la incidente sangre, ni el “código de mortalidad” de Puig y Cassaurang.

 

Lo que la prensa calla

Adelante Católicos de Monterrey

Las juntas vecinales encargadas de los templos de Monterrey no dan chispa, como a veces se dice, ¡Es natural! el diablo nunca ha servido para sacristán, con ser tan diablo. ¿Cómo van a servir para el caso los diablos gubernamentales, simples caricaturas del Mefistófeles genial que salvo rarísimas excepciones son tontos con “t” de tarugo?

En vista del fracaso de las vecinales del Ayuntamiento, se han hecho gestiones para que se encarguen de los templos de Monterrey, señoras distinguidísimas y honradísimas.

Pero el Ayuntamiento ha tropezado con la firmeza de convicciones de las damas, quienes han respondido que en cuestión de templos, solo reciben órdenes o sugestiones del arzobispado. Por lo mismo los templos de Monterrey, siguen cerrados al culto, no obstante que la Secretaría de Gobernación ha estado girando circulares, órdenes y telegramas para que cuando antes se abran.

Nuestros lectores saben que en Monterrey se va a celebrar una feria. A esa fecha se le ha hecho el gran bombo por todas las ciudades del sur de los Estados Unidos. Calcúlese pues el pánico de los organizadores cuando se vieron frente al boicot y frente a la plancha de la feria. Pero no se durmieron. Mandaron aprender a varias señoras a de la Unión de Damas Católicas y como precio de la libertad y les fijaron el éxito de la feria. Las damas se comprometieron a no estorbarla. Sin embargo la reina y su corte han presentado su renuncia y para sustituir a las majestades idas, se ha tenido que echar mano a una señorita sin mayor significación, reina de opereta que probablemente busca reclamo y nombre.

 

Crímenes sin nombre

En Talxiaco, pueblo del Estado de Oaxaca, ha corrido la sangre de los mártires, Rafael Acevedo, anciano de setenta años, y su hijo Vicente, murieron a manos del teniente de las fuerzas federales Patricio González cobarde asesino ni siquiera tuvo el valor necesario para matar a sus víctimas cara a cara sino que acudió al mañoseado recurso del asalto probablemente porque el del suicidio no servía para el caso.

Y sin embargo, Patricio González, asesino con uniforme pocos instantes antes de dar muerte a sus víctimas, aseguraba la hija de don Rafael Acevedo “bajo su palabra de honor” que ningún peligro corrían ni su padre ni su hermano, comprometiéndose a que ambos regresarían al hogar. Volvieron sus cadáveres ensangrentados, acribillados a tiros. ¿Y por qué fueron asesinados? Preguntara el lector. Porque habían cometido un crimen sin nombre; andaban repartiendo francamente con la franqueza, que da la seguridad de un derecho, las hojas de propaganda de la Liga Nacional de la Defensora de la Libertad Religiosa.

Católicos recojamos piadosamente los nombres de los mártires para inscribirlo en el nombre de oro de la fe mexicana.

Y no olvidemos nunca el nombre del otro, del verdugo, se llama Patricio González y es un asesino cobarde y vil.

 

La situación del  momento

Triste es nuestra situación, la situación de México y los  mexicanos. Y más triste resulta que esa situación se vaya prolongando y no se entrevean esperanzas de mejorías, augurios felices de mejores días, épocas de paz y prosperidad nacionales.

Meditemos un poco sobre esta situación. En el orden espiritual las cosas han ido de mal en peor. Lejos de comprobar cualquier alivio, debemos confesar que las circunstancias causen mayor gravedad, y, lo que es más desconsolador una marcada tendencia a empeorar con el paso de los días. Ha transcurrido un mes y los templos siguen sin dar albergue a Dios Hombre.

Los creyentes, como es natural se resienten de esa ausencia divina, que entraña un peligro muy hondo para las almas y para las conciencias. Pensemos en un momento en tantos y tantos infelices que en toda la extensión de la República mueren sin recibir los últimos auxilios espirituales; en tanto otros cuyas almas languidecen por falta de Pan que es Vida fecunda, fuente de energías, Prenda de salvación…

En el orden material el país presenta un  triste cuadro de vida, de acabamiento. El comercio la agricultura, la industria, la minería, todas las fuentes de riqueza antaño prósperas, están hoy muriéndose o viviendo una vida que mucho tiene de parecido con la muerte, el agrarismo, el sindicalismo político y unilateral, la corrupción administrativa, los impuestos feroces y antieconómicos son los microbios que matan, lenta pero seguramente la prosperidad de México.

Los periódicos llena día a día sus columnas, sus páginas con relatos espeluznantes de crímenes sin nombre, sintomáticos de un desquiciamiento inmoral indecible, revelador de una ausencia total de respeto a la vida a la propiedad a los derechos ajenos, porque los hombres educados en las escuelas sin Dios se entregan de lleno a satisfacer sus pasiones, sus instintos bestiales, su sed insaciable de oro, faltos de freno que solo la religión puede dar.

Esos mismos periódicos nos dan diariamente las noticias aterradoras de nuestra potencialidad económica. México no produce nada; exporta todo hasta los huevos. Nuestro dinero se va por momentos al país vecino, que de esta manera realiza la conquista más segura de un pueblo.

Y las gentes que nos gobiernan siguen empeñados en su tarea antipatriótica y mortal.

Palpan los males que nos afligen, en esas malvadas o torpes leyes que México viene soportando a costa de su vida. También está en los hombres; pero si las leyes fuesen siquiera razonables, los hombres no podrían causarnos males tan grandes.

¡La ley, he ahí el enemigo, la ley he ahí el microbio que nos mata moral y materialmente!

La ley he ahí el fin de todos nuestros esfuerzos de católicos y mexicanos.

Acabemos con las leyes inicuas; destruyamos la causa  misma de nuestros males. Las leyes intangibles no deben existir, porque desde el momento en que las leyes no buscan el bienestar colectivo dejan de ser leyes y se convierten en instrumentos de oprobio y tiranía.

¿Y cómo acabar con las leyes inicuas? Cumpliendo al pie de la letra las reglas del BOICOT.

 



[1] Esta y la restante información se extrae del fondo Jesús Medina Ascencio, de la biblioteca del Seminario de Guadalajara.

[2] Como se advirtió en la edición inmediata a este número del Boletín Eclesiástico, su autoría se atribuye a Silvio Pellico, un pensador y activista político italiano fallecido tres cuartos de siglo antes de la publicación de Desde mi sótano, en 1854. Ahora bien, en nota al pie se adjudicó la paternidad de la redacción del impreso a Antonio F. López, siendo así que corresponde a Andrés Barquín y Ruíz, en cuyo domicilio particular se redactaba e imprimía, de forma clandestina, según el testimonio de don Salvador Abascal. Cf. 2ª de forros de  la obra Luis Segura Vilchis, de Andrés Barquín y Ruiz, colección México heroico, n 74, Jus, México, 1967.

[3] Adalberto Tejeda, Secretario de Gobernación de Calles, y el más furibundo anticlerical de su gabinete.

 

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